jueves, 27 de diciembre de 2012

El Vengador Tóxico (Michael Herz y Lloyd Kaufman)

FICHA TÉCNICA:
  • Título: El Vengador Tóxico
  • Director: Michael Herz y Lloyd Kaufman
  • Intérpretes: Andree Maranda, Mitchell Cohen, Jennifer Baptist, Cindy Manion, Robert Prichard, Gary Schneider y Mark Torgi
  • Género: Burradas heroicas / Sangre a borbotones / Clásicos de la caspa
  • Duración: 100 minutos
  • País: Estados Unidos
  • Año: 1985
  • Valoración: Inclasificable
A ver... A estas alturas, comentar "El Vengador Tóxico" es algo que no tiene razón de ser. Sí, ya sabemos que es una completa aberración y que es cutre hasta decir basta. También sabemos que fue realizada con cuatro perras y que sus actores sobreactúan hasta límites asesinables... ¡Pero es que todo forma parte del show, joder! La gente de "Troma", la responsable de este espantajo, era conciente de que lo que estaban haciendo era una basura sin otro propósito que el de entretener y hacer reír. No había presupuesto, pero si mucha creatividad y demasiadas chorradas que debían ser contadas. Y así fue como tuvimos las tropecientas secuelas de "El Vengador...", la aburrídisima y deleznable "Los nazis del surf" y una infinidad de esperpentos cinematográficos cuyo visionado no recomendaría ni a mi madre. Todas ellas, por supuesto, con altas dosis de sangre de garrafón, chicas en bikini y tetas... Muchas tetas... Montones de tetas... Tetas a go gó, vaya...

Una de las víctimas de la reforma educativa de Wert.

En fin, que las películas de "Troma" estaban mal hechas a conciencia y que, pese a ser un clarísimo referente de la Serie B, carece de sentido burlarse de ellas. Los chicos de "Troma" no son como los de "SyFy" ("Aztec Rex"), "Dingo Pictures" ("Hércules", "Aladín"...) o, Dios no lo quiera, "The Asylum" ("Titanic 2"), productoras que han rebajado al cine a niveles subnormalizantes y que, en los últimos años, también se han subido al carro de "Sí, sé que mis películas son una mierda, pero al menos son divertidas" (Así que divertidas, ¿eh? ¡Y una mierda! ¡"Titanic 2" es un puñetero tostón al que habría que pegarle fuego!). No, no creo que vuelva a haber una productora como "Troma" de aquí a los próximos años. Algo así sólo surge según las circunstancias del momento. Y basta.

"¡Quite, quite...! A mí que más me da haber perdido el brazo... Lo que me preocupa es cuánto va a costarme ahora la operación".

No merece la pena burlarse de "El Vengador Tóxico", puesto que la película ya se burla de sí misma. El tono autoparódico está presente de principio a fin. Lo vemos en los caretos que ponen los personajes, en los horrorosos efectos especiales (si es que los podemos llamar así), en un guión tan corrosivo que casi diría que se desintegró al poco de ser impreso... Es mala, es muy mala... Pero en el fondo, tiene ese toquito de ternura que la salva de ser lapidada por el populacho... Porque en el más que improbable caso de existir Dios, esta película perfectamente podría serlo. Una pena que "Jesucristo Cazavampiros" le haya quitado el puesto.

En el año 2067, y gracias a los esfuerzos de Mariano Rajoy III, España pudo salir por fin de la crisis.

"El Vengador Tóxico" es un homenaje a esos eternos perdedores que no se ligaron a ninguna chica en el instituto y que eran demasiado burros para sacar buenas notas con las que sobornar a los matones de turno. Gracias a esta peli, sabemos que ser un perdedor mola un pegote (muchos ya lo sabíamos antes de verla, qué le vamos a hacer) y que, con esfuerzo, constancia y algún que otro accidente manipulando residuos tóxicos, podremos ligarnos a la chica más guapa del baile y salvar el mundo de la oscuridad y las tinieblas... Y todo eso sin salir de nuestro pueblo. ¿Qué más se puede pedir? Piensa globalmente, actúa localmente. Nunca antes los hippies habían tenido tanta razón.

"¿Es ahí donde la Merkel? Que se ponga..."

La película nos pone en la piel de Melvin, un pringado de marca mayor que trabaja como chico de la limpieza en un gimnasio. Teniendo en cuenta el bajo presupuesto de la cinta y que estamos en los 80, tenemos la excusa perfecta para ver toda una sucesión de señoritas de buen ver moviendo sus atributos de un lado para otro y restregándose como si no hubiera mañana. Y si a eso le añadimos una buena dosis de música ochentera, pues mejor todavía. El caso es que el pobre chaval está en el punto de mira de un par de gamberros cuyo hobbie favorito es liarla parda por las noches, dedicándose a atropellar con su coche a todo aquel desgraciado que pillen por delante y a golpear ancianitas que acaban de venir de hacer la compra en el Carrefour de la esquina. ¿Las juventudes del PP al lado de esta peña? Unos santos, os lo digo yo. Por otro lado, a las novias de los macarras les va el rollo "malote", de manera que el chichi se les hace Pepsi Cola cuando atropellan a un niño que va en bicicleta por su barrio a eso de las tres de la madrugada (supongo que sus padres lo habrán echado de casa por aquello de tener algo de intimidad) o, directamente, cuando ven a sus novietes haciendo abdominales en el gimnasio. 

Durante la película, los actores se empeñan en hacernos creer que sus personajes son convincentes y tienen sentimientos, como éstos.

Total, que al pobrecito Melvin le gastan una broma de esas que ríete tú de lo que está pasando en Siria. Aprovechando que el tío está más salido que el pico de una plancha y que las novias de los malosos están de toma pan y moja, humillan al fulano obligándole a ponerse un tutú (!) para después tirarlo a un camión de residuos nucleares que pasaba por allí con todo su cargamento a la intemperie (está claro que el Ministerio de Industria no puede gastarse el dinero en esas memeces). Milagrosamente, Melvin sobrevive a la catástrofe, pero queda en un estado tan lamentable que da hasta sentimiento verlo. De buenas a primeras, el tío sufre una combustión espontánea y sale corriendo del lugar del siniestro echando más humo que el Edificio Windsor el día de las Fallas de Valencia (atención a lo que le pasa al poli que intenta socorrerle). Sin saber cómo, le vemos llegar a su casa y prepararse un baño como si lo que le acabara de pasar fuera lo más normal del mundo. Es entonces cuando tiene lugar la metarmofosis, y Melvin pasa de ser un mindungui sin futuro a convertirse en una especie de feto de más de dos metros y con una voz más poderosa que Luis del Olmo e Iñaki Gabilondo juntos. ¡Temblad, fachas del mundo!

"En la cabeza tengo de todo menos caspa".

La madre de Melvin oye los desgarradores berridos de su hijo y se acerca a la puerta del baño para ver qué diablos ocurre. El hecho de que por los resquicios de la puerta esté saliendo humo y que Melvin haya arrancado la bañera del suelo no parece sorprenderla, por lo que cuando el chaval (ya convertido en el "Vengador Tóxico") se arroja por la ventana dispuesto a saciar su sed de justicia, la pobre mujer saca la conclusión de que su hijo acaba de abandonar la adolescencia. Brutal.

"Mi novia y yo hemos roto... La próxima vez creo que me liaré con una estudiante de Medicina".

La primera acción de guerra de Melvin es evitar el descalabro de un policía a manos de un grupo de matones liderados por un travesti negro... Sí, tal cual. La verdad es que no sé qué me sorprende más: si el travesti negro, el repentino ataque de filantropía de Melvin o la musiquilla que suena siempre que nuestro héroe entra en acción. Hay que aclarar que esta película está repleta de villanos. El Vengador le ha declarado la guerra al Mal, de modo que tan pronto le vemos dejando fuera de combate a una tríada de pandilleros como persiguiendo por media ciudad a los gamberros del gimnasio. Ya puestos, también podría hacerle un favor al mundo y liarse a guantazos con Mario Vaquerizo... Por pedir, que no quede.

Poco después de la 3ª Guerra Mundial, Ana Botella lideró a los mutantes que se habían refugiado en las alcantarillas.

La hazaña de Melvin es recogida por los periódicos de Tromaville (ciudad que, por cierto, cuenta con su propio World Trade Center), despertando así el recelo del alcalde, un gordo más corrupto que un político valenciano y cuya lista de maldades incluye el tráfico de drogas, verter residuos nucleares en espacios protegidos e inflarse a comer pollo frito. El alcalde, aparte de odiar la bondad, el amor y todas esas cosas bonitas, se dedica a organizar timbas de póquer con sus concejales y el jefe de policía, un nazi exiliado al que de vez en cuando se le dispara el brazo derecho y le da por hablar alemán. Vamos, la viva estampa del Ayuntamiento de Madrid.

Esos Mossos y sus anticuadas costumbres.

Pero las aventuras de Melvin todavía no han terminado, porque todos sabemos que un superhéroe no es nadie sin una chica a la que salvar. Y esa oportunidad le llega cuando frustra el atraco a una cafetería. El asalto, protagonizado por unos ladrones más sádicos que los que organizan la parrilla de Intereconomía, da bastante mal rollo y es desagradable hasta para la propia "Troma". Los ladrones, después de haberse cargado a un par de clientes, amenazan con violar a una ciega buenorra que estaba por ahí sentada. Por aquello de amedrentarla, deciden dispararle un escopetazo en las tripas al pobre perro lazarillo que la acompaña. En el colmo del cutrerío más delirante, el bicho sale disparado para atrás a una velocidad de vértigo (¡qué sería de nosotros sin la cámara rápida...!) y se queda en un rincón desangrándose como si nada. ¿Es que no hay nadie que pueda detener a estos sanguinarios rompeguitarras? ¡Niño Jesús, sálvanos!

Los ministros de Sanidad y Trabajo de Mariano Rajoy III, actualmente en rehabilitación.

De pronto, empieza a oírse una musiquilla que, a fuerza de oírla, ya se nos ha hecho familiar... ¡El Vengador Tóxico acaba de entrar en escena! La lucha que se desarrolla a ojos del espectador bordea lo surrealista desde el principio. Toda la cafetería se convierte en el escenario de una batalla campal en el que las vísceras se mezclan con las patatas fritas. Melvin destroza a sus adversarios con una facilidad pasmosa, ya sea arrancándoles los brazos, sumergiendo sus manos en la freídora de la cocina o preparando batidos de chocolate dentro de sus cráneos. Finalmente, la chica es rescatada, Melvin la acompaña a su casa y, como no podía ser de otra forma, surge el romance. Cuanto menos hablemos de cómo ha quedado el restaurante, mejor.

No es por es tocar las narices, pero yo me plantearía llamar a  Alberto Chicote.

A pesar de estar más buena que el pan de molde, la cieguita es tonta del culo y se marcha a vivir con el mutante al vertedero donde éste ha montado su pisito de soltero. Les vemos redecorando la cueva, dando paseos por el monte, echar algún polvo de vez en cuando... Y mientras tanto, Melvin continúa realizando todo tipo de hazañas: desenrosca botes de conserva, ayuda a los niños a cruzar la calle y hasta se permite el lujo de imitar a Kurt Rusell en "2013: Rescate en Los Ángeles". Sin embargo, las fuerzas del Mal se están preparando para lanzar el ataque definitivo.

Hogar de una familia española de clase media en el año 2015.

La popularidad del Vengador no hace más que ir en aumento, lo que mosquea al alcalde, quien ve como sus chanchullos pueden irse al carajo. A todo esto, la película no nos explica en ningún momento cuál es el plan del alcalde para dominar el mundo. Es más, por saber, no sabemos ni lo que quiere hacer. En algún momento se le oye decir no sé qué historia de construir un cementerio de residuos nucleares a las afueras del pueblo, aunque no sabemos si se trata de su plan maestro o bien una de sus tantas maldades. Después de todo, ya existe un vertedero cerca de Tromaville... Total, no creo que nadie le diga nada por seguir amontonando mierda. Pero claro, a los productores de este engendro les apetecía enseñarnos un héroe (hablamos del Vengador, cómo no...) que fuera capaz de rebelarse contra el poder establecido y acabar con los políticos corruptos y vividores... En un maravilloso ejercicio de anticipación, esta gente se sacó de la manga los principios del 15-M veinte años antes. Tócate las narices, tú.

Así se negoció el rescate de Grecia.

En esas, el Vengador ha hecho honor a su nombre y se ha vengado de los guaperas del gimnasio. A una de las zorras le ha dejado el culo más tostado que un filete de pescado a la plancha; a la otra le ha clavado unas tijeras en vaya usted a saber dónde; a los dos macarras los ha hecho despeñarse con un coche barranco abajo... Son tantas las ganas que tiene de repartir felpa que hasta se carga a la madre de uno de los malosos... Y lo hace metiéndola dentro de una lavadora, donde la centrifuga y después la plancha en seco...

Una espectadora saliendo del cine tras ver Tadeo Jones.

La prensa se ceba con Melvin del mismo modo que el "¡Hola!" y la "Diez Minutos" con Isabel Pantoja. "El monstruo ha perdido la razón" rezan con grandes titulares los periódicos. Sea como fuere, la ocasión la pintan calva y el alcalde decide mover pieza. Aprovechando que el índice de popularidad del Vengador es más bajo que nunca, al tío no se le ocurre nada mejor que culparle de todos los males habidos y por haber, por lo que llama al ejército y moviliza a todo el cuerpo de policía para capturarlo.

La última moda de YouTube: meter enanos dentro de una lavadora.

Al más puro estilo de "Rodea el Congreso" (pero sin antidisturbios ni las trolas de la sinvergüenza de la Cifuentes), el alcalde y sus fuerzas sitian el escondrijo del Vengador. Pero el pueblo se les echa encima y se interponen entre el ejército y la casa del monstruo. Al general encargado de la operación le da una crisis de conciencia y se pasa, junto con sus hombres, al bando hippie. La policía vacila y el gordaco se queda más aislado que el PP a la hora de votar los Presupuestos Generales (creedme, entre mis propósitos para el año nuevo está el de no hacer tanto chistes con el PP, pero... ¡quién podría resistirse!). Total, que el Vengador sale de la cabaña, se encara con el alcalde y le termina por arrancar las tripas. Vaya una puta mierda de batalla final. 


Alegría y alboroto, otro perrito piloto. El pueblo estalla de júbilo, los soldados levantan sus armas en señal de victoria, todo el mundo aplaude y Melvin le dice a un policía colega suyo, en clara referencia al cuerpo del alcalde, "que se lleve de allí esos residuos tóxicos". Sigue un plano del Vengador correteando y haciendo aspavientos en lo que parece ser un solar; una voz en off nos dice que, si tenemos un problema, el Vengador Tóxico vendrá en nuestra ayuda; salen los créditos y... ¡Cosa curiosa! ¡Por primera vez no he tenido que utilizar la palangana que guardo para estas ocasiones! Música ochentera, fundido a negro y fin.

CONCLUSIÓN:

¿Qué? ¿Cómo se os ha quedado el cuerpo? Duele, ¿verdad? Bueno, no tanto, no tanto... Como decíamos al comienzo, "El Vengador Tóxico" es una peli que se deja ver. Es mala, sí... pero se disfruta... Es decir, al terminar de verla no se nos queda la cara en plan "¿Pero esto qué es?". No, no... Sabíamos a lo que veníamos. La única pega que le encuentro es que la película es incapaz de estar callada por más de dos segundos, traspasando la línea de lo mínimamente soportable. No hay momento para el descanso. Durante la primera mitad de la cinta (yo diría que hasta más) estamos obligados a escuchar una retahíla de diálogos insustanciales, música, gritos, acordes clásicos y onomatopeyas que nos obligarán a descerrajarnos un tiro en la cabeza. 

El ejército americano sigue experimentando con los supersoldados.

Y eso que sólo os he contado la versión resumida. Quedan para el recuerdo los caretos de uno de los guaperas, algunos diálogos que son auténtica canela en rama, los desnudos a tutiplén (que no colgamos por temor a que los de Google nos quiten la publicidad)... ¡Nos dejamos tantas cosas en el tintero! Lo más reseñable quizá sea el doblaje que se hizo en España, teniendo un reparto de auténtico lujo. De entre la multitud de voces conocidas, podemos distinguir la del inolvidable Pepe Carabías, al que prácticamente hemos visto hacer de todo: desde doblar multitud de series de anime (el doblaje de Benji en "Campeones" era cosa suya) hasta liderar una familia de gitanos en "Ja me maten", pasando por compartir pantalla con Javivi y Malena Gracia en el programa de "sketches" de Arévalo. Vamos, un carrerón.

Y con esta entrada termina mi actividad como bloguero por este año. Nos vemos en 2013 con nuevos libros (no pueden hacerse una idea de la cantidad de reseñas que tengo pendientes), nuevas películas de óxido nitroso y alguna que otra buena noticia... Porque les garantizo que las habrá, eso por descontado. Sigan atentos a "Crítica Literaria Novel", que la ocasión lo merece. Feliz año y no se me atraganten con las uvas, que luego pasa lo que pasa. Por mi parte, este fin de semana pienso pasármelo viendo películas navideñas hasta que me salga un sarpullido en los ojos. La Navidad y el cutrerío cinematográfico siempre han ido de la mano, y ahora mismo Antena 3 está que lo peta con el género. Digo yo que habrá que aprovechar... ¿O no?

"¡NO! ¡¡NO!! ¡¡OTRA PELÍCULA NAVIDEÑA NO...!!"

jueves, 20 de diciembre de 2012

Presentación del libro "1950, el año del... ¡Que no, que no me lo creo!"

Portada del libro escrito por Pablo García Fernández.

Os informamos que mañana viernes, a las siete de la tarde, tendrá lugar la presentación del libro "1950, el año del... ¡Que no, que no me lo creo!", escrito por Pablo García Fernández (1940). El acto se celebrará en la Asociación Cultural de Artistas Plásticos "El Sótano" (Colmenar Viejo, Madrid) y contará con Félix Asenjo como maestro de ceremonias.

"1950, el año del...", es un amargo y enternecedor retrato de los primeros años del franquismo. Los horrores de la Guerra Civil empezaban a dejarse atrás, pero las consecuencias del conflicto seguían estando muy presentes. El hambre y la miseria se habían generalizado hasta límites alarmantes, el mercado negro era una práctica habitual y los vencedores hacían oídos sordos a las demandas de una población cada vez más empobrecida. Y Pablo lo sabe muy bien, dado que él fue uno de esos tantos niños que recorrieron las calles del país en busca de algo que llevarse a la boca.

Con un estilo sencillo y directo, Pablo nos cuenta sus vivencias en el Madrid de finales de los 40 y principios de los 50. Las anécdotas personales se compaginan con un pequeño cuadro documental que nos traslada a la atmósfera triste y gris que entonces se respiraba en la capital. Asimismo, los grabados que acompañan al libro (realizados por el propio Pablo) comparten espacio con fotografías e ilustraciones de la época. Leyendo a Pablo, es imposible no acordarse de las obras de Buero Vallejo o del tragicómico tebeo de Carlos Jiménez, "Paracuellos".

A lo largo de las cerca de sesenta páginas que conforman el libro, vemos a Pablo rememorar sus días en las calles. El ingenio, la ternura y la picaresca se mezclan en sus aventuras. Y sí, es cierto que se divierte y que sus travesuras llegan a arrancarnos una sonrisa... Pero es una sonrisa agridulce, de esas que terminan por detenernos el corazón, al comprobar cómo les fue arrebatada la infancia a toda una generación de niños.

Recuerden: presentación mañana viernes a partir de las 19:00 horas en "El Sótano". ¡No se la pierdan!

Cartel de la presentación. Haced "clic" sobre la imagen para aumentar su tamaño.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Hércules (A.K.A. "El Hércules chino")

FICHA TÉCNICA:
  • Título: Hércules (A.K.A. "El Hércules chino")
  • Director: Ludwig Ickert y Simone Greiss
  • Intérpretes: Un par de neonazis griegos, Carmen de Mairena, Jesucristo, la fusión resultante de Léonidas y Ten Shian, el señor Sombrero y la señora del "Ecce Homo"
  • Género: Animaladas grotescas
  • Duración: Pérdida total de la noción del tiempo
  • País: Cuarto Reich
  • Año: 1999
  • Valoración: Suicidio asistido / El horror... El horror...
Amigos, agárrense los machos porque la que viene es muy grande... Decididamente, creo que ésta es una de las peores películas que he tenido la ocasión de comentar... Bueno, no... "Zipi y Zape" era peor... Es decir... Bueno, tampoco... Me horroriza pensar en la cantidad de bazofias que he reseñado, así que dejémoslo en que las dos son igual de horribles y espantosas. Lo único que lamento es que no voy a tener el suficiente espacio para convenceros de lo mala que es. Y eso me jode muchísimo, porque hay tantas cosas de las que podría hablar: el argumento, el doblaje, la animación, los diálogos... No sabría ni por dónde empezar. El asunto es así de grave. Creedme, esta película huele a culo por los cuatro costados.

Carmen de Mairena en South Park.

Supongo que recordaréis nuestra última entrada, la referida a la versión alemana de "Aladín". Pues bien, lo que voy a deciros os dejará pegados al asiento durante días. Todos estamos de acuerdo en que "Aladín" era terriblemente mala, pero "Hércules", su hermana gemela (pues pertenece a la misma productora/banda de cocainómanos), es tan vomitiva y simple como un programa de "Sálvame". Es mala. Es muy mala. Es tan asquerosamente insultante que, ahora mismo, Walt Disney tiene que estar descongelándose de rabia en su cámara criogenizada.

...

¿Y esto de qué va? ¡Buena pregunta! Como su nombre indica, estamos ante una adaptación del mito de Hércules. ¡Sí, señor! Por si no nos bastaba con la serie de Kevin Sorbo ("Hércules y sus viajes legendarios"), ahora también unos señores de Alemania se han lanzado a mostrar al mundo su visión sobre el héroe griego. Y la verdad, no sé cuál de las dos es más estúpida. Ya puestos, estoy seguro de que ambas producen cáncer.

¿Pero qué puñetas es esa cosa? Hay diferentes teorías. Yo pienso que es una de las neuronas del guionista.

La película empieza en el Olimpo, donde vemos a los dioses lamentándose por la mierda de vida que llevan... ¡Pobrecitos! Viven a cuerpo de rey (se pasan el día comiendo, bebiendo y follando), son inmortales, no pueden envejecer y, aún así, tienen el morro de quejarse. Esto me recuerda a la burrada que soltó Esperanza Aguirre hace un tiempo, cuando dijo que con cinco mil euros no podía llegar a fin de mes, la muy sinvergüenza...

"Uhm... ¡Qué guión tan interesante! Le falta poco para ser una puta mierda..."

En fin, que para evitar aburrirse, deciden que ya podrían dejar entrar a los humanos en el Olimpo. El problema es que Hera (interpretada aquí por una cosa gorda y extremadamente desagradable) se niega en redondo, pues sabe que es el primer paso para que los bolcheviques tomen el Palacio de Invierno. Sin embargo, según la Constitución del Olimpo (esto no es una coña mía, os juro por mi madre que aparece en la peli), bastan los votos de una mayoría simple para que la propuesta salga adelante. El caso es que Hércules es el favorito para entrar en el G-20. Pero Hera, comportándose como la mosca cojonera que es, se saca de la manga otro candidato, un tal Euristeo, un pringado con menos carácter que un bocadillo de chocolate con leche condensada. Ambos tendrán que esperar a cumplir los dieciséis años para probar su valía.

Después de actuar en "Soy puta y mi coño disfruta", Carmen de Mairena se dedicó al teatro clásico.

Los años pasan y vemos como Hércules ha crecido hasta convertirse en un tiarrón de esos que te sueltan un tortazo y te dejan medio subnormal. Por su parte, Euristeo es un llorica mimado y que sólo sale de su casa para presumir de que es el elegido para liderar a los griegos (vamos, lo mismito que el líder de Amanecer Dorado). Hércules, cansado de aguantar las gansadas de su amigo, está a punto de sacudirle un guantazo cuando... cuando... Esperad un momento...

En teoría, este tío es Hércules. Hasta aquí todo bien pero, ¿dónde he visto yo esa cara?

¡Ja, ja, ja! ¡Clavados!

¡Ja, ja, ja, ja! ¡Dios, creo que me voy a quedar frito en el sitio! ¿Cómo puede ser esto? Y el caso es que la broma no termina aquí. Del mismo que había pasado con "Aladín", la animación de esta película es tan grotesca que casi dan ganas de arrancarse los ojos. En el colmo de la tacañería y el cutrerío más salchichero, los dibujantes no dejan de utilizar una y otra vez los mismos planos de animación, de manera que nos encontramos con escenas que se repiten más que el ajo y que dan más vergüenza ajena que un concierto de "Hamburguesa Vegetal". De esta forma, vemos que los personajes tienen la expresividad de un ladrillo y que, independientemente de lo que estén haciendo, siempre tendrán el mismo careto de imbécil que al comienzo de la peli. No recuerdo si esta técnica tiene nombre o no, pero muchas producciones de animación de baja estofa suelen recurrir a ella para ahorar costes. Y el caso de "Hércules" no es una excepción. Fijémonos en el rostro marmóreo y pétreo de nuestro héroe griego. ¡Está tan lleno de vida...!

Hércules haciendo senderismo en Tenerife.

Hércules dando un paseo por Chueca.

Hércules a punto de romperle la napia a un quinqui en una discoteca de Madrid.

Hércules a punto de liarse a ostias en un chiringuito de Barcelona porque alguien le ha tirado el refresco al suelo.

Hércules cabreado porque sí.

¡Eh, mirad! ¡Es Hércules!

Bueno, decíamos que Hércules estaba a punto de sacudirle a Euristeo... Hasta que Hera aparece y le dice que tiene ir al Olimpo echando lechugas. Una vez allí, los dioses le proponen un trato: si supera una serie de pruebas (los célebres Doce Trabajos), podrá convertirse en el rey de los griegos y entrar en la pandilla. El forzudo acepta de buen grado, pero no sabe que Hera elegirá las tareas más difíciles.

"¡Hércules, hijo de puta! Tú... ¡Tú mataste a mi padre!"

Su primera misión consiste en matar al león de Tebas. Hace un momento decíamos que algunas películas suelen recurrir a trucos baratos para ahorrar gastos o, directamente, por vagueza pura y dura. Pues bien, aquí ya no sólo repiten escenas hasta decir basta, sino que tienen la desfachatez de colarnos personajes y trozos enteros de películas anteriores. Este mismo león ya lo habíamos visto en el trailer de "La leyenda del rey león". Asimismo, ocurre lo mismo con las hienas que vigilan las Puertas del Hades (¿Hienas en la Antigua Grecia? ¿Y qué más?) o con la parturienta que asiste al nacimiento de Hércules, que no es otra que la madre de Aladín.

En un chino de mi calle venden muñequitos iguales a éste. Dos euros cada uno.

En un abrir y cerrar de ojos, Hércules se carga al león y le lleva la piel al rey de Tebas, que le ofrece la mano de Megara, su hija. Pero la princesa no está por la labor de casarse con un "musculitos, pues piensa que lo importante es el interior (¡Bluargh!). El rey le dice que, ya que está por allí, se acerque a la cueva de la hidra para cargársela también. El enfrentamiento con la hidra bordea lo surrealista y no dura más de dos minutos. Como ve que no puede matarla a espadazos, ata un ratón a la punta de un palo para que haga las veces de cebo y distraer así al mostrenco (que, por cierto, puede hablar). Pese a estar sangrando por los cuatro costados, el bicho se despista, la sangre corre y ya hay una hidra menos en el mundo. Así de simple.

"O follamos todos o tiro la puta al río".

A su regreso a Tebas, Hércules descubre que un fauno gigante (¿Nexus? ¿Nesus? ¿Desus? ¡Bah, me la suda!), acaba de raptar a la hija del rey. El bichejo en cuestión es un hijo de puta mayúsculo, de esos que dan ganas de meterle un palo por el culo para que deje de joder. El centauro, en presencia de media ciudad, dice que va a desvirgar a Megara y que le va a comer todo lo negro y parte de lo blanco. Entonces Hércules aparece y el rey les propone el siguiente trato. Ojo a la burrada que sigue, porque es el colmo del descojone:

Hércules: ¡Soy Hércules, el gran héroe griego! He matado a la hidra y mataré a Nexus si no me deja pasar.
Nexus: ¡Va a ser tu última batalla, insignificante humano!
El rey: Vamos a solucionar este problema de forma civilizada. ¡Os ordeno que luchéis a muerte! El que gane se casará con mi hija.

¡Espera, espera...! ¿CÓMO? ¿QUÉ? ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Ay, que me muero! Sí, más civilizado imposible. ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Joder! ¡Esta película es un regalo del puto Niño Jesús! ¿Qué hay más civilizado que un combate a muerte? Así se pasan la vida los palestinos y los israelíes. ¡En plan civilizado! ¡Ja, ja, ja! ¡Qué puto delirio, tú! Este ejemplo es una muestra de la locura y el descontrol que tuvo que vivirse en la sala donde se dobló esta animalada. Y diálogos así los hay a millones en esta peli. Estoy convencido que los actores, tras doblar esta parte, se quedaron mirándose unos a otros y preguntándose qué puñetas estaban haciendo con sus vidas.

¡Coño! ¡Léonidas y Ten Shian se han fusionado! ¡Jerjes y Freezer tienen los días contados!

Lo que promete ser uno de los momentos clave de la película se convierte en un montón de mierda cuando vemos la facilidad con la que nuestro héroe liquida al monstruo: tras el típico careo de rigor, lo levanta del suelo al estilo vasco y lo arroja cerca de unos arbustos. Y ya está. Prueba superada. Lo normal sería que el bicho se levantara cabreado dispuesto a devolverle el golpe, aunque ya puestos, lo normal por mi parte sería no perder el tiempo viendo semejantes chorradas. Total, que la princesa empieza a ver que Hércules está más bueno que el pan Bimbo con chocolate y a preguntarse cómo será de cintura para abajo. Fin de la historia.

El Pressing Catch griego... Próximamente en Telecinco.

En el Olimpo, Hera está que trina. Hércules ha superado tres de los trabajos que le han encomendado y la diosa va camino de perder la partida. Pero no importa, a Hércules todavía le quedan nueve misiones más que cumplir, ¿verdad? Pues no. Resulta que sólo quedan diez minutos de película y al director no le llegó el presupuesto para continuar con la historia (o eso, o que no le salió de sus santos cojones). De todos modos, nosotros, como espectadores, se lo agradecemos.

"Arturo, tú y tus caballeros debéis encontrar el Santo Grial".

Sin embargo, los que hicieron esta bazofia son conscientes de que el público no es idiota y sabe contar. Por eso se inventaron el mejor giro argumental desde el final de "Los Serrano": si Hércules consigue detener el asalto de los titanes al Olimpo, le convalidarán los trabajos que le quedan por cumplir. Es como si a mi me faltaran cuarenta créditos para terminar la carrera y me los perdonaran a cambio de montármelo con el decano. La idea se les ocurre poco después de que Hércules visitase el Infierno y capturara a la versión cutre de Cerbero. Por cierto, en esta versión, en lugar de tener tres cabezas, sólo tiene una. Y además mal dibujada.

Como había ocurrido con su colega Aladín, a Hércules no le tiembla el pulso a la hora de maltratar animales.

No sé vosotros, pero yo estoy a punto de descolgar el teléfono y llamar a ADENA.

Poco después de abandonar al señor Garrison, el señor Sombrero nunca volvió a ser el mismo.

Pero los dioses no las tienen todas consigo y consultan el oráculo... Un momento... ¿Dioses consultando el oráculo? ¡Pero si ellos son los que dirigen el cotarro! ¡Son dioses, joder, lo saben todo! ¡Pueden hacer lo que les dé la gana! Bueno, da igual. El caso es que el adivino es un mago sacado de una aventura medieval que nada tiene que ver con esta historia. En unos tiempos en los que tenemos el 3-D hasta en la sopa, este personaje es un monumento a la animación 2-D (supongo que como todos sus compañeros de reparto). Para que os hagáis una idea, una salamandra moviéndose por una pared tiene más volumen que este fulano. Una de los principales atributos del personaje es que tiene una colección de tazas salida de la tienda de recuerdos de Intereconomía, aunque también puede ser que se haya preparado un vaso de leche con cacao  instantáneo y no sepa con qué marca quedarse.

"Cola Cao o Nesquik... He ahí la cuestión".

Zeus visita al mago para que le comente algo sobre quién ganará la batalla, pero el viejo no hace más que divagar y soltar las mismas estupideces que Aramís Fuster cuando le preguntan cuál será el número que ganará la lotería. Mientras tanto, la rebelión de los titanes (dirigida por cuatro monstruos mal contados) ya ha comenzado.

"¡Mierda! ¡Hacendado también ha sacado su propio cacao en polvo!"

Los mostrencos salen del infierno y se dirigen hacia el Olimpo. Los dioses, acojonados tiemblan de miedo y se plantean empezar a hacer las maletas. Pero cuando están a punto de hacérselo encima, aparece Hércules y salva el día. Uno tras otro, los titanes van cayendo de la forma más lamentable que podáis imaginaros. Hércules se lía a pegar patadas con una precisión digna de Leo Messi y arroja a las bestias del Cielo. Mientras tanto, los dioses, con la chaquetera de Hera a la cabeza, animan a su campeón con el mismo ímpetu que la afición del Betis pidiendo la dimisión de Ruiz de Lopera.

"¡Socorro, que me mato!"

Las bestias son derrotadas y regresan al Hades con el rabo entre las piernas. Mientras, la novia de Hércules visita la cueva del mago para preguntarle cómo va la lucha. El adivino, que no es gilipollas, le dice que Hércules se los ha cargado a todos y que el mundo está a salvo de nuevo.

"Gracias por haberme descubierto el Paladín a la Taza, muchachos".

Todo es alegría y felicidad. Hera se vuelve buena de repente y se hace amiguísima de Hércules. Zeus se ríe como un gilipollas, los monstruitos que sirven a los dioses se ponen a gritar y a pegar saltos como subnormales, Hércules sigue soltando idioteces y yo empiezo a darme cuenta de que tengo votar al Partido Nazi. Hércules sale corriendo para reunirse con su novia y se presenta ante ella con un par de faunos amaestrados que se trajo del Infierno como souvenir. Montan sobre ellos, juegan a echar carreras, empiezan a salir los títulos de créditos y de repente, por la puta cara, comienza otra película de factura japonesa basada en una leyenda popular de Islandia. ¡Ja, ja, ja, ja! Quien subió la peli a YouTube cumplió su trabajo a conciencia, dado que también colgó el "extra" que suelen traerte estas películas. Normalmente, quienes montan estas grabaciones "pegan" a la película principal un corto de apenas diez minutos que sólo sirve para hacer bulto y aprovechar así al máximo la capacidad de la cinta. ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Un 2x1! ¡Ja, ja, ja! ¡Brutal!

CONCLUSIÓN:

Sí, sé lo que estáis pensando... ¿Cuál es mejor: "Aladín" o ésta? ¡Pero seréis desgraciados...! Es como si ahora me preguntaran: ¿quién te cae mejor: Jiménez Losantos o César Vidal? ¡Dios me libre, ninguno de los dos! ¡Ja, ja, ja! Pues exactamente lo mismo. Ambas son igual de malas y ofensivas, aunque reconoceré que "Aladín" es mucho más "sana" y "equilibrada"... Más llevadera, en definitiva. "Hércules" no es nada disfrutable. Es aburrida, lenta y estúpida. Está plagada de chorradas del tamaño de la mierda de un elefante y la animación es más subnormalizante que un discurso del Innombrable.

Hércules emocionado ante la perspectiva de echar un polvo esta noche.

Hércules al darse cuenta de que su nuevo ligue no era precisamente una mujer.

A todo esto, he conseguido averiguar de donde vienen todas estas mamarrachadas. Y no, no proceden del Inframundo, sino de una productora alemana llamada "Dingo Producciones" y cuya web es tan versátil como sus películas...  Gracias a estas pesquisas, he sabido que en su arsenal guardan cosas tan grotescas que su sola mención ya me obligaría a mataros para ahorraros vivir con semejante tormento. Es una suerte saber que muchas de ellas nunca llegarán a España y se quedarán en esa suerte de Arca de la Alianza que son los bazares chinos... Sin embargo Internet es muy grande, YouTube nos ofrece muchas posibilidades y la curiosidad de sus usuarios es legendaria. Después de todo, y parafraseando a Conan Doyle: ¿Quién pondrá un límite a las cosas tenebrosas que encuentran los que las buscan?

Eh... No están haciendo lo que yo creo, ¿verdad? Los veo muy contentos. Quizá demasiado.
  • Podéis poner a prueba vuestra mente y acordaros de todos mis muertos viendo la película completa aquí.
  • Ficha de la película en FilmAffinity. Y pensar que ha habido gente que le ha puesto un 10. Madre mía...