domingo, 27 de abril de 2014

Algunas cuestiones sobre La Celestina (y II)

Los personajes que intervienen en La Celestina se dividen en dos grupos claramente diferenciados: el mundo de los señores y el de los criados. Al primero pertenecen Calisto, Melibea y los padres de esta última; y al segundo, Pármeno, Sempronio y otros personajes relacionados con el oscuro mundo en el que se mueve Celestina: Areúsa y Elicia. Centurio, Crito, entre otros. Cada uno de ellos tiene sus propios rasgos y particularidades en el habla. Mientras que los señores emplean un vocabulario lleno de cultismos y expresiones latinas, los criados emplean un lenguaje mucho más vulgar, espontáneo y caracterizado por el uso de refranes, insultos, chistes, entre otros.

Melibea en compañía de sus padres. FUENTE: cervantesvirtual.com.

En mi opinión, La Celestina puede ofrecernos un retrato muy fidedigno de la sociedad de los primeros años del Renacimiento. La mentalidad humanista incitaba a la vida. Y es que la expresión latina Carpe Diem era frecuentemente utilizada por los defensores de la nueva doctrina. Se sostenía la creencia de que la razón, la belleza, la valentía y otras cualidades humanas no estaban reñidas con las virtudes del cristianismo. No es de extrañar que lo personajes más jóvenes de la obra de Fernando de Rojas den una mayor importancia a los bienes terrenales que a los del mundo espiritual. Esta actitud se contrapone claramente con el funesto discurso que Pleberio hace al final de la obra, de cuyas líneas puede extraerse el siguiente razonamiento: la Muerte afecta a todos por igual. En este momento, hablamos de la rueda que siempre iba acompañando a la Muerte y en la que las vidas de nobles y desheredados giraban sin ningún tipo de distinción. Este pensamiento, típicamente medieval ya había sido utilizado por Jorge Manrique en las coplas que este último había dedicado a la memoria de su padre. No obstante, en el mundo del medioevo siempre hubo personajes que antepusieron los placeres al plano celestial. Este fue el caso del celebérrimo Arcipreste de Hita, creador de un personaje muy parecido al de Celestina, la alcahueta Trotaconventos. 

Calisto y Melibea. FUENTE: Studenten - HU Leuven.

La influencia que los autores medievales tuvieron en Fernando de Rojas fue considerable. La Celestina tiene un amplio significado moral. Anima a los jóvenes a disfrutar de la vida, pero siempre desde el punto de vista de la prudencia y la sensatez. El Conde Lucanor, con su obra El libro de Patronio, es otro ejemplo de esa mentalidad templada y reflexiva, de la que nos invitaban a formar parte los autores del Renacimiento, mientras que a la vez, pretendían hacernos olvidar el miedo y el oscurantismo, que según ellos, tanto había caracterizado a la Edad Media.

La Danza de la Muerte. Ya fuera a ricos o a pobres, la Muerte alcanzaba a todos por igual. FUENTE: Universidad Católica de Chile.

Este dualismo que presenta La Celestina (prudencia y placer terrenal) tal vez sea el motivo por el cual los historiadores definen a esta obra como el puente que separa al mundo medieval del renacentista. 

Bibliografía:

De consulta:
  • Varios autores. Enciclopedia Santillana. Datos, hechos y nombres imprescindibles. Madrid, 2001.Grupo Santillana de Ediciones. 1734 páginas.
  • Varios autores. Geografía e Historia II. Madrid. 1997. Grupo Santillana de Ediciones. 247 páginas
  • Varios autores. Historia. Madrid. l994. Editorial Libros Activos. 280 páginas.
Obras literarias:
  • Fernando de Rojas, La Celestina.

Algunas cuestiones sobre La Celestina (I)

Muy pocos datos pueden añadirse a la biografía de Fernando de Rojas, autor de La Celestina. Su condición de judío converso no le impidió estudiar en la prestigiosa Universidad de Salamanca, donde recibiría el grado de Bachiller en Derecho. Posteriormente, se trasladaría a Talavera de la Reina, ciudad en la que desempeñó las funciones de jurista y alcalde. La Tragicomedia de Calisto y Melibea fue la única pieza literaria que llegó a componer, siendo tal vez consciente del éxito que ésta alcanzaría.

Portada de una edición contemporánea de La Celestina (Castalia Ediciones). FUENTE: El mar de tinta.

La vida de Fernando de Rojas coincidió con algunos eventos que delimitaron la frontera entre la Baja Edad Media y El Renacimiento en España: El descubrimiento de América, la creación del Tribunal de la Inquisición y la expulsión de todos los judíos y musulmanes del territorio nacional. Quizá fueron estos dos últimos sucesos los que marcaron la existencia del escritor, cuya aversión al catolicismo se hace patente a la hora de leer algunos fragmentos de La Celestina. Tenemos constancia de que Fernando de Rojas se vio imbuido por el espíritu del Humanismo. Su admiración por los autores clásicos se hace patente a la hora de revisar los libros que componían su biblioteca. Títulos de Séneca, Aristóteles, Virgilio y Terencio acompañaban a las obras de Petrarca, Diego de San Pedro, Bocaccio, Jorge Manrique, entre otros. Estamos, por lo tanto, ante un intelectual caracterizado por su afán de conocimiento y preocupado por la sociedad de su época.

Grabado de Fernando de Rojas. FUENTE: Wikimedia Commons.

El argumento de La Celestina es bastante sencillo: Calisto, un joven perteneciente a una familia más o menos acomodada, se enamora de Melibea, la hija de un rico mercader. Al ser rechazado por ésta, Calisto buscará todos los medios para llegar hasta ella, y no vacilará en recurrir a los servicios de Celestina, una vieja alcahueta que promete brindarle su ayuda. Con sus malas artes, la anciana curandera consigue que Melibea se enamore locamente de Calisto. A partir de este momento, la trama se irá complicando poco a poco. Los criados de Calisto, Pármeno y Sempronio, son conscientes de los males que sufre su amo, así que también deciden ayudarle. Tras ver cumplidos de forma satisfactoria sus deseos, Calisto recompensa a sus sirvientes y a Celestina, pero al tratar de repartirse el botín surgen las primeras diferencias entre ellos. Pármeno y Sempronio, cegados por la avaricia, estrangulan y matan a Celestina. Posteriormente, ambos criados son acusados de asesinato y ejecutados. Calisto, empeñado en visitar a su enamorada a altas horas de la noche, muere precipitándose al vacío tras despedirse de ella. Presa de la desesperación, Melibea ve como todo su mundo se desmorona junto con la muerte de su amante, por lo que decide quitarse la vida. La obra concluye con las amargas palabras con las que Pleberio, el padre de Melibea, lamenta la desaparición de su hija. En su apasionado discurso, Pleberio medita sobre el significado de la Muerte, llegando a afirmar que nuestra existencia en el mundo terrenal no es más que un valle de lágrimas (“¿Por qué me dejaste triste y solo in hac lachrymarum valle?”), al tiempo que maldice y censura los estragos que causa el amor entre los jóvenes.

martes, 22 de abril de 2014

Harun al-Rashid (y III)

Sería importante mencionar el desarrollo que experimentaron las artes en el mundo árabe. Ya hemos mencionado la labor arquitectónica de al-Rashid, pero hay que destacar que bajo su gobierno se redactó el manuscrito de Las Mil y una noches, máximo exponente de la literatura musulmana y universal. Este ejemplo ilustra a la perfección el enorme peso que tuvieron las artes en el Califato Abasí, pero también en el mundo islámico en general.

Dentro del ámbito político y administrativo, Harun al-Rashid contó con la colaboración de la familia de los Barmékidas, que ostentaron un poder absoluto durante una buena parte de su gobierno. Fueron estos administradores de procedencia persa los que llevaron a cabo la realización de una gran parte de la obra del califa abasí, y por consiguiente, los responsables de la prosperidad del Califato hasta su posterior destierro, en año 803. Por lo tanto, el Al Mas´dui no dice la verdad cuando dice que al-Rashid “fue imitado por sus funcionarios (…) obedeciendo el impulso que él daba”

Una escena de "Las Mil y una noches", obra redactada durante el reinado de Rashid. FUENTE: Wikimedia Commons.

Del mismo modo, el cronista tampoco habla de las continuas insurrecciones y rebeliones dirigidas contra el califa, las cuales fueron reprimidas con brutalidad. El mito del califa justo y bondadoso promovido por los sucesores de al-Rashid desaparece cuando se estudian estos hechos. Esto contrasta con las palabras de Al Mas`dui cuando dice que el califa “expandió su generosidad y los tesoros de su justicia sobre todos sus súbditos”.

Los mongoles sitiando Bagdad. FUENTE: Wikimedia Commons.

Con la muerte de Harun al-Rashid, el Califato abasí entrará en un proceso de decadencia que culminará con los movimientos secesionistas del norte de África (aglabíes, fatimíes, entre otros) y la subida al trono de generales y elementos ajenos a la dinastía que supondrán la pérdida del poder califal, aunque éstos seguirán manteniendo sus atribuciones religiosas. La llegada de los mongoles en 1258 supondrá la destrucción de Bagdad, aunque su legado será recogido por los mamelucos de Egipto. El movimiento perdurará hasta principios del siglo XVI, siglo en el que los turcos seldjúcidas entrarán victoriosos en El Cairo.

BIBLIOGRAFÍA:
  • ASIÁN PEÑA, José Luis. Manual de Historia Universal. Editorial Bosch. Barcelona. 1959. 612 páginas.
  • GARCÍA DE CORTÁZAR, J. Ángel., SESMA MUÑOZ, José Ángel. Historia de la Edad Media. Una síntesis interpretativa. Alianza Editorial, Madrid. 1999. 813 páginas. 
  • VVAA. Enciclopedia Santillana: Datos, hechos y nombres imprescindibles. Grupo Santillana de Editores. Madrid. 2001. 1734 páginas. 
  • VVAA. La Enciclopedia. (Tomo I). Salvat Editores/Mediasat Group. Madrid. 2003. 800 páginas.

Las cosas de Merlos...

Hacía una burrada de tiempo que no echaba mano de “El Gobierno y sus movidas”, pero es que los telediarios de 13 TV me han llegado al alma... Y sobre todo, las parrafadas que vomita Alfonso Merlos, su presentador. Lo de Intereconomía al lado de estos muchachos es una merendola con Felipe González y Hugo Chávez en la cafetería de La Sexta. ¿Que la policía carga contra unos manifestantes? ¡Las fuerzas del orden son lo más! ¿Que la policía le da el alto a Esperanza Aguirre? ¡Las fuerzas del orden están al servicio del bolchevismo! ¿Que los de Matajudíos van a cambiarle el nombre al pueblo mediante un referéndum? Fijo que fue cosa de los catalanes...

Bueno, esto no es del todo verdad... 13 TV no utiliza teletipos.

Lo mejor en humor blanco desde el Ku Klux Klan y José Mota. Para no perdérselo, oiga...

lunes, 21 de abril de 2014

Mercurita, la traviesa hada (Antonio Pedro Grande Rey)

FICHA TÉCNICA:
  • Título: Mercurita, la traviesa hada
  • Autor: Antonio Pedro Grande Rey
  • Género: Novela infantil y juvenil / aventuras
  • Número de páginas:424 páginas aproximadamente
  • Plataforma: Amazon
  • Precio: papel (10,28 euros) / archivo electrónico (1,50 euros)
  • Valoración de Crítica Literaria Novel: 6
No hay nadie que se meta en más líos que Mercurita. Ya esté peleándose con alguna compañera de clase o provocando al malencarado conserje de su escuela, la revoltosa Mercurita siempre sale airosa de todos los peligros. Claro que, a fuerza de buscarse tantos problemas (¿sabíais que ha estado a punto de ir a la cárcel por apedrear al recaudador de impuestos?), era lógico que tarde o temprano terminara por encontrarse con la horma de su zapato. Y es que sus travesuras han llegado hasta los oídos de la reina, que ha decidido terminar de una vez por todas con aquella a la que ya respetan y aman más que a ella. Mercurita debe tener mucho cuidado, puesto que la sombra de la reina es muy alargada. Ante unos rivales tan peligrosos, ¿conseguirá la aprendiz de hada sortear tales contratiempos y convertirse en la hechicera más poderosa que hayan visto las gentes de Yrena?

LO MEJOR:
  • Mercurita es un personaje muy carismático. Antonio ha sabido construir un personaje sólido y que se gana la simpatía del lector gracias a su espíritu contestatario, libre y desenfadado. Amante de las causas justas y defensora de los más débiles, Mercurita no se calla ante nadie, algo de agradecer en un mundo (el del género fantástico) cada vez más plagado de antihéroes y personajes que solo buscan su propio beneficio.
  • La evolución del personaje es magnífica. Gracias a su tesón y confianza, Mercurita, la hija de una humilde campesina, termina por convertirse en toda una institución y ganarse el respeto de cuantos la rodean; todo un monumento al esfuerzo y la superación. El carácter de la protagonista rivaliza en atrevimiento y descaro con el de la inolvidable Celia.
  • Pese a que el exceso de personajes es uno de los principales puntos débiles de la novela, es inevitable que el lector se encariñe con unos cuantos, ya sea con la propia Mercurita, el irascible portero de la escuela o ese amable maestro que siempre anda sacándole las castañas del fuego a nuestra heroína.
  • El "duelo" entre Mercurita y Jantia (al más puro estilo "Matilda") refleja a la perfección una realidad a la que se enfrentan muchos alumnos: la tiranía de un profesor que nunca debió haber estudiado para tal. Este tipo de situaciones son más frecuentes de lo que imaginamos y no sería la primera vez que vemos a un maestro valerse de su posición para comportarse como un verdadero monstruo; profesores que, en lugar de disfrutar con su trabajo, han perdido la ilusión por la enseñanza desde el minuto uno, cuando no pierden la paciencia cada dos por tres. Estoy seguro de que muchos lectores se sentirán identificados con esta parte de la historia en concreto. Es una lástima que el autor no le haya sacado algo más de partido.
  • Cuestiones como el compañerismo, la solidaridad y el respeto a los que son diferentes son algunos de los temas que se abordan en la novela. Es cierto que varias de estas cuestiones han sido utilizadas hasta la saciedad para mostrar a los niños cómo deben comportarse, pero siempre se agradece encontrarse con ellas. En el caso de "Mercurita", Antonio nos las ha presentado sin caer en el clásico mensaje ñoño y moralizante.
  • "Harry Potter", "Monster High" o la última tontería que emiten en "Clan" tienen mucho en común con "Mercurita"... pero Antonio ha sabido darle a su historia un carácter propio y alejado de cualquier producción televisiva tonta. Aunque parezca una locura, casi me atrevería a decir que estamos ante la versión infantil de "Juego de tronos".
A MEJORAR:
  • El propio título que figura en la portada: "Mercurita, la traviesa hada". Suena mejor "Mercurita, el hada traviesa". Lo dejo a decisión del autor.
  • Ojo a la portada. Da la sensación de que el diseño del personaje parece sacado de "Los Sims".
  • En mi opinión, el eje principal (que no es otro que la rivalidad entre Mercurita y la reina) es completamente incomprensible. ¿Por qué la reina odia tanto a Mercurita? El hecho de haber colaborado con otra escuela de hadas no explica para nada ese antagonismo. ¡Y aún menos haber conspirado para eliminarla! Dicho de otro modo: es como si yo contratara un sicario para asesinar a mi hermano por haberse comido el último yogur que había en la nevera. Está claro que la rivalidad entre los dos personajes funciona, pero el incidente que le da inicio no tiene ninguna lógica. Y más si tenemos en cuenta que ambas apenas comparten un par de escenas en todo lo que dura la historia. Si todavía Mercurita le hubiese arrojado a la reina algunos de sus petardos mientras esta pasaba revista a sus tropas, quizá lo habría entendido... No sé... Siendo el hada tan imaginativa, igual podría haberle dedicado a la reina uno de esos poemas satíricos que les recita a todos aquellos que intentan molestarla. Eso habría tenido muchísimo más sentido. Había muchas maneras de empezar ese odio tan visceral, pero tal y como aparece reflejado en la historia, da la sensación de que se asienta sobre unos elementos muy endebles e injustificables. 
  • Para tratarse de una novela de corte infantil y juvenil, hay muchos (¡muchísimos!) personajes en la historia. Es imposible quedarse con los nombres de todos. Hay personajes que ni siquiera deberían de tener el protagonismo que tienen y otros de los que, sencillamente, nos olvidamos a las diez páginas... para volvérnoslos a encontrar más adelante. Puedo entender que en las diferentes escuelas por las que pasa Mercurita haya diferentes personajes con los que interactuar, pero encontrarte en un único sitio con tanta peña llega a resultar confuso. No sé exactamente el número de profesores que imparten clase en la escuela de Mercurita, pero llegó un momento en el que perdí la cuenta. Tampoco facilita las cosas el hecho de que haya personajes que se llamen igual que otros (véase el caso de la directora y una de las rivales de nuestra hada). A veces es preferible simplificar un poco las cosas. De hecho, hay personajes que parece que van a tener un papel decisivo y luego desaparecen sin dejar rastro (es el caso del mago que descubre a Mercurita por ejemplo). Todo esto hace que el trabajo se haga muy cuesta arriba.
  • El hecho de que las aprendices de hada tengan que cambiar de nombre cuando entran en la escuela puede provocar cierta confusión. ¿Por qué las hadas deben de tener un nombre artístico? ¿No es algo confuso encontrarnos con un personaje con dos nombres diferentes?
  • La novela tiene lugar en un mundo imaginario que no tiene nada que ver con el nuestro (aunque en un momento determinado, una de las profesoras de Mercurita les habla a sus alumnas de la Tierra). Puedo comprender que haya hadas y dragones en la Edad Media o que un grupo de soldados alemanes se encuentren con la bruja Yagá en plena Operación Barbarroja. Lo que no entiendo es cómo los personajes que viven en ese mundo están tan familiarizados con la cultura humana: el recaudador de impuestos tiene un sombrero como el de Robin Hood, uno de los magos lleva un casco similar al de los soldados griegos, etc. El autor también se permite hablar un poco sobre los Tercios españoles que ocuparon Flandes durante la Edad Moderna (para aquellos que no lo sepan, hace algún tiempo Antonio llegó a escribir un pequeño artículo sobre el tema). Este tipo de "intrusiones" hacen que nos perdamos bastante a la hora de ubicarnos en la historia. No creo que sea un problema grave, pero sí que debería tenerse en cuenta. Otro tanto ocurre con el vocabulario que emplean los profesores: es demasiado castizo y cotidiano para tratarse de unos seres que viven en una dimensión paralela.
  • En lo que respecta al apartado formal, he de rogarle al autor que haga un mejor uso de los signos de puntuación, dado que la novela es un hervidero de comas que pululan sin ningún tipo de control. Soy consciente de la dificultad que encierra puntuar correctamente determinadas frases, pero considero que es un problema que puede solucionarse, o bien leyendo el texto en voz alta y haciendo las consiguientes pausas, o bien consultando un manual especializado (tanto la RAE como la Fundación del Español Urgente tienen varias publicaciones relacionadas con el tema). Retomar los libros de texto que utilizábamos en nuestros tiempos escolares nunca está de más. Hablo en serio. Yo mismo he resuelto muchas veces mis dudas consultado tales manuales y obligándome a realizar algunos de sus ejercicios. La lectura es otro factor a recordar. Bastaría con comparar nuestro texto con el de un autor consagrado y ver las similitudes que hay entre uno y otro. Algo se nos tiene que pegar. La práctica hace maestros.
  • Hay algunos pasajes en los que tan pronto se utilizan fórmulas verbales pretéritas (como el Pretérito Perfecto Simple) como el Presente de Indicativo. Me explico: el autor pone una voz pasada a sus personajes, algo del tipo "Esto no puede quedar así -dijo Mercurita" y, acto seguido, utiliza una fórmula del presente para continuar la narración ("Por supuesto que no -dice Polly). Semejantes saltos no solo son incorrectos, sino que además hacen que la historia pierda algo de fluidez: o cuentas la historia en presente o la cuentas en pasado, pero nunca combinando ambos tiempos.
  • Ojo a la acentuación de los pronombres "este", "ese" y "aquel", así como del vocablo "solo". Hace un tiempo que la RAE recomendó que no deberían de acentuarse, aunque solo se trata de eso, de una recomendación. Con todo, a lo largo del texto me los he encontrado tanto con tilde como sin ella, dándole al conjunto un aire heterogéneo. Uno es libre de seguir las recomendaciones de la RAE o no, pero sí sería aconsejable homogeneizar el lenguaje y optar por una sola fórmula.
CONCLUSIÓN:

Pese a que el personaje protagonista está excelentemente perfilado y se lleva todos nuestros aplausos, la novela necesita ser revisada en profundidad. En el apartado formal, sería preciso suprimir los tiempos verbales expresados en Presente y sustituirlos por fórmulas pasadas en su totalidad, dado que el empleo de ambas en una misma escena y refiriéndose a los mismos actos es erróneo. Por otro lado, las comas son la gran asignatura pendiente del autor. Recomiendo realizar una lectura en voz alta del texto y colocar las comas correspondientes allí donde hagamos la pausa de rigor. Atención también a la hora de colocar los acentos en los pronombres demostrativos. Pueden acentuarse o no -recordemos que solo es una recomendación-, pero es preciso dejar claro si decidimos seguirla, porque del mismo modo que no se puede estar en misa y andar en la procesión, no podemos hacer uso de la gramática a nuestro antojo.

En cuanto al argumento en sí, "Mercurita" cumple con lo que promete, regalándonos momentos llenos de travesuras y acción. No estamos ante una trama lineal, sino ante una narración de pequeñas y amables escenas que nos acercan aun más a los personajes. No obstante, y pese a que algunos de los secundarios están bien perfilados, la gran mayoría de ellos están absolutamente de más. Es imposible memorizar los nombres de cada uno cuando ni siquiera están bien descritos, de forma que nos olvidamos de ellos tan pronto como pasamos la página. Por otro lado, hay determinados aspectos de la trama que quedan en el misterio (es el caso del padre de Mercurita, del que se nos dan tantos datos que uno incluso llega a decepcionarse al no verle aparecer). Con todo, el principal defecto de la novela gira en torno a su argumento central, que no es otro que el odio que la reina siente hacia la protagonista. Sintiéndolo mucho, no entiendo las motivaciones de la reina y no creo que el hecho de ver a Mercurita colaborando con una escuela rival pueda desencadenar semejante animadversión. La sensación de que "falta algo" es una constante a lo largo de toda la narración. De haberse trabajado mejor este aspecto, la novela habría ganado muchos más puntos.

Fallo de la 85ª edición del Concurso de Microrrelatos Bubok

La semana pasada poníamos fin a la 85ª edición del Concurso de Microrrelatos Bubok. El ganador de esta quincena resultó ser Óscar Borrachero Sánchez cuyo relato, "Etéreo", reproducimos a continuación:

Etéreo

"No os preocupéis por mí", rezaba el mensaje.
La madre de Dani reconoció aquella letra y se estremeció.
El dedo invisible dibujó entonces una cara sonriente sobre el espejo empañado.
Después, una brisa cálida envolvió a la mujer acariciando sus mejillas, enredándose en el vello de la nuca, reverberando bajo la piel con el eco de una risa alegre; dejando un vacío insoportable.
La madre de Dani salió del baño y se derrumbó sobre la cama intacta de su hijo, con la terrible certeza de que, esta vez, se había ido para siempre.


Finalmente, la clasificación quedó tal como sigue:
  1. Etéreo – Ernie – Kónev: 64,25 puntos
  2. Tiempo de valientes – ElCubo – Tujachevski: 62,5 puntos
  3. Descubrimiento – Lasacra – Rokossovsky: 57,5 puntos
  4. Cumpleaños – carlos_maza – Zhúkov: 55,5 puntos
  5. Paraísos – Zara_x – Malinovski: 52 puntos
  6. Aquiles – ojodegato – Vlásov: 50 puntos
  7. La felicidad – Incongruente – Berzarin: 49,5 puntos
  8. SMS – miguelmig – Budienny: 49 puntos
  9. El golpe – raitann – Vatutin: 48,5 puntos
  10. ¡Dime que no es como pa matarlo! – escaleno – Chuikov:  44,5 puntos (en espera de asignarle la penalización correspondiente por no votar)
  11. Improvisando – jpiqueras – Voroshilov: 39 puntos
La edición 86ª ya está en marcha. Si queréis participar, recordad leer bien las bases antes para saber si cumplís con los requisitos. Por otro lado, podéis leer los relatos pertenecientes a la edición 85ª haciendo clic aquí.

Y por si os habéis quedado con ganas de más, ahí van mis comentarios a los micros de esta última edición. Hubo muchísimo nivel y conseguimos llegar nada más y nada menos que a los once microrrelatos. ¡Casi nada!

DESCUBRIMIENTO: Pillar a nuestros padres moviendo el colchón no es una visión muy agradable. Doy por sentado que quien lo hace en esta historia es una adolescente algo rebelde y cínica. Si tanta vergüenza le da contemplar la escena, lo lógico es marcharse dando un portazo y encender el cigarro en el baño, ¿no? Está claro que su asombro es más irónico que real, de lo contrario, ¿cómo se pensaba que había nacido? ¿de una fecundación in vitro? Me falta algo y no sé qué es.

CUMPLEAÑOS: Un accidente de tráfico. Tanto la mujer como las niñas esperan la llegada del cabeza de familia para celebrar su cumpleaños... Y todo nos indica a pensar que puede que se trate del último. Mientras en la carretera se desarrolla todo un drama, las niñas observan con hastío la televisión y la mujer aguarda inquieta la llegada de su marido. Es un relato bastante amargo y que recuerda mucho a las campañas que suele lanzar cada cierto tiempo la DGT.  Micro sencillo, ameno y de los que se entienden a la primera. Muy bien.

¡DIME QUE NO ES COMO PA MATARLO!: Las expresiones vulgares como "pa" suelen ir acompañadas de un apostrofe ("pa'matarlo"), tanto si son intencionadas como si no (está claro que aquí se ha hecho para darle más expresividad al texto). Recuerdo que cuando era pequeño me daba bastante pereza que me cortaran el pelo (estar toda una hora sentado en una silla mientras mi madre manejaba las tijeras podía desesperar a cualquiera). Aquí, más que pereza, se juega con el miedo que algunos niños tienen a ese momento... Miedo que es alentado por el padre, que es un cachondo. Me gusta el diálogo, es simpático y desenfadado; pero los puntos suspensivos pertenecientes a la línea de la madre me sobran. No entiendo su función. Es como si el personaje se encontrara exhausto.

ETÉREO: ¡Joder! Se me ha puesto la piel de gallina. Un hijo se pone en contacto con su madre desde el Más Allá. Y lo hace utilizando la superficie de un espejo empeñado. Genial. Las emociones en este micro están a flor de piel. Es inquietante, triste... y esperanzador. ¡Y además en poco menos de cien palabras! De lo mejor.

PARAÍSOS: El drama de la inmigración y de los que se dejan la vida cruzando el Estrecho. El relato está dividido en dos partes: la carta de despedida que Sabá dirige a su familia y su posterior internarmiento en un centro para inmigrantes.El salto entre un parte y otra es un poco brusco y nos obliga a releer la historia para disfrutarla como es debido. Por lo demás, es un trabajo muy interesante.

TIEMPO DE VALIENTES: ¡Jó! Perder pelo y quedarse calvo no es ninguna broma. Un estupendo truco de magia que convierte una situación cotidiana en algo épico. Me encanta la personalización que se hace de los cabellos. El lenguaje está muy cuidadosamente escogido: sutileza y poesía en estado puro. De lo mejor.

LA FELICIDAD: Cuando has alcanzado todas tus metas en la vida, ¿merece la pena seguir viviéndola? ¡Claro que sí! Hay que disfrutar de los logros obtenidos. Se puede estar de acuerdo o no con la decisión del protagonista, pero es un relato muy bien ejecutado. Ojo a ese “más” que aparece sin acentuar hacia el final del micro, fruto sin duda de un despiste de autor. Texto interesante, poético y que invita a la reflexión. Muy bien.

EL GOLPE: Un político que sobrevivió al golpe...  al golpe que se dio contra una farola mientras salía corriendo del hemiciclo. La verdad es que hay que tener muy mala pata, sí. Un micro gracioso y sin otra intención que la de hacer sonreír al lector. Se agradece. La sensación de rapidez está presente en todo el relato gracias al buen uso del Presente Simple de Indicativo, ideal para este tipo de historias. El lector tiene la impresión de que el congresista salió escopeteado del edificio muerto de miedo y que, en su alocada huida, se dejó los dientes por el camino. Bien.

IMPROVISANDO: Otro micro bastante graciosete. Tenemos a un actor que no duda en imprimir al guión algunas frases de su propia cosecha... para desgracia de un director que solo desea terminar su película de una vez. Como broma, me vale. Ahora bien, detecto algunas erratas que le hacen perder varios puntos al texto: "remedió" (verbo) por "remedio" (sustantivo), "acabaran" (fórmula verbal del Subjuntivo) por "acabarán" (Futuro Simple de Indicativo)... Por otro lado, ese "miraré" haciendo las veces "trataré" me suena raro (puede que en la Península sea una voz bastante común, pero aquí en Canarias no solemos usarla mucho). Una tontería (y seguramente Josep me odiara por esto): la RAE recomienda que "sólo" deje de acentuarse. No es una obligación, pero convendría dejar de hacerlo. Por lo demás, es un buen texto.

SMS: Una mensaje desde el Más Allá que encuentra su explicación más lógica. Es MUY bueno, aunque me sobran algunas cosas, como ese “por aquel entonces se utilizaban habitualmente”: entiendo que hoy casi todo el mundo utiliza el Whatsapp y que la mensajería móvil está en desuso, pero es una frase que ocupa espacio y de la que se podría prescindir. Las aclaraciones entre paréntesis o guiones, más que embellecer el texto, lo afean. Salvo por este detalle, es un micro estupendo.

AQUILES: Uno de esos padres que busca realizarse a traves de su hijo y a los que se le llena la boca a la hora de resaltar sus virtudes. Pero el chaval está harto y quiere vivir su propia vida, por lo que decide lesionarse a propósito para mandar a la porra su carrera como deportista. Hay un gag en Los Simpson muy similar, con Homer de gimnasta y el Abuelo de espectador, aunque en este caso el viejo Abe no está muy por la labor de animar a su hijo. Es un texto genial y el título le va que ni pintado (tendón de Aquilés versus Filología Griega). Me encantan esos pequeños detalles. Notable.

domingo, 13 de abril de 2014

Harun al-Rashid (II)

Ya desde las primeras líneas del texto, encontramos una clara referencia a los sentimientos religiosos de Harun al Rashid, pues “cumplió con fidelidad escrupulosa los deberes de peregrinación y guerra santa”, obligaciones recogidas por el Corán y que todo buen musulmán debe cumplir. Y es que la dinastía abasí se propusó cumplir con extremo rigor los preceptos coránicos e hizo que el Islam se convirtiera en uno de los pilares básicos del nuevo califato, aunque con el paso del tiempo las cuestiones religiosas terminaran por pasar a un segundo plano debido a los beneficios y riquezas de los que disfrutaba la corte gracias al comercio. De todas formas, la religión siguió siendo el eje de la vida social abasí y contó con el respaldo del pueblo y sus dirigentes, hasta el punto de que “el error fue sojuzgado (refiriéndose al relajo de las costumbres religiosas por parte de los omeyas) la verdad reapareció y el Islam, brillante con nuevo resplandor, eclipsó a las otras religiones”.

Mapa que expone la extensión del Califato Abasí hacia el año 850. FUENTE: Wikimedia Commons.

Bajo el liderazgo de Al Rashid, la arquitectura civil experimentó un amplio desarrollo, construyéndose “pozos, cisternas y fortalezas en el camino de La Meca, (…) en Mina, Arafat y Medina”. También se mejoraron las comunicaciones con la capital y se edificaron hospederías y caravanserrallos (lugares en los que se intercambiaban y distribuían las mercancías) mejorando todavía más la situación privilegiada del comercio árabe. Todas estas obras hicieron del Califato Abasí una de las potencias económicas más importantes del Mediterráneo oriental. Una prueba de ello es que Bagdad llegó a rivalizar con Constantinopla, la capital de Bizancio.

Universidad de Al-Mustansiriya, cuya arquitectura data de la época abasí. FUENTE: Wikimedia Commons.

Con respecto a sus relaciones con el Imperio Bizantino, Harun al-Rashid gravó con un fuerte tributo a sus emperadores. Así, sus tropas sostuvieron varios encuentros bélicos con los ejércitos imperiales. El establecimiento de los árabes en las proximidades de Bizancio puede verse en la reorganización militar que el mandatario musulmán llevó a cabo en las núcleos urbanos de Tarso y Adana, antiguas ciudades bizantinas de Asia Menor.

Harun al-Rashid (I)

El texto a analizar corresponde a un fragmento de Las praderas de oro, obra del cronista árabe Al Mas´udi. En el se describe el esplendor y la prosperidad que el mundo islámico vivió bajo el mandato del califa abasí Harun al-Rashid ibn Mahdí. El autor se propone alabar la figura del mandatario árabe, refiriéndose a él como a un hombre piadoso y protector de su pueblo. 

Harun al-Rashid recibiendo a los enviados de Carlomagno. FUENTE: Wikimedia Commons.

Harun al-Rashid era nieto de al-Mansúr, uno de los artífices de la consolidación de la dinastía abasí. Los abasíes fueron la respuesta de la ortodoxia religiosa al gobierno de los omeyas, a los que consideraban corruptos y alejados de la verdadera fe. El movimiento abasí nunca reconoció al Califato Omeya, pues afirmaba que sus fundadores habían asesinado a Alí, el yerno de Mahoma, para hacerse con el poder. Los chiitas protagonizaron diversas revueltas en Damasco, entonces capital del imperio musulmán. Al final, las facciones disidentes dirigidas por Abul-Abás encabezaron un golpe de estado que terminó con el antiguo califato. La capital fue trasladada a Bagdad, desde donde se regiría un imperio que ocuparía (exceptuando la Península Ibérica) los antiguos dominios omeyas.

Jinetes musulmanes. FUENTE: Wikimedia Commons.

No hace falta hacer una breve mención a la figura de este califa, pues el cronista ya se encarga de ofrecernos una imagen más o menos nítida sobre su persona, glorificando sus virtudes al tiempo que elimina de su biografía cualquier elemento negativo. Pero habría que tener en cuenta que, más allá del carácter apologético de la obra de Al Mas´usdi, el gobernante abasí desempeñó un papel muy importante dentro de los planos militar, cultural y político de su tiempo, tal y como veremos a continuación.

viernes, 11 de abril de 2014

Gappa (Haruyasu Noguchi)

FICHA TÉCNICA:
  • Título: Daikyojū Gappa [Gappa: The Colossal Beast] (AKA: "Gappa: The Triphibian Monsters")
  • Director: Harayasu Noguchi
  • Reparto: Tamio Kawaji, Yôko Yamamoto y Yuji Okada (estoy seguro de que sale más peña en esta película, pero ha sido un auténtico milagro encontrar algo relacionado con ella)
  • Género: Monstruos a gogó
  • País: República Nipona del Milenio de Plata (Japón, vamos)
  • Año: 1967
  • Duración: 90 minutos
  • Valoración: Monstruosamente divertida (me parto y me mondo con el juego de palabras tan sano e inteligente que me acabo de inventar)
Dentro de poco (si no lo ha hecho ya, dado que ando bastante desconectado en lo que a estrenos de cine se refiere) la nueva versión de Godzilla llegará a los cines. Será un nuevo intento por adaptar la franquicia a los nuevos tiempos después del remake norteamericano de 1998, en el que descubríamos que nuestro largartijoncio preferido no era en realidad un superviviente de la extinción del Cretácico, sino una iguana radioactiva que, tras varios chutes de energía nuclear, pegaba tal estirón que ríete tú del Primo de Zumosol

Gappa posando para un cartel a favor de la raza aria.

Así las cosas, todo parece indicar que la nueva producción estará a la altura de sus homónimas de los años 50 y 60... O sea, que va a ser buena, aunque hay gente por ahí que no parece muy convencida. Menos mal que para esos hipsters amantes de lo extraño existe Crítica Literaria Novel, el blog de literatura en el que se habla de cualquier jodida cosa menos de literatura. Es como si fueras al supermecado de la esquina a comprar embutidos y te vendieran un saco de tornillos a veinte pesetas el kilo. ¿Que por qué entonces se llama "Crítica Literaria Novel"? ¡Pues porque el blog es mío y me lo follo como quiero, me cago en la leche! Este tipo de planteamientos refleja a la perfección cómo funciona mi puta cabeza.

¡Por Dios! ¿Pero qué coño le pasa en los ojos!

Sí, amigos: en Crítica Literaria nos la pone dura el cine de monstruos. Y si es cutre, rancio y del tipo que habitualmente suele encontrarse en los vertederos, pues tanto mejor (¿eso que he oído ha sido alguien teniendo un orgasmo?). Y como "Pulgasari" ya está muy vista (película injustamente criticada solo por proceder de ese maravilloso país dirigido por quien todos conocemos), nos hemos decidido a poner por los suelos una de las peores películas del género: "Gappa: The Triphibian Monsters", cinta que perfectamente podría referirse a los hermanos trisómicos, diabéticos y bastardos de Godzilla... Entre Gappa y Gamera, las cenas de Nochebuena en casa de los Godzilla deben de ser la ostia.

Gappa y su desmesurada afición al centollo gallego.

La primera media hora de película es un coñazo monumental, presentándonos a unos personajes completamente planos y prescindibles: el multimillonario egocéntrico al que el dinero le sale hasta por las orejas, el graciosillo cobardica, el Chulo Número 1, el Chulo Número 2, la buenorra a la que intentan tirarse el Chulo Número 1 y el Chulo Número 2... Ninguno de ellos tiene el carisma suficiente para que recordemos siquiera cómo se llaman, así que imagínense cómo están las cosas. El caso es que el ricachón tiene más negocios que Rodrigo Rato puesto que, aparte de ser un próspero hombre de negocios (viendo la cara de malo que tiene, no me extrañaría nada que fuera primer accionista de Bankia y comerciara con excedentes de Auschwitz), dirige una revista de variedades (no sé si de escopetas, fútbol o tías en bolas, la verdad es que nunca lo llegan a explicar) y es dueño de su propio zoológico. Lo tiene todo, el fiera... Igual el #@$% de Jiménez Losantos oye hablar de él y lo compara con Jesús Polanco o con un empresario vasco sobornado por ETA.

Dicho popular: "Por donde pisa Gappa no vuelve a crecer la hierba".

El caso es que el ricachón manda a sus subordinados al Pacífico Sur para que le traigan algunas alimañas con los que rellenar el zoo (que digo yo que si de bichos venenosos se trata, yo los habría mandado directamente a Génova). Los tíos aceptan la misión y, después de una travesía para olvidar, terminan perdiéndose en una isla en la que los nativos (que lucen un bronceado del copón) adoran a una especie de monstruo prehistórico llamado Paco Marhuen... estoooo... perdón, me he equivocado... Gappa, se llamaba el mostrenco, sí... Eso es... En fin, que como los guionistas sabían que no era cuestión de estirar las cosas más de lo necesario, nuestros intrépidos héroes descubren de buenas a primeras la cueva de la bestia, se meten dentro y encuentran un huevo gigante del tamaño del melón que José Ignacio Wert tiene por cabeza, salvo con la diferencia de que dentro del huevo por lo menos tenemos la certeza de que hay algo. Si es que donde no hay mata no hay patata...

Después de los últimos escándalos de corrupción, el PP ha decidido renovar por completo su imagen.

Total, que al final el huevo se termina abriendo, naciendo así la versión mutante y reptiliana de Calimero. Pese a los berridos de un niño filipino que pasaba por allí, los tíos embarcan al bicho y lo llevan a Tokyo, donde no dará ni golpe, vivirá a cuerpo de rey y será toda una estrella mediática, lo mismito que un tronista de "Chulos, putones y viceversa", vaya.

Pero como era de esperar, el huevo no salió de la nada (al primero que se le haya ocurrido la frasesita de "¿Qué fue primero: el huevo o la gallina?" ya se está poniendo de cara a la pared por listo). Y cuando sus padres regresan el pifostio que arman es monumental. Por aquello de darle emoción al asunto, la cámara no saca planos completos de los bichos, aunque el espectador ya intuye que lo que aparece en pantalla es un cruce entre un búho de Fukushima y el testículo derecho de Alfonso Merlos. Tendremos que esperar a que empiece el destrozo para ver a los mostrencos en todo su esplendor. Los primeros en pagar el pato, como siempre, son los pobres negros que viven en la isla: ya sea en el programa político de Democracia Nacional o en un informativo de 13 TV, los negros tienen la culpa de todo. Y aquí no iban a ser menos... Menos mal que un submarino hecho de papel de aluminio y perteneciente a la  Armada española pasaba por allí para rescatar a unos cuantos, que si no...

Producto cien por cien español...

En esas, el pequeño Gappa está siendo torturado por el Paolo Vasile japonés en lo que parecen ser los sótanos de Telecinco, donde guardan las fundas para los dientes de Emma García y el primer prototipo de Belén Esteban al que no se le fundieron los plomos. El bicho pone unos caretos dignos de hacer llorar a una madre. No es hasta que llega la japonesa buenorra cuando el suplicio termina. La tía se queda sonriéndole al mostrenco como una estúpida mientras los científicos que están a su alrededor dicen cosas del tipo "¡Oh, tiene sentimientos! ¡Reacciona ante los estímulos humanos!" y todas esas gilipolleces que sueltan los hippies y los veganos de Nivel 1 para justificar por qué no comen carne.

Como toda joven superestrella, Gappa no tardó en meterse en el siempre escabroso mundo de las drogas.

La mirada de Gappa es tan poderosa que puede mover montañas y desviar el curso de los ríos. De hecho, y si no fuera porque es un jodido sociópata, casi me atrevería decir que conseguiría hacer sonreír a Vladimir Putin. En serio, no había visto una mirada así desde que vi a Supersonic Man cogerse el huevo izquierdo con el quicio de la puerta.






Solo puede quedar uno...

Mientras tanto, los padres de la criatura no han dudado en dirigirse hacia la civilización para ir a buscarle. Los bichos consiguen llegar a la costa japonesa y empiezan a liarla parda en una ciudad fabricada exclusivamente con bloques de Lego y mondadientes. Tengo que confesar que lo que más me sorprende de estas películas es como los bichejos se cargan con una facilidad pasmosa edificios de hormigón y cemento armado sin ni quiera romperse un pie, porque no nos engañemos: ¿ustedes han probado a pegarle una patada a un ladrillo? Porque duele bastante. Lo mismo sucede con los cañonazos que les lanza la guarnición de tanques que defiende la ciudad: lo que tendría que ser algo parecido a recibir un balazo de un revólver Colt, para estos bichos es como que el que ve llover. Vale, puedo entender que estos engendros tienen la piel tan dura como la cara de Alfonso Merlos, pero no es bueno sentar estos precedentes. Sin ir más lejos, ahí tenemos al Tiranosaurio Azteca, cuyas escamas eran capaces de resistir el impacto de una bala de cañón a quemarropa. ¿Que cómo lo hacía? Ni puta idea, pero ahí está.

A mí me pasa lo mismo cuando como garbanzos.

Como es habitual en este tipo de pelis, las escenas destrucción están bastante curradas. E incluso en una película tan chusca como esta, se ve que decidieron tomarse muy en serio lo que estaban haciendo, encontrándonos con un impresionante despliegue de maquetas que interactúan con los monstruos como si fueran de verdad. E incluso llegamos a olvidarnos de que todo está hecho en un set de rodaje. Es artesanía pura y dura, un recurso del que se valían los cineastas antes de la llegada de los ordenadores y que todo cinéfilo tiene la obligación de reivindicar. Lamentablemente, el diseño de las criaturas es tan idiota que uno no puede evitar pensar que los norcoreanos han dejado suelto por Japón a la versión radioactiva de Poti-Poti

Tanques del Ejército cortándole la retirada a Esperanza Aguirre.

Si es que es como un perrito...

Los destrozos ocasionados por los mostrencos hacen que al Vasile japonés se le pongan los ojos como los de una máquina tragaperras, porque el tío se aprovecha de la situación para monopolizar la noticia y empezar a vender revistas a puntapala. Una serie de imágenes nos muestran las rotativas funcionando a destajo y al fulano meneando la cabeza con aire satisfecho, lo cual casa a la perfección con la imagen que la película pretende dar de los humanos: “Los auténticos monstruos no son las bestias que arrasan ciudades y dejan cientos de muertos, sino nosotros y nuestras ansias de poder”. Tócate los cojones, tú.

“Después de esto, creo que fundaré mi propio canal de televisión”. Y así nacieron Intereconomía y 13 TV.

La portada de “Interviú” del mes que viene.

El caso es que los japoneses, en colaboración con los americanos (que, como siempre, están en todas partes los muy hijos de puta), trazan un plan para detener a los furibundos progenitores de Gappa. La cosa consiste en detenerlos mediante ondas de ultrasonidos (tengo que reconocer que a mí nunca se me habría ocurrido) y dejarlos lo suficientemente atontados como para disparar sobre ellos un nuevo tipo de proyectil guiado por láser, un arma igual de mortífera que los salivazos de Alfonso Merlos (¡está bien! ¡está bien! ¡Prometo no volver a hacer referencia a este @#%& en lo que queda de reseña!). Pero el amor que los padres sienten hacia su hijo es tan grande (!) que consiguen escapar. Como es lógico, los bichejos se agarran un mosqueo de campeonato y descargan su ira sobre una central hidroeléctrica, dejando por el camino más de doscientos muertos como mínimo.

“Y una mierda voy a pagar yo un 20% más de luz”.

Cuando todo parece perdido, uno de los científicos del Vasile japonés toma la decisión de entregarles al Baby-Gappa de una vez. El plan ahora consiste en sedar a la cría y dejarla en mitad de lo que parece el aeropuerto de Castellón, un lugar lo suficiente extenso y a tomar por culo de todo como para evitar más víctimas (las cuales supongo que rondarán en torno al millón y medio, geisha arriba, geisha abajo...). Contra todo pronóstico, el plan sale bien. Los Papá-Gappas (que no “papagallos”, aunque el parecido esté más que justificado) llegan a la pista de aterrizaje y se reencuentran con su hijo que, dependiendo de la cámara que lo enfoque, lo mismo mide 1,80 que utiliza el Auditorio de Santa Cruz como rascador. El reencuentro no puede ser más emotivo dado que, ante la maravillada mirada de los protagonistas, los bichos empiezan a abrazarse y a hacerse carantoñas, como si fueran personas de verdad. De hecho, hay un plano en el que uno de los adultos parece estar llorando. Os juro que es verdad. Pese a que estos engendros han arrasado hasta los cimientos una ciudad entera, a todo el mundo se le cae la baba con la escena. Supongo que si el 11-M hubiese estado perpetrado por un dragón estrábico que tan solo buscaba a su hijo perdido, nos habríamos ahorrado muchos disgustos.

“Y den gracias a que me dejé la dinamita, el plutonio y el Titadine en casa, que si no...”

Una siguiente escena nos muestra a Papá-Gappa (o quizá debería decir “Mamá-Gappa” para que los colectivos feministas no se me tiren encima), enseñando a volar a su retoño. El bicho aprende a la primera y la familia al completo abandona aquel lugar de pesadilla con destino a... no sé, pero como les vea por Canarias les sacudo la escopeta en las orejas. Un plano final nos muestra a la heroína buenorra diciendo que pasa de los hombres y que se va a quedar soltera, a lo que uno de los chulos, ante la mirada “buenrrollera” del que era su rival, sale corriendo tras ella para pedirle que sean novios. ¡Ah! ¿Pero es que había una historia de amor en esta película? ¿En serio? ¡Joder! ¡Y me lo dicen ahora! Bueno, al menos sigue una relación más creíble que la de los cenutrios de “Cómo conocí a vuestra madre”.

Un tsunami arrasando una ciudad japonesa. Con esto, Enrique de Vicente te hace dos especiales de la “Año Cero”.

CONCLUSIÓN:

Aunque la película es tan mala que dan ganas de echarse a llorar, cumple lo que promete y reúne los mejores ingredientes del cine de monstruos: escenas de destrucción a mansalva, decorados de cartón, bichos gigantes que la lían parda a la media hora de metraje... En cuanto al argumento, este es tan simple y basto que perfectamente podría haber sido escrito por un palurdo. De todas formas, no podemos culpar a los guionistas, dado que estamos hablando de un género destinado al público infantil y el consumo familiar... Lo que me hace echar de menos aquellas primeras películas originales de Godzilla en las que el blanco y negro transformaban una simple escena de destrucción en todo una oda al terror atómico y el tenebroso mundo de las pesadillas (sí, estoy hablando como un hipster, ¿qué pasa).

Nadie quiere al pobre Gappa.

Sin embargo, eso no quitan que los japoneses sepan hacer bien su trabajo. Como comentaba al comienzo, las maquetas son una maldita maravilla y algunos planos están tan bien hechos que durante algunos instantes llegamos a olvidarnos que estamos viendo una chorrada del tamaño de un piano. Otro punto a su favor lo encontramos en su total falta de pretensiones: aquí hemos venido a ver monstruos liándola, nada más. Semejante ejercicio de honestidad es impensable hoy en día. Ni siquiera las gilipolleces que Cuatro echa los domingos por la tarde son más honradas y divertidas que este adorable engendro. En resumidas cuentas: se deja ver... Muy borracho, faltaría más, pero se deja ver.

Al menos sigue siendo mejor que "Flu Bird Horror"...

* El copyright de las imágenes pertenece a sus respectivos autores y/o productoras/distribuidoras.

lunes, 7 de abril de 2014

La conquista del norte de África por los almorávides (y II)

Pero sería injusto recordar a los almorávides sólo por el papel que desempeñaron en la Península. Antes de pasar a Al-Andalus, habían creado un vasto dominio que ocupaba una buena parte del Magreb occidental. El texto en cuestión, narra como Yusuf ben Taxufin, caudillo militar que lideró las campañas peninsulares, se convirtió en el líder de los almorávides y como bajo su mando se completó la conquista del norte de África. Previamente, los almorávides habían derrotado al Imperio de Ghana, al cual obligaron a pagar un sustancioso tributo. La región del Senegal quedó muy pronto sujeta a las pretensiones de los soldados de Taxufin. La resistencia protagonizada por el reino senegalés se vio reflejada en las continuas revueltas contra las nuevas autoridades. En represalia, los almorávides entraron en la capital del país y la devastaron. Los templos religiosos fueron destruidos y los cultos locales prohibidos.

Ubicación del Imperio de Ghana poco antes de ser destruido por los almorávides. FUENTE: Wikimedia Commnons.

Tras la muerte de Abu Berk ben Umar, uno de los líderes almorávides que habían iniciado la construcción del futuro y nuevo imperio, Yusuf fue proclamado su sucesor, siendo calificado por el cronista como un “hombre piadoso, justo, resuelto, discreto y experimentado”. Bajo su liderazgo, las tribus bereberes del Sahara fueron sometidas. Yusuf fijó el enclave de Marrakech como base de operaciones sobre la cual se iniciaría la conquista de Marruecos.

Soldados almorávides. FUENTE: Recursos académicos.

Los almorávides, principales valedores del islamismo ortodoxo, fueron llamados por los líderes musulmanes de Occidente (“perversos, injustos e ignorantes de las artes de gobierno y de la religión.”) en un desesperado intento por pacificar sus territorios. El avance almorávide sobre Marruecos fue increíblemente rápido. Posteriormente, tal y como señala el texto, ocuparían las ciudades más importantes del Estrecho, así como una buena parte de los núcleos urbanos de la franja mediterránea africana. Conforme fueron avanzando, los ejércitos de Yusuf adquirieron la experiencia necesaria para dar el salto decisivo hacia las tierras de Al-Andalus. Para el año 1080, todo el Magreb se hallaba bajo su control.

Miniatura que representa a los soldados cristianos y almorávides antes de iniciarse la Batalla de Sagrajas. FUENTE: ArteHistoria.

La decadencia del imperio almorávide se produjo tras su entrada en la Península, cuando su rigor religioso y su austeridad  se encontraron con la sociedad andalusí y sus despreocupadas costumbres. La intolerancia religiosa que demostraron hacia las poblaciones locales, tanto en la Península como en sus territorios africanos, desembocó en una serie de revueltas y sublevaciones a las que se unió el empuje almohade, otro pueblo norteafricano que defendía restablecer los principios del Islam y el cumplimiento riguroso de todas sus normas. A la llegada del año 1130, el imperio almorávide había desaparecido.

BIBLIOGRAFÍA:
  • FERIA RUIZ, F., GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, J., MARTÍ BLANCO, M., MONTAÑO RUBIO, D., PÁMIES ROVIRA, J. y PLANAS SÁNCHEZ, E. Historia de España. Barcelona. Grupo Edebé. 2003. 480 páginas.
  • VARIOS AUTORES. Enciclopedia Santillana: Datos, hechos y nombres imprescindibles. Madrid. Grupo Santillana de Editores. 2001. 1734 páginas. 
  • VARIOS AUTORES. La Enciclopedia. (Tomo I). Madrid. Salvat Editores/Mediasat Group. 2003. 800 páginas.
FILMOGRAFÍA:
  • El Islam medieval, documental realizado por Plawerg Editores S.A. y Editorial Larousse S.A. España, 1999.

La conquista del norte de África por los almorávides (I)

Comentario extraído de La España Musulmana (Volumen II), de Claudio Sánchez Albornoz.

El autor del texto es Ben Al-Athir, célebre cronista árabe cuyas reflexiones fueron recogidas por el historiador español Claudio Sánchez Albornoz (1893-1984). Antes de pasar a analizar el texto en sí, convendría resaltar la importancia de este personaje dentro de la historiografía española contemporánea, pues una buena parte de sus teorías sobre el origen y la formación del Estado español siguen vigentes en la actualidad. Fue autor de varios tratados históricos, siendo los más representativos El drama de España y los españoles, Los Orígenes del feudalismo, España, un enigma histórico y La España musulmana, obra a la que pertenece el fragmento de Ben Al-Athir. 

Calle dedicada a Sánchez Albornoz. FUENTE: Flickr.

En contra de lo que afirmaban muchos de sus contemporáneos, Sánchez Albornoz suponía que en la formación de Castilla y España habían tenido que ver más los elementos germánicos que los musulmanes y judíos, poniendo en entredicho las tesis de su colega Américo Castro, quien sostenía que la unión de las culturas hebrea, árabe y cristiana en la Edad Media había supuesto el origen de la nación española. Como anécdota, cabría decir que Sánchez Albornoz fue presidente de la II República en el exilio, del que regresó tras la consolidación de la democracia, en 1977.

Situación de la Península Ibérica poco antes de la conquista almorávide. Fuente: Wikimedia Commons.

Los almorávides (“Consagrados a Alá”) fueron un grupo religioso que nació a orillas del Atlántico, en la actual Mauritania. Tras el hundimiento del Califato de Córdoba y la posterior creación de los reinos de taifas, entraron en la “Edad Media europea” al acudir en la demanda de auxilio de los líderes de Al-Andalus contra los líderes castellanos. Una vez en España, derrotaron a las tropas de Alfonso VI en Sagrajas (Badajoz) en 1086 y llegaron a ocupar las taifas de Sevilla, Granada y Lisboa. En 1102 ya habían conquistado Valencia, Zaragoza y el valle del Ebro. Grandes conocedores de la estrategia militar, los almorávides suprimieron las antiguas marcas de frontera y las sustituyeron por una red de puntos fronterizos fortificados o con un castillo.

Los asentamientos aborígenes en Fuertenventura (y XIII)

EL DESARROLLO DEL PASTOREO Y SUS RELACIONES CON EL MEDIO

Anteriormente hablábamos del desarrollo que tuvieron las técnicas de pastoreo en Fuerteventura y su relación con el medio. Y es que también hemos mencionado que algunas viviendas aborígenes servían para la protección del ganado. Esto nos lleva a preguntarnos si muchos de estos asentamientos eran habitados permanentemente o bien de forma temporal. Al igual que sucedería con los concheros, hablaríamos de desplazamientos de algunos sectores de la población en busca de nuevos pastos para el ganado. Esto sucedería cada ciertos momento del año. El desarrollo de la trashumancia fue motivo de varias disputas entre Majorata y Jandía.

Y es que las estructuras formadas por los malpaíses contribuían al crecimiento de diversas especies vegetales que servían para alimentar al ganado. De ahí la presencia de cabañas pastoriles en estas zonas. Así, las coladas lávicas sirvieron de refugio para los pastores cuando ambos reinos se lanzaban a la guerra. Los recintos dedicados a la preservación del ganado abundaban por doquier y las cabañas ganaderas eran, por lo tanto, comunes en el paisaje majorero. Las duras condiciones del terreno y la escasez de elementos arqueológicos reafirman que muchos de estos asentamientos tenían un carácter eminentemente temporal. 

BIBLIOGRAFÍA:
  • CABRERA PÉREZ, José Carlos. 1993: Fuerteventura y los majoreros. Centro de la Cultura Popular Canaria. Santa Cruz de Tenerife. 
  • CASTELLANO GIL, José M., MACÍAS MARTÍN, Francisco J. 1993: Historia de Canarias. Centro de la Cultura Popular Canaria. Santa Cruz de Tenerife. 
  • CIORANESCU, A. 1980: Le Canarien. Crónicas francesas de la Conquista de Canarias. Aula de Cultura de Tenerife. Santa Cruz de Tenerife. 
  • LÓPEZ HERRERA, Salvador, 1971: Las Islas Canarias a través de la Historia. Distribuciones Feran. Madrid.
  • NAVARRO MEDEROS, Juan Francisco, ARCO AGUILAR, M. del. 1987: Los aborígenes. Centro de la Cultura Popular Canaria. Santa Cruz de Tenerife. 
  • VVAA. 1980: Atlas Básico de Canarias. Editorial Interinsular Canaria S.A. Barcelona.

Los asentamientos aborígenes en Fuertenventura (XII)

La reutilización de estos espacios hasta fechas muy recientes, ha supuesto la desaparición de vestigios arqueológicos muy importantes. Debido a ello, se desconoce la articulación interna de estas viviendas. En Fuerteventura las viviendas de superficie alcanzaron un mayor desarrollo que en el resto del archipiélago, llegándose a contabilizar en esta isla hasta casi un centenar de ellas. 

Otros ejemplos de viviendas de superficie que conformaban auténticos poblados pueden verse en La Torre, Tarajalillo, Montaña Cardón y el Gran Valle de las Cuevas. 

Habría que destacar la presencia de ambos tipos de asentamiento en un solo lugar (patrones mixtos). En algunos puntos de la isla, las casas hondas y las viviendas de superficie coexistieron en un mismo emplazamiento. Esto puede deberse a un intento por tratar de aprovechar los recursos hídricos de la zona en cuestión. Ejemplos de estos asentamientos los encontramos en La Atalayita y el poblado de Toneles.

Hay que mencionar la relación existente de las viviendas de superficie con los concheros. Como su nombre indica, se trataba de depósitos formados por restos de caparazones de moluscos, consumidos cada cierto tiempo, coincidiendo con los desplazamientos de la población hacia la costa con la intención de recolectar estos invertebrados. La presencia de estos lugares nos sugiere que en ellos tal vez se llevaban a cabo eventos de carácter cultural. En muchos de estos asentamientos aparecen grabados que representan a estos animales. También se tiene constancia de la presencia de diversos utensilios cuya finalidad era la de romper la concha que les servía de coraza y extraer de ella su valioso contenido. Los concheros más importantes se ubicaban en Majorata. Los más importantes fueron los de Ajui, Cotillo y La Muley. 

Otro tipo de edificación construida por los aborígenes, aunque en este caso no se trata de viviendas, son los efequenes. Estas construcciones eran templos donde tendrían lugar los ritos de propiciación y las ofrendas destinadas al culto a los antepasados. 

“Tenían casas particulares, donde se congregaban hacían sus devociones, que llamaban efequenes, las cuales eran redondas y de dos paredes de piedra; y entre pared y pared, hueco. Tenia entrada por donde se servia aquella concavidad. Eran muy fuertes, y las entradas muy pequeñas. Allí se ofrecía leche y manteca.”
(J. Abreu Galindo, [1977]:56-57)

El gran número de voces como esquen o lesque en los topónimos de la isla nos permite interpretarlos como pequeños santuarios locales donde cada clan veneraría a los antepasados.

miércoles, 2 de abril de 2014

Los asentamientos aborígenes en Fuerteventura (XI)

Las paredes están hechas de piedra seca y otros materiales similares, llegándose a descubrir restos de moluscos y arcilla en su elaboración. Cuentan, además, con un grosor considerable. La techumbre normalmente solía contar con un entramado vegetal. Muchas de estas estructuras servían de recintos para el ganado.

“Las casas de su morada eran de piedra seca y fuertes, y las puertas
 angostas y pequeñas, que apenas cabía una persona por la entrada”.
(J. Abreu Galindo, [1977]:57)

Normalmente eran construcciones que podían encontrarse aisladas o bien formando grupos que iban de las cinco a las diez viviendas. Gracias a la conservación de los poblados de superficie sabemos que los aborígenes tenían nociones de arquitectura urbana. Las viviendas eran construidas unas junto a otras, casi adosadas, dejando entre ellas una serie de espacios intermedios a modo de callejuelas o vías de acceso que facilitaban las relaciones internas del poblado. 

Los casos más reseñables lo ocupan los poblados de La Hermosa y Llano del Sombrero. En ellos se han localizado restos de murallas, lo cual nos indica cierta preocupación por la defensa. Esto no debe extrañarnos, pues ya hemos hablado de la enemistad que había entre los dos cantones que existían en la isla. Otra posibilidad es que los majoreros hubieran fabricado estas construcciones atendiendo a su interés por organizar el espacio.

Los asentamientos aborígenes en Fuerteventura (X)

Estas formaciones son características de Lanzarote y Fuerteventura. Popularmente son conocidas como “cuevas de majos” y son propias de las zonas donde predominan los malpaíses. En Fuerteventura encontramos varios ejemplos de casas hondas en el Malpaís de la Arena.

Sería necesario hacer un inciso en esta cuestión, pues parece que el relieve volcánico de la isla tuvo una estrecha relación con el desarrollo de la economía ganadera, especialmente del pastoreo. Fuerteventura y La Palma fueron las islas en donde más se registró esta actividad, pero de eso hablaremos más adelante. 

Las casas hondas tuvieron su contrapartida en las cuevas artificiales. Se trataba de viviendas de planta cuadrangular o cruciforme, dotadas de varias habitaciones de carácter secundario en las que podían encontrarse alacenas, silos o repisas. A modo de ventanas, la vivienda poseía una serie de perforaciones que permitían el paso de la luz. De cara al exterior, la entrada de la cueva estaba sellada por una puerta de madera. Parece ser que estas construcciones estaban destinadas a los miembros pertenecientes a la nobleza. En algunos casos, se han encontrado en estas cuevas diferentes grabados rupestres con motivos geométricos. En Fuerteventura los casos más característicos de cuevas artificiales pertenecen a Montaña La Muda, La Fortaleza y El Castillejo.

El siguiente modelo de asentamiento lo encontramos en los hábitats de superficie. De nuevo, la escasez  de cuevas naturales permitirá el desarrollo de otras alternativas de hábitat. Hablamos de viviendas muy adaptadas a las irregularidades del terreno. Se caracterizan por tener una planta circular u oval cuyas medidas oscilaban entre los tres y los cinco metros para las más pequeñas, alcanzando las más grandes un diámetro de casi diez metros.

martes, 1 de abril de 2014

Los asentamientos aborígenes en Fuerteventura (IX)

LA TIPOLOGÍA DE LOS ASENTAMIENTOS

Tal y como hemos citado en la introducción, la ocupación del territorio dependía de las más diversas condiciones: factores de tipo social y cultural, explotación del medio, condiciones ambientales, la orografía del terreno, etc. Ante esta cuestión, hablaríamos de dos tipos de asentamientos: 1) las cuevas, divididas a su vez en naturales y artificiales; y 2) el hábitat de superficie. Si bien esta división será común a todas las islas, en Fuerteventura habrá una serie de circunstancias que servirán de elemento diferenciador. Es preciso repetir que la orografía de la isla jugará un papel fundamental

Conviene recordar que tanto los poblados de superficie como los asentimientos en cuevas fueron contemporáneos. No está claro por qué en ciertos puntos predominaron más unos que otros, pero todo parece deberse a un intento por adaptarse a las condiciones del medio por parte de los aborígenes. Aún así, es lógico pensar que las viviendas más grandes y mejor situadas pertenecieran a los grupos de mayor prestigio social. ¿Es posible que los grupos que poblaran uno y otro pertenecieran a individuos que tuvieran un diferente bagaje cultural? [1] Ante estas cuestiones sólo podemos hacer suposiciones. 

Las cuevas

Las cuevas naturales eran prácticamente inexistentes en Fuerteventura y las particularidades del relieve así nos lo de muestran. Por eso, no debe extrañarnos la búsqueda de otras alternativas por parte de los majoreros a estas formaciones. Mediante su ocupación, tanto en Fuerteventura como en el resto de las islas, se pretendía sacar el máximo rendimiento a las formaciones geológicas creadas por la naturaleza.  

FUENTE: CCPC.

A la escasez de construcciones naturales surgirán las casas hondas. Éstas no eran más que tubos de origen volcánico acondicionados con los más diferentes elementos arquitectónicos, tales como muros divisores de piedra seca, puertas adinteladas, entre otros… Las viviendas estaban situadas a 1 metro por debajo del nivel del terreno, de manera que entre la entrada y el piso de la construcción había que descender varios peldaños. 
____________________________
1. La problemática a la diversidad de los modelos de asentamientos se plantea en la obra de Juan Francisco Navarro Mederos y Mª del Carmen del Arco Aguilar, Los aborígenes. (Capítulo 2, pp. 18-19) .