domingo, 25 de mayo de 2014

La ciudad griega: Arquitectura civil y urbanismo


1) La vocación cívica de la ciudad griega

Entre los griegos de los siglos V y IV a.C., la arquitectura privada no tenía ninguna importancia. En general, el individuo evitaba destacar entre los demás ciudadanos; los griegos, sobre todo los de origen dorio, eran austeros en su manera de vivir. Quizá por ello la arquitectura doméstica era modesta y no tenía especial relevancia.

La formación de los jóvenes, la discusión filosófica o política, el comercio y, en general, todas las actividades públicas sucedían en un espacio común, el ágora, donde los edificios públicos se levantaban y embellecían con orgullo ciudadano, si bien el clima favorecía que muchas de las reuniones se hicieran al aire libre. El ágora era la plaza pública, no tenía una forma definida y se multiplicaba al crecer la ciudad; era frecuente que se rodease  de pórticos de columnas denominados stoas, en las que los ciudadanos se cobijaban del sol o de la lluvia. Las stoas que han llegado hasta nosotros son ya de época helenística y solían estar sufragadas por un particular, como las de Átalo en Atenas.

También en Atenas hay un edificio tardío, el Bouleuterion, lugar de reunión del consejo o Boulé, que era una asamblea política de carácter deliberativo. Tiene forma de hemiciclo y es un edificio cerrado, si bien su edificación pudo ser de una época en la que esta institución carecía ya de importancia.

2) La adecuación entre forma y función

Tanto en la arquitectura religiosa como en la laica, los griegos levantaron sus edificios ajustando la forma a la función. En Olimpia hay una serie de edificios vinculados a las pruebas de los atletas que tienen una disposición estrictamente pensada para cumplir la función para la que estaban hechos: es el caso del estadio, un recinto alargado para las carreras que se rodeaba de sencillas gradas al aire libre, o la palestra, edificio en torno a un patio cuadrado y porticado al que se abrían las estrechas habitaciones de los atletas y de sus preparadores.

La capacidad para adaptar la forma a la función con un mínimo de elementos tiene su mejor ejemplo en el teatro: el mejor conservado es tardío, del siglo IV a.C., y está en Epidauro, pero el modelo pudo ser anterior a la época clásica. Aprovechando el desnivel del terreno se forma el theatron (cávea para los romanos), espacio reservado para los espectadores, que rodea la orquestra, un recinto circular  donde el coro se movía y recitaba; frente al theatron y tras la orquestra estaba la skena, una plataforma rectangular y elevada donde se situaban los pocos actores que tenía la tragedia griega.

3) La ciudad helenística

Desde finales del s. IV a.C., la austeridad de los edificios públicos y la vocación cívica desaparecen de las ciudades griegas. En el helenismo surge, sobre todo en Asia Menor, el deseo de ostentación, y las ciudades se embellecen con efectos escenográficos en los que sus monumentos destaquen o sorprendan. El mausoleo de Halicarnaso, tumba del sátrapa Mausolo, es aun del siglo IV a.C., pero ya expresa este deseo de impresionar por el tamaño y la combinación de formas caprichosas.

4) Las ciudades griegas

En Grecia y el Peloponeso, la mayor parte de las ciudades importantes eran de fundación doria o incluso o micénica, y ocupaban emplazamientos elevados para facilitar su defensa. Tenían murallas y las viviendas se extendían por la ladera de forma bastante desordenada. Las ciudades jónicas, orientadas generalmente al comercio, también estaban amuralladas, pero eran por lo general más abiertas y ordenadas. Aquellas que nacieron como colonias o algunas de las que fueron reconstruidas tras las guerras médicas adoptaron un trazado ortogonal (aquel en el que las calles están limpiamente trazadas y se cruzan en ángulo recto). Las ciudades helenísticas también se planteaban con una forma premeditada, pero buscando efectos teatrales y largas perspectivas. 

En general, en todas las ciudades griegas se pueden distinguir tres zonas: el ágora (plaza cívica), la acrópolis (lugar de los templos,) y el espacio ocupado por viviendas privadas.

El ágora de Atenas

El ágora era uno de los pocos espacios abiertos de Atenas, que era una ciudad desordenada y con casas privadas muy humildes. Este espacio público fue en origen sólo lugar de mercado y, a partir del s. VI a. C., comenzó a utilizarse también para reuniones cívicas. El ágora estaba delimitada por distintas stoas entre las que destacaba el Pécile, donde estuvieron las pinturas sobre tabla de los grandes artistas del s. V y que sólo conocemos por descripciones, ya que se han perdido. A la derecha se situaban las sedes de las instituciones políticas, como el Bouleuterion y el Tholos, que era un edificio circular donde los miembros de la Boulé hacían comidas en común.

La Vía Panatenaica, que conducía a la Acrópolis, atravesaba el ágora y era lugar de procesiones solemnes y juegos deportivos. En el ágora también había altares al aire libre y algunos templos.

La ciudad de Mileto

Mileto estaba situada en una península muy recortada de Asia Menor y fue una de las ciudades jónicas más importantes. Fue destruida por los persas el año 494 a.C. y se reconstruyó a partir del año 479 a.C. La nueva ciudad se planteó de una forma completamente distinta a la anterior: frente a la desorganización del antiguo trazado, se planteó un plano ortogonal. Aunque este tipo de trazado no era completamente nuevo, el arquitecto que lo diseñó, Hippodamos, pasó a la historia como su inventor. La nueva organización de Mileto no afectaba exclusivamente a la forma, sino también a la distribución de actividades económicas y distintos grupos sociales que quizá ocuparían barrios diferentes. Hippodamos se ocupó también de proporcionar a la ciudad todo el equipamiento (lugares de ocio, comercio, estadios) y de construir una nueva muralla.

La ciudad de Esparta

Situada a orillas del río Eurotas, dominaba la cabecera de una rica llanura aluvial, habitada desde la época micénica, a unos 650 metros sobre el nivel del mar y protegida por las alturas del Taigeto y del Parnon, en un paraje sobrecogedor que venía a constituir el emplazamiento ideal de una polis griega.

La ciudad se conoce relativamente bien, al menos en teoría, gracias a la descripción pormenorizada que de ella hizo Pausanias en el libro III de su Descripción de Grecia. Destaca en primer lugar, el ágora, por donde comienza la visita, que según Pausanias es algo digno de verse. En ella se encuentran la mayor parte de los edificios públicos, y entre todos destacan el pórtico llamado Pérsico, que fue construido con los despojos de las guerras médicas, y varios templos.

Pausanias se hace eco de algunas peculiaridades que la apartan de las demás ciudades de Grecia: el considerable número de tumbas de héroes y reyes que aparecen aquí y allá en el interior de la ciudad y la falta de una acrópolis que merezca el nombre de tal: los lacedemonios (espartanos) no tienen Acrópolis en una altura visible desde cualquier punto como la Cadmea de Tebas o la Larisa de los argivos, sino que de las colinas que hay en la ciudad, a la que alcanza más altura, la llaman Acrópolis.

La arqueología ha confirmado todo esto y también algo más: que, al contrario de lo que ocurrió en otros núcleos urbanos griegos, el de Esparta nunca se convirtió en una verdadera ciudad.

Al griego debía parecerle más un conjunto de establecimientos rurales que un verdadero núcleo urbano. Se extendía sobre una serie de colinas de poca altura a la orilla derecha del río Eurotas, formando cinco agrupaciones principales, con amplios espacios libres entre ellos y sin un centro de ciudad semejante al que tenían las demás polis griegas. 

Hasta finales del siglo IV a.C. no contó siquiera con la protección de una muralla. Fuera de la ciudad se alzaban los templos y santuarios más importantes. Las ruinas de la ciudad antigua fueron alteradas en época romana por la construcción de varios edificios. Los restos más importantes de época clásica se concentran en la colina denominada Acrópolis.

Es ver a Zapatero y ponerme malo...

NOTA: Después de haberme peleado durante más de una hora con la herramienta de imágenes de Blogger, he sido incapaz de ajustar el tamaño de las capturas para que sean medianamente visibles al lector. En otras palabras: si queréis quedaros con la copla, os va a tocar mover ratón sobre los dibujitos. ¡Gracias!

No hace mucho José Luis Rodríguez Zapatero fue homenajeado por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) por la defensa que hizo de este colectivo durante los años que estuvo al frente del Gobierno (por si sois unos analfabetos disfuncionales, os recuerdo que fue el tío aquel que legalizó el matrimonio homosexual hace ya una porrada de años). A Zapatero se le podrán reprochar muchísimas cosas, pero sí es cierto que sus políticas sociales convirtieron a España en un país pionero e innovador. Negar lo contrario sería una de las mentiras de las gordas, de esas que tanto gustan a Alfonso Merlos, Isabel Durán y el Conde Drácula.

Lástima que después llegara la crisis económica y se jodiera todo...

Curiosamente, los mismos que reprochan al expresidente no haber visto venir la crisis (cuando no negarla) son los mismos que ahora afirman que estamos saliendo de la recesión y que las medidas de ajuste hacen milagros. Es de suponer que la ley del aborto o esa otra que limita el derecho de manifestación tienen que ver también con la crisis, claro. Otro tanto ocurre con esa amenaza de regular los comentarios ofensivos en la redes sociales (después del crimen de León, el amor está en el aire), como si de repente fuera algo que hubiese surgido de la noche a la mañana. Sobre esto último, hay una cosa que sí está clara: hay mucho descerebrado suelto. Pero también son ciertas un par de cosillas que no convendría que olvidáramos: 1) que hay determinados medios de comunicación que utilizan el lugar en el que están para atacar e injuriar a ciertos colectivos (como los universitarios, los inmigrantes y hasta una asociación de víctimas del terrorismo, por ejemplo); 2) que mientras el enaltecimiento del terrorismo etarra está perseguido, la extrema derecha se ampara en la libertad de expresión para escupir sus soflamas xenófobas con total impunidad; y 3) que la derecha no es nueva en estas lides, dado que ella sabe también como ensuciarse la boca en las redes sociales (y no, no es cuestión de caer en el error del "Y tú más", pero sorprende que se hable precisamente de esto ahora y no antes).

No hace falta decir que Zapatero es ahora mismo uno de los personajes más odiados del país. Tanto con crisis como sin ella, el expresidente las pasó canutas durante las dos legislaturas que pasó en la Moncloa. Y es que había gente que no lo tragaba ni con agua. De hecho, basta con nombrarlo en una tertulia de 13 TV para que la cabeza del presentador de turno empiece a dar vueltas y a escupir vómito verde. El sector más conservador de la derecha española (la que va a misa los domingos y zurra a sus mujeres en el nombre de Dios) nunca le perdonó que legalizara las uniones homosexuales. Y gracias a Russia Today (AKA "Putin Morning") he descubierto que los pastores evangelistas de Latinoamérica tampoco.

Legalizar el matrimonio homosexual... ¡Qué deshonra para la vieja Iberia y para Occidente! ¡Qué horror! Nunca hubo nada más espantoso y abyecto. Es lo que tiene votar a esos socialistas que hunden países y se hacen trajes a medida con las tripas de nuestros hijos (se dice que los zapatos de Rubalcaba están hechos con piel de neonato). Es más, ser mariposita debería estar penado, porque no es normal, no... Y encima eso de casarse... ¡Y por la Iglesia, Dios mío! Decididamente, Zapatero nos condenó a todos al ateísmo (y por ende, al Infierno) cuando aprobó su nauseabunda ley para que los invertidos dejaran de vivir en pecado.

Por supuesto que no faltan personas que piensan que tal medida obedece a una aterradora verdad: Zapatero es maricón y punto. ¿Que en el colegio, en vez de jugar al fútbol, te ibas con las chicas a echarte un partido de baloncesto? Coño, está clarinete: eras maricón. Aunque he de confesar que yo me lo pasaba en grande imaginándome ligeras de ropa a mis compañeras de juegos (había cada una...), sobre todo con esas camisillas cortas y... ¡Ejem! En fin, ¿por dónde íbamos? ¡Ah, sí! El que defiende el matrimonio entre maricones es maricón. Y no hay más música.

Evidentemente, si te gusta la poesía, eres gay; si en lugar de tener un hijo tienes una hija, eres gay (como el de todo buen maricón, tu semen tiene que estar contaminado por el gen de la feminidad); si lloras porque se ha muerto tu madre, eres gay (¡los hombres no lloran, coño!)... Y si le dices a tu novia que la quieres eres un mariconazo. Los hombres no debemos tener sentimientos. ¡Tenemos que ser más duros que el pan de ayer, joder! . Y guárdate de saber cocinar, leer y esas otras cosas que hacen las mujeres. Sobre todo leer... ¡Es malísimo! 

Luego están los que piensan que Dios nos ama (¡Como padre, no como hombre, cuidado!) y creen que tiene un plan maravilloso para todos nosotros...





















Lo dicho. Es una pena que el cristianismo predique el celibato antes de llegar al matrimonio (de ahí la frustración de más de uno), la monogamia y el desprecio hacia las mujeres. O al menos en teoría. ¡Yo, como hombre, me follo a quien quiero y como quiero, joder!

Ojo con el pollo este...







Russia Today es a Putin lo que la COPE, 13 TV y La Razón al Movimiento Nacional. Eso es así y punto. Putin es el nuevo Mesías que redimirá a la Humanidad y hará que llueva café en el campo. Pensadlo bien: su historia concuerda perfectamente con la parábola del Hijo Pródigo (de espiar para la KGB comunista pasó a reconocer el derecho a existir de la santa Iglesia Ortodoxa), promete derrotar al impío capitalismo yanki (heredero de Sodoma, Gomorra y la pedorra esa de Babilona con la que tanto dan la brasa en la Biblia) y, de paso, obligar a las mujeres a llevar velo para que así los hombres no tengan oscuras tentaciones... Que digo yo que de rechazar la sexualidad de las mujeres a montárselo con un tío no hay más que un paso, oiga...

Lo que sí está claro es que defender las uniones del mismo sexo es algo anticuado, como las hombreras, los pokémon y decir aquello de "¡Guay del Paraguay!". Por eso nuestros talibanes favoritos nos dan una auténtica lección de modernismo. ¡Tomad nota, hipsters del mundo!








¡Ojo! Los homosexuales no solo son pecadores. También están enfermos, los pobrecitos... Es preciso rezarle a Dios para que algún día inventen un antídoto contra el virus del mariconeo.

Como los masones, los plutócratas y el pato Donald, los homosexuales dirigen el mundo, controlan corporaciones y derriban gobiernos contrarios a sus intereses. ¿O es que ya no se acuerdan de aquel dictador que sustituyó el culebrón de las cuatro de la tarde por la santa misa? Pues eso.





Menos mal que todavía hay gente con algo de sentido común...





Los latinos nos tienen una inquina que no es normal. ¿Que Zapatero aprueba el matrimonio homosexual? ¡España es la viva estampa de la decadencia y del pitorreo! Si es que desde que Cortés y Colón estuvieron por allá no nos pasan ni una... España flota sobre una balsa de aceite que ríete tú de la del Pacífico. Somos un país de risa... como Portugal.















¿Que te sale un hijo mariposón? Eso es porque no lo has educado bien. 







Lo que sí está claro es que el maricón no nace, se hace. Y aquí paz y después gloria...





¿Ustedes conocen la expresión "Respeto tu opinión, pero me pareces un gilipollas"? Pues como todo en esta vida, también tiene su variante "homochechual". Vean al primaveras de más abajo enarbolando la bandera del respeto y la tolerancia. ¡Y qué a gusto se habrá quedado, el gachó! Eso sí, cuando una cosa no es natural... Pues no es natural y punto. ¡Vamos hombre...! Homosexuales... Dentro de poco hasta querrán votar...









¡Un momento! ¿Dónde dices que has estudiado, pollo?





¡Ah, bueno! Eso ya lo explica todo... No todos los días uno tiene la posibilidad de estudiar en la sagrada Universidad de San Martín de Porres, patrón del chocolate con churros, el cine porno y las chorras de metro y medio...

Nuestros hermanos de Latinoamérica nos la tienen jurada, sí... ¡Pero anda que los que aquí dentro! ¿Homosexuales y socialistas? ¡Todos son lo mismo! Los socialistas trajeron el hambre, el desempleo y el SIDA a España. ¡Qué pena que no haya campos de concentración para esos traidores a la patria! ¡Y Zapatero, señor...! Stalin, Kim Jong Il y Chávez no tenían nada que envidiarle. Gracias a él retrocedimos a niveles propios del Pleistoceno (donde muchos fachas, por cierto, se sienten a sus anchas. Vean si no a Isabel San Sebastián). Zapatero quemaba iglesias, mojaba la Sagrada Forma en el café y se hacía bocadillos de niños chicos cuando le entraba el hambre. ¡Qué diferente resultaba todo en tiempos de Fran... digoooo... de Aznar! Aznar tiene que volver y devolver a nuestro glorioso país su perdido esplendor. ¡España tiene que volver a convertirse en una Unidad de Destino en lo Universal!








¿Legalizar el matrimonio homosexual es ir contra los Derechos Humanos? Yo pensaba que era al revés...

Y por supuesto no puede faltar el clásico "Zapatero y sus zapatos". ¡Si es que los fachas son unos portentos del humor! Que se lo digan si no a ese gran cómico que es Alfonso Merlos. Sus editoriales son más divertidos que La Hora Chanante y dos temporadas de "Cosas de casa" juntos.





Sea como sea, cualquier momento es bueno para ponerse místico, ya sea mientras nos la estamos sujetando para echar un meo o bien mientras le indicamos a Dora la Exploradora el camino de la santidad y la rectitud... que no pasa por meterse en la cama con el mono Botas, precisamente...


jueves, 15 de mayo de 2014

San Agustín - La felicidad de los emperadores cristianos: su autenticidad (y III)

El emperador cristiano, según San Agustín, gobierna correctamente. Es un gobernante justo y piadoso que deshecha la altanería y que forma parte de la Ciudad de Dios cuando somete su poder a los dictados divinos. Parece que en este punto San Agustín confronta a los emperadores cristianos con los paganos, calificando a estos últimos de adoradores de demonios.

El emperador cristiano es feliz porque adora y teme a Dios. Antepone sus obligaciones morales por encima de su ambición personal. Cuando ejecuta una sentencia lo hace confiando en la redención del reo. Su papel recuerda mucho al de un religioso que consagra su vida a Dios. No es rencoroso ni vengativo. Sigue los preceptos de la divinidad porque sabe que está destinado a otra vida.

Es bastante curioso señalar las diferentas existentes entre el emperador cristiano de San Agustín con el césar pagano de los primeros tiempos del Imperio. Mientras que el emperador cristiano (siempre según San Agustín) era la personificación de la virtud consagrada a Dios, el emperador pagano era la representación de Dios en la tierra. A través de este ejemplo podemos ver los atributos que representaban a los miembros de la comunidad de la Ciudad de Dios y la Ciudad Terrenal respectivamente.

Pese a los buenos propósitos de los que San Agustín hace gala en sus escritos, el poder de la jerarquía eclesiástica y las creencias cristianas de los nuevos emperadores no impidieron la persecución y las matanzas (muchas veces ordenadas por los propios emperadores) de aquellos que conservaron sus ideas paganas, relegando de esta forma la intolerancia religiosa a la misericordia propugnada por San Agustín.

BIBLIOGRAFÍA:
  • ASIÁN PEÑA, José Luis. Manual de Historia Universal. Editorial Bosch. Barcelona. 1959. 612 páginas.
  • MANGAS, J. La Roma imperial. Cuadernos de Historia 16: Historias del Viejo Mundo Nº 13. Madrid. 1988. 130 páginas.
  • PREVITÉ ORTON, C.W. Historia del mundo en la Edad Media (Tomo I): Desde el Bajo Imperio hasta la disolución del Imperio Carolingio. Editorial Ramón Sopena. Barcelona. 1967. 519 páginas.
  • VVAA. Enciclopedia Santillana. Datos, hechos y nombres imprescindibles. Grupo Santillana de Ediciones. Madrid. 2001. 1734 páginas.
  • VVAA. 20.000 Biografías breves. Libros de América. Nueva York. 1963. 895 páginas.

San Agustín - La felicidad de los emperadores cristianos: su autenticidad (II)

Antes de pasar a analizar el texto en sí, convendría hacer una reflexión de la importancia de La Ciudad de Dios en los preceptos de San Agustín. En esta obra, una de las aportaciones originales del pensamiento del obispo de Hipona es su interpretación de la historia y el Estado. El Universo se convierte más bien en el escenario de un drama real protagonizado por Dios y los hombres. En relación a ese drama, San Agustín reconoce igualmente una tensión entre la Ciudad Terrenal (la de quienes se aman a sí mismos hasta el desprecio de Dios) y la Ciudad de Dios (la de quienes aman a Dios hasta el desprecio de sí mismos). Aquéllos es el Estado; ésta, la Iglesia. La Iglesia debe conformar moralmente la estructura del Estado mientras que el Estado no es como tal un instrumento político de Dios.

Portada de una edición contemporánea de La Ciudad de Dios. FUENTE: Eva Mater.

San Agustín sostiene que todo poder tiene su origen en Dios, con la independencia de cuál sea la forma en que llegue a sus gobernantes. Esta concreción la deja en manos de los hombres. El llamado agustinismo político deduce de las doctrinas agustinianas la subordinación del poder político al religioso. El episodio más conocido en esta relación es la coronación de Carlomagno, rey de los francos, por el Papa León III, en Roma, en el año 800: el poder religioso bendice al terrenal y éste, a su vez, garantiza protección a la cristiandad. De este modo, y si nos ceñimos al texto, el emperador cristiano de San Agustín se convierte en el salvaguarda del cristianismo frente a paganismo y las herejías cristianas que por entonces circulaban por el Imperio.

Coronación de Carlomagno. FUENTE: Ven a mi mundo.

La expansión del Cristianismo en Occidente consagra la existencia de dos autoridades: la terrenal y la religiosa. Esto da lugar a la discusión de sí se deben fundir en una sola, o, de mantenerse ambas, cuál debe ser la dominante. 

Busto de Teodosio I, el emperador que proscribió el paganismo. FUENTE: Economía Profundiza Teodosio.

Las rivalidades existentes entre los diferentes patriarcados que componían el Imperio (Roma, Constantinopla, Antioquia, Jerusalén y Alejandría) terminaron por confundir la autoridad religiosa con la civil. A menudo, las pretensiones de cada patriarcado coincidían con los intereses de las autoridades que gobernaban en sus territorios.

Edición contemporánea (en este caso, de Alianza Editorial) de las Confesiones de San Agustín. FUENTE: Juan Carrión.

Y es que si analizamos bien en texto, casi puede decirse que San Agustín se congratula por el poder que había alcanzado el cristianismo en las altas esferas del gobierno romano y de su subordinación a la autoridad divina. Para San Agustín, los emperadores son felices no por los logros por los que eran vitoreados antes de abrazar el cristianismo, si no por seguir los dictados de Dios. El resto del texto es una serie de ejemplos por los cuales el emperador puede empezar a considerarse feliz “ahora en esperanza, y (…) cuando llegue lo que esperamos”.

San Agustín - La felicidad de los emperadores cristianos: su autenticidad (I)

El autor del texto es San Agustín de Hipona, obispo, doctor y padre de la Iglesia latina. Hijo de un magistrado romano, se educó en el cristianismo pero preocupado por el problema del mal, se inclinó posteriormente hacia el maniqueísmo. Poco después sus inquietudes filosóficas le orientarían hacia el neoplatonismo. En Milán entró en contacto con San Ambrosio y, de manos de éste, abrazó la fe cristiana, llegando a ser obispo de Hipona. Desde su conversión al cristianismo, su pensamiento se dirigió a comprender lo mejor posible el contenido de su fe, utilizando para ello una técnica filosófica cuyos elementos principales se basaban en el neoplatonismo. Entre sus obras destacan los Soliloquios, las Confesiones y La ciudad de Dios, primera reflexión cristiana sobre la historia y su sentido.

San Agustín según un pintor barroco. FUENTE: Wikimedia Commons.

En el texto, San Agustín reflexiona sobre la rectitud y las virtudes que debían poseer los emperadores romanos. Su concepción sobre la humildad que debían tener los gobernantes dejó una profunda huella en los intelectuales que vivieron en la Alta Edad Media, tal y como fue el caso de San Isidoro de Sevilla, cuyos preceptos recuerdan extraordinariamente a los del obispo de Hipona.

La visión de Constantino. FUENTE: Obispado de Alcalá de Henares.

El cristianismo había alcanzado cierta consideración entre los romanos cuando Constantino promulgó el Edicto de Milán. Con la promulgación de este decreto no se buscaba el reconocimiento de esta religión como la única creencia oficial del Imperio, si no levantar sobre ella las medidas prohibitivas que habían sido aplicadas por Diocleciano y sus antecesores.

Escena que representa la promulgación del Edicto de Milán. FUENTE: Activa Musicología.

La benévola política de Constantino hacia los cristianos fue continuada por su hijo Constancio, quien condenó las creencias paganas hasta el punto de ordenar el cierre de los templos dedicados a los antiguos dioses. El nuevo emperador aprobó numerosas medidas que favorecían a los cristianos, sobre todo aquellas que estaban destinadas a la clase sacerdotal. Durante el reinado de Teodosio, artífice de la separación del Imperio en Oriente y Occidente, el cristianismo se convirtió en la religión oficial de Roma, llevándose a cabo el total abandono de las ideas paganas y la persecución de los que todavía adoraban a los dioses grecolatinos.

lunes, 12 de mayo de 2014

Fallo de la 87ª Edición del Concurso de Microrrelatos Bubok

Como cada quince días, ayer volvíamos a clausurar el Certamen de Microrrelatos Bubok. Los ganadores de esta edición fueron Rosa García Panera (nuestra entrañable Zara_x) y su estupendo relato "Transacción", el cual podéis leer a continuación:

TRANSACCIÓN

FUENTE: BBC.

Hoy los cerdos aún no han comido, pensó Lang Sao, si seguimos así morirán.
Paseó la vista por los campos asolados. En el patio, su hija Fen Chun acarreaba agua del pozo. No podía mirarla a los ojos, sentía vergüenza. ¿Qué podía hacer? ¿De qué vivirían? Sin los cerdos no tendrían dinero y sin dinero ¿qué sería de sus hijos?
Aquella mañana, Zhao Xin el cacique, le había propuesto un "negocio":
—¡Véndeme a tu hija Fen Chun!
Salió de allí asqueado.
Luego lo pensó mejor. No podía dejar que los cerdos murieran.

La clasificación final quedó tal como sigue:
  1. Transacción – Zara_x – ENCINA: 60,5 puntos
  2. Ladrillo, madera y paja – Ernie – PINO: 57,5 puntos
  3. Morir… dormir – lasacra – CEDRO: 55,5 puntos
  4. Muerte en la granja – jpiqueras – OLMO: 47,5 puntos
  5. Oportuno oportunista – ElCubo – ROBLE: 47 puntos
  6. El cortijo – carlos_maza – FRESNO: 45,5 puntos
  7. Benjamín protesta – Raitann – ABEDUL: 42 puntos
  8. La confesión – miguelmig – SAUCE: 31 puntos
  9. Pompeya – DanielHR – HAYA: 26,5 puntos (perdió la mitad de los puntos recibidos por no votar)
Aun falta que Zara abra los hilos correspondientes para la Edición 88 pero, si estáis interesados en concursar, basta con que le echéis un vistazo a las bases. Asimismo, podéis leer los relatos pertenecientes a la edición 87 haciendo clic aquí.

Y ahí van mis comentarios a los relatos de esta quincena:

OPORTUNO OPORTUNISTA (7): Un relato estilo "muñeca rusa" con más de un recurso bajo la manga. La idea es brutal: un policía se saca un dinero extra filtrando a la prensa datos puntuales del secreto de sumario. Pero la bola de nieve no ha hecho más que empezar a rodar, porque el muy cabronazo es el que comete los crímenes para así atraer a los periodistas. La narración es algo espesa y poco fluida, obligándonos a releer el texto más de una vez para disfrutarlo en condiciones, pero mola bastante. Ojo, eso sí, al autoparódico título, que no pega nada con el contenido del relato.

TRANSACCIÓN (7): La pobreza conduce a la desesperación. ¿Es preciso sacrificar a nuestra hija por el bien de la familia? Quiera Dios que nadie tenga que tomar la decisión de Lang Sao. Micro bastante correcto y muy original. Estupendo trabajo. Muy bien.

LA CONFESIÓN (4): Ojo a las erratas, pueden dar algo de mala imagen ("prao" por "prado"). ¿Una sentencia a muerte por robar unas bragas? ¿En serio? A todo esto, ¿en qué época transcurre la historia? Ningún tribunal condenaría a muerte a un reo por robar unas bragas. Ni siquiera en fechas tan lejanas en el tiempo como la Edad Media o la Edad Moderna. Me queda claro que el texto es una pequeña broma, pero la situación es tan inverosímil que anula esa "confesión" final.

EL CORTIJO (6,5): Un drama familiar de los de antes (de España Negra casi), con tierras y herencias de por medio. Es un micro muy interesante. Casi dan ganas de saber qué historia hay detrás de toda la escena. Muy bien.

MORIR... DORMIR (8): Después de un texto con todo un andamiaje detrás como "El cortijo", se agrade encontrarse con algo tan breve y conciso como este micro. Estamos ante el patético testimonio de un perro que ignora la muerte de su amo. La ambientación es tan trética como truculenta: los primeros rayos del sol traen consigo el despertar de todos habitantes de la granja... menos de uno. Como microrrelato, es un texto redondo. Notable.

MUERTE EN LA GRANJA (4): A ver, ¿se supone que los nietos de la abuela se han puesto hasta arriba de setas alucinógenas y no pueden cuidar a los animales? ¿Es eso? Bueno, como "gag", tal vez podría funcionar, pero tengo la sensación de que el relato fue escrito con algo de desidida. Le falta algo de chispa, ¿no? Por otro lado, creo que tampoco funciona como broma. Me faltan el trasfondo y el remate final que coronaría la "coña". Espero no haber sido muy duro con el autor.

LADRILLO, MADERA Y PAJA (7,5): Una revisión del cuento de “Los tres cerditos” pero adaptado a los nuevos tiempos, con el lobo dispuesto a beneficiarse de la orden de desahucio de rigor. Texto original, fresco y con su punto de mala leche. Mola. Nunca antes una frase de inicio había sido tan bien utilizada. Colosal. Muy bien.

BENJAMÍN PROTESTA (8,5): Otro que tal. Orwell nos dejó claro que las revoluciones son un día de fuego y mil de humo. Y es que hay oportunistas que están dispuestos a hacerse dueños de la situación para su propio beneficio (en este caso, el sinvergüenza del cerdo de “Rebelión en la granja”). El guiño me ha parecido tan genial que no podía menos que darle mi medalla de oro en mi podio particular. ¡Genial! Notable alto.

viernes, 9 de mayo de 2014

¡Qué gusto vivir aquí!

Ayer me dio por hacer uno de esos cuestionarios tan chorras que uno puede encontrarse en cualquier página de Internet a cinco pesetas el kilo. Mediante una serie de preguntas bastante tontas, estos tests son capaces de decirte desde qué personaje de La Guerra de las Galaxias eres hasta el tipo de enfermedad venérea que podrías contraer si hubieras vivido en la Edad Media, pasando por si eres más de ladillas que de piojos o si serías un buen tronista de "Hombres, mujeres o viceversa", valga la redundancia.

El test te proponía una serie de cuestiones del tipo "¿Qué preferirías cenar esta noche?", "¿Cuál de estos actores te gusta más?", "¿Prefieres pasar frío o calor?", ¿Te gusta más el otoño o la primavera?", "¿Eres gilipollas o eres tonto del culo?", etc. Mediante el empleo de complicadas técnicas de correlación estadística sacadas directamente de la Super Pop, el sistema te asignaba el país que más se ajustara a las repuestas que hubieses dado. Por consiguiente, tal país sería aquel en el que tendrías que haber nacido. No sé si me he explicado bien. Se me da fatal tener que explicar cómo funciona algo tan fácil y gilipollas como un test.

Exacto, de ahí que la mayoría de las actualizaciones de mis contactos sean una puta basura.

Este ya es un acuerdo más razonable...

A mí te tocaron las Islas Barbados... Con dos cojones. No hay más que echarle un vistazo a este blog para saber que me va el buen rollo y la diversión.

Y yo en plan:

“Yupi...”

Las posibles respuestas incluían Tailandia, Australia, Italia, las Maldivas... y España. Sí, España, ese encantador país donde la Justicia va tan lenta que tiene que ir en taca-taca y en el que se considera una tragedia nacional haber perdido nueve canales de la TDT. Y eso por no hablar de las comparecencias del presidente por pantalla plana, las películas de Paco Martínez Soria en 13 TV y la gente que va a los partidos de fútbol solo para tirarle plátanos a los jugadores (otro día hablaremos de las campañas antirracistas promovidas por grandes multinacionales a las que la situación en el Tercer Mundo les importa una carajo).

Vale, España es un país de mierda, pero también tiene su encanto. Tenemos... este... eh... a ver... una Selección de Fútbol que ha ganado tres títulos consecutivos... eh... uh... una Semana Santa que ríete tú de la de México... y... y... ¡Y una Selección de Fútbol que ha ganado tres títulos consecutivos!. Y que conste que estoy muy orgulloso de esto último, dado que soy de los que arrojan el televisor desde el balcón cuando la Selección pierde. Ya digo, España, con sus más y sus menos, es un país que está muy bien. Lástima que haya gente que se tome eso de la identidad nacional muy en serio.


No pasa, nada la opinión de Sergi es tan válida como la de cualquier otro. Con un Ministro de Educación que dice que hay demasiadas universidades (¿ustedes saben la cantidad de dinero que se desperdicia ahí? ¡Y encima para criar parásitos y gandules!) y una clase empresarial que afirma que, tal y como están los tiempos, lo mismo daría irse a Laponia que meterse a puta, yo también me cagaría en España y me limpiaría el culo con la bandera.

¿Había dicho que hay gente que se toma eso de la españolidad muy en serio? ¡Claro que sí!




¡Por supuesto! Eso mismo es lo que el Gobierno le dice de forma velada a los inmigrantes cuando coloca las concertinas en Ceuta y Melilla. O cuando Sanidad les retiró la tarjeta sanitaria (¿qué es eso de que los negros tengan derechos? ¡No, hombre, no!). O cuando los trovadores del régimen afirman que Malí ni siquiera es un país. Si no te gusta, vete y no te quejes. Así sobrará más para los que quieran quedarse. Por cierto, “España” se escribe con mayúscula. Es nombre propio :-)



Ya, pero es que hay gente que no tiene ni para comer. ¿O es que no has visto ese programa tan maravilloso que es “Entre todos”, María? Igual el copago farmacéutico también te suena. Es decir, no es el Estado el que me paga las medicinas (eso era antes). ¡Me las pago yo! Y eso sí puedo, cuidado...


No sigas por ahí, no sigas por ahí, no sigas por ahí...

¡Ya está! ¡Ya se ha liado!




















Venga, algo de buen rollo, please...








¡Uf, eso duele mucho, Sergi...!






Si es que es la verdad...








Meter en el mismo saco a delincuentes e independentistas no suele dar buen resultado. Es más, yo creo que hasta mucha gente se sentiría ofendida. ¿Ustedes saben lo que es que lo comparen a uno con El Dioni? Hablando ya un poco más en serio, empiezo a entender un poco mejor la pataleta que tienen agarrada algunos catalanes con el tema de la independencia. Con comentarios tan burros como el del pollo de más abajo, cualquiera se agarraría un soberano cabreo.






“Odiar a tu país no es una opinión respetable”... Entiendo...



Por supuesto, nos encontramos con el típico caso de alguien que habla como un facha, se expresa como un facha, defiende argumentos propios de un facha... ¡Pero amigo...! ¡No es facha!



“La izquierda es antiespañola y nos oponemos férreamente a ella […] La “antiespaña” es borrega por naturaleza”... Supongo que también lo serían Lorca, Sánchez Albornoz, Rafael Alberti, Miguel Hernández, Sender,  Antonio Machado, Max Aub, Juan Ramón Jiménez, Buero Vallejo... Todos borregos e intelectualmente mediocres, sí... Solo los que se dejan la piel por engrandecer a la patria pueden reafirmarse intelectualmente (qué bonita palabra, ¿verdad?). ¿Cómo decía aquel...? ¡Ah, sí!... “¡Muera la inteligencia! ¡Viva la Muerte!”.

Y así sigue la cosa...


¡Eso, coño! Hay que acabar con los politicastros y dejar que un nuevo Franco o Primo de Rivera nos ponga a todos derechitos...


Gallego tenía que ser... Como Paquita la Culona... De todas formas... ¡Bah! Venga, hombre... Dilo ya, que no se diga... ¡Vamos, dilo! ¡Que sé que lo estás deseando! ¡DILO!



¡Cuánto daño, han hecho Pío Moa y César Vidal, señor!


“Nada justifica ser antiespañol... Ni siquiera la libertad de expresión”. ¡Ostia! ¿Seguimos en 1975?

Si es que los que somos de izquierdas damos mucha pena... Nos pasamos todo el día alcoholizados y dándole a los porros, como unos que yo me sé. ¿No decía Míster T. aquello de “Pena me dan los que toman drogas”? Pues eso. 

¡Mira, Joaquín! ¡Una tiraflechas! ¡A quemarla, a quemarla...!

¡Esperen! Creo que Joaquín todavía quiere decir algo...


De eso nada, chaval. Con la enorme lección de humildad, sapiencia y tolerancia que nos has dado, quien no te aplaude es porque no quiere. ¡Óle tu polla con chorreras! De hecho, tu actual compañero sexual debe de haber puesto huevos, porque te ha salido un imitador... Un poco light, eso sí...



“Mi opinión debe ser respetada y me la guardo para mí, por eso la posteo en Facebook”... Ya, ya... Como aquel que dice que no quiere que le vean llorar y luego sube fotos suyas a Instagram llorando a lágrima viva... Por otro lado, a unos la educación les sale más cara que a otros... En cuanto al rollo de “los que se van son unos cobardes”, me parece un comentario tan ofensivo que ni siquiera voy a molestarme en contestarlo... Supongo que todo eso de la fuga de cerebros es un cuento chino. ¿Que el Estado se niega a seguir subvencionando tus investigaciones contra el cáncer y sopesas irte a Estados Unidos? Mejor quédate en España y dedícate a fregar suelos, que no están las cosas para andarse con remilgos.


Nada, si es que quien no se va es porque no quiere... Solo aquellos que hayan estudiado en la prestigiosa Universidad de la Vida comprenderán los planteamientos de nuestro amigo Aitor. Por otro lado, eso de confundir la libertad con el libertinaje... Mira que hacía tiempo que no escuchaba esa frase... ¡Un momento! ¿No será qué...? ¡Abuela! ¿Eres tú?


Ahí le has dado... Es que es ver la bandera del pollo y se me pone más dura que el palo de una escoba...

Luego hay gente que nunca está contenta con nada...






Bueno, en lo único que estamos de acuerdo es en que no estamos de acuerdo...