miércoles, 29 de mayo de 2013

Os Trapalhões na Guerra dos Planetas (Adriano Stuart)

FICHA TÉCNICA:
  • Título: Os Trapalhoes na Guerra dos Planetas
  • Director: Adriano Stuart (Satán)
  • Intérpretes: Pedro Aguinaga, Renato Aragao, Wilma Dias, Carlos Kurt, Maria Cristina Nunes, Emil Rached, Dedé Santana, Mussum, Zacarias
  • Duración: 98 psicodélicos minutos
  • País: Brasil... nananananana... nanananananana...
  • Género: Drama interestelar
  • Año: 1978
  • Valoración: Basuraza intergaláctica
A muchos se les cayeron las bragas al suelo cuando leyeron que George Lucas iba a retomar La Guerra de las Galaxias añadiéndole, con algo de pegamento y saliva de gato, tres episodios adicionales en los que se nos contaría la vida de Skywalker y los suyos después de la caída del Imperio. Por supuesto que hubo opiniones para todos los gustos, desde los que no cagarían hasta el estreno de la nueva trilogía hasta los que afirmaban que convendría dejar la saga original como está, pasando por los que reivindicaban que La amenaza fantasma era la mejor de todas (lo cual es mentira, por supuesto... todo el mundo sabe que el Especial Navideño de Star Wars es un clásico que mejorará con los años) o los que decían que Harry Potter es mejor que El Señor de los Anillos porque se habían equivocado de foro.

ROCA lanza una de sus últimas creaciones: ¡la taza de váter interplanetaria!

Lo que sí está claro es que la noticia hizo que en seguida empezaran a aflorar aquellas producciones de baja estofa surgidas a rebufo de la obra de Lucas, en plan “Oye, ¿te acuerdas de Spaceballs?”, “¿Es cierto que en Turquía hicieron una versión chorra de la saga?”, “¿Crees que este traje me hace gorda?”... Y uno, que es masoquista por naturaleza, va y se entera de que de los brasileños (¡Sí, los de la samba, el fútbol y el Cristo corcovado!) tenían su propia versión de la trilogía galáctica desde hacía treinta años. Todo el mundo liándose a hablar de lo bonitas y profundas que son las películas de Woody Allen y NADIE tenía ni zorra idea de que una joya así pudiera existir. ¿Pero qué clase de cinéfilos sois vosotros? ¡Gafapastas! ¡So desgraciados!

En casa tengo una sandwichera que es igual a ésta.

Por otro lado, hoy un amigo me ha dicho que es el Día del Orgullo Friki (¡Joder, ya hay días para todo! ¿Los habrá también para el cáncer de hígado y el vómito verde?), de modo que... ¿Qué mejor forma de celebrarlo que comentando la fabulosa Os trapalhoes na guerra dos planetas? Si habéis sido capaces de pronunciarlo sin echar mano del acento portugués, acabáis de convertiros en mis héroes.

¡Espera, espera, espera...! ¿Qué coño es eso? ¿Una vagina con propulsión a chorro?

Os trapalhoes na guerra dos planetas (que en castellano creo que vendría a ser algo así como Los tramposos entre dos mundos en guerra... no me hagáis mucho caso, mi nivel de portugués está a la misma altura que mi sentido del gusto) es una comedia brasileña (al menos sabemos que NO SE LA TOMARON EN SERIO, lo que ya es algo) protagonizada por lo que parecen ser los Les Luthiers brasileños, con la salvedad de que estos pollos carecen de la gracia de sus colegas andinos. De hecho, y ya puestos a sacar parecidos, no me extrañaría nada que hubieran colaborado en algún episodio del Chavo del Ocho. Por lo poco que sé, dado que no me he molestado en buscar nada relacionado con esta basura, estos tíos fueron en su momento todo un referente en el panorama cómico brasileño de finales de los 70... Aunque ya me dirán ustedes qué gracia tiene ver a cuatro matados haciendo el cenutrio a ritmo de música Disco en la frontera con el Surinam. Por otro lado, esta película es a la comedia lo mismo que la decencia a Telecinco... o sea, absolutamente nada.

Evo Morales y el peyote: una relación duradera.

Gracias a los créditos de inicio nos enteramos que los protagonistas de este engendro responden a los nombres de Renato Aragao (el líder de la pandilla y pariente zarrapastroso de José Mourinho), Dede Santana, Mauro Conçalves y Mussum (que por aquello del nombre artístico y no llevar apellidos, debe tratarse del negro que acompaña al grupo. ¡Guau, qué exótico!). Y seguro que os estaréis diciendo: “Oye, pues si son tan famosos, ¿cómo es que nunca he oído hablar de ellos? Es más, ¿por qué esta película no se estrenó en España?”. No es una pregunta estúpida, dado que yo también me lo planteé. Claro que después vi la película y comprendí por qué nadie en su sano juicio quisiera traerse esto para acá.

El Danny Glover brasileño.

La película empieza con los que creo que son los peores créditos de la Historia (y eso que he visto Supersonic Man y el Aladdín nazi), en los que vemos un plato sopero y un mechero volador darse la del pulpo mientras de fondo, y a todo trapo, suena una marchosísima canción discotequera que ya nos hace temernos lo peor. A excepción de mis admiradísimos Jamiroquai y Funky Dose, la experiencia me ha demostrado que lo funky es sinónimo de cutre y rancio. Y esta película rezuma cutrerío y salchicherismo por los cuatro costados.

“¿Poh qué? ¿Poh qué?”

Los créditos no son sólo cutres, sino que además son más largos que los apellidos de un vasco del Bílbao profundo. Resulta que, a medida que van apareciendo en pantalla los nombres de los que orquestaron este engendro, vemos al Mourinho zarrapastroso y a sus amigos huyendo a toda leche de una peña cabreadísima que hasta les dispara y todo. ¡Vaya! Yo pensaba que íbamos a ver Os trapalhoes na guerra dos planetas, y no un documental sobre Brasil y la seguridad de los Juegos Olímpicos... Y así se tiran por lo menos DIEZ MINUTOS, diez putos minutos a ritmo de chunda chunda, efectos de sonidos sacados de Benny Hill (los hay a millones en esta película) y planos que se repiten hasta decir basta. A estas alturas, ya sabemos que lo que vamos a ver no es ningún drama ni nada medianamente serio. Si tan sólo dejaran de demostrarnos que son graciosos, a lo mejor hasta nos reiríamos y todo.

“¡Plato sopero informando!”

A todo esto, deciros que durante la persecución se escuchan disparos y ráfagas de ametralladora, pero en ningún momento se ve ninguna pistola ni nada que remotamente se le parezca. El caso es que nuestros héroes logran dar esquinazo a sus perseguidores. Es entonces cuando nos enteramos del porqué de esta escena: resulta que el Mourinho indigente se había ligado a la chica de uno de los malosos que les estaban persiguiendo (si querían demostrarnos que en Brasil la gente normal arregla sus problemas a tiros, lo han conseguido...). El caso es que, por culpa de Mourinho, el grupo no puede abandonar su refugio hasta que la situación se calme un poco, por lo que deciden pasar la noche al raso en mitad bosque.

Las acciones de Bankia tampoco, hijo...

Mientras duermen (y después de una INQUIETANTE escena en la que aparece una tortuga huyendo con la única vela que tienen para alumbrarse), un platillo volador de la Colección Invierno del 89 de Playmóbil aterriza en mitad del descampado. Cuando pensamos que nuestros amigos van a ser sodomizados con una sonda anal, la trampilla de la nave se abre y de ella baja el remedo latino de Luke Skywalker, el príncipe Flik (Yo soy Flik... Yo soy Flak... Somos dos... En un reloj), un chulapo con un pijama de karateka que les pide ayuda para rescatar a su princesa de las garras del terrible Zuco. Son cientos las dudas que se me vienen a la cabeza. Vamos a ver, ¿secuestran a tu novia y a ti no se te ocurre nada mejor que bajarte a la Tierra para pedir ayuda? Es como si yo ahora me fuera a Marte para que alguien de allí me ayudara a desatascar el fregadero. Por otro lado, y si tan importante es el problema, ¿por qué no vas a la ONU en vez de aparecerte ante estos cuatro borrachos? ¿De verdad crees que te van ayudar? ¿Es que no les has visto las pintas que llevan?

El Skywalker de baza chino les promete que, si le ayudan a salvar a la princesa, les cubrirá de oro (atención a como el Mourinho indigente es el primero en insinuar que, si no hay panoja de por medio, no hay ayuda que valga). Flik se los sube a la nave y allí tienen un encuentro con... Dios, qué asco de película...

“Groooaaarrghhh!”

Bonzo, el Chebwaca de tres duros (interpretado aquí por un jugador de baloncesto) se marca una mala leche de campeonato y se dedica a zurrar a nuestros héroes cuando éstos se acercan al panel de mandos de la nave. Se suceden un par de escenas bastante tontas y que sólo están ahí para rellenar. Chebwaca gruñe, Flik se pone a tocar los botoncitos de la nave para hacer como que conduce y Mourinho y sus chicos se dedican a hacer el ganso durante todo el trayecto. 

Cortinilla de estrellas.

Gracias a una cortinilla de luces (recurso del que se valen los malos directores cuando no saben enlazar una escena con otra), vemos lo que se supone que es la aldea natal del príncipe, un pueblo en mitad del desierto compuesto por cinco iglúes mal contados (a todo esto, ¿cuál es el plural de iglú? ¿Iglués? ¿Iglús? ¿Igluses? ¡Bah, me la suda!). Pero... ¡Atención! Parece que algo se está moviendo en el horizonte. ¡Oh, Dios mío! ¡El enemigo está a punto de entrar en el poblado a sangre y fuego!

Talibanes y moradores de las arenas unidos por una buena causa.

Los primos medio subnormales de los moradores de las arenas, al grito de “¡Maricón el último!”, se lanzan contra el pueblo con la intención de conquistarlo o destruirlo, la verdad es que no tengo ni idea. El caso es que la película nos regala una de las secuencias más chorras que haya parido madre, mostrándonos la “encarnizada” lucha que tienen los autóctonos con los invasores (a los que, por cierto, se les cae el vestuario a cachos)... Todo convenientemente filmado a cámara lenta (¡Veinte años antes que Matrix! ¡Qué putos visionarios!) y con la misma musiquita que aparecía en los créditos del principio. La definición de batalla campal se queda corta ante semejante espectáculo. Y mientras tanto, nuestros héroes sobrevuelan el campo de batalla prestos a intervenir.

Qué dura es la vida del “extra”...

Nuestros intrépidos borrachos aparecen en el horizonte dispuestos a salvar el día (¡Jua, jua, jua, jua...! ¿Por qué aterrizaron tan lejos? ¿Es que no tenían suficiente sitio para hacerlo? ¡Estamos en un desierto, por Dios! ¡Ja, ja, ja, ja!). El problema es que, en vez de atacar únicamente a los moradores de las arenas de mentira, se dedican a meterle ostias a todo lo que se mueve. No es coña. Es como si a los americanos les hubiese dado por fusilar a todos los franceses con los que se encontraron después de desembarcar en Normandía. El chunda chunda, los efectos de sonido Made in Benny Hill y los gags sin gracia continúa así durante otros VEINTE MINUTOS que se nos hacen acojonadamente interminables. Vemos al Chebwaca falso echarse un cigarillo sobre una montaña de enemigos caídos, al príncipe pegando saltos como una rana oligofrénica y a nuestros borrachos preferidos chuleándose entre ellos para ver quién mea más lejos.

Cuando la batalla está a punto de terminar vemos a... eh... vemos a... Un momento, necesito un trago...

Darth Vader en su faceta de violador.

¡¡POR SUPUESTO!! ¿Qué sería de una película de La Guerra de las Galaxias sin Darth Vader? ¡Absolutamente nada! ¿Las de la próxima trilogía? ¡Una mierda pinchada en un palo! El problema que tenemos aquí es que, con o sin él, esta película olería a culo igualmente.

“A ésta me la tiro yo hoy salga el sol por donde salga...”

El Darth Vader carioca se llama Zuco, un villano sin escrúpulos que viaja en una taza de váter voladora y cuyos soldados parecen antidisturbios renegados de la Delegación del Gobierno de Madrid. Igual los extras que hicieron esta peli eran convictos de algún penal brasileño y la policía tenía que estar allí para echarles un ojo de vez en cuando. Sea como sea, Zuco es un cabrón, puesto que aprovecha el follón montado por los seudomoradores de las arenas  para llevarse a la princesa y zumbársela lejos de allí. O eso es lo que parece a primera vista, dado que al maloso lo que le interesa es que Flik le dé la pieza que le falta para completar así el ¿Ordenador Cerebro? un cacharro que debe tener un poder de destrucción que lo flipas, porque lo quiere para apoderarse de la galaxia... O igual es una X Box, vaya usted a saber.

ABBA en uno sus cameos más recordados.

A punto de finalizar la batalla, uno de los moradores del bazar chino mete un petardo dentro de uno de los “igluses” y todo salta por los aires. Cuando se despeja la humareda, vemos que entre los escombros se encuentra el grupo de baile que acompañaba a los de ABBA cuando éstos se iban de gira. Los protas se lanzan hacia ellas como perros en celo y tratan de ligárselas. ¡Hasta Mourinho tiene su oportunidad! Lástima que el príncipe Flik tenga que quedarse otra noche sin mojar el churro.

Los habitantes del planeta Wert por fin muestran su verdadero rostro.

Pero si lo habíais flipado con la escena del desierto, mejor no veáis lo que viene ahora. Los cuatro cenutrios se llevan a las tías a una discoteca que hay por allí cerca y las invitan a bailar, lo que le da al director la excusa perfecta para colarnos otra interminable escena de veinte minutos en la que la música funky y la vergüenza ajena vuelven a apoderarse de la pantalla (en realidad, nunca se fueron). Cuando los protas entran en la sala de baile, los aliens están bailando “cabeza con cabeza” una aburridísima canción. Pero nuestros héroes no están dispuestos a dejarse intimidar, así que golpean la jukebox y, ante la alarmada mirada de los bichos, se ponen a bailotear como si no hubiera mañana. Y claro, todo el mundo sabe que en las discotecas, después de según que horas, corres el peligro de que te arreen un botellazo y te quedes seco en el sitio. En esta ocasión, Mourinho tiene un encontronazo con un marcianejo que es igualito, igualito a Wert. Y como es lógico, surgen los problemas y los disturbios.

En busca del croma perdido.

Media hora después, vemos como nuestros frikis preferidos llegan al interior de una caverna. Se supone que han quedado con Zuco para el día siguiente y hacer así el siguiente intercambio: la chica por el Ordenador Cerebral de las narices. Y mientras el príncipe Flik se imagina cómo será el encuentro con la princesa (en el que tanto la cámara lenta como los sintetizadores juegan un papel destacadísimo, por supuesto), Mourinho y la morena buenorra que le sigue a todas partes han empezado a intimar. La tía le pregunta a qué se dedica y el fulano tiene un flashback que nos vuelve a trasladar (¡OTRA VEZ!) a la persecución que tenía lugar al comienzo de la película. Y así se pegan otros cinco minutos. ¡Me cago en Dios! Si la primera vez no tuvo gracia, ¿para qué vuelven a repetirla? ¿Por qué? Es decir.... ¿Qué sentido tiene? Gracias a Dios una araña gigante aparece de la nada para comérselos a todos. Nuestros amigos se llevan las manos a la cabeza y salen corriendo como locos, al tiempo que distinguimos el croma azul con el que grabaron la escena. Bravo.

Miembros de la Policía Nacional disponiéndose a rodear el Congreso.

Os ahorraré el tormento de seguir leyendo y pasaré a contaros la batalla final. Resulta que el intercambio sale mal y la princesa que le endosan a Flik es en realidad un marciano disfrazado. Zuco y sus tropas capturan a los borrachos y los condenan a morir de “forma primitiva”... Método que consiste en colgarlos por los pies, poner unas estacas debajo y esperar a que la cuerdecita que los separa del suelo se rompa para que se empalen. Vamos, más “primitivo” imposible... Me pregunto si no le habrán copiado la técnica a algún villano de James Bond.

Mourinho le planta cara hasta a Darth Vader.

En ese momento, Mourinho Senior, armado con un par de rifles sónicos, aparece para salvar a sus compañeros. Me gustaría deciros que la lucha alcanza proporciones sólo comparables al primer duelo de espadas láser entre Darth Vader y Obi Wan, pero nada más lejos... En efecto, de nuevo tenemos que tragarnos una sucesión de gags a cámara lenta, música Disco (a estas alturas ya os habréis dado cuenta de que siempre suena la misma canción) y cenutriadas para parar un tren. En fin, que al final los buenos ganan y se llevan a Zuco y a sus compinches a su campamento, donde Bonzo, el Chebwaca de tres pesetas, les espera impaciente.

El Consejos de Sabios que redactó la LOMCE.

Durante el viaje de vuelta, los presuntos héroes se dedican a ridiculizar a Zuco, ya sea golpeándole, dándole empellones o quitándole el casco. Semejantes prácticas dejarían a las de la cárcel de Guantánamo a la altura de un juego de niños, pero supongo que tenemos que reírnos por la música que suena de fondo y las escenas a cámara rápida. Total, que Flik consigue hacerse con el Ordenador Cerebral. Le vemos pulsar CTRL+F12 y, por la puta cara, aparece una ciudad de cristal que ríete tú del aeropuerto de Castellón. Los súbditos de Flik (entre los que distinguimos a los moradores de las arenas con los que se había liado a ostias al principio) surgen de la nada. Hay risas, abrazos y gran regocijo... Pero el príncipe no parece estar satisfecho del todo, puesto que tiene la misma cara de alguien a quien la mierda se le ha quedado atravesada.

“Y hubo gran regocijo...”

Mourinho Senior le comunica a sus amigos que dejará el Madr... esto... que no regresará a la Tierra, dado que en el planeta de Flik ha encontrado la felicidad. Mou y su novia ya están haciendo planes de boda cuando se encuentran con el príncipe. El Skywalker de las fabelas les dice que la princesa ha muerto y que, según las leyes del reino, su hermana mayor está obligada a casarse con él. Entonces, en un giro argumental digno de una novela de Agatha Christie, descubrimos que la novia buenorra de Mou era la hermana de la princesa. El príncipe se abalanza sobre ella y ambos empiezan a darse el lote ante la atónita mirada del portugués, quien no tarda en darse cuenta de que allí ya no pinta nada.

Madrid poco después de la Novena Guerra Mundial Nuclear.

El Mourinho viejuno sale corriendo de la ciudad y consigue llegar hasta la nave donde se encuentran sus amigos (y no, no me refiero a Karanka, Cristiano Ronaldo y Pepe). Curiosamente, éstos en ningún momento reparan en su presencia. Cuando la cámara enfoca a Mou nos damos cuenta de que el pobre es incapaz de contener el llanto mientras piensa en su enamorada, todo en plan serio y emotivo (“¡Snif, snif...! Me han abandonado... Nadie me quiere"). La verdad es que una putada y de las gordas (¡así se muera la muy zorra!), pero... Vamos a ver... Después de quedar claro que el tío era un hijo de puta integral... ¿A qué venía eso? ¿De verdad pensaban que sentiríamos pena por él? ¿De verdad pensaban que a estas alturas íbamos a tomarnos la película en serio?

Se produce un corte superchungo y vemos a nuestros héroes durmiendo la mona en mitad del descampado donde tuvieron el encuentro en la Tercera Fase con Flik. ¡Un momento! Entonces, ¿todo fue un sueño? ¡¿TODO FUE UN PUTO SUEÑO?! ¡No me lo puedo creer! Pero, esperen... que esto todavía no ha terminado. Cuando Mourinho está a punto de convencerse de que lo ha soñado todo, descubre las marcas que dejó la nave espacial de Flik al aterrizar. Es entonces cuando mira al cielo y ve un platillo volante alejándose del lugar (!). Todos se despiertan al instante y descubren que su cuenta bancaria está a rebosar de millones. No hace falta ser muy listo para comprender que es la recompensa que Flik les prometió al principio de la peli. Mourinho, Danny Glover, Evo Morales y el otro tío se ponen a pegar saltos de alegría (llama la atención el caso de Mou, que momentos antes estaba melancólico perdido. Será que el dinero lo arregla todo, qué le vamos a hacer...). La nave hace una última pasada sobre ellos, el metraje se congela, comienza a sonar la puñetera canción que nos ha acompañado durante toda la peli y ya está. Fin.

El final alternativo de la película según el material adicional que venía en el DVD... Es coña, es del VHS.

CONCLUSIÓN:

Me las prometía muy felices con esta película, pero es un soberano coñazo que no os recomendaría ni harto de vino. La primera parte es más o menos llevadera, pero hacia la mitad la cosa se hace tan insoportable que casi dan ganas de ponerse a beber lejía, asemejándose más a un vídeo casero que a una película en sí misma. Por otro lado, algunas escenas parecen haber sido desechadas de un especial de Fin de Año de Martes y Trece o Los Morancos, cuadriplicando así el nivel de cutrerío del conjunto a cotas impensables.

Completamente desprovista de un guión o de la más mínima gracia, Os trapalhoes... es un despropósito sin pies ni cabeza hecho a mayor gloria del grupo del mismo nombre. La ausencia de diálogos y su apuesta por el humor visual nos recuerdan lejanamente al cine mudo, así como a los gags de Benny Hill, Míster Bean y el grupo Tricicle. Lamentablemente, la película no cuenta con nada que nos haga esbozar una sonrisa (salvo sus ingentes cantidades de caspa, por supuesto) y es incapaz de levantar el vuelo en sus casi... ¡noventa minutos de duración! Y eso es mucho para asimilar todas las burradas que nos promete el filme (¡Hey, casi hasta parece que me estoy tomando en serio el haberla visto y todo!).

Prescindible (¡completamente!) para el público general, totalmente indispensable para los amantes de lo rancio y absurdo. Si tienen lo que hay que tener (es decir, una cabeza medianamente amueblada) no la vean ni locos.

¡Jodó! ¡Yo quiero un pijama así!

NOTA: Pese a que nombro varias veces a Mourinho en esta entrada, soy un fan incondicional del entrenador portugués y lloré amargamente el día que Florentino Pérez anunció que no renovaría para la siguiente temporada. Y sí, soy madridista a muerte. Te echaré de menos, Mou. Se me hará muy raro verte en otro banquillo que no sea el del Madrid. Hail Mourinho! Mourinho forever!

Os trapalhoes na guerra dos planetas y todas las imágenes que ilustran esta entrada son propiedad de Renato Aragao Producciones y Rede Globo de Televisao, así como de Estudios Vara.

lunes, 27 de mayo de 2013

63º Edición del Concurso de Microrrelatos Bubok

Este domingo se fallaba la 63ª edición del Concurso de Microrrelatos Bubok. Como ya sabéis, se trata de una iniciativa impulsada por los foreros que integramos la página. En esta ocasión, la clasificación ha quedado tal que así. Como veis, he conseguido quedar en muy buena posición, aunque el héroe de la jornada fue Carlos Maza Gómez, autor de "Puerta del Sol", el relato ganador.
  1. Puerta del Sol (Carlos Maza): 43 puntos  
  2. Enma 29 (DanielHR): 36 puntos   
  3. La ofrenda (Zara X): 24 puntos     
  4. El día que papá le trajo dolores (Ojodegato): 21 puntos   
  5. Selección natural (J. Piqueras): 19 puntos 
  6. Verano (Miguelmig): 16 puntos
  7. Orgullo (Pelotadeplaya): 14 puntos     
  8. Sin reconocimiento (ChristianBassas): 10 puntos      
  9. Un viaje sin vuelta (FinalYprincipio): 9 puntos         
  10. Oídos sordos (Lasacra): 3 puntos         
  11. Pánico (Incongruente): 0 puntos 
Y como no podía ser menos, aquí dejo mis comentarios a los relatos. ¿Cómo? ¿Qué os habéis quedado con ganas de leerlos? Pues podéis hacerlo aquí. ¿Qué? ¿Que queréis participar en la próxima edición? Pues le podéis echar un ojo a las bases haciendo clic aquí. Y si os apetece saber algo más de los avatares del concurso Rosa García os espera en su blog Concurseros.

PÁNICO: Texto que juega al engaño. En un primer momento pensamos que el protagonista está en problemas y que hasta puede morir. El pobre tiene tanto miedo que se lo hace encima, de modo que su atacante (ahora convertido en compañero de juegos) le dice que se vaya la porra. Razones por las que no lo he votado: 1) pese a que disfruto enormemente de "South Park", el rollo escatológico no me va, lo siento; 2) el contexto en el que se desarrolla la narración no está claro: no conocemos la edad de los protagonistas (al final se da a entender que son niños, ¿no?), no tengo ni idea de a qué están jugando (releyéndolo, creo que el amigo de Hilet iba a saltar con su bicicleta sobre el cuero de su amigo, en plan "salto mortal", pero no me queda nada claro), 3) ¿Hilet? ¿En serio? ¿Y por qué no Antonio, Pedro o Carlos? Si la cosa era utilizar nombres anglosajones, anda que no había donde elegir... Pero "Hilet"... Estos detalles pueden parecer bastante tontos, pero también pueden sacarnos de la historia al llevarnos por otro camino que el pretendido por el autor. Por último 4), el formato del texto no ayuda demasiado a su comprensión (¡casi parece un poema!). Soy consciente de que la culpa no es del autor, sino del formato del foro y la mensajería interna de Bubok, que se pasa los formatos por donde descargan los camiones. Un consejo: cuando vayáis a enviar vuestro relato al Maestro de Ceremonias, cortad el texto de vuestra hoja de Word y pegarlo sin formato en la caja del mensaje. De este modo os ahorraréis sorpresas con la tipografía. Luego, entre punto y aparte, dejad un espacio de un margen. Así evitaréis que el texto se desencuaderne y quede hecho un poema (tanto en sentido real como figurado). A mí todavía me cuesta un poco dominar la técnica, pero creo que ya le voy cogiendo el tranquillo.

UN VIAJE SIN VUELTA: Un hombre tiene un percance con su vehículo (una temática que se repetirá más adelante) en mitad de una carretera secundaria y es atacado por un lobo hambriento. Así sin más. Simple y directo. El problema es que es tan “simple y directo” que, comparado con los demás relatos, no nos dice nada. Funciona como historia y es un buen micro, sí, pero no puede compararse ni de lejos con sus compañeros de viaje. Por otro lado, el formato del texto dificulta mucho su lectura, sucediéndole casi lo mismo que a “Pánico”. El relato está desencuadernado en algunos puntos, lo que le da un aire precipitado y confuso (algo que, por otra parte, ya traía de fábrica). Vuelvo a decir que esto no es culpa del autor, sino del formato de Bubok, que algunas veces hasta convierte los “punto y aparte” en “punto y seguido”. Por otro lado, se echan de menos algunas comas que nos ayudarían a darle una mejor entonación al texto, por no hablar de que faltan puntos allí donde van comas y viceversa. Y esto sí que es culpa del autor. A ver que os parece mi versión:

>>Sus enormes ruedas patinaban en el fango. La desesperación por salir de aquel lugar lo hacía pisar con más firmeza el acelerador, pero era imposible. El carro se asentaba cada vez más. 
>>Desmoralizado paró el coche y se dispuso a buscar algo que le sirviera de palanca para los neumáticos. Mientras paseaba por aquel recóndito sitio en la montaña, el Sol se escondía. 
>>Encontró unas ramas de acebuche. Se dispuso a colocarlas cuando de repente escuchó como algo se acercaba; era un lobo hambriento y rabioso. Le enseñó sus dientes y se abalanzó sobre su cuello hasta que dejó de patalear.>>

LA OFRENDA: En los últimos años le he cogido bastante cariño tanto a la Historia de Grecia como a los mitos grecolatinos. Pese a todo, siguen siendo temas en los que sigo siendo un ignorante de primera (más que nada, porque, comparada con La Edad Media, la Historia Antigua me parece un peñazo monumental). Con todo, este relato es genial. Se trata de una vuelta de tuerca al mito del Caballo de Troya: mientras que en el relato original los griegos descendían del caballo y pasaban a cuchillo a la población de la ciudad mientras ésta dormía, aquí los troyanos evitan su derrota prendiéndole fuego a la estructura y matando a los griegos que estaban escondidos en su interior. También puede ser que el relato sea una estampa y el autor haya querido interrumpirlo poco antes de que los griegos sobrevivientes se lanzasen a sangre y fuego contra los troyanos. Sea como sea, me encanta. Mola mil. Encabezó mi Top Five antes de la llegada de los demás relatos. Para él fueron mis tres puntos.

VERANO: Una estampa de unas vacaciones junto a los abuelos. Me gusta mucho el tema, es muy evocador. Relato sencillo, gracioso y sin pretensiones. La estructura del relato está cimentada casi al cien por cien en sus diálogos, lo que nos facilitará mucho las cosas a la hora de simpatizar con los personajes. El relato se inicia con las ruedas de la bicicleta de la protagonista deteniéndose ante la casa de sus abuelos. La niña esta harta tanto de la casa como del pueblo, y quiere volver a la ciudad. Pero los abueletes, pobrecitos ellos, oyen más mal que bien, por lo que comienza un intercambio de traducciones que culminarán con la abuela llamando asqueroso a su marido. No nos cuenta nada asombroso, pero todavía sonrío al imaginar la escena. Para él fueron mis dos puntos. Muy bien.

OÍDOS SORDOS: Lo siento, pero no lo he entendido. ¿Dónde transcurre la acción? ¿En la cadena de montaje de una fábrica? ¿Se trata acaso de un señor mayor que, mientras conducía su coche, se llevó a varios peatones por delante? ¿Y qué fue lo que se rompió? ¿El coche? ¿Las ruedas? ¿Los engranajes? ¿La cadena de montaje? La información que se nos da es tan parca en detalles que no tenemos ni idea de lo que pasa. No tuvo opción a entrar en la zona de puntos.

PUERTA DEL SOL: Una fiesta de Nochevieja en la Puerta del Sol. El “prota” está enamorado de Marga pero ella se dedica a tontear con el cretino de Sebas. Al final nuestro amigo tiene que conformarse con la compasiva mirada de Milagros. Qué putada, tú. A mí también me pasó lo mismo una vez. Y para colmo, también en una Nochevieja. La tía de la que estaba colado se dedicaba a colgarse del primer maromo que le salía al paso mientras yo, reluciente con  mi traje y corbata, me dedicaba a mendigar sus miradas. Y sí, también salía una Milagros en mi historia. Lo más gracioso de todo es que al final terminé enamorándome de ella y sus amables atenciones... Pero cuando me decidí a pedirle salir, casi un año después, me enteré de que ya estaba con otro. Y ya van para diez años. Al final me quedé sin ninguna de las dos. Dejé escapar a una buena chica por otra a la que sólo le importaba pasarlo bien. Era imposible no puntuar este relato con una nota tan buena. Es más, casi diría que no hay noche de Fin de Año en la que algo así no suceda. Relato evocador, sencillo, sin pretensiones y muy currado. Me encantó.

SELECCIÓN NATURAL: Otro accidente de tráfico. En esta ocasión tenemos a un hombre que se ha librado por los pelos de despeñarse con su coche barranco abajo. El problema es que el autobús con el que estuvo a punto de colisionar no tuvo tanta suerte. El título no lo termino de ver. Más que un proceso de selección natural, es instinto de conservación (en el caso de que el conductor fuera consciente de que, o se mataba él o lo hacían los del autobús) o, sencillamente, un accidente inevitable. Otro relato sencillo que no es preciso releerlo para quedarnos con su historia. Esto se agradece. Pese a todo, no tuvo opciones a entrar en la zona de puntos.

SIN RECONOCIMIENTO: Nos vamos a la Edad de Piedra. El inventor de la rueda está ansioso por mostrar al resto de la tribu su nuevo invento... ¡La rueda! Lo que no sabe es que, al estar hechas de piedra, pesan muchísimo y son muy peligrosas. Y claro, al final pasa lo que tiene que pasar. Mientras el tío baja con ellas una pendiente, el soporte se rompe y todo el equipo se le cae encima. No sabemos quién inventó la rueda, pero sí sabemos que el protagonista de esta historia no pudo patentarla. Tanto el título como el argumento parecen sacados de “1000 maneras de morir”. Está muy bien escrito y tiene su dosis de mala leche. Para él fue mi último punto. Muy bien.

ORGULLO: ¡Ains! ¿Todavía tenemos que explicar las diferencias entre “hecho” (del verbo hacer) y “echo” (del verbo echar)? ¡Anda y vete por ahí! ¡Normal que el profesor te haya suspendido! Al margen de este detalle, es un buen relato. El profesor es un capullo que está orgulloso de su coche, pero sus alumnos están dispuestos a cobrarse todos y cada uno de sus suspensos. De no haber sido por el desliz de la “h”, se había disputado mi último punto con “Sin reconocimiento”. El tema, aparte de tener mucha mala baba, está muy bien tratado y es muy divertido. Venga, para evitar vernos en septiembre, le doy al autor mi accésit. Eso sí, ¡preste más atención para el próximo curso, señor mío!

EL DÍA QUE PAPÁ LE TRAJO DOLORES A MARÍA: Mi favorito y ganador indiscutible. Es tan emotivo y oscuro que me puso la piel de gallina. Me emocionó. Lo mejor es que su argumento es válido tanto para un micro como para un relato normal. Castellanizar el nombre de la niña china me parece un acierto (lo que demuestra el grado de confianza y cariño que se tienen ambas niñas). Es maravilloso, puesto que hay toda una historia detrás. La asistenta maltrata a las crías y la mayor, harta de los golpes y los insultos, decide tomarse la justicia por su mano. ¿Que por qué ha decidido actuar de ese modo? Tal vez haya sido porque sus padres se niegan a creerla o porque, directamente, pasan tanto tiempo fuera de casa que no tienen tiempo para ellas. Es magnífico. Poco más que añadir, salvo que a mí también me gustaría escribir así.

miércoles, 15 de mayo de 2013

62º Edición del Concurso de Microrrelatos Bubok

Portada del recopilatorio de esta edición.

El pasado domingo se fallaba la 62º Edición del Concurso de microrrelatos Bubok. La clasificación final quedó tal como sigue:
  1. Mala suerte (Raitann): 31 puntos
  2. Cuando el mar te empuja (CarlosMaza): 26 puntos
  3. Madre naturaleza (Ojodegato): 21 puntos
  4. Reproches (DanielHR): 20 puntos
  5. Desolado (MiguelMig): 20 puntos
  6. Pendiente de un hilo (Zara_X): 18 puntos
  7. Quién lo hubiera adivinado (ChristianBassas): 14 puntos
  8. Levántate y anda (LaSacra): 8 puntos
  9. Rescate (Pelotadeplaya): 7 puntos
  10. Carta a un fantasma (FinalYprincipioDfeliz): 0 puntos
Si hay algo por lo que se distinguen estos concursos es por los comentarios que los lectores dejan a los autores de los relatos. Y como yo no quiero ser menos, ahí van los míos:

QUIEN LO HUBIERA ADIVINADO: Una broma que da muy buen resultado. Tenemos al clásico pagafantas colgado de la típica vecina sexy. Él prácticamente respira por ella y está a su disposición para todo. La gracia está en que, cuando la chica va a su casa para pedirle ayuda, él se niega a echarle una mano, puesto que la paciencia tiene un límite. Al final ella recurre a otro vecino y el romance entre ellos no tarda en surgir. Y todo por no haber ayudado a abrir un bote de nueces... No es una cuestión baladí. Imperios más grandes han caído por tonterías como ésta. Funciona bien como broma, pero recomendaría una revisión total del apartado formal, dado que el texto está literalmente plagado de comas innecesarias (yo diría que en un 90%) y que dificultan la entonación del texto. ¡Hay comas por todas partes! A ver qué os parece esta versión:

>>"No estabas allí para ayudarla". Las palabras de mi amigo resonaban en mi cabeza. Y lo peor era que tenía toda la razón del mundo.
>>Siempre había estado con ella. Por todo. Pero cuando vino corriendo a mi casa, desesperada, yo le cerré la puerta. Y entonces fue a buscarle a él.
>>Quién hubiera dicho que, si la hubiese ayudado en ese momento, quizá hoy sería el día de nuestra boda y no el suyo.
>>Quién hubiera adivinado que para ella era tan importante abrir ese bote con nueces de macadamia.>>

CUANDO EL MAR TE EMPUJA: Tenemos dos historias: 1) la muerte del padre en alta mar y 2) el deseo del hijo por irse de casa. Si juntamos ambas historias descubrimos que hay todo un drama familiar detrás. La madre le reprocha a su hijo no haber estado junto a su padre la noche en que desapareció pues, de haber salido a faenar con él, es muy posible que se hubiese salvado. Sin embargo, el chaval tiene en mente otras ideas. Él no quiere ser pescador. Quiere marcharse del pueblo y probar suerte en otro lado. Está muy bien. Es dramático y tiene toda una trama detrás. El problema es que carece de ese "giro final" que tanto me gusta ver en un micro, de modo que pierde algunos puntos de cara a mi valoración final. Eso sí, sus cuatro puntazos no se los quita nadie.

LEVÁNTATE Y ANDA: No es un mal texto, pero la frase de inicio no me cuadra con lo que se cuenta en el texto. Si no estaba allí para ayudarla, tampoco podía estarlo para realizar el fallido milagro (¿se refiere acaso a que no podía ayudarla "físicamente" al estar ella en el limbo del coma?). En mi opinión, esto le resta puntos. El protagonista está tan desesperado que confía realizar un milagro para salvar a la moribunda. Es muy poético pero... ¿de verdad esperaba salvarla así? La frase final, aunque lapidaria, tampoco ayuda a levantar el relato. Con todo, llega a resultar emotivo. No tuvo opciones a entrar en la zona de puntos.

DESOLADO: ¡Guau! Éste es muy heavy. Encontrarte en ese estado a un ser querido debe ser terrible. Hace unos meses leí la noticia de un preso que, después de pasarse dos años en la cárcel y haber obtenido la condicional, iba a la casa de su exmujer para recoger algunas cosas...Y lo que encontró fue su cuerpo momificado. Está muy bien escrito y es aterradoramente gráfico (teniendo en cuenta el asco/pánico que les tengo, mola mucho el detalle del matacucarachas). Con todo, me sobra la última parte ("conocerás a otra y te olvidarás..."). Creo que suaviza demasiado el mazazo final (nadie olvida esas cosas así como así). No puntuarlo era un pecado.

RESCATE: Los numerales (1, 2, 3...), en según qué casos, suelen escribirse con letras (uno, dos, tres...) y no con números. No es nada que no pueda arreglarse. El problema del texto es que es demasiado confuso. No conocemos la situación. Personalmente, yo la ubico en un contexto tipo "Armaggedon", con un grupo de astronautas tratando de volar un meteorito por los aires. A lo mejor es que estaba algo espeso cuando lo leí (os puedo jurar que lo he releído más de diez veces), pero me pierdo con la historia. Veamos... El que va a la celda de aislamiento intenta salvar a un compañero que se ha quedado fuera. Pero el resto de su "tripulación" trata de detenerle, ya que la misión y la vida de "miles" de personas está en juego. Ahora viene la duda... ¿Quiénes se condenan: esos "miles" o los que metieron al héroe en la celda de aislamiento, es decir, "la tripulación"? Lo siento, pero no lo he entendido. No sé si es culpa mía por tratar de buscar un contexto en el que situar la historia o bien del propio autor por no exponerlo bien. Si no lo voté fue por puro desconocimiento. ¡Exijo una explicación!

REPROCHES: Tiene sus fallos, no lo discuto. Haga lo que haga, Dios es un chapucero de marca mayor. Por estarse quieto, dejó morir a su hijo; y en un exceso de celo, mandó a Lucifer al Infierno. Sé que la conversación es algo confusa y hasta un pelín brusca. De hecho, me comí un nexo de unión en una de las partes más importantes del texto: "[Aunque] tampoco es que lo hayamos tan mal en el pasado, ¿verdad?". Es lo que tiene no dejar reposar las cosas y enviarlas deprisa y corriendo al día siguiente. Para la próxima me esmeraré mucho más. Prometido.

MADRE NATURALEZA: Comete el mismo error que "Levántate y anda": si la loba no estaba allí para ayudar a la niña, ¿cómo es posible que se meta dentro del coche y termine rescatándola? ¿Y encima que lo haga "sin dificultad"? De acuerdo, la loba oyó los gemidos de la cría y salió a buscarla. También es un poco predecible, pero está narrado de forma clara, de manera que no es necesario leérselo más de una vez para quedarse con la historia. Eso es de agradecer. Se disputó el último punto con "Mala suerte".

MALA SUERTE: El gallo Napoleón encuentra su Waterloo en forma de un camión. Pues sí, hay que tener muy mala suerte para librarte de una ejecución y, acto seguido, que te pille un trolebús. Aunque me chirría un poco el desarrollo (creo que el texto se fractura entre la frase de inicio y la explicación de los bocadillos) y no esté muy bien ejecutado (¡Ja, ja, ja! ¡Ejecutado! ¿Lo pilláis?... Vale, ya me callo...), me gustó bastante. Sencillo, conciso y sin pretensiones. No está nada mal. Al final fue la loba filántropa de "Madre naturaleza" la que se hizo con los puntos y se llevó el gato al agua.

PENDIENTE DE UN HILO: La frase de inicio encaja con lo que se nos cuenta en el texto. Muy bien. Texto impecable, claro y de fácil lectura. Está, en definitva, muy bien expuesto. Los personajes están muy bien situados y sus motivaciones están claras. Es la historia de un sacrificio. El hecho de que esté contada de forma retrospectiva hace que pierda algo emoción, pero no por ello es menos bueno. Los "protas" están haciendo escalada hasta que ocurre el desastre. De no haber soltado ella su arnés, los dos se habrían ido al fondo. No me digáis que no es genial. Desde mi punto de vista, es el mejor relato de la edición. Fue mi favorito desde el primer momento.

CARTA A UN FANTASMA: <<[...] Puesto que imaginé que ya no vendrías [...]>>. ¡Cuidado! Hay que leer atentamente lo que hemos escrito por si nos hemos comido alguna palabra. Lo digo por experiencia, es una faena. Yo mismo me como preposiciones a la patada. Por cosas como ésa, el texto puede quedar incompleto e incluso perder parte de su significado. Aparte de que da muy mala imagen. Otra apunte: supongo que lo que le escribe el "prota" a María es lo siguiente: "Lo lamento mucho de verdad, no quise llamarte". Estas cosas se entrecomillan para distinguirlas del resto del texto y no confundir al lector. Lamentablemente, no se ha hecho así, de modo que me perdí en el primer punto y aparte. 

Le pasa lo mismo que a "Rescate". Se nos dan muchos datos pero la exposición aparece como inconclusa. La primera parte es incomprensible. No sé si el uso de la primera o la tercera persona es correcto, dado que no sé qué es lo que ocurre ni quién es el protagonista. La segunda parte ya me lo aclara todo: ella se suicidó a la misma hora en la que ambos tenían una cita, la misma que figura en la nota de las primeras líneas. La policía detiene al protagonista porque piensa que fue él el autor del crimen. Es interesante, pero conviene poner algo de orden en el texto, ya que aparece muy desordenado. Es de esas historias que necesitan más de cien palabras para ser contadas. Al faltarnos más de la mitad, la narración queda coja y se hunde por su propio peso.

Y esto ha sido todo. La edición número 63 ya está en marcha y estáis invitados a participar. Recordad que, antes de enviar vuestro relato, debéis leer atenta y cuidadosamente las normas del concurso, las cuales podéis ver aquí. ¡Os esperamos!
  • Podéis leer los relatos de la edición número 62 aquí.
  • Podéis ver la moviola del certamen aquí.
  • Podéis participar en la edición número 63 haciendo clic aquí.
  • ¡Recordad leer las bases! ¡Gracias!
  • Y sí queréis conocer más de cerca el concurso, os esperamos en el blog Concurseros.