martes, 27 de marzo de 2012

Fernando Sobenes publica "El Visitante Maligno".-


Nos comunican por vía interna que Fernando Sobenes ha publicado su novela "El Visitante Maligno", trabajo con el que el autor venezolano nos transportará a un terrorífico mundo en el que los fenómenos paranormales y las posesiones diabólicas son la nota predominante. "El Visitante Maligno" tiene como protagonista a Peter Donovan, un soldado norteamericano que, en plena Primera Guerra del Golfo, hace un estremecedor hallazgo entre las arenas del desierto iraquí: se trata de un enigmático amuleto que le reportará no pocas complicaciones a lo largo de su vida.

Pocos años después, y ya retirado del servicio militar, Peter ha abrazado el sueño americano y vive con su familia en el típico pueblo estadounidense en el que nunca pasa nada... Hasta que un día comete el error de jugar a la ouija. Los recuerdos de lo que sucedió en Iraq unido a la malévola innfluencia del amuleto trastocarán para siempre la mente de Peter, quien ve cómo su cordura peligra al presenciar todo tipo de fenómenos extraños y enigmáticas muertes.

Actualmente la novela se encuentra disponible en las principales plataformas de autoedición (Bubok, Lulu y Amazon). Sólo nos queda felicitar a Fernando por su trabajo y desearle toda la suerte del mundo en su aventura literaria. ¡Muchísimos ánimos, Fernando!

domingo, 25 de marzo de 2012

La experimentación en la Arqueología: planteamiento teórico y campos de aplicación

El deseo de los arqueólogos por conocer el pasado les ha llevado a tratar de recrearlo. Aquí podemos ver unas lanzas con puntas de sílex fabricadas por un grupo de investigadores que han hecho uso de la Arqueología Experimental (Fuente de la imagen: Diario Público).

La experimentación en arqueología surge en la segunda mitad del siglo XIX de la mano de especialistas como Nisson (1868), Müller (1897), Evans (1897), Cushing (1894), entre otros, teniendo su mayor campo de aplicación en Inglaterra, Estados Unidos y Escandinavia. Resulta difícil establecer una definición única para esta disciplina, pues mientras que unos utilizan el concepto de Arqueología Experimental, otros hablan de experimentación en Arqueología. La utilización de fundamentos relacionados con las Ciencias hace todavía más complicada su definición. En cualquier caso, hemos de perder el miedo a la cuantificación y sistematización propias de la ciencia, sin renunciar por ello a la identidad de la disciplina arqueológica. Esto es, una arqueología guiada bajo principios físicos y matemáticos, pero con sus propias características y dinámicas sociales. Hablamos pues, de una vía metodológica empírica que busca contribuir al conocimiento de las comunidades del pasado por medio de la experimentación, con todas las implicaciones que este término lleva consigo.

El concepto de experimentación cobra una especial relevancia gracias a Coles (1979) quien relaciona la Arqueología Experimental con la “experiencia vital”. El proceso de experimentación tiene como punto de partida la experiencia, la cual supone el primer acercamiento al problema. Este nivel nos servirá para encarar, posteriormente, el verdadero experimento. Los objetivos y requerimientos de la experiencia se basan en el encuadre científico y coherencia del problema arqueológico que hemos elegido. Hemos dicho “coherencia” porque nuestra investigación debe ser sólida e ir en una única dirección, y no abarcar varias cuestiones. El control de la viabilidad del proceso de experimentación también es importante, de ahí que tengamos que diseñar un programa destinado al seguimiento experimental. Esto nos llevará a evaluar las dificultades que encontraremos durante el ejercicio, así como a refutar las variables que saldrán del mismo. También hemos de tener en cuenta cuáles van a ser los procesos mecánicos para llevar a cabo el experimento, así como nuestro nivel de adiestramiento.

Entramos así en la segunda fase, que es el experimento en sí mismo. Éste constituye una prueba empírica controlable, repetible y demostrable. Su estructura dependerá del programa experimental que hemos elaborado previamente. En esta etapa de nuestra investigación, comprobaremos cuál será el planteamiento del problema, la definición el marco material y técnico y las múltiples variables surgidas a la hora de realizar la prueba. Ni que decir tiene que estas variables deben estar relacionadas con el experimento y repercutir en el mismo. 

Así, el experimentador se presenta ante el proceso experimental con una línea conceptual y metodológica concreta. Resultará esencial su nivel de habilidad y destreza ante los procesos mecánicos que se darán en la prueba. De ahí que su nivel de adiestramiento sea importante. Tampoco podemos obviar que la posibilidad de repetir o reproducir el experimento eleva a un rango mayor los resultados obtenidos mediante el empleo de la estadística. 

La réplica es el resultado que suele materializarse con frecuencia en el producto final. Su naturaleza es muy variable. Hemos de tener cuidado con las réplicas visuales y experimentales, preocupándonos por su control, distribución y venta. Conviene tenerlas controladas para evitar posibles falsificaciones y malentendidos arqueológicos. 

En la Arqueología Experimental la docencia está dirigida a la transmisión de los recursos técnicos y mecánicos del experimentador. Esto supone largos periodos de aprendizaje y unos amplios conocimientos en didáctica metodológica. Los resultados obtenidos por el experimentador se verán en el campo de la divulgación y en las demostraciones. Si bien la primera supone la presentación didáctica de los resultados y recursos metodológicos, las últimas se encargan de reproducir, de forma controlada, el experimento ante el público. 

No obstante, la Arqueología Experimental ha puesto de manifiesto una serie de limitaciones que le han valido numerosas críticas. Entre ellas, la falta de precisión y vaguedad en los resultados, por lo que no se dan respuestas concluyentes; la imposibilidad para pasar desde el plano tecnológico al plano social; la confusión entre lo que es una herramienta científica y lo que es tan sólo una más de sus facetas, la divulgación; algunas cuestiones relacionadas con la simulación; etc.

Aun así, tenemos varias fuentes de investigación relacionadas con la disciplina, desde el registro etnoarqueológico hasta el etnográfico (aborígenes australianos, bosquimanos…), pasando por el importante registro arqueológico, una fuente generadora de hipótesis a responder desde planteamientos experimentales. Este registro enmarca y limita los campos tecnológicos y materiales a emplear. Es más, nuestra propia estructura mental nos proporciona un campo inagotable de posibilidades y soluciones en la experimentación.

Asimismo, la Arqueología Experimental  tiene amplios campos de estudio, como los objetos (réplicas), entre los que destaca la fabricación de cestos, fibras vegetales y adornos; las conductas tecnológicas y procesos técnicos; la explicación de otros procesos como, por ejemplo, la formación del registro arqueológico; etc. 

No podemos terminar sin antes exponer, aunque sea brevemente, algunos apuntes sobre la aplicación de esta disciplina al mundo del ocio. De todos es conocida las relaciones que hay entre el ocio y la experiencia, dando como resultado una arqueología que busca la vivencia del pasado. Esto tiene su mayor representación en los centros y parques temáticos destinados a revivir el modo de vida de civilizaciones ya desaparecidas. 

sábado, 24 de marzo de 2012

Arqueoastronomía en Canarias

Una imagen de los célebres podomorfos de Tindaya. Estos grabados tenían una finalidad religiosa, lo que nos lleva a pensar en algún tipo de culto astral (Fuente de la imagen: Fragmentalia).

Muchos de los yacimientos aborígenes que han llegado hasta nosotros nos llevan a pensar en los ritos astrales practicados por los guanches. Se cree que los círculos de piedra y los podomorfos (muchos de ellos orientados hacia El Teide) tenía un claro significado religioso, en el que los cultos astrales tenían mucho que ver.    

De esta forma, se han conservado varios amuletos que representaban diferentes símbolos estelares y sabemos que determinadas zonas de nuestras islas eran utilizadas para fines astronómicos. Es el caso de El Lomo de las Lajitas, en La Palma. Encontramos ejemplos de lo más variados en las demás islas, en las que se han encontrado cuevas cuyos techos están adornados con puntos blancos y que nos llevan a pensar en una representación del cielo estrellado.

Muchas de estas estructuras también están presentes en Fuerteventura y  Gran Canaria. En esta última, se han hallado numerosas formaciones con fines astronómicos. Algunos puntos de esta isla fueron lugares muy destacados para la observación y el seguimiento de los solsticios. La Necrópolis de Artenara y los túmulos de Gáldar y Caserones son una buena prueba de ello. 

El Lomo de las Lajitas (La Palma). Los arqueólogos piensan que esta zona era utilizada por los aborígenes para llevar a cabo sus cultos religiosos (Fuente de la imagen: Prehistoria de La Palma).

La adoración a las estrellas también incluía a las montañas. En determinadas épocas del año, los guanches creían ver al Teide reflejado en el cielo. Se pretendía crear así una conexión entre el mundo terrenal y las divinidades celestiales. Muchos de los túmulos de Gáldar estaban orientados hacia el Roque Nublo y, sin ir más lejos, sabemos que el Sol salía tras el Roque de Bentayga justo cuando se producía el equinoccio de primavera. Todos estos estudios contrastan con la escasez de datos que tenemos en La Palma en cuanto a este tema. 

Así las cosas, muchos estudiosos han formulado la hipótesis de que los aborígenes canarios se regían por un calendario luni-solar, poniendo como ejemplo las pinturas de La Cueva Pintada de Gáldar. Tal vez La Estela de Teguise (actualmente perdida) hubiera podido arrojar algo más de luz sobre este tema. 

Gracias a la información proporcionada por nuestros mayores, sabemos que la tradición de regirse por las estrellas ya estaba vigente entre los primeros pobladores del Archipiélago. De este modo, Venus era (y es) considerada como La Estrella de la Tarde, un cuerpo celeste que trae la lluvia durante los meses del otoño. Estos datos serán posteriormente utilizados por los arqueoastrónomos para llevar a cabo sus investigaciones. 

El culto a Venus, asociado a las lluvias y, por tanto, a la fertilidad, nos lleva a pensar en una posible cristianización de este planeta. Muchos de los símbolos por los que los aborígenes representaban a sus divinidades estelares están presentes en los pórticos de nuestras iglesias. 

Pero Venus no era el único objeto de devoción de nuestros antiguos. Gracias a la información proporcionada por los agricultores y ganaderos de las zonas rurales más aisladas, tenemos constancia del uso que tienen Sirio y Las Pléyades (llamadas Cabritillas) en su trabajo. Con un poco de esfuerzo, tal vez pueda trazarse una línea que vaya desde estos agricultores hasta los aborígenes

Así, se piensa que Las Pléyades aparecen en algunas representaciones artísticas de los guanches. Otro tanto ocurre con El Arado, vinculado, tanto antes como ahora, a la agricultura. Gracias a estos datos, se ha podido trazar un plano estelar que muchos no han dudado en calificar como El Cielo de los Magos, en el que diferentes cúmulos estelares son utilizados por éstos (y con toda probabilidad, también por los primitivos habitantes del Archipiélago) con diferentes fines. De este modo encontramos El Arado, El Gañán, El Pastor, las ya citadas Cabrillas y, en algunos puntos de Gran Canaria, El Buey. Hay que destacar que esta tradición se encuentra cada vez más en desuso, llegando incluso a desaparecer en las zonas rurales. Tal valiosa pérdida supondría un grave contratiempo en la labor de los arqueoastrónomos, quienes perderían una importante fuente de información de cara a futuras investigaciones.

viernes, 23 de marzo de 2012

Signos para la noche (Díaz de Tuesta)

FICHA TÉCNICA:
  • Título: Signos para la noche
  • Autora: Yolanda  Díaz de Tuesta
  • Género: Terror / Ciencia Ficción
  • Número de páginas: 861
  • Editorial: Valentía Autores
  • Año: 2011
  • Valoración de Crítica Literaria Novel: 7,5
LOS VAMPIROS INTERDIMENSIONALES DE DÍAZ DE TUESTA... ¡Y DE BILBAO, PUES!

Díaz de Tuesta (Oniria para los amigos) es una escritora que no puede estarse quieta. Su currículum es un monumento al esfuerzo, la constancia y la calidad. Redactar una lista con todos sus logros e iniciativas es una tarea imposible: autora de varias novelas de considerable extensión (entre las que se incluye la propia Signos...), reina del relato breve (daros una vuelta por los concursos de Bubok y sabréis lo que digo), cofundadora del grupo Cómo triunfar en la literatura sin morir en el intento, bloguera de primera hora, coautora del proyecto Tiempo de Héroes, lectora infatigable... Y así podríamos estar todo el día. Yolanda no para nunca. Para los que nos dedicamos a esto, es un modelo a seguir. Y para colmo, es una persona que destila carisma por los cuatro costados. Su simpatía y sus buenos modales así lo demuestran. Dicho de otro modo: es imposible no caer rendido a sus pies.

A Yolanda ya la conocíamos en Crítica Literaria gracias a Tartessos: Nave de enlace, novela juvenil de la que destripamos sus primeros capítulos allá por septiembre de 2009. Porque ésa es otra, nuestra autora domina todos y cada y uno de los géneros: desde la fantasía hasta el terror, pasando por la aventura, el género histórico, la ficción... A día de hoy creo que no hay nada que se le resista. Díaz de Tuesta es todo un ejemplo de versatilidad literaria y, sobre todo, de calidad. Y por eso la queremos. No, no la queremos... ¡la amamos!

Hoy tenemos la suerte de volver a tenerla por estos lares. Y en esta ocasión nos visita con la novela Signos para la noche debajo del brazo. Gracias a esta obra, Yolanda ha debutado en el auténtico mundo editorial (ése en el que de verdad hay alguien que apuesta por ti), abandonando así el sector de la autoedición. Publicada por Valentía Autores (el mismo grupo que también ha editado, Fantasmagoría, la antología de cuentos de terror de José Luis Romero Campillos), Signos para la noche supone una renovación (un lavado de cara si se quiere) del género vampírico, ofreciéndonos una versión novedosa y atrevida del mismo.

Laura Mendizábal es una camarera en horas bajas a la que la vida ha tratado horriblemente mal. Alcohólica irrecuperable y testaruda como pocas, la vida de Laura es una sucesión de borracheras nocturnas, encuentros amorosos que acaban en tragedia y facturas sin pagar, Sin embargo, todo cambia la noche en la que presencia un particular asesinato. Si ya la visión de un crimen puede helar la sangre de cualquiera, éste en concreto nos pondrá los pelos como escarpias, dado que el asesino no es otro que un vampiro al que se le ha encomendado una importante misión: evitar que la oscuridad reine sobre la Tierra. Caleb, responsable de la Espada de oro y cazador de vampiros renegados, debe evitar que nuestra realidad se desmorone. Y ello exige un sacrificio de sangre, algo que los humanos, como raza inferior, tienen que estar dispuestos a pagar.

Las circunstancias fuerzan a ambos a confiar el uno en el otro. Y mientras Laura piensa que definitivamente ha perdido el juicio, Caleb sigue persiguiendo a sus enemigos por la calles de Bilbao. Conforme nos vayamos metiendo en la historia, no sólo aprenderemos que los vampiros son criaturas mucho más antiguas de lo que imaginábamos, sino que además nos veremos inmersos en una guerra que empezó cuando el hombre tuvo conciencia de sí mismo.

Sin lugar a dudas, lo mejor de la novela es el pulso narrativo que le imprime la autora. Como narradora, Yolanda es una fuera de serie. Con Signos..., la escritora bilbaína ha creado todo un universo que hunde sus raíces en la literatura de H. P. Lovecraft, pero sin renunciar por ello a su propio estilo. El trasfondo de la trama puede recordar a los mitos de Cthulhu, pero Yolanda ha sabido desligarse de la (a veces) enrevesada prosa del autor norteamericano, sentando las bases de un lenguaje conciso y sin florituras.

La influencia del autor de Providence es palpable cuando se nos explica que los vampiros descienden de una criatura de orígen extraterrestre con poderes casi divinos. Tendrán que pasar millones de años para que los seres humanos caigan sobre su maléfica influencia y comiencen a rendirle culto. No obstante su sangriento reinado llega a su fin cuando un grupo de hombres deciden darle muerte. Su desaparición tendrá serias consecuencias sobre la vida de estos seis héroes, puesto que la sangre del monstruo hace que sus asesinos adquieran la inmortalidad. A partir de este momento, se producirá una lucha de poder en la que cada uno de ellos desconfíará de las intenciones del otro, llegando a controlar ejércitos enteros y combatiendo individualmente en escalofríantes duelos (Desafíos).

Pero a la tiranía de los Seis Primeros y a su sed de sangre se opondrán los miembros de la Red Dorada, un grupo de hechiceros que, cansados de los excesos los renacidos, tratarán de combatirlos por medio de la magia. Estamos pues, inmersos en una guerra protagonizada por varios contendientes y en la que cualquiera puede ganar.

No me digáis que, visto lo visto, la historia no promete. Y lo mejor es que no se trata de la clásica lucha del bien contra el mal. No, en Signos... nada es lo que parece, y cada uno de sus protagonistas actúa según sus intereses, sin obedecer credos ni banderas. Por si fuera poco, la novela cuenta con una magnífica ambientación, que no es otra que la ciudad de Bilbao, de donde es originaria la autora. Conforme nos adentramos en la trama, Yolanda hace las veces de guía turística, llevándonos por los lugares más emblemáticos de una de las ciudades más importantes del mundo. Y por si fuera poco, el retrato que hace de ella es soberbio. Bilbao es una ciudad oscura y gris en la que todo puede pasar. Lo que pasa en Bilbao, se queda en Bilbao. Después de todo, la sangre de los muertos no tardará en ser arrastrada por la lluvia.

No obstante, la novela adolece de algunos defectos que lastran notablemente su calidad. Quizá uno de los más graves sea el hecho de encontrarnos en un momento crucial de la trama y luego descubrir que el camino tomado por los protagonistas no conduce a ninguna parte. Es lo que he venido a llamar el Síndrome de "Lost". A veces no vale con enganchar únicamente al lector, sino también mantener la tensión y el interés de la historia. Reconozco que hubo momentos en los que me vi obligado a abandonar la lectura del libro durante varios días. A esto no ayuda que el personaje de Laura sea uno de los más antipáticos, egoístas y autodestructivos que me he encontrado hasta la fecha, superando incluso a Gloria, la protagonista de Crónica de un adosado

Y éste es precisamente el punto fuerte (y a la vez débil) de la novela: los personajes. En una obra tan extensa, su importancia es tal que la trama prácticamente queda en un segundo plano. En ese sentido, Yolanda se ha currado la psicología de sus héroes hasta el punto de que éstos parecen rebosar vida...  Hasta que Laura irrumpe en escena y se termina la diversión.

El pasado de Laura está teñido de tragedia. Por aquello de los spoilers es una pena que no podamos explayarnos un poco más en este aspecto, pero las cosas son como son: a lo largo de su vida, Laura ha padecido en sus carnes el dolor, la angustia y la desesperación, sentimientos que la han empujado a la bebida y las drogas. La cuestión es que el personaje se niega a romper esas cadenas. Es más, se diría que disfruta de esa situación. Ese daño que se infringe a sí misma me parece insufrible y odioso, llegando incluso a desear que el peso de la narración recaiga en otros personajes más interesantes, como Fontaine o el propio Caleb. Por si fuera poco, Laura no sólo se dedica a arruinar su vida, sino también la de los demás. Es el caso de su relación con Jaime, cuya dependencia llega a resultar exasperante para una mujer que aspira a vivir de forma independiente y sin ataduras. 

Esto nos lleva a su relación con Aguirre, el leal y sacrificado agente de policía del que se enamora. El egoísmo de Laura llega hasta tal punto que no duda en cargarse esa relación únicamente por el placer de darse un viaje. Y para colmo de  males, y ya casi al final del libro, recibe de manos de Gerión uno de los mayores deseos del hombre (del que por supuesto, no podemos hablar). Eso sí: si para abandonar ese camino hacia la autodestrucción cualquier alcohólico tuviera que recibir la ayuda de un vampiro babilonio, los de "Alchólicos Anónimos" no darían abasto. ¿De verdad era necesario que Laura renunciara a sus juergas etílicas una vez conseguida la trascendencia? La verdad, no termino de verlo... Si quieres dejar la bebida... ¿tienes que recurrir a un vampiro para que te otorgue la inmortalidad? (¡Ops! Creo que he hablado más de la cuenta...). De acuerdo, es posible que le esté dando muchas vueltas a esta cuestión, pero me fastidia ver como un personaje tan apático es recompensado con un don sólo al alcance de unos elegidos. En su empeño por crear un anithéroe, Yolanda ha perfilado tanto a Laura que la ha convertido en todo lo contrario a lo que pretendía en un principio: una heroína que recibe la redención sin hacer prácticamente nada para merecerlo. En mi opinión, creo que la aventura le viene demasiado grande. Y de no haber sido porque es la protagonista del libro, me hubiera saltado los pasajes en los que aparece.

No sucede lo mismo con Fontaine o Caleb, verdaderas piedras angulares de la trama a los que la autora da un trato más que merecido. Su hermetismo y carisma los convierten en dos personajes de los que queremos saber más. En el caso de Fontaine, tenemos a un hechicero que lleva burlando a la muerte desde hace miles de años, y cuyos méritos lo han situado entre los cabecillas de la Red Dorada. Su origen es uno de los grandes misterios de la trama y ciertamente, su resolución está a la altura de alguien de su categoría. Caleb, por su parte, es un joven del siglo XVII cuyos amores por cierta escritora de la época terminan por conducirle a su perdición. Hablar de los orígenes de Caleb nos lleva a comentar el que considero otro de los grandes logros de la novela, que no es otro que convertir el progreso humano en una Historia encubierta en la que los vampiros han tenido la voz cantante. Me ha encantado saber que los vampiros han estado detrás de cada hito de nuestra civilización, desde el Antiguo Egipto hasta la Guerra de las Galias, pasando por las civilizaciones mediterráneas, el colonialismo europeo en Asia, etc. Para una gran amante de la Historia como Yolanda, el Estambul del Siglo de Las Luces y el Londres victoriano son escenarios tan naturales como nuestro actual Bilbao a la hora desarrollar sus historias.

En lo que respecta al apartado formal, la novela tiene algunos errores ortotipográficos repartidos, sobre todo, en sus primeras páginas. No obstante, estos errores serán subsanados en una próxima segunda edición de la obra, la cual Yolanda tuvo la amabilidad de remitirnos. Esta nueva edición no sólo tendrá un contenido más depurado, sino que además su extensión se verá considerablemente reducida. Por lo demás, Valentía Autores ha hecho una excelente labor en lo que a diseño y maquetación se refiere, encontrándonos con un acabado de lo más profesional, muy alejado de los deficientes trabajos realizados por Bubok

Estamos, en definitiva, ante uno de los trabajos más ambiciosos de la autora bilbaína. Y de los más aclamados, todo hay que decirlo, puesto que el libro ha cosechado estupendas críticas desde su publicación. Así que si os consideráis unos amantes del género vampírico, cerrad la puerta de vuestro balcón y poneros cómodos en el sofá, puesto que es bastante posible que esta noche haya que establecer un nuevo Vértice. Puede que Espada de oro vaya a visitaros...

lunes, 19 de marzo de 2012

El vocabulario cosmogónico en las antiguas culturas de Canarias

La Cueva Pintada de Gáldar (Gran Canaria). Algunos expertos piensan que sus grabados representan una alegoría del Universo (Fuente de la imagen: Islas Canarias).

Antes de pasar a analizar los vocablos que los antiguos isleños daban a los astros, hay que hacer un breve inciso en los orígenes del vocabulario aborigen. Se baraja la posibilidad de que el dialecto de los isleños esté emparentado con el de las tribus tuaregs del ámbito líbico, ya que la influencia de esta lengua está presente en todo el Archipiélago. También se sabe que el habla aborigen está relacionada con el área central de Marruecos. Podemos decir que en nuestras islas existe una doble dialectización. 

Con respecto a la Cosmogonía, tenemos clarísimas referencias de los cultos astrales guanches. El sabio árabe Ibn Jadún dejó constancia de ello en sus escritos, cuando decía que nuestros antiguos adoraban al Sol y La Luna. Estos datos también podemos encontrarlos en numerosas fuentes literarias, como en la obra de Bartolomé Carrasco, que muestra al caudillo aborigen Doramas conversando con la Sabiduría, la Invención y la Curiosidad. La reverencia que siente ante estas entidades es tal, que no duda en afirmar que parecen venidas del Cielo. El autor se permitió incluso transcribir tales palabras en la lengua de los antiguos, refiriéndose al Cielo como Aqqur

El vocabulario que empleaban los aborígenes para calcular el tiempo era increíblemente variado, debiéndole una buena parte de su estudio al militar francés Bory de Saint-Vicent. Mientras que el término Attagares hacía referencia al invierno, el Beñasmer era considerado como la época de la segada. Así, al Asw n Magheq (triunfo del Sol) se le oponía el Enagh (ocaso). Resulta curioso señalar como varios de esos vocablos hacen referencia al Sol (llamado Magec o Magot según la isla donde nos encontremos). Y todavía resulta más sorprendente si nos fijamos en la creación de términos que surgieron en torno al Astro rey. Para los aborígenes, el chiguergue era el lugar donde se ponía el Sol, mientras que los palmeros utilizaban para su salida la expresión telluyt. Del mismo modo Azaenegue quería decir despertar o salida del alba

No cabe duda de la importancia que tuvo el Sol para las poblaciones indígenas, tanto desde el punto de vista simbólico como religioso. El Sol resplandecía, crepitaba y restallaba. Las referencias a su culto están presentes en todas las islas. De hecho, fueron muchos los términos que surgieron en torno a él, tales como abiceloy (penumbra) y aboceloy (solana). Nótese la similitud que hay en ambas palabras. En el caso de aboceloy, algunos han querido ver en ella la raíz etimológica de Abora, considerado el dios creador y hacedor de la luz. No obstante, para muchos estudiosos esta lectura ya está abandonada, no existiendo para este ser una traducción categórica. 

La Luna tampoco se quedaba atrás, existiendo para ella nombres como Hiurma. En Tenerife se la conocía como Guamulán (palabra que puede traducirse por El Blanco), siendo en esta isla una divinidad superior. El alma del ser humano (maggu o maghu) era hija inmortal de Magec. No faltan los cultos a otros astros. Para muchos especialistas, las estrellas de Canopo recibían el nombre de Arminda y Guayarmina. Así, Ma genna (Madre del Cielo) era considerada también como la madre del Sol. Algunos expertos sostienen que esta entidad está relacionada con Canopo y que no es otra que la Virgen de Candelaria, a la que se colocaba a la misma altura que al dios principal (e incluso un poco más allá) siendo la divinidad que sostiene el firmamento (Chaxiraxi). 

La presencia de esta Madre universal no se limita únicamente a la cultura aborigen. A la hora de referirse a los ritos líbico-bereberes, Heródoto afirmaba que estas tribus hacían sacrificios y ofrendas al Sol y a La Luna, así como a una diosa que él identificaba como Atenea. Tenemos así una religión basada en una Maternidad estelar cuyos rasgos más representativos están vigentes en todo el mundo mediterráneo. Sólo cabe preguntarse si la devoción hacia la Candelaria es también una superposición de un culto estelar, en el que la Virgen cristiana también hacía las veces de Xeroy o sustentadora del Universo.  

Terminamos este resumen haciendo una breve aunque necesaria referencia a la Cueva Pintada de Gran Canaria, en la que muchos creen ver un mural cuya finalidad sería la de servir de calendario. Los tonos rojizos que se observan en la base del mismo tal vez representaran a La Tierra, mientras que los paneles superiores quizá representarían el firmamento y el Universo. 

jueves, 15 de marzo de 2012

Del 11-M y otras historias

Imagen de uno de los vagones siniestrados. El empeño de algunos medios conservadores (léase "liberales") por manipular la tragedia ha alcanzado niveles que rayan en lo surrealista (Fuente de la imagen: El Revolucionario).

Hay una cosa que me llama la atención del actual Gobierno, y es su descarada manera de tergiversar cualquier situación para que sus detractores parezcamos los malos de la película. Desde luego, decir que toda la clase política española está compuesta por sinvergüenzas y canallas es un auténtico disparate. Es cierto que hay políticos de izquierdas que son unos auténticos advenedizos, verdadera carne de psiquiátrico... pero siempre son casos marginales, y la mayoría de las veces se suele llamar al orden al causante del desaguisado. No sería muy descabellado decir que el conjunto de la izquierda española es más honrado y coherente que sus adversarios de la derecha. Y eso se ve cuando nos encontramos con individuos de la talla de José Ignacio Wert, Ana Botella, Esperanza Aguirre y, por méritos propios, personas a las que nunca imaginamos capaces de soltar despropósitos del tamaño del Empire State. Tal es el caso de Ruiz Gallardón y su particular visión del aborto... Pero de eso ya hablaremos otro día. Hoy me gustaría centrarme en la presidenta de la Comunidad de Madrid y en sus últimas declaraciones sobre el 11-M. Porque cuando pensábamos que el asunto no podría ponerse peor, el reciente hallazgo de uno de los vagones siniestrados en una chatarrería amenaza con dar un vuelco a la investigación. Así sin más. Con dos cojones.

Después de ocho años, da la sensación de que la derecha se ha quedado estancada en los días que van del 11 al 14 de marzo de 2004, incapaz de reconocer una derrota que ella misma se labró cuando decidió alinearse junto a  Estados Unidos en su ataque a Iraq. Porque no nos engañemos: del mismo modo que el PSOE ganó las elecciones por el descrédito del Gobierno Popular en su gestión del 11-M, los atentados de Madrid fueron fruto de esa colaboración con la Administración Bush. Es lo que llamaríamos el típico caso de "Causa y Efecto". Basta con meterse en la mente de un yihadista y su concepción del mundo: Si tú invades un país islámico, nosotros, en represalia, te devolveremos el golpe. Es así de sencillo. Pues bien, pese a todo, la derecha española sigue sin comprenderlo, aferrándose con uñas y dientes a  la idea de un conspiración encabezada por separatistas vascos, elementos comunistoides de las Fuerzas de Seguridad y el propio Partido Socialista. Y lo peor es que esta idea fue (y sigue siendo) sostenida por los principales diarios conservadores de nuestro país. He aquí nuestra prensa veraz, libre e independiente. ¡Viva!

Prácticamente hoy lo sabemos todo del 11-M. Sabemos quiénes fueron los responsables y cuál fue su destino. Sí, lo sabemos todo y no hay ningún cabo suelto. Cualquier intento por reabrir la investigación sería superfluo, cuando no una aunténtica estupidez... Pero claro, los hay que, alegando que la verdad está por encima de todo, se empeñan en seguir manteniendo la ficción de un caso nunca resuelto. Y ahora la han cogido con el vagón de marras. Sí, señor... ese vagón es la prueba definitiva de que detrás de los atentados estuvo la mano de Otegui, Zapatero y Cándido Méndez. Ya pueden esmerarse y decirnos que en uno de los barrotes del vehículo está inscrita la fórmula de la Coca Cola, porque como hayan removido este asunto ocho años después para nada, les va a caer encima una lluvia de ostias monumental. O tal vez no, porque uno de los males más graves que padecemos los españoles es nuestra enorme falta de memoria. Sin ir más lejos, no hace ni cuatro meses que les volvimos a dar el poder a los mismos que entonces nos engañaron.

Para justificar esa nueva vía de investigación, Esperanza Aguirre afirmó que un atentado terrorista nunca deja de investigarse. Tarde o temprano siempre aparecen pistas que pueden tirar por tierra toda la investigación anterior. Sin ir más lejos, ahí esta el asesinato de JFK. ¡Qué curioso! Entonces si esta causa aún no está cerrada (pese a que ya se ha investigado todo lo investigable)... ¿Por qué el actual Gobierno (y esto siempre salvando las distancias) se negó a respaldar a Garzón en su empeño por denunciar los crímenes del franquismo, muchos de los cuales están abiertos y sin investigar? ¡Ah, es verdad! Había olvidado que este tema quedó zanjado cuando la Transición. Aunque, claro, a estas alturas... ¿a quién puñetas le importa eso?

También podríamos hablar de la satanización a la que están siendo sometidos los sindicatos por haber convocado una protesta contra los recortes el mismo día en que se conmemoraba el aniversario de los atentados. Porque ésa es otra: atacamos a los sindicatos y los tildamos de oportunistas por querer manifestarse durante el Día del Dolor, pero no hacemos lo mismo con aquellos que, desde sus poltronas y durante todos estos años, han atacado a los familiares de las víctimas (véase el trato que le han dado a Pilar Manjón elementos de la calaña de Jiménez Losantos, el diario El Mundo o Intereconomía). En los últimos días, las ediciones digitales de algunos periódicos se han llenado de comentarios que rayan en lo nauseabundo, encontrándonos con razonamientos del tipo: Las víctimas del 11-M están presididas por una comunista enlutada. Esos bastardos de Atocha se merecían eso y más. Es, en definitiva, una versión del clásico "O estás conmigo o estás contra mí". ¿Y yo qué quieren que les diga? Me alegro de que doñar Pilar sea la persona que es, una mujer de ideales inquebrantables y con un altísimo sentido de la justicia, alguien que no busca una buena portada en un diario, sino la verdad. Es una pena que la presidenta de la Comunidad de Madrid no sea igual. Y lo peor es que la plana mayor de su partido está hecha a su imagen y semejanza. De todos modos, da igual, mañana ya nos habremos olvidado de todo. A reflexionar...

martes, 13 de marzo de 2012

Templos, calendarios y cronología: la arqueoastronomía del Egipto Antiguo

Considerado como la representación del Astro Rey, Ra es una de las divinidades más importantes del panteón egipcio.

A la hora de hablar de las divinidades que formaban parte del Antiguo Egipto, hemos de hacer una forzosa referencia al Sol (Ra), cuya nombre acompañó siempre al del faraón. Tal fue el caso de Keops, que se hizo autoproclamar Rey Sol, costumbre que recogió su hijo, que pasó a llamarse Hijo de Ra (Hijo del Sol). Desde entonces, todos aquellos dioses que conformaron el panteón egipcio estuvieron relacionados en mayor o menor medida con el Sol. Y es que los cultos solares fueron una constante en la civilización egipcia. Esto nos lleva a preguntarnos de qué manera organizaban su calendario. ¿Era un calendario solar o bien se basaba en la observación de otros fenómenos, como la crecida del Nilo?

Las primeras referencias al calendario egipcio las encontramos en las representaciones jeroglíficas. De ellas, se deduce que el año estaba dividido en tres estaciones (Shemu, Akhet y Peret) de cuatro meses cada una. Dicha información también está recogida en el Techo astronómico de Sennemut, una de las evidencias en las que se apoyan los defensores del calendario solar. 

La idea de que el calendario egipcio se guiaba por unos patrones astronómicos fue puesta en tela de juicio por aquéllos que sostenían que la división de año estaba más relacionada con el río Nilo que con el Sol (Año Nilótico). La defensa de esta teoría aparece en la famosa Piedra de Palermo (que además, también nos brinda una valiosa información sobre las cinco primeras dinastías egipcias), así como en los trabajos de Neugebauer, quien rechazó tajantemente los postulados astronómicos. El Nilo está considerado como la piedra angular de la civilización egipcia y está considerado como el mayor oasis del mundo. Sin él,  nos sería imposible comprender la Historia del Antiguo Egipto tal y como la conocemos. 

Sin embargo, ambas concepciones presentan ciertas irregularidades. En el caso del calendario solar, se observa un día de retraso por cada cuatro años. Lo que en un principio puede parecer un error sin importancia, se convierte en un verdadero problema si estudiamos periodos de tiempo más largos. Un margen de cuarenta años provocaría un serio desbarajuste en el calendario. Y lo mismo vale para el Año Nilótico, el cual dependería de las diferentes crecidas y desbordamientos anuales. 

Estos problemas han llevado a los expertos a buscar nuevas teorías. Así, se llegó a considerar la idea de que los egipcios se guiaban por la estrella Sirio, propuesta que se desechó por traer consigo los mismos problemas que el calendario solar. Si por cada 4 años hay 1 día de retraso, habrá 10 por cada 40 y un mes cada 120. Tanto la propuesta solar como la de Sirio presentan dificultades cronológicas a la hora de hablar de periodos tan extensos como la época egipcia.

El Nilo fue un elemento muy importante en el desarrollo de la cultura egipcia. Muchos expertos piensan que la organización de su calendario obedecía a sus periodos de crecida (Fuente de la imagen: Civilizaciones Antiguas).

A la opción de Sirio se le sumó la posibilidad del Año Lunar, o mejor dicho, luni-estelar.  El año comenzaría con la primera luna nueva tras el orto. Actualmente ningún egiptólogo apoya esta teoría, pues entre una zona y otra, varía un día con respecto a la latitud. Esto significa que el año podía empezar antes en un sitio que en otro. Además, teniendo en cuenta el reverencial respeto que los egipcios tenían a su calendario, esta solución prácticamente no se tiene en pie. 

¿Y qué dicen los autores clásicos? A partir de la lectura de Heródoto, se deduce que el calendario egipcio era solar. En el viaje al Más Allá, el alma de Faraón recalaba en las estrellas que forman El Carro. La hipótesis estelar parece cobrar fuerza si hacemos uso de la arqueología del paisaje y tenemos en cuenta la orientación de los templos. En este caso, se han estudiado los templos de los Reinos Antiguo y Medio, así como de la época grecorromana. Tanto las Pirámides de Gizeh como La Esfinge representan cultos de origen solar. Y es que en un momento determinado del año, el Sol parece ponerse sobre la cabeza de la quimera, dando como resultado una sobrecogedora estampa. 

No obstante, tras analizar los templos, los expertos llegaron a una conclusión devastadora: ocho de cada diez templos están orientados hacia el Nilo y no a las estrellas. ¿Con qué opción debemos entonces quedarnos?

Actualmente se trabaja con la síntesis de las dos vertientes. Lo que sí es cierto es que mucho después de que la ocupación romana trajera consigo el calendario juliano, el modelo egipcio se exportó hacia otras naciones, encontrándose en la actualidad en Etiopía, Irán, la comunidad copta de Egipto, entre otros. Del mismo modo, fue tenido en cuenta por Copérnico a la hora de realizar sus investigaciones. Tal vez estos datos aporten algo más de luz al modelo dual (Sol y Nilo) con que el que los expertos trabajan actualmente.  

lunes, 12 de marzo de 2012

¡El Aula de Cine de la ULL os necesita! ¡Uníos a nosotros!

¡Camaradas! ¡El Aula de Cine de la ULL os necesita!
¡Uníos a la causa!
Los que llevan por aquí algún tiempo sabrán que formo parte del Aula de Cine de la Universidad de La Laguna y que aprovecho cualquier ocasión para darle algo de publicidad. Pues bien, en esta ocasión no se trata de presentaros un nuevo ciclo o una reseña, sino de algo más importante... Y es que estamos buscando nuevos miembros y compañeros cinéfilos. ¿Sois de Tenerife? ¿Os gusta el cine? ¿Venderíais a vuestra abuela si con ello pudierais ver la última película de Almodóvar? ¿Os ha dejado la novia después de ver Jesucristo Cazavampiros? Pues tomad nota, porque esto seguramente os puede interesar.

A punto de cumplir los cincuenta años de Historia (por aquello de redondear, puesto que todavía le queda un lustro, por lo menos), el Aula de Cine de la Universidad de La Laguna es una institución que pretende acercar el cine no sólo a la comunidad universitaria, sino también a todos aquellos aficionados al mundo del celuloide.

Desde hace varios años, el Aula de Cine ha sustentado sus actividades en los ciclos de proyecciones que sus miembros elaboran al comienzo de cada curso. La Ciencia Ficción, el Cine Bélico, los últimos taquillazos de Hollywood... son sólo una muestra del esfuerzo que hemos realizado en estas últimas temporadas. En nuestro afán por innovar y siempre fieles a nuestra filosofía, hemos creado la "Muestra de Cortometrajes Aula de Cine", evento que el año pasado desbordó todas nuestras expectativas. También hemos estado presentes en los diferentes festivales y actos culturales que se han celebrado en nuestra ciudad (tal fue el caso del Festival de Cine Gastronómico CinEsCena). En definitiva, nuestra pasión es el cine en todas sus formas.

No obstante, en los últimos tiempos nos hemos visto obligados a reducir nuestra actividad. Actualmente, la mayoría de las aulas culturales que conforman la ULL se encuentran en retroceso y nuestro caso no es una excepción. La presión que están realizando las gestoras de propiedad intelectual ha mermado considerablemente nuestra capacidad para sacar adelante nuevos proyectos. A este problema se le suma el inevitable relevo generacional y la marcha de algunos compañeros a los que no les ha quedado más remedio que abandonar el Aula. Ahora mismo nuestro lema es "adaptarse o morir"... Y lógicamente hemos decidido adaptarnos. ¡No podemos permitir que tantos años dedicados al cine desaparezcan!

Así que tras mucho hablarlo, profundas deliberaciones y un largo pitorreo (que diría aquel...) hemos decidido convocar una reunión de nuevos miembros. ¿Os gusta el cine? ¡Pues ahora es vuestro momento! Buscamos, ante todo, personas comprometidas, implicadas y que tengan muchas ganas de trabajar... pero sobre todo, capaces de disfrutar con lo que hacen. Si de verdad os consideráis unos amantes del cine, tenéis una cita obligatoria con nosotros. De momento, no hemos fijado una fecha exacta para la reunión (que sí, que ya nos vale...), pero creo que para antes de Semana Santa la cosa ya estará encarrilada y podréis decir con orgullo que sois miembros del Aula de Cine. En lo que respecta al lugar, tenemos pensado celebrarla en el Salón de Actos de la Facultad de Magisterio, aunque primero debemos ponernos de acuerdo con la Secretaría de la Facultad. De todos modos, no os preocupéis. En los próximos días iremos concretando los detalles, así que procurad estar atentos. Cualquier novedad que se produzca la comentaremos "ipso facto" en la página de Facebook del Aula.

¡Contamos con vosotros!

domingo, 11 de marzo de 2012

Libertad y limitaciones del periodista

Jon Sistiaga en un momento de la grabación del documental "Amarás al líder sobre todas las cosas". Su labor informativa se vio muchas veces entorpecida por los guías del régimen norcoreano (Fuente de la imagen: Corea Socialista).

Todos conocemos la difícil labor que los corresponsales internacionales realizan allá donde son enviados. La mayoría de las veces tienen que ejercer su labor en un ambiente completamente hostil, llegando a cubrir desde conflictos armados hasta catástrofes naturales.

No obstante, estamos empezando a observar con preocupación como las noticias internacionales van ocupando cada vez menos espacio en los medios, o bien no se les dedica el tiempo que verdaderamente merecen. ¿A qué puede deberse esta circunstancia? Vamos a verlo.

Así pues, el tratamiento que se hace de las noticias internacionales se ve condicionado por dos factores: 1) el tiempo que el medio de comunicación de turno dedica a tales noticias, socavado cada más en detrimento de temas frívolos y banales; y 2) los riesgos tradicionales a los que debe hacer frente el corresponsal, tales como la presión ejercida por las autoridades del país en el que se encuentra, el peligro que pueden correr sus fuentes en caso de que sean descubiertas, etc.

Parece mentira que dos factores que claramente no tienen nada que ver entre sí sean capaces de echar por tierra la enorme labor que realizan los corresponsales internacionales. En el primer caso, son los propios medios los responsables de la deriva que está tomando el tratamiento de estos temas. Y es que estamos asistiendo al auge de una serie de noticias que poco o nada tienen con el periodismo más serio. Tal caso es aplicable al mundo de la televisión, en el que vemos cada vez con mayor frecuencia como las cabeceras de los telediarios se llenan de noticias extravagantes y de nulo interés informativo. Muchas de estas noticias se han convertido en el máximo exponente de lo que se ha venido a llamar mal periodismo, llegando a restar, como ya hemos comentado, tiempo a las noticias verdaderamente importantes.

Esto supone un auténtico drama en un mundo en el que prácticamente todo está interconectado, y cualquier repercusión internacional puede tener consecuencias para el lector/espectador. Un caso similar lo encontramos en los periódicos. Al igual que sucede con sus homónimos televisivos, las primeras páginas de los diarios se llenan de noticias de escaso calado internacional. Un ejemplo de ello pudimos verlo durante los días que siguieron a la Final del Mundial de Sudáfrica, durante los cuales la prensa escrita daba más importancia al triunfo de la selección española que a otros asuntos de carácter más serio. El hecho de que este tipo de noticias triunfen sobre las otras llevará al lector a plantearse qué temas son los verdaderamente importantes. Sin temor a equivocarnos, podemos decir que varios de estos temas son creados de forma artificial para la distracción de la masa, teniendo como finalidad confundirla y distraerla de los problemas que realmente importan.

Una demostración de fuerza de los paramilitares colombianos. En su empeño por suprimir a las FARC, los paramilitares no sólo han cometido varios excesos, sino que además han violado el derecho a la libertad de información. Un buen ejemplo de ello podemos verlo en el documental de Aitor de Miguel, "Defensora" (Fuente de la imagen: Terra Noticias).

Por si fuera poco, la fractura entre los medios de comunicación y la gente de la calle va agrandándose cada día más. La enorme cantidad de datos que surgen en torno a una noticia terminan produciendo precisamente el efecto contrario al propuesto. Y es que la desinformación es un fenómeno cada vez más real. El público actúa como un simple receptor de la información, de modo que muchas veces ni siquiera llega a plantearse lo que ocurre. A ello hay que sumarle la visión politizada que los medios nos ofrecen del mundo, una perspectiva muy alejada de las personas de a pie. Tampoco podemos olvidar el escaso interés que los medios de comunicación dedican al periodismo de investigación internacional, encontrándonos con un gigantesco vacío en este aspecto.

No podemos obviar las limitaciones de los regímenes autoritarios en lo relativo al tratamiento de la información. De todos es sabido las limitaciones impuestas por el Gobierno chino durante los Juegos Olímpicos de Pekin para impedir que los corresponsales pudieran informar con libertad. O las estrictas medidas de la Junta Militar birmana para que los medios no se hicieran eco de la represión del movimiento budista. Por no hablar de la dramática situación que se vive en Corea del Norte, donde los guías que acompañan a los periodistas que visitan el país ejercen una agobiante presión sobre estos últimos, llegando a encontrarnos con testimonios de guías que han pagado por su “incompetencia” al no haber conseguido que el corresponsal contara lo que las autoridades se habían propuesto. En estos casos, las fuentes encargadas de suministrar la información al reportero corren el peligro de ser silenciadas. En consecuencia, un buen periodista debe velar por la seguridad de las mismas.

No obstante, estas medidas de presión no son patrimonio exclusivo de los gobiernos autoritarios. Existen determinados países democráticos cuyos Gobiernos limitan bastante la labor del corresponsal (Bolivia, La India, Venezuela...) dejándole claro sobre qué temas debe informar. Otras veces son agentes externos del Gobierno los encargados de ejercer la presión sobre los medios. Tal es el caso de los narcos en México, las grandes multinacionales que detentan el poder en determinados países y que tratan de defender sus intereses empresariales (Colombia), entre otros. Especialmente dramático es el caso de Filipinas, donde para velar por su seguridad, los periodistas deben trabajar con una pistola sobre la mesa, llegando a ser entrenados por el propio ejército en el uso de armas de fuego.

viernes, 9 de marzo de 2012

"Y ahora Promociones..."

Portada del libro que saldrá a la venta el próximo 1 de abril.

¿Veis esta portada tan chula? Pues está diseñada por el escritor/ilustrador Marcos DK Prieto, ganador del Premio de Ilustración Mil Palabras convocado por Ediciones JavIsa23 y el grupo de Facebook "Cómo triunfar en la literatura son morir en el intento". Como muchos recordaréis, los chicos de JavIsa convocaron el pasado otoño un concurso de relato breve en el que los autores debían ajustarse a dos requisitos fundamentales: 1) que el tema de los trabajos girara en torno al mundo del escritor y 2) que las composiciones no superaran las mil palabras. Cerrado el plazo, el jurado decidió que el premio se lo llevara la autora Cleopatra Smith, seguida muy de cerca por la escritora Celia Corral y observada desde muy lejos (a una burrada de kilómetros, vaya) por este juntaletras de Tercera División que ahora mismo está escribiendo esta entrada. En efecto, tal y como os comentaba en enero, tuve la suerte de ocupar el podio junto a estas dos magníficas autoras.

Finalmente, el libro saldrá la venta el próximo 1 de abril (¡dentro de un mes tan sólo!) y aparte de los relatos ganadores, la antología contará con las creaciones de viejos conocidos de Crítica Literaria como Díaz de Tuesta (Tartessos XV: Nave de enlace), Lola Montalvo (Sanatio) y Daniel Estorach Martín (Hoy me ha pasado algo muy bestia). De momento, y si estáis interesados en adquirir el libro (porque estáis ansiosos por comprarlo, ¿verdad, perillanes?), JavIsa ha habilitado en su Web un menú por el cual podéis reservar desde ya vuestro ejemplar. ¡Vamos! ¡No os hagáis los remolones e id a por él! ¡Rápido! ¡Que se acaban! :-)
  • Los amigos de JavIsa23 han creado un completísimo blog en el que podéis enteraros de todo lo relativo al concurso (historia, ganadores, finalistas...). Podéis visitar la página haciendo click aquí.

jueves, 8 de marzo de 2012

La arqueoastronomía en Mesoamérica

Una página del Códice de Mendoza, documento al que debemos varios de los datos con los que los historiadores trabajan en la actualidad (Fuente de la imagen: Documentos históricos de México).

Nuestro estudio se centrará en el área de Centroamérica (Yucatán, Honduras y Guatemala), región que ocuparon los mayas. Su origen se remonta probablemente al segundo milenio a. C. (periodo al que denominamos Preclásico) aunque alcanzó su apogeo entre los años 600 y 900 d.C. (Etapa Clásica). A pesar de que vivían en tierras de escaso valor agrícola, crearon monumentos y centros de ceremonias casi tan impresionantes como los erigidos en Egipto. La extensión de sus construcciones ceremoniales es sorprendente, ya que su religión era relativamente primitiva. También lo era su arquitectura, aunque innegablemente admirable comparada con los avances que en esa misma época se estaban produciendo en el resto del mundo. Asimismo, inventaron un lenguaje escrito del que ya se ha descifrado el 80 %. En la actualidad se conservan tres códices de la civilización maya, restos de un elevado número destruido por los europeos, quienes temían que contuvieran herejías.

La civilización maya comenzó a decaer en el siglo X (Etapa Posclásica), tal vez a causa de un terremoto o una erupción volcánica en la zona. Lo cierto es que la invasión española significó el retroceso de muchas culturas mesoamericanas. Muchas de las construcciones ceremoniales se abandonaron a partir de entonces.

El estudio de su civilización se remonta al siglo XVI, época en la que se inician las investigaciones sobre su cultura. Esta etapa durará hasta 1880, año en la que se publica el primer estudio serio propiamente dicho. A partir de esta fecha, y hasta 1979, surgirán varios tratados más sobre el tema. A esta época se la conoce como la Etapa epigráfica y tuvo como principales expertos a Alfonso Caso, Charles P. Bowditch, Sylvanus G. Marley, entre otros. Los descubrimientos y los hallazgos producidos en el último cuarto de siglo, han llevado a los especialistas a crear otro periodo de estudio que dura hasta la actualidad. 

Los mayas destacaron en ciencias como las matemáticas y la astronomía. El conocimiento y la capacidad de predicción del movimiento de las estrellas y los planetas fue esencial para calcular su calendario y establecer las fechas de las ceremonias importantes. Tenemos la certeza de que utilizaban un calendario vigesimal. Esta tesis se apoya gracias al estudio que se ha hecho del Códice de Mendoza. El sistema numérico se basaba en un conjunto de puntos y barras, tradición que había heredado de los olmecas.

En el mundo maya, convivieron dos tipos de calendario. El primero de ellos obedecía un criterio astronómico, dividiendo el año en 365 días, compuesto por 18 meses de 20 días cada uno. El otro estaba basado en el periodo de gestación humano, encontrándonos con un año de 260 días distribuidos en 20 meses de 13 días cada uno. Estos meses solía estar representados por un símbolo. Al estar agrupados en núcleos independientes, cada ciudad-Estado maya utilizaba el modelo que creía conveniente. Así mismo, no existía una uniformidad maya en lo que respecta a los símbolos. 

Una de las estelas del Códice de Dresde. Los mayas tenían grandes conocimientos sobre los cuerpos celestes, hasta al punto de ser capaces de predecir cuándo iba a producirse un eclipse (Fuente de la imagen: Cuaderno de Bitácora).

El Sol y La Luna estuvieron presentes en su simbología. Se cree que La Piedra del Sol podría corresponder a una representación del calendario y que estaba vinculada al tiempo y al espacio. En las estelas, aparecen varios datos relacionados con La Luna y gracias al Códice de Dresde, tenemos constancia de cuando se iba a producir un eclipse. Los planetas interiores también formaban parte de su cosmogonía, conociendo la existencia de Venus, Marte, Júpiter y tal vez Mercurio. 

En el Códice de Dresde aparecen varias menciones a Venus, planeta al que estaba asociado Quetzalcóalt, divinidad suprema que había adoptado de los aztecas. A Venus se le ofrecían numerosos sacrificios y en torno a él, giraba el Juego de la pelota, deporte que los mayas obligaban a practicar a sus prisioneros antes de sacrificarlos. 

No podemos terminar sin antes hablar de la orientación de los edificios, la cual obedecía a un patrón astronómico. Muchos de ellos estaban distribuidos en aquellos puntos que coincidían con los de salida y puesta del Sol. No obstante, esta distribución no siempre se llevaba a cabo siguiendo estos criterios. Al patrón astronómico se le sumaba el terrenal. La orientación de los templos siguiendo la estela de una montaña sagrada aparece con frecuencia. Esto no debe extrañarnos, y menos si tenemos en cuenta que estas formaciones estaban relacionadas con la lluvia y la fertilidad. Encontramos diferentes ejemplos en San Gervasto y en la archiconocida Tenochtitlán. 

miércoles, 7 de marzo de 2012

La educación franquista y las mujeres (y II)

Fachada del IES Alonso Pérez Díaz (Santa Cruz de La Palma, Canarias). Conocido popularmente como el "Instituto Masculino", fue uno de los centros afectados por el Decreto de 1956 (Fuente de la imagen: www.elapuron.com).

Pero no podemos dejar de fijarnos en la difícil situación padecida por las mujeres durante los 40, etapa en la que se promulgó una ley en la que se imponía la segregación en los institutos según el sexo. Así, en 1956, se decretó que donde hubiera más de un instituto, se dividiese a la población, suprimiendo así la práctica de la coeducación y destinando un centro específico a los alumnos y otro a las alumnas. Tanto por razones pedagógicas como morales (así como sociales), las autoridades se vieron obligadas a suprimir la coeducación  y a crear grupos escolares. De este modo, las niñas estarían al cuidado de una directora mientras que los muchachos estarían a cargo de un director. Con esta medida se pretendía dar clase a cada uno de estos grupos según las normas educativas convenientes. 

Con respecto a su futuro profesional, hay que tener en cuenta que no todas las mujeres terminaban ligadas a su hogar. De este modo, las maestras de escuela ejercían un trabajo renumerado. La mayoría de ellas estaban solteras y no contribuían al crecimiento demográfico. Pese a todo, se valoraban sus conocimientos y su autoridad, animando a estudiar a las niñas más inteligentes. En este mismo grupo, aunque situado en otro escalón, habría que incluir a las responsables de la Sección Femenina, la cuales también ejercían un trabajo renumerado. 

A la salida de la escuela, las jóvenes terminaban entrando en el Bachillerato. Como ya comentamos anteriormente, las dificultades a las que tenían que hacer frente eran bastante notables, no pudiendo equipararse a sus compañeros. Así, en 1940 se afirmaba que en los institutos femeninos las muchachas debían formarse en las disciplinas del hogar. Es decir, nada nuevo bajo el sol.

Pese a todo, había mujeres con deseos propios que aprovechaban cualquier resquicio de luz, haciendo un hueco a su libertad y sin renunciar a las oportunidades. Estos deseos de superación se reflejan en las estadísticas. Fueron muchas las mujeres que cursaron Estudios Superiores. Hacia 1976, las alumnas que habían cursado el Bachillerato superaban el 50% del estudiantado, porcentaje que las universitarias lograrían igualar en 1986. El triunfo de determinadas mujeres en el mundo laboral permitió a otras seguir su ejemplo, alcanzando en numerosas ocasiones varios puestos de responsabilidad. Si tenemos que remontarnos a 1945 para encontrarnos con la primera aparejadora, en 1953 nos encontraremos con la primera catedrática de universidad. En fechas posteriores, veremos a muchas mujeres ocupar altos cargos, tales como magistrada y juez (1966), juez de menores (1968) y fiscal (1974).

Con la llegada de los Años 60, la Dictadura entró en un proceso de liberalización que, pese a no alcanzarse en el plano político e ideológico, sí se logró en el social. Con la promulgación del Libro Blanco de la Educación en 1969, las mujeres pudieron librarse poco a poco de la tutela impuesta por el Estado. El inicio de esta política estuvo basada en la igualdad de oportunidades educativas sin discriminación por razón de sexo. De la política sexista y separatista de los primeros tiempos del franquismo, se pasó a la defensa de la realización de funciones acordes con las aptitudes e intereses de las mujeres. Estos pasos culminaron con la Ley General de Educación de 1970 que, pese a no incorporar ningún artículo relativo a la separación de sexos, rompió con la tradición prohibitiva de las escuelas mixtas. El conglomerado educativo español fue así sufriendo un paulatino proceso de transformación que no ha dejado de evolucionar hasta la actualidad. 

domingo, 4 de marzo de 2012

La educación franquista y las mujeres (I)

Pilar Primo de Rivera, uno de esos tantos monstruos de la educación que trajo consigo la posguerra española.

La Guerra Civil tuvo para las mujeres un coste muy elevado, no sólo a nivel político e ideológico, sino también en materia educativa. Las nuevas autoridades no dudaron en arrinconar y marginar a las mujeres, relegándolas al ámbito doméstico y limitando su acceso a la educación. 

Porque el modelo educativo femenino se basaba, principalmente, en la moral. Las enseñanzas que una mujer tenía la obligación de recibir debían aplicarse a la maternidad (alimentación, higiene y salud) y al hogar (economía doméstica, costura y educación), por no hablar de los deberes que una buena esposa (siempre atendiendo a los pregones del régimen) tenía que cumplir. Por descontado, hemos de tener en cuenta que esta dramática situación les obligó a depender de su naturaleza biológica y, sobre todo, de los hombres y la familia. 

Esta mentalidad propició la aparición de un pensamiento basado en la asimetría existente entre hombres y mujeres, especialmente en lo referente a sus cualidades y funciones. Tenemos constancia de razonamientos como el defendido por José Permartín, quien en 1940, afirmaba que la obligación del sistema educativo franquista debía consistir en encauzar la corriente de las jóvenes (tachadas aquí de estudiantas), de modo que quedaran apartadas de la pedantería femenina de bachilleras y universitarias. A estos planteamientos de marginación educativa, se le sumaba la reiterada creencia de que el sitio de la mujer era el hogar, siguiendo, por supuesto, los parámetros de una sana y constructiva orientación cristiana

Tales afirmaciones resultarían inauditas hoy en día. Pero lo que verdaderamente resulta sorprendente es la propia opinión que tenían las mujeres sobre sí mismas. La responsable de la Sección Femenina de la Falange, Pilar Primo de Rivera, llegó a decir que las mujeres nunca descubren nada porque les falta, desde luego, el talento creador reservado por Dios a las inteligencias varoniles. La hermana del fundador de Falange no se queda atrás cuando, imitando a sus homónimos masculinos, propone que las mujeres no pueden más que interpretar lo que los hombres les dan hecho

Una típica clase de la Sección Femenina. Los conocimientos impartidos estaban orientados al ámbito doméstico y al cuidado de los niños (imagen procedente del blog Imagina65).

Sin embargo, no podemos mostrarnos sorprendidos ante los postulados de los jerarcas franquistas sobre el papel de la mujer en la sociedad. No sólo podemos achacar estas ideas a la influencia ejercida por el Estado español, sino también al contexto histórico. Incluso en un país tan desarrollado en el campo de los derechos de las mujeres como lo fue la Unión Soviética, nos encontramos con ejemplos de mujeres que tuvieron que renunciar a su independencia en detrimento de su familia. Este fue el caso de la artista Sonia Terk Delaunay, quien afirmó que se vio obligada a dividir su vida en tres partes: una dedicada a su marido, otra a sus hijos y otra más pequeña para ella misma. Su mentalidad le impidió no arrepentirse de no haberse preocupado algo más de sí misma, llegando a decir que, literalmente, no tuvo tiempo

Incluso algunos intelectuales de la Ilustración fueron partidarios de estas ideas de dependencia, contrastando con las tesis de progreso y libertad que defendían en sus escritos. El propio Rousseau (1712-1778) afirmaba en el Libro V de su Emilio, que las mujeres tenían la obligación de amar a los hombres, así como agradarles, serles útiles y consolarlos. Este modelo educativo inspirará a los teóricos franquistas a la hora de asentar los valores conservadores del nuevo régimen. 

Jean-Jacques Rousseau retratado por Quentin La Tour. Los teóricos franquistas se sirvieron de algunas de sus ideas para crear un modelo educativo anacrónico y desfasado.

Ante este panorama, no es de extrañar que el papel de las mujeres en la sociedad española de posguerra se viera terriblemente limitado, si bien es cierto que la situación fue cambiando a lo largo del tiempo. En fechas tan tempranas como 1939, las nuevas autoridades se encargaron de desmontar el sistema educativo republicano para transformarlo en una organización completamente distinta. Ya en esta época se alentaba a  las mujeres a aprender todo cuanto tuviera que ver con la costura (la creación de salas destinadas a esta actividad son un hecho) la jardinería y, como no, las industrias caseras. Tales actividades se complementaban con una alfabetización que, en la mayoría de los casos, no dejaba de ser puramente básica. 

Esta situación perduró durante los Años 40, culminando en 1945 con la creación del Instituto de Enseñanzas Profesionales de la Mujer. Para reforzar estas ideas, en 1943  se planteó que la educación femenina tenía como finalidad orientar a las mujeres hacia aquellos campos en los verdaderamente pudieran resultar útiles, es decir, hacia aquellas enseñanzas profesionales que fueran adecuadas para ellas. 

Los cambios comenzaron a llegar en la segunda mitad de la década de los 50, cuando en 1956 se cuestiona el derecho que tienen las mujeres trabajadoras a una adecuada educación laboral. Sin embargo, no será hasta 1957 cuando se cree un Bachillerato laboral que tenga exactamente las mismas modalidades que el masculino, el cual incluía enseñanzas de los sectores primario y secundario, tales como actividades agrícolas, ganaderas, industriales y marítimas.

viernes, 2 de marzo de 2012

El príncipe (Nicolás Maquiavelo) -Final-

Considerado uno de los personajes más influyentes de la Edad Moderna, el pensamiento de Maquiavelo marcó un antes y un después en la Historia política europea.

Otro de los temas que también se tratan en El príncipe es hasta qué punto los ministros pueden considerarse fiables y útiles. Así, un ministro que sólo piense en sí mismo y no en el pueblo ni en el príncipe no será un buen jerarca. En contrapartida, un buen ministro será aquel que dedique más tiempo a los asuntos de Estado (entendiéndose por éste al pueblo y al propio príncipe) que a sí mismo. De ser así, el monarca verá que es un hombre en el que se puede confiar y, en recompensa por sus servicios, lo colmará de honores. En este caso, el ministro debe mostrarse agradecido con la recompensa recibida y no desear nada más para sí. Este acto de humildad y fidelidad demostrará al monarca que ha sabido encontrar a un buen colaborador.

El pensamiento de Maquiavelo se opone a la tradición medieval, la cual había defendido, desde fechas tan tempranas como la Alta Edad media (tal es el caso de San Agustín y San Isidoro de Sevilla), preceptos por los cuales el soberano debía ser justo y amado por sus súbditos. En otras palabras: el monarca ideal de la Edad Media sería un hombre virtuoso y merecedor de obediencia. En contrapartida, él deberá gobernar de forma justa y sabia, a sabiendas de que la guerra no es la vía más acertada para la solucionar los problemas con sus enemigos. Si en el primer caso nos acercamos de forma aproximada a las ideas de Maquiavelo, en el segundo nos encontramos con ideas contrarias a sus postulados. Recordemos que el mantenimiento del poder es la base del pensamiento maquiavélico, y si para ello es preciso hacer la guerra, los enemigos tendrán que enfrentarse ante un monarca feroz que defenderá su trono hasta el último aliento. 

El pensamiento medieval encontró en filósofos como Tomás Moro y Baldassare Castiglione una línea de continuidad. El buen rey debe ser justo y piadoso. Sus actos han de ser severos y contundentes, pero no por eso debe olvidar a Dios y descuidar el bienestar de sus súbditos. De entre todas las virtudes del monarca, la piedad será la más importante, puesto que será gracias a ella por la que será recordado. El comportamiento del monarca hacia sus semejantes ha de ser el equivalente a sus dotes de mando: si el rey gobierna con acierto y justicia, su carácter deberá tener las mismas virtudes que su reinado. El buen monarca deberá ser justo si su gobierno también lo es. Habrá de ser también humilde, de forma que sus méritos al frente del Estado no eclipsen su carácter, volviéndolo altivo y distante. No hace falta que profundicemos en este planteamiento, puesto que ya conocemos las inquietudes de Maquiavelo en ese sentido. La piedad debe estar supeditada al temor y la altivez no tiene porque estar regida con el buen gobierno.

Retrato de Baldassare Castiglione atribuido a Rafael. A diferencia de Maquiavelo, el pensamiento de Castiglione hundía sus raíces en la tradición medieval.

Poco después de redactar El Príncipe, Maquiavelo recibiría la amnistía política, pero la alegría inicial duró bastante poco, puesto que volvió a ser acusado de participar en una nueva conjura contra los Médicis. Los terroríficos primeros años del destierro parecen regresar a la vida de nuestro pensador, ya que de nuevo es encarcelado y tiene que padecer crueles torturas. Si embargo, la suerte parece estar esta vez de lado de Il Machia, pues sus servicios son requeridos para que libere a unos obreros que habían sido secuestrados por un grupo de criminales. La misión se salda con un rotundo éxito y el gremio textil le otorga una sustanciosa recompensa. Dicha cantidad de dinero le vale para salir adelante y recuperar parte de su antiguo prestigio. 

Posteriormente entró a trabajar como traductor en la academia del humanista Rucellai, donde dio rienda suelta a su pasión por los grandes clásicos griegos como Polibio. Sus actividades llamaron la atención del pontífice Clemente VII, quien le ordenó que escribiera una obra obra sobre la historia de la República florentina. Pero de nuevo los cargos de conspiración caen sobre él y tiene que alejarse de sus nuevos cargos. Es precisamente en esas dramáticas circunstancias cuando llega el año 1527, fecha en la que su vida terminó por extinguirse. 

BIBLIOGRAFIA:
  • Asían Peña, José Luis. Manual de Historial Universal. Bosch. Barcelona. 1951.
  • Blade, Rafael. Maquiavelo: perfil humano de un pensador. Historia y vida. Número 408, pp. 76-87.
  • García de Cortázar, J. Ángel., Sesma Muñoz, José Ángel. Historia de la Edad Media. Una síntesis interpretativa. Alianza Editorial, Madrid. 1999. 
  • Castiñeira, Marina. Las artes en el Renacimiento. Revista Muy Especial. Número 56, pp. 49-71.
  • Maquiavelo, Nicolás. El Príncipe (Edición prologada por Francisco Javier Alcántara), Barcelona,  Editorial Planeta, 1983. 
  • Monlau, José María. Las ciudades-Estado italianas: Focos de prosperidad. Revista Muy Especial. Número 56, pp.72-77.
  • Porlan, Alberto. Grandes personajes del Renacimiento: Los siete magníficos. Revista Muy Especial. Número 56, pp. 28-35. 
  • Racionero, Luis. La Florencia de los Médicis. Barcelona, Editorial Planeta, 1990. 
  • Skinner, Quentin. Maquiavelo. Madrid. Alianza Editorial, 1998.
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  • Varios autores. La Enciclopedia. (Tomo I). Salvat Editores / Mediasat Group. Madrid. 2003. 
  • Varios autores. Geografía e Historia II (El mundo: gentes y países / Europa desde el año mil hasta las revoluciones). Santillana. Madrid. 1997.