sábado, 23 de abril de 2011

Muestra de Cortos Aula de Cine 2011

Programación Muestra de Cortos 2011

Fecha: del 2 al 6 de mayo de 2011
Horario: desde las 18:00 hasta las 20:00 horas
Lugar: Aula Magna Gumersindo Trujillo (Facultad de Derecho de la Universidad de La Laguna)

Lunes 2 de mayo:

EL CORTEJO, de Marina Seresesky (14 minutos)
PALABRAS, de Emilio Alonso (14 minutos)
MADE IN JAPAN, de Ciro Altabás (5 minutos)
ZIG-ZAG, de Sara Alquézar (10 minutos)
EFÍMERA, de Javier Macipe (24 minutos)
KING, de Miguel Ángel Rubio (6,5 minutos)
DULCE, de Iván Ruiz Flores (14 minutos)
LA PRESENCIA, de Igor Marcus (12 minutos)
DEFENSORA, de Aitor de Miguel (12 minutos)

Martes 3 de mayo:

PALABRAS, de José Carlos Gómez y Rafa Rojas-Díez (10 minutos)
BELANGLOS (INTRASCENDENTE), de David Pantaleón (18 minutos)
MANOS, de Jon Sagalá (7 minutos)
GÉOMÉTRIE (GEOMETRÍA), de Etienne Badia (2 minutos)
EL OLIVO AMARILLO, de Guillermo Polo (24 minutos)
PANCHITO, de Arantxa Echevarría Carcedo (16 minutos)
EN EL INSOMNIO, de José Ángel Alayón Dévora (5 minutos)
CLARA. EL MAR, de Dany Campos (13 minutos)
LOS ÚLTIMOS, de Cristina Sánchez Botella (15 minutos)
HAMBRE/HACHÍS, de Enrique Bocanegra (18 minutos)

Miércoles 4 de mayo:

LA PASIÓN DE ADRIÁN, de Luis Fernández-Jardón (19 minutos)
ANNIVERSARY (ANIVERSARIO), de Nayra Sanz Fuentes y Javier Sanz Fuentes (9 minutos)
LOS 4 MCNIFIKOS, de Tucker Dávila Wood (5,3 minutos)
OCHO, de Raúl Pérez Cerezo (13 minutos)
CONSULTA 16, de José Manuel Carrasco (12 minutos)
ESTAR AQUÍ, de Silvia González Laá (14 minutos)
NOCHES LARGAS, de Manuel Martín Parra (4 minutos)
YO SOY DE AMOR, de Carlo D`Ursi (10 minutos)
CAMAS CALIENTES, de Lluc Güell y Paula Morelló (14 minutos)
FONDO PARA UN CABALLERO, de Emiliano Cano Díaz (28 minutos)

Jueves 5 de mayo:

ABSENCIA (AUSENCIA), de Javier Muñoz Carrera (12 minutos)
PELICULEROS, de José Lobillo (15 minutos)
LACRUAQUET, de Asier Iza Cea (12 minutos)
RELOJ DE ARENA, de David Turpín García (2 minutos)
KORO, de Cristina Sánchez Botella (18 minutos)
5 MILLONES, de Víctor Díaz Somoza (13 minutos)
CARTA DE FRANCIA, de Diego López Cotillo (17 minutos)
EL EXTRAÑO, de Víctor Moreno (2 minutos)
LA VENTANA, de José Luis Muñoz (19 minutos)
ODEON: EL TIEMPO SUSPENDIDO, de Jo Graell (19 minutos)

Viernes 6 de mayo:

MIRADA PERDIDA, de David Pareja (9 minutos)
MIENTRAS ANOCHECE, de Iván López (9 minutos)
BERLÍN, de J. Enrique Sánchez (3 minutos)
EL FORJADOR DE HISTORIAS, de José Gómez Gallego (15 minutos)
JULIAN’S GARDEN (EL JARDÍN DE JULIAN), de Ana Corrie y Tom Conant (21 minutos)
DOOMED (CONDENADOS), de Guillermo García Carsi (11 minutos)
MORATÍN 36, de Paco Egido (5,5 minutos)
YO NO SOY YO, de Farid Fatmi (14 minutos)
LAS OVEJAS PUEDEN PASTAR SEGURAS, de Nestor Sampieri (11 minutos)
CONVERGENTES, de Alejandro Portaz (6 minutos)
UN DÍA EN SMARA, de Fany de La Chica (24 minutos)

Más información en:

miércoles, 13 de abril de 2011

Crónica de un adosado (Teresa Hernández)

FICHA TÉCNICA:
  • Título: Crónica de un adosado
  • Autora: Teresa Hernández
  • Género: Humor
  • Número de páginas: 229
  • Precio: Papel (10,70 €) / PDF (no disponible)
  • Valoración de Crítica Literaria: 6,75
CÓMO SOBREVIVIR A LA VIDA SIN MORIR EN EL INTENTO

El día en que Gloria decidió cambiar su flamante piso céntrico de Madrid por un minúsculo adosado alejado de la mano de Dios, sabía que estaba cometiendo el peor error de su vida. Pero por ahí dicen que el mundo es de los audaces, y no hay nadie más audaz que esta profesora de instituto. Divorciada, cuarentona y con un historial sentimental digno del más común de los mortales, Gloria sabe que debe tomarse las cosas de la vida con humor. Da igual que su vecina esté empeñada en emparejarle con el baturro más adinerado de su pueblo, o que reciba misteriosas cartas de amor con flagrantes faltas de ortografía. Gloria sabe que sólo se vive una vez. ¡Y está dispuesta a plantarle cara a la vida aunque muera en el intento!
Porque Gloria sabe que hay cosas por las que merece la pena vivir, aunque sólo sea para aprender a reírse de sí misma. ¿Qué sería de ella sin las travesuras de su hijo? ¿O sin las habituales salidas de tono de Marie Françine, su estirada vecina de al lado? Las Vegas, la urbanización a la que, por gracia del Espíritu Santo, ha ido a caer, es todo un microcosmos, un espacio inhóspito en el que los socavones en mitad de la calle y los chismes entre vecinos son la tónica habitual. Así, el minúsculo adosado en el que vive Gloria será el escenario de visitas inesperadas, juergas etílicas protagonizadas por cuatro vejetes para los que el idioma no supone ningún obstáculo y cenas de Navidad en las que el plato principal se dará a la fuga.
Pero la vida de Gloria va más allá de las cuatro paredes de su hogar (léase "ratonera"). ¿Qué hay de su vida sentimental? ¿Acaso Andrés, ese gris profesor de Historia, es más de lo que parece? ¿Es posible que Gloria tenga tanta mala suerte como para encontrarse con su ex marido y su oronda esposa en el mismo centro de Londres? La mala fortuna parece perseguir a nuestra amiga, que verá como la sombra de su adosado es más larga de lo que suponía.
Crónica de un adosado es una divertida novela escrita a mitad de camino entre el monólogo humorístico y un guión digno de la mejor telecomedia. Dicho de otro modo: más que una novela, nos encontramos ante una sucesión de monólogos de humor que, pese a que en ocasiones no terminan de cuajar (tal es el caso de los capítulos Mi familia en Navidad, Mis otras ciudades o Mis nupcias predilectas), sí nos arrancan una carcajada. Quedan en la memoria del lector el divertidísimo e irrepetible pasaje Mi pueblo preferido, en el que Gloria se deja arrastrar por su vecina Eugenia hasta Cerrilos, ese pueblo alejado de todo rastro de civilización en el que la comospolita profesora tendrá que vérselas con churreros capaces de abrir un cartón de leche utilizando tan sólo una de sus uñas. Este capítulo (que curiosamente transcurre muy lejos del adosado maldito) deja patente la capacidad de Teresa, su autora, para hacernos reír y, sobre todo, su habilidad como escritora. A Mi pueblo preferido le seguirá Mi comunidad de vecinos, pasaje en el que nos daremos de bruces contra una escena digna de Aquí no hay quien viva. Escrito a la manera de un texto teatral, el diálogo resulta tan descacharrante que tendremos que interrumpir la lectura cada dos por tres. Y es que uno no puede evitar sentir algo de lástima cuando ve que la reunión de vecinos llega su fin. No hay duda de que Teresa bien podría escribir un guión televisivo o, en su defecto, una comedia para el teatro. Calidad no le falta.
Otro de los puntos fuertes de la historia reside en la vida sentimental de la protagonista, especialmente, en ese tira y afloja que tiene con su compañero Andrés, el pícaro y siempre sonriente profesor de Historia. Los devaneos amorosos entre uno y otro serán una de las tramas que den cuerpo a la novela. Tampoco podemos olvidar su tormentosa relación con Amador, ese garrulo de Cerillos que se ha propuesto conquistarla. Tanto la entrada en escena de Amador como la confrontación final que hay entre Gloria y él suponen los momentos más divertidos del libro. Cerrando este apartado, nos encontramos con un misterioso pretendiente que no dará la cara hasta el final (y cuyo nombre, por deferencia al lector y a nuestra autora, omitiremos), y por supuesto, las inolvidables conversaciones telefónicas que tienen lugar entre Gloria y Brian, su ex marido escocés.
En el aspecto negativo, cabe destacar la actitud de una protagonista que en algunas ocasiones raya en la antipatía o en la crítica facilona, lo que hace que a veces sea muy complicado identificarse con ella. Es decir, estamos ante uno de esos personajes que se quejan por vicio y que, pese a capear el temporal con buena cara, en su fuero interno no hace más que autocompadecerse. Desde luego, esto no deja de ser más que una opinión personal. También nos encontramos con algunos capítulos que dan la impresión de que están ahí más por rellenar que por otra cosa (me refiero a los pasajes de la Navidad, la boda del conserje del instituto o el propio viaje que Gloria hace a Londres). Digamos que estos capítulos rompen un poco con la tónica de la novela, encontrándonos con situaciones un tanto forzadas (pese a que la autora afirma al comienzo del libro que todos los sucesos narrados en él son verídicos, y yo la creo) o de escasa comicidad. De haber sido mejor tratados, la novela hubiera salido prácticamente redonda.
Pese a todo, no hay duda de que Crónica de un adosado cumple con lo que promete. Nos hace reír y eso ya es mucho. Nos arranca una sonrisa, y eso ya dice otro tanto de la calidad (por otra parte envidiable) de su autora. En definitiva: Crónica de un adosado es todo un ejemplo de lo que una novela humorística es capaz de hacer.