sábado, 31 de octubre de 2009

El hombre que mató a Ernesto Guevara (David Posse)

FICHA TÉCNICA:
  • Título: El hombre que mató a Ernesto Guevara
  • Autor: David Posse
  • Género: Relato breve
  • Número de páginas: No disponible
  • Precio: No disponible
  • Valoración de Crítica Literaria: 8,5
Esta semana cambiaremos de tercio y no comentaremos un libro, sino un relato breve escrito por el autor bubokiano David Posse. Era una vieja cuenta pendiente que tenía con el autor desde que puse el pie por primera vez en su página, allá por el mes de junio. El hombre que mató a Ernesto Guevara será el protagonista de esta semana en Crítica Literaria.
El relato, dividido en cuatro partes, nos traslada a las últimas horas de la Revolución cubana. La historia tiene como protagonista a El flaco, uno de los guerrilleros que combatieron junto al Che en Cuba y Bolivia, país en el que el revolucionario perdió la vida.
Con el triunfo de la Revolución, la figura del Che estorbaba a los nuevos dirigentes cubanos. Su voz, siempre crítica, molestaba a sus antiguos compañeros de armas. Es en este punto donde David, en boca de El flaco, nos habla de una revolución fallida en la que el poder continuó en manos de unos pocos. El dictador Batista, a sueldo de Washington, se había visto obligado a abandonar el país, pero el pueblo no recuperó su libertad. La amargura de El flaco ante lo que considera una traición a la Revolución se convertirá en una constante a lo largo de la aventura.
Para el protagonista, los cambios acontecidos en el país apenas trajeron cambios. La cubana fue una revolución inconclusa. Del mismo modo que había sucedido en la URSS (en la que Stalin había usurpado la obra de Lenin) Castro se valerá del Che para desplazarle y convertirse en el nuevo dueño de Cuba.
Con El flaco, el autor nos muestra a un hombre desencantado y contradictorio. Admira al Che por su idealismo, pero no tolera que sus ideas hayan arruinado Cuba. Detesta a Fidel Castro, pero lo admira por haber mantenido a la isla fuera de la influencia norteamericana.
Que no se equivoque el lector. El hombre que mató a Ernesto Guevara no es una historia de buenos y malos. No es la clásica historia en la que se condene o haga apología de un gobierno o una ideología. No. El cuento de David Posse es el reflejo de un hombre que se perdió en la vorágine revolucionaria y que tuvo que traicionar a su país mientras su fidelidad a los líderes rayaba entre el odio y la admiración. El flaco es el producto de una revolución inacabada. El "héroe" de la historia se ve impotente a la hora de cambiar las cosas. En resumen, es una figura que representa a la fatalidad en sí misma.
¿Y el Che? El argentino era un hombre de acción, no un burócrata. Fue por ello por lo que rechazó un puesto en el Gobierno cubano y salió a recorrer el mundo. En los libros de Historia, vemos al revolucionario en la Unión Soviética, fotografiándose con Nikita Kruschev, el rostro amable del poder soviético y la Coexistencia Pacífica; le vemos en Corea del Norte, entrevistándose con Kim Il Sung; en Europa del Este, en África... Pero en ningún lugar se encuentra a gusto. Su idealismo contrasta con la severidad de sus anfitriones. Convence a Castro para marcharse al Congo, donde organiza una guerrilla para derrocar al sanguinario régimen que oprime al país. Pero los líderes comunistas africanos están más interesados en mantener sus privilegios que en representar a los campesinos que, en teoría, debían defender. David tiene para todos y pone las cosas en su sitio. Corrupción comunista en un contexto de sangrientas dictaduras coloniales apoyadas y financiadas por la Casa Blanca.
Tras su experiencia en el Congo, el Che pasa a Bolivia. La situación es exactamente la misma que en el país africano. En su lucha contra los revolucionarios, el Gobierno entra en las aldeas a sangre y fuego, mientras que los comunistas bolivianos asisten impasibles al drama y ven la oportunidad de asaltar el poder. Al final todo se reduce a eso... a un juego de poder. Será precisamente allí donde el Che contacte con el protagonista de nuestra historia. El flaco ha abjurado de su pasado comunista y se ha convertido en un espía de Estados Unidos. La revolución ha de fracasar y el Che debe morir. Él será el brazo ejecutor.
Quince años después, El flaco aparece en mitad de Perú, huyendo de su atormentado pasado. La culpabilidad ha hecho presa en él, de modo que se pasa todo el día borracho. Bebe para olvidar... Europa será su última parada. Tal vez allí sus fantasmas dejen de perseguirle. Pero habrá problemas... Un borracho problemático, un horrible crimen y un curioso comisario de policía le pondrán las cosas muy difíciles y le servirán, de paso, para rememorar su vida como revolucionario.
Como ya hemos dicho, David no se casa con nadie. Del mismo modo que critica el oportunismo y las contradicciones del régimen castrista, arremete (y con razón) contra la falsa moral de los agentes a sueldo de Washington y su política del Efecto Dominó (una política que le llevó a intervenir en Vietnam y América del Sur). El texto resulta ameno y entretenido, encontrándose el lector con un final inesperado e impredecible, pero es, sobre todo, una aproximación a un hombre admirado por muchos y odiado por tantos: Ernesto Guevara.
La única pega (y ya metiéndonos de lleno en su parte formal) es que no está publicado en Bubok. Se echa de menos una lectura en Word o PDF. Si leer en estos formatos resulta algo pesado, ya podéis imaginaros hacerlo en el propio blog del autor (la vista de un servidor no da para más). Una versión en papel no estaría nada mal. ¡Queremos verlo en Bubok ya!
David Posse es también autor de estupendos relatos de inspiración lovecraftiana como Diario hallado en Sudamérica y El cilindro, dos cuentos de terror que, al igual que El hombre que mató a Ernesto Guevara, podéis leer en su blog. En Bubok ha publicado la novela Cuando los dioses regresen y el ensayo Crónicas del nuevo mundo, ambos relacionados con la conquista de América. También es impulsor del Proyecto Guajiro, un trabajo por el que pretende acercarnos a la realidad cubana desde el punto de vista del campesinado isleño.

domingo, 25 de octubre de 2009

Fallo de la XIX Edición del Certamen de Relatos Bubok

Este domingo dábamos por cerrado la XIX Edición del Certamen de Relatos Bubok. Las votaciones quedaron tal como siguen:
  • 44 puntos: Lázaro en la oscuridad, de Oniria
  • 34 puntos: La marca, de Bizarro
  • 30 puntos: La ley del profeta, de Ernie
  • 26 puntos: En un lecho de barro, de Vixa
  • 18 puntos: Nephilim, de DanielTurambar
  • 12 puntos: Ojo por ojo, de Pelagio
  • 10 puntos: Los Hijos del Sagrado Corazón, de Jcboiza
  • 7 puntos: El penúltimo Éxodo, de Emartiants
  • 5 puntos: Ultima Cena, de Miguel
  • 4 puntos: Paraíso Perdido, de Zara
  • 4 puntos: En el Octavo Día, de Jmglianes
  • 1 puntos: La Serpiente, de Lolaalarcia
  • 0 puntos: El Libro de los Proverbios, de Incongruente
En cuanto a mis comentarios, son los que siguen:

En el octavo día: O el sueño premonitorio de Dios. Tras una primera parte en la que, a modo de recordatorio, se nos cuenta la introducción del Génesis, llegamos por fin al núcleo del relato: la creación de los seres humanos y la siesta en la que Dios descubre que estos van a salirle con errores de fábrica. Resulta curioso observar que, en su omnipotencia, Dios es incapaz de ver el futuro, mostrándose indiferente y seguro de su éxito. ¿Cómo algo tan perfecto va a salirle rana? El mensaje del texto resulta clarísimo, y su brevedad nos ayuda a saborearlo mejor, mostrándonos una historia sencilla, directa y sin ningún tipo de florituras. Lo del len con las zarpas manchadas de miel, colosal. Bien.

La marca: Muy bueno. Bueno al cuadrado. Buenísimo. La idea de meter en un mismo relato a Jess y Can me parece muy original. Dos personajes contrapuestos que casan a la perfección. Claro, todos sabemos que Can mató a Abel y que Dios le marcó con un símbolo para protegerle, pero... ¿qué paso después? Pues que se encuentra con Jesús y le pide que le perdone, que interceda por l ante Dios. Pero la cosa no ser tan fácil, pues Can conserva todavía sus instintos homicidas. Mi cinco indiscutible.

Los hijos del Sagrado Corazón: Otro que tal. Perversión y curas depravados en la España de la posguerra. Leerlo me recordó mucho al cómic de Paracuellos, en el que se cuentan las desventuras de un grupo de huérfanos en los duros y oscuros centros de acogida franquistas. Muy bueno. El texto está tan bien llevado que en ningún momento se hace pesado. Quizá el final resulte un poco precipitado si lo comparamos con el ritmo de la narración (y es que el límite de las 1400 palabras a veces es una patada allí donde la espalda pierde su nombre) pero no por ello la historia pierde interés. Al contrario, nos deja con la intriga de saber que pasar con el heroico huérfano y el cura que yace a sus pies. Genial.

Paraíso perdido: Marchando otra del Génesis. Bueno, primero vamos a enumerar las pegas: personalmente, creo que la historia que se nos cuenta viene a ser una versión novelada de la del episodio bíblico (la creación, la manzana, la expulsión...) de modo que no resulta muy novedoso. En ese sentido, me gustó mucho más la propuesta presentada por En el octavo día. Lo de señalar los capítulos del Génesis entre paréntesis tampoco lo termino de ver, pues creo que nos saca un poco del texto. Veo que en la intro se nos habla de la existencia del árbol de la Ciencia del Bien y del Mal ("Habían germinado del suelo toda clase de árboles agradables a la vista y apetitosos para comer. Entre ellos, el árbol de la Ciencia del Bien y del Mal"), para después volvérnoslo a presentar ("Todo menos un hermoso árbol que estaba en mitad del huerto (...) La Voz lo llamaba el árbol de la Ciencia del Bien y del Mal"), de modo que el conjunto resulta un poco reiterativo. Estoy dividido con respecto al final. en el que vemos a un Dios dispuesto a empezar de cero en otros planetas. Al principio, me pareció que chirriaba un poco, pero después me pareció un punto de lo más divertido. Me quedo con la ternura y la candidez de Adán y Eva, que después de haber probado la fruta prohibida, se dedican a practicar sexo a troche y moche. ¡Qué le vamos a hacer! Me pareció un momento narrado (si se me permite la expresión) con una gran sensibilidad. Me gustó mucho esa inocencia de los personajes. También destacara el momento de la manzana, en el que descubren, para su desilusión, que sabía igual a tantas otras.

sábado, 24 de octubre de 2009

Flandes, el Vietnam español (Antonio Pedro Grande Rey)

FICHA TÉCNICA:
  • Título: Flandes, el Vietnam español
  • Autor: Antonio Pedro Grande Rey
  • Género: Ensayo (Historia)
  • Número de páginas: 13
  • Precio: Papel (no disponible) / PDF (gratuito)
  • Valoración de Crítica Literaria: 7,5
Flandes, el Vietnam español no es un libro en sí mismo, sino una breve e interesante referencia, (un apunte, si se quiere) a la amplísima bibliografía existente sobre el conflicto entre la monarquía hispana y los Países Bajos (El ejército de Flandes y el camino español, Europa y el declive de la estructura militar española, El ocaso de la hegemonía española, etc.). El artículo nos traslada a los orígenes de la revuelta en las Provincias Unidas, mostrándonos a un pueblo descontento con el gobierno español y deseoso de verse libre del dominio de los Austrias.
Lejos de ser una Historia total y pormenorizada de los hechos, el autor quiere contarnos una Historia a grandes rasgos, enseñándonos, aparte de los episodios más importantes del conflicto, las reacciones de sus protagonistas. Resulta especialmente curiosa una anécdota contada por Antonio, en el que vemos a un Felipe II dirigiéndose a sus súbditos holandeses en español. Actitudes como ésta nos muestran a un monarca poco interesado en acercarse a un pueblo que le consideraba, cuanto menos, un rey extranjero.
Dentro de este contexto, es lógico que empezaran a surgir en el seno de la sociedad holandesa entidades secretas que buscaban la salida del ejército español de la región. Ante el fracaso de la guerra secreta (varios de sus líderes fueron apresados y condenados a muerte) la nobleza flamenca, con los Orange al frente, decidió proclamar su soberanía e iniciar una guerra abierta que se prolongaría durante casi un siglo.
La actuación de Drake y compañía en ultramar hundiendo y saqueando las naves españolas que venían del Nuevo Mundo supuso un duro golpe para las tropas acuarteladas en los Países Bajos. Al no recibir su salario, los famosos Tercios decidieron cobrárselo por su cuenta, apoderándose de todos los objetos de valor que encontraban en sus asaltos a las ciudades holandesas. Antonio sabe exponer este problema aplicando la fórmula de causa/consecuencia. Los actos de vandalismo dieron una muy mala imagen a los soldados españoles de cara a la población, que muy pronto terminó de simpatizar con la causa independentista. De episodios como éste, terminaría por afianzarse la Leyenda Negra y la mala imagen de España en Europa. Todavía hoy, las madres holandesas utilizan el símil del soldado español para asustar a sus hijos.
Antonio no se olvida de mostrarnos las difíciles relaciones diplomáticas que entonces mantenía el Imperio español con el resto de Europa. Una cada vez más recelosa Inglaterra y una Francia sumida en una cruenta guerra civil (acuérdese el lector de los hugonotes y las Guerras de Religión) iban a prestar su apoyo a la causa rebelde. El aislamiento de España se hizo patente con la entrada en escena de los corsarios ingleses, el envío de voluntarios por parte de Francia y el reclutamiento de mercenarios iniciado por Guillermo de Orange en tierras alemanas. En aquel momento, España era (y con razón) el país más odiado del continente. El desastre de la Invencible, el declive de los Austrias Menores y el desgaste que supuso para la corona española la Guerra de los Treinta años también son brevemente mencionados.
El final es de todos conocido. La Paz de Westfalia (con los correspondientes acuerdos de Osnabrück y Münster) supuso la renuncia de España a los Países Bajos y el final de las Guerras de Religión. Apenas diez años después, la monarquía francesa logró imponer su hegemonía en el continente y que España firmara el Tratado de Los Pirineos. La monarquía ibérica se había convertido en una potencia de segundo orden, papel que volvería a interpretar durante la Guerra de Sucesión.
Al tratarse de un artículo introductorio al conflicto de Flandes, se anima inconscientemente al lector a profundizar en el tema, de manera que a raíz de la lectura de esta síntesis pueda enriquecer aún más sus conocimientos. Eso sí, se echan de menos cuestiones relacionadas con la economía de las Provincias Unidas (entonces una de las regiones más prósperas de Europa) y cuya importancia es clave para comprender el empeño español por dominar la zona. Así, una bibliografía y una cronología para ayudar a situar al lector le hubiese venido de perlas.
Pese a todo, estamos ante un trabajo más que recomendable para todos aquellos que quieran introducirse en el apasionante mundo de la Historia.

domingo, 18 de octubre de 2009

El profesor (Mari Luz Pedreño Romanos)

FICHA TÉCNICA:
  • Título: El profesor
  • Autora: Mari Luz Pedreño Romanos
  • Género: Novela (sentimental)
  • Número de páginas: 31
  • Precio: Papel (7,90 €) / PDF (gratuito)
  • Valoración de Crítica Literaria: 6,25

La vida de Core es un absoluto desastre: va de trabajo en trabajo, su vida amorosa hace aguas por todas partes y tiene una niña pequeña a la que cuidar. Por si fuera poco, la relación con su chismosa madre va de mal en peor. Sin embargo, después de todo, parece que atraviesa por una buena racha, pues acaba de encontrar empleo en el despacho del respetado profesor William P. Grey. Claro que, viendo el carácter arisco y poco amistoso de su nuevo jefe, se pregunta si tal vez no hubiera sido mejor rechazar el trabajo.
Mari Luz Pedreña Romanos es la autora de El profesor, la novela que esta semana promociona Crítica Literaria. Visto el argumento, imagino que el lector ya se habrá dado cuenta de que el amor y los desencuentros serán los protagonistas de este sencillo y amable librito. Y es que en la difícil relación que habrá entre John y Core saltarán algo más que chispas.
En líneas generales, la obra no está nada mal. Al constar de tan pocas páginas, nos podemos permitir imprimirla (o comprar el libro, que toda ayuda que recibamos los autores noveles es poca), sentarnos en nuestro sillón favorito... y dejarnos llevar. La trama resulta tan amena que en ningún momento corremos el peligro de que nos parezca excesivamente pesada. Además, la historia, pese a ser algo tópica, encierra pasajes tan entrañables que el lector no tendrá más remedio que sentir cierta simpatía por sus protagonistas. Por este último apunte, creo que hay felicitar a Mari Luz por su buen trabajo.
No obstante, el principal problema del libro es que quizá habría que pulirlo un poco más. La historia y los personajes son muy atractivos, sí... pero durante su lectura, tenía la sensación de estar leyendo el borrador de la novela (un esbozo, vamos). La autora nos ha dado el soporte de la trama, pero faltan por añadirle los músculos y la piel. Tenemos claro cual es el rol que jugarán John y Core, pero nos cuesta un poco entrar en materia. Y a ello tal vez contribuya la forma en la que nos viene presentada la historia. En ese sentido, los fallos del libro no vienen dados por su argumento (por otro lado, atractivo y sugerente) sino por la manera en que está escrito.
En lo que respecta a la parte formal, se echa en falta la división de la novela en capítulos. Teniendo en cuenta que la obra se desarrolla en diferentes escenarios (la casa de John, el hogar de Core, las calles de la ciudad...) esta opción es indispensable para una mayor comprensión de la trama. Otro tanto ocurre con el formato del texto, una cuestión que, pese a parecer insignificante, hay que tener en cuenta. El texto aparece bajo la forma de una "extraña columna" que, si bien no nos saca de la novela, si afea un poco el conjunto. En los diálogos, hay que destacar la ausencia de las fórmulas del tipo “ella dijo, él respondió...", justo después de las intervenciones de los personajes. En las conversaciones a dos esto no representa ningún problema, pero cuando hablan más de tres personajes la cosa se complica, ya que tenemos que hacer un esfuerzo para saber quién está hablando. Son estos pequeños defectos los que le hacen perder varios puntos al libro.
Desde aquí, animo a su autora a una reescritura parcial de la novela. Estoy seguro de que si se corregieran estos fallos, nos encontraríamos con una novela el doble de amena y mucho más completa, de modo que no tendría nada que envidiarle a las publicadas por el Reader´s Digest. Así que ánimo y adelante.

lunes, 12 de octubre de 2009

Los anarcoqueses del Kilimanjaro (David Millán)

FICHA TÉCNICA:
  • Título: Los anarcoqueses del Kilimanjaro
  • Autor: David Millán
  • Género: Novela (humor)
  • Número de páginas: 165
  • Precio: Papel (9,24 €) / PDF (no disponible)
  • Valoración de Crítica Literaria: 8,25
Muchos de vosotros recordaréis que, hace un par de meses, estrenábamos este blog con la descacharrante obra de David Millán, Crónicas de Atlantidavid. Pues bien, esta semana Crítica Literaria presenta la segunda parte de la que quizá sea la historia más disparatada y divertida del mundo mundial y parte del extranjero. Damas y caballeros, con todos ustedes: ¡Los anarcoqueses del Kilimanjaro!
Tras la derrota de la masonería gnóstica a manos del profesor Semeva Labola y compañía, Atlantidavid se ha convertido en el mayor baluarte de defensa que haya tenido el cristianismo desde los tiempos de los emperadores romanos y el arroz con leche. Sin embargo, la última batalla todavía está por librarse. Nuevos enemigos conspiran contra el nuevo orden y acechan en la oscuridad. Aprovechando la desbandada de las tropas de Felipito "El apóstata", los anarcoqueses del Kilimanjaro han desembarcado en las costas del continente. Su objetivo: destruir cualquier símbolo de autoridad e imponer un estado de excepción en el que la fiesta y el desmelene se prolonguen hasta "las mil y una discotecas".
Mientras tanto, Paco Pepper de la Serna, el que fuera el improvisado líder de la resistencia antimasónica, agoniza en la cama de un hospital mientras recibe la visita de dos viejos amigos: el dios Neptuno, monarca de los Siete Mares y agente literario de ocasión; y Nancy la sirenita travesti más descocada y dicharrachera de la Costa Brava y las playas de Tenerife.
Sin embargo, y pese a los cuidados de Nancy, Pepper de la Serna termina haciendo las maletas y marchándose al otro mundo. Después de haber sido llevado hasta las puertas del Cielo por un grupo de ángeles sacados de un catálogo de Benetton y conocer a San Burundiano de Siles, el patrón de los viajes en el tiempo, Pepper es informado por el mismísimo Jesucristo de la amenaza que se cierne sobre Atlantidavid. El futuro del país está en manos del excéntrico profesor Labola, y Pepper debe volver a la Tierra para protegerle. Pero ambos deberán tener mucho cuidado, pues los anarcoqueses ya se han infiltrado en las altas esferas del Gobierno y planean un golpe de Estado. De hecho, se cree que Carlos Pantojo, presidente del Banco de Atlantidavid y codescubridor del continente, es uno de los principales líderes que conspiran contra la legalidad atlantidavidiana.
Del mismo modo que había ocurrido en Crónicas de Atlantidavid, Los anarcoqueses del Kilimanjaro es una novela alocada y surrealista en la que lo absurdo está a la vuelta de la esquina. A lo largo del libro, nos encontraremos con momentos verdaderamente hilarantes, como ese en el que Moisés (sí, el de Charlton Heston) trata de separar las aguas de un lago mientras adquiere la fisonomía de Son Goku; o ese otro en el que San Burundiano viaja a los años 80 y mata accidentalmente a su homónimo con hombreras, provocando una paradoja de tres pares de narices, digna de compararse con las de Regreso al futuro ("No, esto sigue siendo Hill Valley. Pero no creo que el infierno sea mucho peor").
La incombustible verborrea de David (al más puro estilo Groucho Marx) hace que no podamos leer más de dos líneas sin partirnos de risa. En apenas 165 páginas, David arrasa literalmente con todo, y de su mirada desintegradora no se salva ni Cristo. El tono gamberro y disparatado de la narración recuerda al de una peli de Javier Fesser (El milagro de P. Tinto) o al de un tebeo de Mortadelo y Filemón, pasando por un capítulo de South Park y las locuras del grupo Els Joglars. Es imposible buscarle pies y cabeza al texto, y menos aun cuando tenemos que detenernos cada dos por tres para coger aire tras cada carcajada. Mención especial merecen los últimos capítulos, los cuales vienen a contarnos una retrospectiva de la historia bíblica en la que, por supuesto, los anarcoqueses se convierten en los protagonistas absolutos de la función, contándose en su haber maldades como la construcción de la Torre de Babel o la fabricación de la bomba atómica (esta última, cómo no, conseguida gracias a la labor de los servicios secretos del Vaticano).
No obstante, el principal defecto que le veo al libro es que el peso de la narración recae en las "idas de olla" del autor y no en la propia historia. En ese sentido, Crónicas de Atlantidavid me pareció mucho mejor lograda. Para muestra, un botón: y es que no conocemos el verdadero alcance de la amenaza anarcoquesa hasta casi el último tramo de la novela, cuando tal vez lo mejor hubiera sido presentar a los rivales de Pepper desde el primer momento. Esta situación hace que el lector se sienta un poco desorientado ante lo que ocurre, mientras observa como una sucesión de extravagantes personajes (verdadera carne de psiquiátrico) se dedica a hacer de las suyas a lo largo y ancho del libro. En tal caso, creo que leer a Los anarcoqueses... es como asistir a la proyección de una película de Martes y Trece, en la que los gags son más importantes que el guión.
Pese a todo, Los anarcoqueses... cumple con lo que promete. El buen rato que pasas leyendo la novela no te lo quita nadie (reconozco que hubo momentos en los que me salieron puros lagrimones de risa) y su lectura bien merecería recetarse en las farmacias como un tónico contra el mal humor (¡Jesús, qué cursi!). Pero la locura atlantidavidiana no termina aquí, pues el tándem Atlantidavid-Anarcoqueses se completará con Guatepeore, Guatepeore, la última parte de la trilogía en la que, por cierto, aparece un oso polar parlante. Así que preparaos para la tercera entrega porque la cosa promete.
Muy recomendable.

viernes, 9 de octubre de 2009

Verónica Butler publica Hijos de Caín: El despertar del Fénix


Las cadenas que me atan sean cortadas.
La sangre que me hizo, derramada.
Que el poder de la noche me devuelva,
la esencia que antes fue esclavizada.
(Verónica Butler, Hijos de Caín)

El pasado 1 de octubre, y tras muchos meses de espera, la autora bubokiana Verónica Butler publicaba por fin su novela Hijos de Caín: El despertar del Fénix, la cual ya puede adquirirse en las librerías de toda España.
El libro nos presenta una historia de corte fantástico que nos traslada al oscuro y enigmático mundo de los vampiros. En el Madrid de finales de los 90, unas extrañas muertes han causado un gran impacto entre la población. Y no es para menos, pues las víctimas aparecen misteriosamente mutiladas y con unos inquietantes orificios en torno al cuello. Miguel Aguirre, un intrépido inspector de policía, se ha propuesto investigar qué se esconde detrás de tan extraños sucesos. Sin embargo, Miguel no sospecha que sus horas están contadas. Y es que en su afán por resolver el caso, ha levantado las suspicacias de los asesinos, quienes, amparados por la oscuridad de la noche, se plantan en su casa con la intención de eliminarle.
Para su sorpresa, el inspector descubre que sus agresores son miembros de una milenaria organización vampírica. Tras una pelea en la que el policía se lleva la peor parte, Miguel es llevado ante la presencia de Vladek, el ominoso líder del clan. Será así como, en un oscuro y tétrico sótano, el desgraciado Aguirre abandone el mundo de los mortales y entre en el de los no muertos.
Tras ser abandonado a su suerte, Miguel logra contactar con el padre Javier, un antiguo amigo de la infancia y miembro del antiquísimo cenáculo Los Nómadas de Dios. Gracias a él, descubrirá las ventajas de su nueva condición inmortal y será testigo de la guerra que enfrenta a vampiros y humanos desde los tiempos de las Cruzadas. Para Miguel Aguirre, la aventura no ha hecho más que comenzar. Al fin y al cabo, él es el Elegido.
Verónica Butler ha conseguido realizar el sueño de cualquier autor novel: ver su obra publicada. La suerte y el esfuerzo se han puesto del lado de la joven autora, pues aparte de Hijos de Caín, otro de sus trabajos, La soledad del olvido, verá la luz a comienzos del próximo año.
Desde Crítica Literaria le deseamos toda la suerte del mundo y que muchos lectores se animen a conocerla, esperando que seamos otros tantos los que podamos seguir sus pasos.

lunes, 5 de octubre de 2009

Extraños cortos relatos (Iria Tuñas Pernas)


Cuando llegó parecía una ratita. Era un perrito lindo con ganas de dar mucho cariño. Se apoderó del corazón de todos enseguida. Tuvimos unos meses fantásticos. (...) Siempre recordaré a Golfo, era un amigo fantástico.
(Iria Tuñas Pernas, Golfo)

FICHA TÉCNICA:
  • Título: Extraños cortos relatos
  • Autora: Iria Tuñas Pernas
  • Género: Relatos y cuentos
  • Número de páginas: 44
  • Precio: Papel (no disponible) / PDF (gratuito)
  • Valoración de Crítica Literaria: 7

Esta semana Crítica Literaria recibe la visita de Iria Tuñas Pernas, autora de la antología Extraños cortos relatos. El librito recoge los cuentos que la escritora novel ha ido publicando en su blog. Muchos de los textos que lo componen son encantadoramente sencillos y breves, ya sea destacando por su ternura (Golfo, Injusticia de andar por casa) o por un delicioso humor negro (Las abuelas ninja, Una historia de lógica), pasando por la más enternecedora nostalgia (Querido papá, La Lágrima) y situaciones que rayan el surrealismo (La vida es así... ¿o no?).
Comencemos por Golfo, un relato que más bien parece un grito de dolor, un desahogo por parte del protagonista con la finalidad de dejar patente la tristeza que siente ante la desaparición de un ser querido (en este caso, un perro). Todos aquellos que hayamos tenido la suerte de contar con la compañía de un animal tan leal (y la desgracia de padecer su muerte, todo hay que decirlo), no podremos evitar emocionarnos ante las palabras de la autora, en las cuales (y tal como veremos en otros relatos) deja reflejado su admiración por estos animales. Es inevitable no comparar el relato con El río, de Ana María Matute, quien recoge en uno de sus pasajes (Moro) su encuentro con un perro abandonado. La sensibilidad con la que está escrita el relato de Iria verdaderamente llega a conmovernos, y puedo decir, aun riesgo de que me tachen de cursi, que está escrito con el corazón.
Las abuelas ninja es surrealismo en estado puro. De la historia, casi puede decirse que es un guiño a los geniales Monty Phyton. Una oficinista con la autoestima por los suelos sale de su trabajo con la cabeza absorta en una multitud de problemas. Decidida a olvidarse de ellos hasta el día siguiente, toma la decisión de ir a dar un paseo por el parque. Es entonces cuando percibe que alguien la viene siguiendo. El agresor se oculta entre las sombras pero aún así, parte de su indumentaria deja entreverse gracias a la escasa luz de los faroles... ¿De quién puede tratarse? Una pista: sólo diré que ese desconocido lleva agujas de hacer calceta y unas pantuflas de andar por casa compradas en un Todo a Cien. Se trata de nada más y nada menos del mayor peligro que haya caminado por el mundo: ¡un grupo de ancianas armadas hasta los dientes y con ganas de guerra!
El siguiente relato es RIP, un cuento de vampiros bastante interesante que cuenta con una excelente ambientación. Se diria que Iria quiere contarnos en este texto cuál es el día a día de estas criaturas, describiéndonos cómo se organizan y se alimentan, en unos rituales que reflejan su naturaleza animal. Pero no todo es carne y sangre en este siniestro mundo, pues la autora se encarga de recordarnos el lado humano de estos enigmáticos seres, así como los vínculos afectivos que se crean entre ellos.
Vacío es un viaje al mundo de la tercera edad. Toda una vida de éxitos no sirve para compensar los estragos de la vejez... ¿O quizá sí?
Natillas con caramelo es un cuento que, a simple vista, quizá pueda resultar un poco insustancial, pero una segunda lectura nos muestra un relato lleno de melancolía y nostalgia ("Me siento como cuando era niña y las hacía con mi abuela. Por desgracia, eso no se repetirá, pues (...) su mente ha muerto por la causa de una enfermedad que te hace creer más joven que tus nietos"). Esta misma sensibilidad se repite en Querido papá, una emotiva y hermosísima carta en la que su autor recuerda lo mucho que echa de menos a su padre.
La pesadumbre y los tonos grises abundan en Un día cualquiera. La pasividad de un protagonista al borde de la más cruda depresión llega a contagiar a un lector que asiste impasible ante la autodestrucción de un personaje terriblemente real.
Y por fin llegamos a Una historia de lógica, uno de mis relatos preferidos. Un duendecillo se pasea inocentemente por el bosque hasta que... Bueno, mejor lo leéis vosotros y ya me contáis. Sólo puedo deciros que el bosque no es un lugar muy adecuado para ir dando saltos sin ton ni son. ¡Y es que la carne de los duendes es tan tierna!
Diario de un viaje es una breve reflexión sobre lo que, con toda seguridad, se trata de una experiencia de la propia autora. Grecia es algo más que la tierra de los filósofos más célebres de la Antigüedad. También es un lugar donde bien podrían filmarse películas de Serie B. Sólo hay que darse un paseo por sus pensiones y fondas de hospedaje.
La figura del perro vuelve a cobrar protagonismo en Injusticia de andar por casa, relato con el que su autora debutó en el IV Certamen de Relatos Bubok. El dualismo entre el sufrimiento animal (representado por una perrita abandonada) y el humano (hábilmente reflejado en una reconocible zona de guerra) está muy bien logrado, dando como resultado un relato sólidamente escrito y de fácil lectura. Quizá sea uno de los relatos más amenos y mejor logrados de todo el volumen.
A mis lectores imaginarios es otra interesante reflexión que se hace la autora ante la aventura que supone embarcarse en el mundo de los escritores noveles. La frase que sirve de conclusión al relato resume a la perfección la ingrata situación de los autores primerizos: "Un beso al mundo de los sueños y un hostión al mundo real. Que se vaya al carajo".
Y terminamos con La vida es así... ¿o no?, un texto con un marcado acento absurdo y surrealista. El disparatado sueño de un hombre elegantemente vestido termina con un repentino golpe que hace volver a la protagonista a la realidad.
  1. Lo mejor: La ternura y la emoción que desprenden algunos relatos. Tanto Golfo como Injusticia de andar por casa me conmovieron. En esta misma línea, cabe destacar piezas como Querido papá, Natillas con caramelo y Un día cualquiera (esta última una pequeña maravilla). Sin embargo, no todo es tristeza y melancolía en estos Extraños relatos, pues el humor también hace acto de presencia gracias a relatos tan divertidos como Las abuelas ninja y Una historia de lógica.
  2. A mejorar: Algunos relatos dan la sensación de estar como "descasados" del resto del conjunto. He de reconocer que me costó meterme un poco en RIP, y tanto Vacío como La vida es así... ¿o no? me dejaron un poco frío. Cuestión de gustos...