martes, 28 de junio de 2011

Fallo del XVIII Certamen de Poesía "Usuarios Bubok"

El pasado domingo terminaba el XVIII Certamen de Poesía "Usuarios Bubok". Después de dos semanas de concurso al fin pudimos llegar a la cifra de diez poemas, algo que no ocurría desde hacía varias ediciones. Finalmente, fue Juan Pedro Peña Rodríguez el que se alzó con el triunfo gracias a su bellísima composición En una mirada.
Los resultados fueron muy ajustados y ningún trabajo se quedó sin puntos. Como podéis ver, mi aportación al concurso fue el poema Diciembre, el cual se quedó a pocos pasos de alcanzar el podio (circunstancia en la que también intervino la incomparecencia de Kety Díaz, una de las concursantes a la que se le aplicó la obligatoria penalización de 3 puntos). Con todo, la clasificación final es la que sigue:
Personalmente, considero este cuarto puesto como un buen resultado. Y más después de los anteriores tropezones que tuve con Olympia y Tango, dos composiciones que podréis leer por aquí y que quedaron muy descolgadas de los primeros puestos. Sólo me queda felicitar a Juan Pedro por haberse llevado el gato al agua con un trabajo que contó con el apoyo de la mayoría de los concursantes, siendo uno de los poemas (junto con la composición de Diego) que menos ceros se llevó.
Con el triunfo de Juan Pedro, quedó inaugurada la XIX edición del Concurso. Al igual que había sucedido durante la anterior quincena, tanto el tema como la métrica de los poemas quedarán a libre elección del autor. No estaría de más que los amigos de Crítica Literaria decidieran darse una vuelta por el certamen y demostrar así su talento. De hecho, os animo a ello, así que no dudéis en participar. Eso sí, recordad que, como todo concurso, este certamen también tiene sus bases, las cuales podéis consultar aquí. ¡Leedlas atentamente si queréis participar.

domingo, 19 de junio de 2011

Shutter Island (Martin Scorsese)

FICHA TÉCNICA:
  • Título original: Shutter Island
  • Título en España: Shutter Island
  • País: E.E.U.U
  • Duración: 138 minutos
  • Género: Intriga / Drama psicológico
  • Director: Martin Scorsese
  • Guión: Laeta Kalogridis (a partir de la novela de Dennis Lehane)
  • Fotografía: Robert Richardson
  • Producción: Paramount Pictures / Phoenix Pictures / Sikelia Productions / Appian Way
  • Reparto: Leonardo DiCaprio, Mark Ruffalo, Ben Kingsley, Emily Mortimer, Michelle Williams, Patricia Clarkson, Max von Sydow, Christopher Denham, Ted Levine, Jackie Earle Haley, Elias Koteas, John Carroll Lynch
¿ES PREFERIBLE VIVIR COMO UN MONSTRUO O MORIR COMO UN HOMBRE BUENO?

En 1954, el agente de policía y antiguo veterano de guerra Teddy Daniels (interpretado por Leonardo DiCaprio) es designado por sus superiores para investigar la desaparición de una reclusa en el hospital psiquiátrico de Ashecliffe, un complejo penintenciario situado en una enigmática isla apartada del continente. Para llevar a cabo su misión, Daniels cuenta con la ayuda de su asistente, el leal Chuck Aule (interpretado por Mark Ruffalo). Nada más llegar a Ashecliffe, ambos investigadores descubren que la isla tiene muchos secretos que ocultar y que las cosas no son, desde luego, lo que parecen ser.
Durante el transcurso del caso, Daniels tendrá que vérselas no sólo con los obstáculos que les ponen los responsables del centro, sino también con sus demonios internos. Los terribles recuerdos que guarda de la muerte de su mujer y su experiencia en los campos de exterminio nazis sólo serán una muestra más de los espantosos tormentos a los que nuestro detective tendrá que hacer frente. La personalidad amargada de Daniels encajará a la perfección con el opresivo ambiente que se respira en Ashecliffe. ¿Es posible que Daniels haya encontrado por fin un caso a su altura?
Martin Scorsese, director de clásicos como Taxi Driver, Gangs of New York o La edad de la inocencia regresa por la puerta grande con una película que está llamada a convertirse en un referente del género. Scorsese logra sobrecoger al espectador con la terrorífica y ¿apacible? atmósfera de Ashecliffe, así como obligar a éste a acompañar a los protagonistas de la cinta a un viaje hacia la desesperación y la locura.
La película, basada en la novela homónima de Dennis Lehane, consigue atraparnos a lo largo de sus dos horas de duración gracias al trabajo de unos más que convincentes actores (después de varios exitosos trabajos, DiCaprio se consagró definitivamente como uno de los mejores actores de nuestra generación), una fabulosa banda sonora que incluye algunas partituras clásicas y una fotografía que nos traslada a esos tenebrosos años que siguieron a la Segunda Guerra Mundial. Shutter Island no sólo fue una de las películas más taquilleras del pasado 2010, sino también un clásico del cine contemporéno. Su inclusión en nuestro ciclo era, por lo tanto, una tarea más que obligatoria.

domingo, 12 de junio de 2011

Robot Ninja (J.R. Bookwalter)


Daniel:
¡Joder, tío! ¡Es genial! En serio... Es... Es sencillamente maravillosa. Tengo que hacer la reseña de esta peli.
Lance: Dani, por el amor de Dios, no lo hagas. Al menos haz el favor de pensar en los lectores de tu blog.


FICHA TÉCNICA:
  • Título: Robot Ninja
  • Director: Un tío al que no deberían dejar rodar otra película
  • Intérpretes: Creo que esperáis mucho de este engendro como para ver una interpretación mínimamente decente
  • Género: Película Cutre / Serie Z / Comedia Salchichera
  • Duración: La duración de la película será proporcional al número de cervezas que tengáis en la nevera
  • Año: 1989
  • País: Imperio Galáctico
  • Valoración: 8
UN EJEMPLO DE LO QUE NO SE DEBE HACER...

Que los 80 fueron unos años bastante duros no lo discute nadie. Los Estados Unidos estaban ganando la Guerra Fría, el Bloque Comunista se estaba descomponiendo, Richard Nixon amenazaba con presentarse a las elecciones por tercera vez, Los Vigilantes llevaban ilegalizados desde 1977 y el Doctor Manhattan había abandonado La Tierra para... ¡Maldición! ¿Pero esto no es el argumento de Watchmen? Bueno, bueno... no importa, volvamos a empezar...
¡Ah, los 80! ¡Qué época tan diferente a la nuestra! El mundo se recuperaba de la crisis económica que había padecido la década anterior (y que había obligado a varios gobiernos a recomendar a sus ciudadanos el ahorro de energía), en Europa los gobiernos de corte conservador eran la nota predominante, los israelíes y los palestinos continuaban zurrándose de lo lindo, Gadafi amenazaba a Occidente con cortar el suministro de petróleo si los americanos no dejaban de bombardear Libia, Iraq era una zona de guerra, el planeta se estremecía ante la catástrofe nuclear de Chernobyl... Uhm... No... La verdad es que, pensándolo bien, los 80 no fueron tan distintos a estos tiempos tan locos en los que vivimos.
Si hubo algo que de verdad mereció la pena en aquella década fue el cine. Tal vez sería demasiado exagerado decir que los 80 significaron para el séptimo arte una nueva Edad de Oro, pero lo que sí es cierto es que varios de los clásicos de los que hoy disfrutamos pertenecen o tuvieron sus raíces en aquella época. Sin ir más lejos, ahí está la trilogía de películas de Indiana Jones, los dos últimos episodios de Star Wars, la primera peli de Terminator, los proyectos del siempre infatigable Steven Spielberg (Los Goonies, E.T., Poltergeist...), las secuelas de Mad Max, las aventuras del James Bond de Roger Moore... Y así podríamos estar todo el día.
Pero claro, no todo el monte es orégano. Y del mismo modo que se filmaban buenas películas, también se hacían despropósitos que harían sonrojarse a la mismísima Assylum. Y Robot Ninja, la peli que comentaremos hoy, es uno de ellos.
Robot Ninja parte de la idea de un dibujante de tebeos que decide convertirse en el héroe que él mismo ha creado. La premisa no es precisamente muy original, pero no por ello deja de ser interesante. En este caso, el Robot Ninja es un héroe de un exitoso cómic que también cuenta con su serie de televisión. El problema es que su creador no está para nada conforme con lo que la editorial le está haciendo a su personaje (haberlo pensado antes de cederles los derechos, old boy) y por eso decide rebelarse y combatir el mal, tal y como supone que su héroe lo haría. A grandes rasgos, éste es el argumento. Es cierto que, con un poco de presupuesto y algo de cabeza, una película así no destacaría en la cartelera, pero tampoco tendría el dudoso honor de ser una las peores películas de la Historia.
El problema de Robot Ninja es que quienes la hicieron sabían lo mismo de cine que yo de Física Nuclear: absolutamente nada. Estoy seguro que su director pensaba que hacer una película consistía únicamente en ponerse detrás de una cámara, apretar el botón de "Encendido" y esperar a que los actores pudieran ser capaces de interpretar adecuadamente un guión que, para colmo, todavía ni se había escrito (más que nada, porque es de suponer que los "guionistas" no sabrían ni escribir). Y ya ni hablemos del trato que se le da los primeros planos, las peleas con una coreografía más falsa que las risas enlatadas de una teleserie de Antena 3, los movimientos de cámara, el típico "efecto de vídeo casero" que siempre suele acompañar a las producciones de bajo presupuesto... En fin, ¿para qué seguir? Será mejor que empecemos a analizar la película. Seguir divagando sólo significaría perder el tiempo.
La película empieza con los títulos de crédito más largos de la Historia, una sucesión de imágenes en blanco y negro que representan a nuestro superhéroe de barrio liándose a guantazos con los villanos de turno. No voy a engañaros. Contra todo pronóstico, estas escenas son lo mejor de toda la película, pero el hecho de que estén acompañadas por un hilo musical tan rematadamente cutre y ochentero ya te obligan a quitarlos y pasar a las escenas de diálogo. Craso error, ya que la musiquita de marras nos acompañará a lo largo de todo el metraje, unas veces deseando que nos arrojemos por la ventana y otras rompiendo a llorar por asistir a semejante tortura auditiva. Ya digo, la banda sonora merece una mención aparte, recordándonos irremediablemente a la de que aquel videojuego protagonizado por cierto personaje que, por respeto a vosotros, no voy a nombrar.
Una vez pasados los créditos (¿pero todavía estáis viendo esto?), nos encontramos con Leonard Miller, padre de la criatura e hijo no reconocido de MacGyver, discutiendo acalarodamente con su editor, muy molesto por el giro que están tomando las andanzas del personaje. No recuerdo exactamente si esta escena viene antes o después de los créditos, pero para el caso es lo mismo. El director (el doble de Al Bundy, el cabeza de familia de Matrimonio con hijos), es un capullo de marca mayor, un tío al que el bienestar de sus redactores se la trae al fresco y sólo piensa en forrarse. ¡Ah, sí! ¿Hemos dicho que tiene contratada a una secretaria que no sabe hacer la O con un canuto? Damas y caballeros: ¡la tensión sexual está asegurada! ¡Viva!
La secretaria, aparte de regalarnos el momento erótico más innecesario de la historia del cine (¡chúpate ésa, Stanley Kubrick!) sólo aparece un par de veces riéndose como una tonta (para lo cual no creo que fuera necesario que se preparara tanto el papel, dado que ya venía así de fábrica) y haciéndole carantoñas a su jefe, siendo uno de esos personajes que pasarán al olvido hasta el final de la película.
El diálogo mantenido por Leonard y su jefe ilustra a la perfección el derroche de originalidad e ingenio de los guionistas. ¿Dónde se ha visto que el director de una revista trate como un déspota a sus empleados? ¡Ah, sí! ¡En Spiderman!

Episodio Piloto de "Matrimonio con hijos".

Total, que después de la bronca, Leonard está tan desilusionado que sale a dar una vuelta con su coche, sin sospechar que va a ser testigo de una escena dantesca. Y es que no es para menos, ya que en mitad de su paseo nocturno se encontrará con un grupo de yonkis / matones de barrio que hacen que el portero de Aquí no hay quien viva parezca el señor del Monopoly. No recuerdo exactamente si nuestro dibujante buscapleitos se lía a tortazos con la banda de macarras o bien decide seguirles la pista para zurrarles luego. El caso es que desde ese momento decide plantarles una yihad. De esa manera, podrá hacerles pagar por sus delitos, pero... ¿Qué hará Leonard? ¿Llamará a la policía? ¿Presentará una denuncia en comisaría? ¡Oh, no, eso sería demasiado fácil! En lugar de avisar a la policía, hace lo que cualquier persona sana y normal haría en su situación... ¡Disfrazarse de superhéroe! ¡Sí, señor, con dos narices! ¡Madre mía! Y eso que no llevamos ni media hora de metraje...
Así que nuestro gran héroe recurre a Goodnight, el hermano enclenque y pacifista del sargento Slaughter. Al estilo del ejército americano en la primera guerra de Afganistán (¿os dáis cuenta de lo mucho que molaron los 80?), Goodnight se encargará de proveer a nuestro héroe suburbano todo tipo de armas, desde cuchillas hasta una máscara con visión de infrarrojos. Todo es poco para que Leonard pueda satisfacer sus enfermizas ansias de destacar sobre el resto de los mortales y convertirse nada más y nada menos que en... ¡Robot Ninja! Vamos, un deux et machina, pero al revés... O lo que sea que signifique la expresión. A estas alturas, me la suda todo. A propósito, si os estáis preguntando si alguna vez hacen el chistecito ése de "Buenas noches, Goodnight", habéis dado en el clavo, aunque viendo la calidad de la película, lo extraño sería que no lo hubieran hecho. ¿Qué esperabáis? ¿Un recopilatorio con los mejores chistes de Faemino y Cansado?

Telecinco y sus "remakes": Versión española de Robot Ninja.


Bueno, vamos a suponer que, a estas alturas, todavía no habéis apagado el ordenador. A la escena de Goodnight trabajando febrilmente día y noche, le sigue otra en la que El dibujante anteriormente conocido como Leonard ya está preparado para salir a la calle y repartir justicia. Es así como Robot Ninja consigue localizar a las fuerzas del Comandante Cobra... esto... a los villanos, y liarse a guantazos con ellos. Sin embargo, Leonard aprende una valiosa lección: no por el hecho de disfrazarte como un superhéroe ya te convierte en uno. La lluvia de ostias y cogotazos que le caen al pobrecito dejan una buena constancia de ello.
A partir de este momento, el argumento de la película (si es que alguna vez lo tuvo) se va literalmente a la porra. Privado de su máscara de pasta de papel (mejunje Art Attack, según mi amiga Sofiuska) y al borde del coma etílico (pues sólo así se explica que Leonard confunda a sus agresores con una legión de demonios), nuestro dibujante venido a menos logra escapar hasta su casa con la cara hecha un Cristo. Esta situación es aprovechada por los sicarios de Cobra... digo... por los macarras psicóticos, quienes terminan por arrojar a Goodnight por las escaleras... ¡Oh, Dios mío! ¡Goodnight, no!
A estas alturas, Leonard, quien se ha atiborrado de pastillas para calmar el dolor (¿una posible apología del consumo de drogas?), ha decidido que su vida está próxima a acabarse, de modo que decide morir matando. Tras pegarse un nuevo chute de calmantes, decide enfrentarse con aquellos a los que juró venganza (¿alguien recuerda todavía porque decidió declararle la guerra a este grupo de pandilleros en concreto?). Los macarras son derrotados, Leonard muere, Goodnight es vengado y el tebeo de Robot Ninja, para regocijo de Al Bundy, se convierte en el más vendido del mundo mundial. Y ya está. Fin.

CONCLUSIÓN:

Una abominación de las que hacen época. Robot Ninja no es que sea mala... es sencillamente absurda. Espeluznante, horrible, cutre a más no poder... Robot Ninja supone un retroceso en la evolución humana. Sin embargo, se ve de lejos que no es una película que se tome en serio a sí misma. Es cierto que está muy mal rodada y que todo en ella es horrible hasta decir basta, pero es divertida y te hace reír, lo cual se agradece. Dígamoslo lisa y llanamente: esta hecha para el despiporre del personal, y si la comparamos con los auténticos engendros que echan en Cuatro los sábados por la tarde, está claro que sale ganando. Mientras que con ésta por lo menos te ríes, con las otras te dan ganas de matar alguien e instaurar el IV Reich.
Ahora bien, ¿por qué un 8? ¿Cómo un bodrio de proporciones bíbilicas se lleva una nota tan alta? Muy fácil: porque el rato que pasas comentándola con los amigos no tiene precio. Reconozco que hubo momentos en que me salieron puros lagrimones de la risa. Es mala. Es rematadamente mala, pero nunca me había reído tanto. Eso sí, es una película para ver acompañado, a la espera de ver quien suelta la burrada más grande. Tened por seguro que si la véis solos, parte del encanto terminará perdiéndose. Y eso sería una auténtica lástima.
Así que haciendo cálculos, y teniendo en cuenta determinados valores matemáticos y estadísticos, he decidido calificar a esta película con un total de cuatro Pochos* sobre cinco en mi escala de pelis cutres. Ahí es nada.

*Pocho es el perro de mi amiga Sofiuska, quien junto a Mister Lance, fue testigo del visionado de esta bazofia. ¡Te queremos, Pocho!

miércoles, 8 de junio de 2011

Ciclo de Taquillazos -Taquilla Caliente-

EL AULA DE CINE DE LA UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA PRESENTA...

Del 20 al 22 de junio de 2011, a partir de las 19:00 horas, en el Salón de Actos de la Facultad de Educación de la Universidad de La Laguna

PROGRAMACIÓN

Lunes 20 de junio
Malditos bastardos, de Quentin Tarantino


Martes 21 de junio
Watchmen, de Zack Snyder


Miércoles 22 de junio
Shutter Island, de Martin Scorsese

Más información en: