lunes, 30 de junio de 2014

La importancia de la orchilla en el comercio canario (XIII)

LIBRO XVII, Capítulo 1, Resumen de la erección de la catedral de Canaria 

(…) Sin embargo de esta propensión de los prebendados de Lanzarote a no residir en su iglesia, vimos que en la instancia que el deán y cabildo de Rubicón siguieron en Roma contra Diego de Herera, su señor, cuando les obligaba a contribución del derecho de quintos, alegaron sus tareas apostólicas en nuestras islas, <>. (…) 

LIBRO XVII, Capítulo 8, Forma del cabildo y distribución de rentas decimales

(…) Para la administración de las generales hay una contaduría con seis oficiales contadores, siendo uno de los dos mayores un prebendado. Divídese la masa de los diezmos en esta forma: dos novenos para las tercias reales, y del resto una tercera parte para la mitra, otra para la mesa capitular y otra para la fábrica de la catedral, fábrica de las parroquiales y beneficios curados de la diócesis. Las distribuciones diarias se acabaron de arreglar en el pontificado de don Cristóbal de la Cámara y Murga. El diezmo de la orchilla, en que no tienen parte las tercias reales [2], y el de loz azúcares, controvertidos mucho tiempo por los dueños de los ingenios, están consignados para las mismas distribuciones y para el pontificial, según los estatutos, si bien tienen parte en ellos las fábricas y beneficios de La Palma y de Daute, como también las tercias reales. Las constituciones sinodales del obispado han declarado las cosas de que se deben pagar diezmos y primicias, como asimismo el modo que hay de hacer las rentas. Durante todo el siglo pasado y a los principios del corriente se regulaban las rentas de la mitra por de veinte y cinco a treinta mil ducados y las de cada prebenda de ochocientos a mil ducados. Pero actualmente parece que han subido unas y otras. 

LIBRO XVII, Capítulo 23, Distribución de las rentas de los beneficios (nota al pie)

Ahora, pues, si se deseare saber en qué conformidad se distribuyen las rentas decimales de todo el obispado entre su catedral y estos beneficios, véase aquí una idea clara. De cada beneficio se saca por punto general un ocho o un diez por ciento para los hacinamientos, y lo demás se parte por nueve. El rey tiene dos de estos novenos, y los otros siete se subdividen en tres partes iguales: una para el obispo, otra para el cabildo, y la otra se vuelve a subdividir en otras tres partes, de las cuales toma una la fábrica de la catedral, otra la fábrica de la parroquial del beneficio y otra el mismo beneficio, que se distribuye con los beneficiados respectivos [3]. Pero en esto se notan algunas excepciones. 

LIBRO XVIII, Capítulo 4, Del convento de Fuerteventura y verdadera época de su fundación

(…) En la competencia que el obispo don Juan Frías y su cabildo de Rubicón tuvieron con Diego de Herrera sobre los diezmos de orchilla, sangre de drago y conchas, como también sobre la contribución de quintos y de herbajes, el convento de Fuerteventura, haciendo causa común con el clero secular y ponderando sus apostólicos sudores en las Islas, agenció en Roma cerca de Sixto IV, que había sido franciscano, la bula que, confirmada por Inocencio VIII, declaraba la obligación de pagar diezmos de aquellas cosas a la Iglesia y la exención de la gabela de quintos a los eclesiásticos. (…)

Bibliografía:
  • Viera y Clavijo, Joseph de, Noticias de la Historia General de las Islas de Canaria (Edición de Alejandro Cioranescu), Goya Ediciones, Santa Cruz de Tenerife, 1967, 2 tomos.
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2. El mismo licenciadoCarvajal intentó en 1637 exigir el derecho de tercias del diezmo de orchillas; pero, habiéndose defendido el cabildo con la posesión inmemorial en que estaba de consagrarlo inmediatamente al culto divino, sin que se entrase en el globo de los diezmos, obtuvo también sentencia favorable en la Real Audiencia. Sin embargo, parece que este litigio se ha resucitado en nuestros días por parte del fiscal de la real hacienda. Tampoco tienen parte en el diezmo de orchillas las fábricas ni los beneficios parroquiales de Canaria, Palma y Tenerife, pero sí el del Hierro. El modo que hay de repartir el globo de estos diezmos es el siguiente: sean, por ejemplo, 200.000 maravedís; el diezmo, que son 20.000, es para la fábrica de la catedral, y el resto, que son 180.000, se parten por mitad entre el obispo y el cabildo, esto es, a 90.000 maravedís.
3. Parece que en lo primitivo tuvo parte el beneficio del Hierro en el diezmo de las yerbas pastel y orchilla arrendado a dinero, pero habiéndose suspendido su percepción por los años 1608 y pedido su reintegro, el licenciado Arteaga, beneficiado de aquella isla, como el cabildo averiguase la antigua  posesión, mandó, por su acuerdo de 11 marzo de 1655, que se diese parte en dicha renta a aquella parroquial. 

Tipos de fuentes

Una fuente histórica puede definirse como todo aquel documento escrito u objeto material que aporta información para reconstruir el pasado. Son, por lo tanto, la materia prima con la que el historiador trabaja, el cual, en función del método científico, aplica una serie de técnicas sobre las mismas con el fin de sacar de ellas los máximos datos posibles, que llevarán posteriormente a una serie de conclusiones. Cualquier estudio que no utilice fuentes y, además, no se citen adecuadamente para demostrar los argumentos que se vierten, no puede ser creíble.

Las fuentes históricas son muy variadas. Cualquier elemento procedente del pasado es susceptible de convertirse en tal. Así, por ejemplo, cualquier cosa que hoy en día escribamos o utilicemos será el día de mañana una fuente histórica. Realizar una lista de ellas sería totalmente inabarcable, pero sí que podemos realizar diversas clasificaciones en función de una serie de criterios.

Normalmente se suelen clasificar en dos grandes grupos: las fuentes primarias (directas) y las fuentes secundarias (indirectas). No obstante, las segundas provienen de las primeras. Se trata de escritos que hablan del pasado, pero que se elaboraron tiempos después de los acontecimientos que se tratan. Son las obras historiográficas, es decir, las investigaciones de los historiadores, ya sea en libros, artículos, documentales... Estas fuentes son utilizadas posteriormente por otros historiadores para elaborar sus propios estudios, puesto que sería impensable empezar siempre desde cero.

Sea como fuere, nos centraremos ante todo en las fuentes primarias, las cuales provienen directamente del pasado. Estas pueden dividirse, a su vez, en fuentes escritas y no escritas.

FUENTES ESCRITAS

Como su nombre indica, son fuentes que están independientemente de la grafía , idioma o soporte. Respecto a esto último, estas pueden estar en tablillas de cera, cerámica, metal, piedra, papiro, pergamino e incluso los modernos soportes informáticos.

1. Fuente documentales: Es toda la documentación que se ha ido generando a lo largo del tiempo, ya sea por los entes públicos o, en su caso, por personas privadas. Gran parte de este tipo de documentos se encuentran en archivos históricos. Así, por ejemplo, en España hay cuatro archivos estatales: Archivo General de Simancas, Archivo Histórico Nacional de Madrid, Archivo General de Indias de Sevilla y el Archivo de la Corona de Aragón en Barcelona. A lo que se suma los archivos históricos provinciales y de las distintas instituciones públicas, privadas e incluso familiares.

Pueden ser clasificadas en:

1.1 Políticas: Todo aquel escrito que tiene relación con la actividad política como discursos, actas de reuniones, documentación diplomática...

1.2 Legales: decretos, leyes, órdenes, tratados, sentencias judiciales...

1.3. Estadísticas: Entra aquí la documentación de todo tipo de registros como libros parroquiales, censos, registros civiles, cuentas, etc. Todos ellos nos aportan una amplia cantidad de datos que únicamente pueden ser usados si se vuelcan en gráficos o tablas.

1.4 Cartográficas: Se podrían clasificar como documentación no escrita, pero, por lo general, los mapas, planos, etc. suelen ir acompañados de escritura.

1.5 Numismáticas: Aquí entrarían las monedas, así como billetes en las épocas más modernas. Por norma general, las acuñaciones monetarias llevan siempre algún tipo de grafía, aunque puede darse el caso contrario.

2. Publicaciones periódicas: Es decir, prensa diaria y revistas. Su existencia se remonta al siglo XVIII y hasta el siglo XIX no se convierten en algo habitual. Nos explican lo que sucedía en el día a día de una época, lo que las convierte en una fuente de gran valor.

3. Obras literarias o científicas: Son obras que se escribieron en una época concreta y que tratan temas muy diversos. Desde novelas, poemas y ensayos. hasta obras de investigación e himnos. Nos permiten conocer la mentalidad de la época y otros datos que no aportan las fuentes documentales. Cabe mencionar que este tipo de fuente puede contener a su vez referencias o incluir textos legales o políticos.

4. Las memorias y diarios personales se podría que tienen un carácter especial, puesto que en la mayoría de los casos se escriben con intención de que queden para la posteridad. El historiador debe ser cuidadoso, ya que muchos de los hechos son modificados o alterados en función de los intereses de quien escribe.

5. Correspondencia o documentación personal:  Se puede englobar aquí cartas, borradores, notas, etc. que alguien generó para sí mismo o para unas pocas personas, pero sin que existiera la intención de que las leyera el gran público.

FUENTES NO ESCRITAS:

1. Todas las fuentes artísticas desde la arquitectura hasta la escultura, pasando por el arte rupestre.ropas

2. Objetos cotidianos: Ropajes, instrumentos de trabajo, adornos, vehículos...

3. Fotografía, cinematografía y grabaciones sonoras: son unas fuentes que se empiezan a producir bien entrado el siglo XIX o incluso el XX. Son fuentes de gran importancia para la Historia Contemporánea y Reciente.

4. Fuentes orales: En la Historia Reciente, cuando todavía quedan personas vivas que presenciaron acontecimientos, el historiador les puede entrevistar y sacar datos a partir de sus comentarios. Claramente, al igual que ocurre con memorias y diarias, el entrevistado puede dar una visión distorsionada a conveniencia del público o por la forma en que este los recuerda.

Finalmente, podríamos hacer un apartado especial para las fuentes arqueológicas. En principio podemos decir que se trata de fuentes no escritas, aunque algunas de las fuentes de este tipo se descubren gracias a la arqueología. Una fuente arqueológica son todos los datos que se desprenden de la actuación arqueológica sobre un yacimiento, los cuales van más allá de la mera recuperación de objetos, como por ejemplo conocer la fauna y vegetación de un lugar en un momento dado gracias a la obtención de polen y restos animales.

Las características del Tiempo Histórico

Podemos distinguir cuatro cualidades del tiempo:

1- INDISOLUBILIDAD: Tiempo y espacio son indisolubles, no pueden separarse y forman las coordenadas en donde se sitúan los acontecimientos históricos; ambos conceptos estructuran el conocimiento social.

2- IRREVERSIBILIDAD: El tiempo no puede recorrerse hacia atrás, es irreversible.

3- RELATIVIDAD: Su análisis depende del observador y de la referencia concreta de la observación. De ahí que el Tiempo Histórico dependa del contexto de la interpretación.

4- LA MULTIPLICIDAD: La propia relatividad da lugar a la diversidad de planos de observación y de ángulos de vista, de perspectivas de estudio y comprensión. Lo que explica la gran diversidad de concepciones sobre el tiempo que existen entre las culturas o entre las personas.

La complejidad de los planos o enfoques de la aplicación del concepto tiempo produce una gran confusión; por ello para algunos autores la enseñanza del tiempo histórico debe delimitar su comprensión al ámbito de aplicación del tiempo y al origen y a la delimitación del mismo.

A) LOS ÁMBITOS DE APLICACIÓN DEL TIEMPO

Se pueden dividir en diferentes apartados:

1- Cuando se aplica la temporalidad al tiempo de las creencias aparee el tiempo religioso.

2- Si observamos el tiempo desde la Ciencia, describimos un tiempo físico, biológico o cósmico.

3- El tiempo personal o social delimitan su aplicación a la experiencia cotidiana o social.

4- Si atendemos al origen y naturaleza del tiempo: un tiempo finito y un tiempo infinito.

5- Si analizamos el pensamiento sobre el tiempo, diferenciamos un tiempo objetivo y otro subjetivo. En relación con nuestros fundamentos para medirlo, interpretarlo y matizarlo.

B) EL CAMBIO Y LA CONTINUIDAD

Los conceptos de cambio y continuidad o permanencia son uno de los ejes esenciales de la interpretación en la Historia y en relación con el tiempo uno de los aprendizajes fundamentales sobre el tiempo es comprender su relación. A la hora de analizar el cambio lo valoramos a partir de nuestro ángulo de observación.

1) La corta duración o larga duración.

2) A partir de cómo afecten a la sociedad desde una perspectiva global: estructura y coyuntura.

3) A partir de las cualidades de los cambios en función de ritmos e intermitencias: ciclos y crisis.

En cuanto a la valoración de los cambios:

1) En los procesos de aceleración los cambios: los cabmios se pueden concretar en evolución o revolución.

2) Si nuestro punto de vista se centra en criterios de cuantificación en cuanto a la repercusión de los cambios, estos se concretan en conceptos como crecimiento o desarrollo.

3) Si se insiste en los criterios de madurez de un proceso se utilizan conceptos como transición o transformación.

4) Si la valoración de un proceso histórico sigue una tendencia positiva: progreso o modernidad.

5) Si en cambio, la tendencia es negativa se utiliza el concepto de decadencia.

Estos procesos varían según el espacio sociocultural en el que se juzgan los cambios históricos.

C) DOMINIO Y GESTIÓN DEL TIEMPO

En este apartado se agrupan aquellos conceptos que se relacionan con el poder, su gestión cultural y los mecanismos de control social para su distribución.

1) Como instrumentos de medida del tiempo poseemos los relojes y los calendarios. La cronología del tiempo responde a un tiempo objetivo como coordenada. Como cronología los hechos históricos se sitúan en función  de conceptos como sucesión y simultaneidad.

2) La ordenación de hechos históricos, su elección, su clasificación y su jerarquización da lugar a la periodización histórica. Ello está en relación con la interpretación histórica y es producto del convencionalismo histórico, de las ideologías y priorizar unos cambios sociales sobre otros.

3) El control y poder sobre el tiempo en el pasado.

D) LAS TRES CATEGORÍAS DE TIEMPO:

En la historia y en otras ciencias sociales es importante establecer una relación entre el pasado, presente y futuro.

1) El pasado: La memoria es el instrumento fundamental para su reconstrucción, el recuerdo es su fruto o su resultado. Existe una memoria individual y una memoria colectiva. Por lo que se refiere a la memoria histórica, hay que tener en cuenta que el pasado se estudia desde el presente y que por tanto en él se reflejan nuestras concepciones del mundo y de la Historia.

2) El presente: Es el instante descrito por los filósofos y el acontecimiento estudiado por la historia. En realidad ambos conceptos coinciden. El presente es en ambos casos el punto de intersección entre el pasado y el futuro.

3) El Futuro: Su estudio ha recibido una gran atención en todas las épocas y civilizaciones. Lo podemos situar en tres ámbitos:

3.1) Las creencias han dado lugar a la escatología (conjunto de creencias sobre la la ultratumba) y la apocalíptica (lo que amenaza exterminio), el milenarismo y el mesianismo o los mitos del fin del mundo.

3.2) Las ideologías han producido las utopías las cuales han jugado un papel importante en la configuración del pensamiento contemporáneo.

3.3) La ciencia utiliza la prospectiva para analizar la posible evolución de los acontecimientos en el futuro que se ha convertido en una parte esencial de las ciencias sociales.

La importancia de la orchilla en el comercio canario (XII)

LIBRO XV, Capítulo 90, Resumen general de las Canarias

(…) Las Canarias, en fin, han sido patria de muchos insignes varones en letras, dignidades, armas, hazañas y virtud. Distínguense en el mundo por su situación, su meridiano, su Pico, su árbol del Hierro, sus vinos, sus pájaros, sus caballos de Lanzarote, su orchilla, su sangre de drago, su ligno Aloes o leña de Noel, su alpiste, su azúcar, su azufre, sus corales, sus confites de piedras y otras exquisitas producciones, asunto rico para nuestra historia natural. Hay una comandancia, que fue capitanía general, una Real Audiencia, un tribunal de la Inquisición y otro de la Cruzada, un juzgado de las Indias, dos corregimientos, cuatro alcaldes mayores, etc, (…) 

LIBRO XVI, Capítulo 14, De don fray Fernando Calvetos, quinto obispo

(…) Era nuestro obispo gran teólogo escolástico, epíteto de mucha estimación en su siglo, y como tal había asistido al concilio general de Constanza, donde había visto brillar a Gerson, deponer tres papas, quemar a Jerónimo de Praga y a Juan Hus, pero, luego que llegó a Lanzarote, manifestó su amor al género humano, fulminando un decreto por el cual prohibía, con graves censuras, el que fuesen vendidos los canarios, antes ni después de su bautismo. Este abuso de la barbarie y de la violencia había llegado entonces a tal exceso, que se hacía un comercio considerable de esclavos isleños, se ponía en arrendamiento la ganancia y se pagaban derechos de aduana y señorío, igualmente que de los cueros de cabras, de la orchilla y el sebo. 

(…) Celebrábase entonces el famoso concilio de Basilea que, dando ocasión a nuevo cisma, debe ser memorable para nuestras islas por aquel célebre tratado que presentó en él don Alonso de Cartagena, deán de Santiago, en defensa del derecho que los reyes de Castilla tenían sobre las Canarias, como sucesores de don Pelayo y demás príncipes godos, señores de la provincia Transfretana, contra las pretensiones de Portugal. 

También fue Eugenio IV el que, por otra bula apostólica, ordenó que los vecinos de la diócesis rubicense pagasen diezmos y primicias conforme a las de Sevilla y de Cádiz. Y como nuestras islas producían algunos frutos singulares, cuáles eran la orchilla, sangre de drago, ámbar, conchas, maná, alpiste, etc., se suscitó la duda de si se debía contribuir también con la décima parte de ellos; pero el provisor de la metrópoli sentenció a favor de la iglesia.

LIBRO XVI, Capítulo 53, Extracto de las <> del ilustrísimo señor don Cristóbal de la Cámara y Murga

(…) La constitución 28 trata de la edificación y erección de las iglesias. La 29, de las inmunidades. La 30, de los cuestores y limosnas. La 31, de los votos. Prohíbe se hagan votos de correr toros ni dejar sin mamar a los niños, o sin comer o beber a los animales, en fiestas de algunos santos, hasta después de las procesiones. La constitución 32 trata de diezmos y primicias. Manda se paguen de la orchilla; que se repartan aquéllos entre el obispo, cabildo, tercias reales, fábrica de la catedral y demás parroquias, y los beneficios de islas. La 33 trata del derecho de patronato. La 34, de la excomunión y entredicho. La 35, de la simonía. La 36, de la usura. La 37, de las injurias entre clérigos. La 38, de los sortilegios y supersticiones. La 39, de los blasfemos. La 40, del sacrilegio La 41, del oficio del juez ordinario. La 42, del fuero que cada uno debe gozar (…) 

La importancia de la orchilla en el comercio canario (XI)

LIBRO XII, Capítulo 46, Sistema político y población de La Gomera

(…) 1.º El Barranco, a una legua de la villa. Tiene dos ermitas y es muy ameno por razón de sus huertas, bosques y pomares. 2.º Laja, de 13 vecinos, abundante en cría, labranza y seda. 3.º Ayamosna, de 14 vecinos, sobresale en sementeras de todo pan, 4.º Jerduñe, de 37 vecinos, y una ermita a tres leguas de la villa, abunda en árboles frutales. 5.º Texiade de 10 vecinos, a cuatro leguas, tiene una ermita y da muchos granos. 6.º Benchijigua, llamada Corte del señor Conde, a cuatro leguas, se distingue en viñas, palmares, castaños y aguas. Este pago y los de 7.º Pala y 8.º Mequesegue tienen nueve vecinos. Todas las referidas aldeas están bajo la inspección de un solo alcalde.

Compónese esta jurisdicción de la Villa de 1.243 personas, esto es, 615 hombres y 628 mujeres. Comprenderá como dos mil fanegas de tierras montuosas y labradías, 1.100 cabezas de ganado mayor y menor, 400 bestias de carga, 150 colmenas. Hay muchas legumbres y hortalizas, especialmente pimienta colorada, ajos, cebollas, iñames, papas, patatas, cidras cayotas o pantanas. Cógense cosa de 3.000 libras de seda, para cuya manifacturas hay telar en la Villa, donde se fabrican buenos tafetanes y peñascos. Ocúpanse las mujeres en hilar, tejer, hacer media y aun en coger orchilla (…) 

(…) Chipude. Es lugar de 1.451 personas. Yace a la falda de un monte espeso en que hay mucha caza de perdices, codornices, palomas, patos, conejos, ciervos. Su iglesia parriquial es de 3 naves, con cura, provisión del obispo, que sirve igualmente a los feligreses de Arure. Divide ambos lugares el arroyo de Ariñule, tan caudaloso que suele llevar 600 brazas de agua. En Arure hay una ermita adonde el cura va a decir misa cada 15 días, sin dejar de decirla también en la parroquia, si no tiene teniente. Son pagos de esta jurisdicción:

1.º Tagaluche, en el asiento de un barranco, vestido de laureles, sauces, iñames, palmas, higueras, naranjos, morales, yerbas aromáticas, que riega el despeñadero de agua que llaman del Obispo. 2.º Valle de Gran Rey, en otro barranco profundo cuyo copioso arroyo se abre paso por ente sauces, viñátigos, laureles, cañaverales y juncos para regar una bella huerta. Tiene una ermita. 3.º El Valle de Herque, que en otro barranco, plantado de higueras, palmas, morales. 4.º Herquito está separado por el lomo de Raya y es mucho más ameno. Rinde miel de palmas y seda.

Tiene dos alcaldes este distrito, muchas fuentes y arroyos, montañas eminentes que dan orchilla, de las cuales son muy notables por sus sonoros nombres los riscos de Chegueleches y Guariñes, Alcón de Arinulé, Ajúgar, Teguerguenche, Cherepi, Garajona, Arguayoda. Las playas y surgideros son: al oeste, la playa de Heredia, la de Vuelta, la de Borbalan, la puntilla del Trigo; al nordeste, la playa del Inglés y la de Iguala, que es una ensenada de un fondo extremamente limpio. (…)

LIBRO XIII, Capítulo 2, Idea del estado de la Gran Canaria, Palma y Tenerife a principios del siglo XVI. Sus gobernadores, ciudades y pueblos

Ya la Gran Canaria se envanecía de aquellos ilustres apellidos de sus conquistadores y pobladores de que llenó después su famoso Templo Militante el divino Cairasco, hijo y poeta y suyo. La ciudad del Real de Las Palmas iba a ser un pueblo considerable por su catedral, palacio episcopal, casas de ayuntamiento, conventos, monasterios, ermitas, hospitales y otros edificios de los vecinos de más cuenta. Dividíala el famoso arroyo de Guiniguada en dos porciones que, a imitación de la ciudad de Sevilla, su metropolitana y modelo, se llamó el barrio de la parte del norte Triana, y el de la del mediodía Ciudad o La Vegueta. La inmediación al mar, las buenas calles, las aguas, aires, huertas y alegres salidas, haciéndola muy recomendable, habían traído algunas casas y compañías de mercaderes extranjeros, que comerciaban en azúcar, orchilla, alpiste y otros frutos, a cambio de los víveres y géneros necesarios de Europa (…)

LIBRO XV, Capítulo 89, Idea de la población de Tenerife

(…) Resumen. Tenerife es la isla más rica, más poblada, más fertil y de más comercio de las Canarias. Su fruto principal es el vino de malvasía y vidueño. Cógese mucho trigo, cebada, maíz y otros granos y legumbres, aunque no suficiente para el abasto de ella. En una misma tierra se dan dos cosechas de papas. Hay muchas y regaladísimas frutas, plátanos, cañas dulces, ñames, naranjas, limones, castañas, almendras, dátiles, etc. Cógese mucha seda, para cuyo beneficio hay telares. También se coge algún lino, pero no cáñamo. Las carnes son buenas, y el carnero de hoja singular en todo el mundo. No hay animales, sabandijas ponzoñosas, fieras ni gorriones. El pescado de toda la parte del Norte es muy regalado. Las cumbres, muy altas y nevadas en el invierno. Los montes, poblados de pinos, laureles, cedros, cipreses, dragos, hayas, etc. El famoso Pico preside sobre todo. Es abundante en aguas, fuentes y manantiales, que de lo alto de la sierra por sus veneros bajan al mar; menos por la parte del Sur, que escacean. Su caza son perdices, conejos, codornices, palomas, patos. El temperamento bueno, el país saludable. Distínguense entre las aves de canto el canario y el capirote, especie de ruiseñor. Tenerife ha sido devastada de volcanes. Cría ganado, miel y cera, orchilla, etc. 

La importancia de la orchilla en el comercio canario (X)

LIBRO XII, Capítulo 6, Muere la condesa doña María. Ingratitud de los hijos legítimos del Conde. Nuevos litigios

Doña María de Castilla muere por los años de 1556, con los sentimientos que veremos. Sus ingratos hijos, hechos sus adversarios, se apoderan de las rentas de La Gomera por la cesión del dote y arras que la madre les hizo y siguen pleito en Granada contra su propio padre. Don Álvaro, señor de Fuentes y de Castilleja de Tahara, toma posesión de los frutos, jurisdicción y rentas del estado, como marido de doña Beatriz de Ayala, hija del segundo Adelantado don Pedro de Lugo y de doña Inés de Herrera, hermana del mismo conde don Guillén. Azotado de estas borrascas llega nuestro gomero a Madrid. Empéñase en desvanecer aquella liga ofensiva de parientes, y en parte lo consigue. Todavía existe una instrucción original con varias firmas y posdatas de letra del conde, su fecha en Madrid a 12 de junio de 1562, y comunicada a Antonio de Ascona, su apoderado, sobre lo que se debía practicar en el cobro de sus intereses. Es curiosa.

Encargábale que, en llegando a Sevilla, se viese con el licenciado Armenteros de Paz, gobernador de Tenerife y La Palma, y le acompañase y sirviese en su navío hasta llegar a las Canarias. Que, en tomando la vara del gobierno, le requiriese con la provisión de S. M. ganada a pedimento suyo, para que se le devuelvan todos los haberes y rentas que don Álvaro de Guzmán le tenía tomadas. Que dicho gobernador pasase a La Gomera y le hiciese entregar el quinto y tres por ciento de entrada, y seis por ciento de salida, que había tres años le tenían usurpados, cantidad tan considerable, que con ella sola se había mantenido la condesa. Que si sus hijos alegasen que esta señora les había hecho cesión por su dote y arras, respondiese que el pleito paraba en Granada por apelación, y que la chancillería había mandado que sólo al conde se pagasen las rentas. Que de los mil quinientos que en tres años habían producido los quintos, debían ser responsables los fiadores de Gonzalo de Maya, primer juez que don Álvaro puso en La Gomera. Que se le mandasen entregar las orchillas, montes, vacas y puercos que le habían tomado durante cinco años, pagándole cada quintal de orchilla a razón de 3 ducados.

(…) Que el juez mande parezca una demanda que don Diego de Ayala, su hijo, puso al bachiller de gramática Juan Sánchez, por el dinero, plata, oro, joyas y demás que había dejado en su poder la condesa doña María de Castilla. Que, si alguno de sus dos yernos Alonso de Llerena o Francisco Hernández de Menses pasase a La Gomera, se les diese el diezmo de las alhajas que tiene en su poder el dicho bachiller Sánchez, como asimismo el de las orchillas, montes, etc. Que haga pintar un lienzo de tres cuartas con una Nuestra Señora y San José, para colocarlo en San Francisco. Que don Diego de Ayala y Juan Vizcaíno tomaron posesión en su nombre de la jurisdicción en 5 de octubre de 1556, en virtud de provisión de Granada, así que se les mandase entregarla. Que se diga una misa a San José para que guíe sus negocios. 

LIBRO XII, Capítulo 8, Idea del estado de La Gomera por este tiempo

Al tiempo de su fallecimiento, ya las dos islas de La Gomera y Hierro estaban pobladas, tranquilas y condecoradas de nobleza. En la primera había tres o cuatro ingenios de cañas de azúcar; se empezaba a fomentar la cría de gusanos de seda; se cultivaban las viñas con utilidad; se cogían en sus playas largas porciones de ámbar; se beneficiaba la orchilla mejor de todas las Canarias; se acrecentaban los ganados (…)

LIBRO XII, Capítulo 42, Alborotos de La Gomera y su origen

(…) Había en Canarias un hombre, revestido de un empleo muy importante, sombrío, turbulento, de cortas miras, versado en las cavilaciones forenses y que, siendo buen calculador y mal estadista, creía ver la hacienda del rey en todas las haciendas. No estaba éste muy bien con las islas del señorío y, por consiguiente, se linsojeaba sería un gran servicio agregarlas a la corona. Este modo de pensar en Tenerife hizo fortuna en La Gomera, tanto que algunos espíritus alucinados, al abrigo de aquella autoridad, trataron de perfeccionar la imprudente obra de la sublevación o, por mejor decir, la obra de perpetuar la calamidad pública.

(…) Reventó la mina en los días 21 y 22 de septiembre [1762]. Ya la fortaleza estaba ganada. Quitan al condestable las llaves del almacén de la pólvora y cargan un cañón de modo que se pueda oír hasta Adeje. Levántase el tumulto. Hácese un cabildo general y precipitado en el ayuntamiento. Llevan al alcalde de forzado. Nombran un personero eclesiástico por aclamación. Don Miguel de Echaverría, administrador del conde, se escapa y sale de la isla. En fin aquellos <>, como ellos se llamaban, presentan en el ayuntamiento una memoria de agravios contra el conde, contenidos en 16 capítulos. 

Que el conde compraba la orchilla barata y vendía cara. Que la aduana estaba en medio de la Villa. Que las tierras dadas a tributo pagaban más censo del que podía sufrir. Que había mandado arrendar y cultivar los montes. Que los ministros de justicia se ponían a contemplación del mismo conde, etc. Pero en la realidad no había otro agravio verdadero que el triste derecho de quintos, aunque reducido ya entonces a un seis por ciento de salida y tres por ciento de entrada. ¿Y bajo de qué dominio dejarían de ser contribuyentes? ¡Cuánto mejor hubiera sido quejarse de que no se protegían sus manifacturas, sus fábricas y otros ramos de industria popular y de comercio! (…). 

La importancia de la orchilla en el comercio canario (IX)

LIBRO XI, Capítulo 7, Diferencias entre los señores de Fuerteventura y Lanzarote 

A varios artículos se habían reducido los agravios y diferencias de estas dos familias, aliadas y rivales, porque, estando indivisas las doce partes de que se consideraba compuesto todo el estado de ambas islas, reinaba una notable confusión sobre los límites del señorío, jurisdicción, rentas y vasallaje y, para prescribirlos, era necesario recurrir a las armas de las cavilaciones y sofisterías del derecho. Por esta razón no es de extrañar que se hubiesen suscitado disputas sobre la facultad de coger y de embarcar orchillas, sobre las caravanas a las costas de Berbería, sobre la extracción o exportación de frutos, sobre los pastos de la dehesa de Jandía, sobre el uso de las aguas de un pozo y, lo que parecía cosa de más momento, sobre el uso del señorío territorial y capitanía general de Fuerteventura.

LIBRO XI, Capítulo 16, De don Andrés Lorenzo, marido de María Moxica

El maestre de campo don Andrés Lorenzo Arias de Saavedra experimentó al ingreso de su gobierno una acérrima oposición de parte de los marqueses de Lanzarote, que nunca abandonaban el sistema infeliz de disputar a palmos la jurisdicción de Fuerteventura. Lo cierto es que doña Marina Manrique de la Vega, tutora del segundo marqués, don Agustín de Herrera, su hijo, se había creído asistida de muy buenas razones para impedir el recibimiento y contradecir la posesión del estado que se dio a don Andrés y su mujer. Ella siguió un proceso contra la justicia y regimiento; pero las dos casas beligerantes movidas posteriormente de reflexiones más tranquilas y considerando los graves disturbios que habían acarreado sus antiguas disenciones a los vasallos respectivos, con excesivos gastos, reservas en el trato, comercio y amistad, dieron oídos a un ajuste de transacción, y sus abogados, como plenipotenciarios de las dos casas contratantes, concluyeron unos solmennes preliminares de paz ante el teniente de gobernador de la Gran Canaria a 21 de abril de 1611.

Recíprocamente desistían, con todas las claúsulas, requisitos y condiciones más formales, de todos sus litigios, diferencias y pretensiones: 1.º sobre la recolección y facultad de embarcar las orchillas; 2.º sobre los pastos de Jandía y sus aprovechamientos; 3.º sobre los límites de la Berbería occidental para las entradas; 4.º sobre la exportación de frutos sin pagar quintos, 5.º sobre el acotamiento de ciertos parajes para los orchilleros; 6.º sobre la compra de ámbar; 7.º sobre la oposición al recibimiento de don Andrés Lorenzo y doña María Moxica en el señorío de Fuerteventura. Pero se reservaba como artículo separado la acción de seguir desde el año 1616 en adelante los pleitos sobre la plena jurisdicción de Fuerteventura, de cuya discusión dependía la gran controversia de la capitanía a guerra, derecho y superintendecia de las armas.
Sin embargo, considerando don Andrés Lorenzo que no sería obrar conforme a aquella ciencia de interés que llaman política, si durante la minoridad del marqués de Lanzarote no hacía alguna tentativa sobre esta isla y su gobierno militar, se desentendió del artículo mencionado y, sin aguardar a que expirase el plazo de la tregua, pretendió despojar de la administración a la marquesa tutora, bajo el pretexto ruinoso de la debilidad de su sexo. De este modo la casa de Lanzarote, que hasta allí siempre había sido actora en este género de preeminencia, se vio forzada a ponerse sobre la defensiva y envió un mensajero a la corte, con las correspondientes instrucciones sobre el asunto, bien que por entonces no tomó mucho cuerpo. 

LIBRO XI, Capítulo 17, Disputas sobre la isla de la Alegranza

Esta infracción tan pública de la paz prometida dio luego margen a un formal rompimiento. El teatro de la nueva tela de juicio fue la pequeña tierra de Alegranza, cuya disposición se disputaron ambas casas con tanto ardor, como si fuesen los bancos de Terranova. No hay duda de que esta islilla, desierta, estéril, pedregosa y distante casi tres leguas de Lanzarote, había sido pieza del estado, hasta que don Agustín de Herrera el primero, por efecto de su natural profusión, hizo presente de ella a su gobernador Diego de Cabrera Leme, para él, sus herederos y sucesores. Pero el gobernador, que a lo que parece no tenía demasiado gobierno en sus negocios particulares, se deshizo luego de esta alhaja. Vendióla, pues, a Luis de Hemerando, y su hija doña Jerónima la llevó en dote a Hernando Ramos, vecino de la ciudad de La Laguna.
Este señor de la isla de la Alegranza y escribano mayor del cabildo de Tenerife había usado del dominio útil de su territorio con independencia tan absoluta, que en 1594, tomándole el marqués de Lanzarote el derecho de quintos de los ganados, orchilla, cueros y demás cosas que había extraído de él, se quejó altamente en la Real Audiencia de Canaria, alegando la exención de que sus predecesores habían gozado en orden a semejantes impuestos. En efecto, Hernando Ramos obtuvo provisión, cometida al alcalde mayor de aquella isla, para que se intimase al marqués y sus oficiales, bajo de algunas penas, no percibiesen quintos por lo respectivo a los frutos de la Alegranza (…).

La importancia de la orchilla en el comercio canario (VIII)

LIBRO X, Capítulo 7, Merced de conde de Lanzarote a don Agustín de Herrera

En 1553 había casado don Agustín de Herrera y Roxas con la referida doña Inés Benítez de las Cuevas y Ponte, hija de Pedro de Ponte Vergara, alcaide del castillo y casa fuerte de Adeje en Tenerife, y de doña Catalina de las Cuevas, su mujer. Esta feliz alianza pareció más brillante a los ojos de los vasallos, luego que el rey don Felipe II hizo a aquel señor merced del título de Castilla con la denominación de conde de Lanzarote, en atención a su distinguida calidad, méritos y servicios. Pero como Gonzalo de Saavedra, su primo hermano, y doña Sancha de Herrera, su sobrina, señores de Fuerteventura, creían deber oponerse al uso de aquella dignidad, siguieron pleito contra las glorias de su propia familia.

Aunque esta contradicción se fundaba, al parecer, en la parte de algunos dozavos que poseían en la isla de Lanzarote, nacía a la verdad de alguna emulación secreta, y por tanto no es de admirar saliese la sentencia a favor del conde don Agustín. Ni fueron éstas las últimas desavenencias de aquellas casas rivales. Disputaron también entre sí sobre el derecho de recoger y navegar las orchillas; sobre el uso que hacían los orchilleros del agua del Pocillo; y, lo que pudiera parecer negocio más importante, sobre la jurisdicción de la isla de Fuerteventura y el empleo de capitán general en las materias concernientes a la guerra.

LIBRO X, Capítulo 30, Muerte del segundo marqués. Doña Luisa Bravo, tutora de su hijo menor

Así que doña Luisa Bravo de Guzmán tuvo noticias de la pérdida de su malogrado marido y que su hijo don Agustín de Herrera y Roxas, niño de seis años no completos, había sucedido en el estado de Lanzarote, pidió ante la justicia ordinaria de Madrid se le dicerniese la tutela para administrar, en calidad de madre del ilustre menor, sus posesiones, jurisdicción y rentas. En consecuencia de ello, revistió de todos los poderes necesarios a Juan de Zárate y Mendoza, su criado, que, habiendo pasado ufano a las islas, aprehendió la posesión del estado, hizo merced de oficios, percibió derechos y otorgó arrendamientos.

En esta última línea es famosa la contrata que el capitán Tomás Pereira, vecino de la ciudad de La Laguna de Tenerife, residente en la corte, concluyó con la misma marquesa madre de 1632. En fuerza de ella, se obligaba a asistirla con diez mil ducados anuales por el arrendamiento de los once dozavos de las dos islas de Fuerteventura y Lanzarote, inclusa la jurisdicción de ésta.

Para inteligencia de este ajuste y tomar una idea más exacta de cuánto en aquel siglo redituaba el estado, conviene suponer que sólo la renta de Lanzarote subía de nueve mil ducados, calculada por un quinquenio, de modo que, inclusa la de Fuerteventura, componía un capital de más de veinte mil pesos, cuyas sumas provenían únicamente de los derechos de quintos, orchillas, ganados de la marca de Jandía, dehesas y cortijos cuantiosos. ¡Que acomodada y poderosa sería la casa de los marqueses de Lanzarote en su país, y ahora que todos aquellos ramos tienen mayor valor, si el primer don Agustín de Herrera, vinculado en tiempo el estado, no hubiese dado lugar a la división y complicación de intereses!

LIBRO X, Capítulo 35, Nuevas pretensiones de don Juan de Castilla

Concluidas estas memorables probanzas y remesa de las reclutas, se restituyó don Juan de Castilla a Madrid en 1640, después de haber hecho en nuestras islas el papel de hombre lucido e importante. Porque su aire de grandeza, su despejo, su generosidad y la estimación que se concilió de los próceres de la provincia le hicieron tan recomendable, que aun los lanzaroteños más ligados a don Antonio de Herrera por los vínculos de sangre o de interés le trataron como a señor legítimo y exhibieron testimonios auténticos a favor de sus pretensiones.

En fe de ello, no halló aquel personaje dificultad en disponer del estado casi como dueño absoluto, no usando de otro nombre que del de marqués, haciendo mercedes y largas donaciones de distintos terrenos y aprovechándose de todas las orchillas. De modo que a no a ser algunas maquinaciones violentas que se le notaron y la flaqueza de hablar perenemente de su litigio (vicio ridículo y que suele comprehender a los más modestos litigantes), hubiera sido de desear su residencia en Lanzarote para el vigor de aquel gobierno. 

domingo, 29 de junio de 2014

La importancia de la orchilla en el comercio canario (VII)

LIBRO VIII, Capítulo 28, Historia de Jorge Glas

Algún tiempo ha que se prendieron en Irlanda cuatro malvados, convictos de un horroso delito. Servían en calidad de marineros en el navío inglés nombrado el <>, que regresaba de las islas de Canaria a Londres, con una rica carga de vino, seda y cochinilla (orchilla) y gran cantidad de pesos, oro molido y algunas barras del mismo metal. Montaba este navío el capitán Cockeran, con siete hombres de tripulación, y había tomado a bordo en calidad de pasajero un oficial llamado Glas, que traía consigo su mujer, una hija (de doce años) y un criado. Cuatro marineros de la tripulación formaron el atentado de quitar la vida a cuantos se hallaban en el navío, para hacerse dueños de la carga. En su consecuencia, el 30 de noviembre último, a las once de la noche, sorprendieron al capitán al mismo tiempo que iba a entrar en cámara y le echaron encima un grueso barrón de hierro. Dos de los marineros  y el señor Glas, que oyeron el ruido y gemidos que daba el capitán, volaron al instante a ver lo que era. Los primeros que llegaron fueron los marineros, a los cuales, después de haberlos maltratado, arrojaron al mar.

LIBRO IX, Capítulo 44, Muerte de Fernández de Lugo

Como las vides encontraban unos colllados por la mayor parte ligeros, pedregosos y cargados de sales y de azufres, hicieron unos progresos tan monstruosos, que excedieron las mismas esperanzas de los viñateros. Entre los excelentes vinos de Tenerife (cuya cosecha ha subido algunas veces de cuarenta mil pipas), el vino griego originario de Malavasía, pequeña isla de la costa oriental de la Morea, ¿no pasa con razón en el mundo por un néctar maravilloso?

Estas ricas producciones, juntas con la preciosa yerba orchilla y con el sobrante de trigo, para cuya libre saca o exportación se obtuvieron repetidos privilegios del soberano, atrajeron a Tenerife el comecio de los portugueses y otras naciones europeas. Aquellos primeros pobladores estuvieron bien persuadidos a que las Canarias, por su natural situación, debían ser unas repúblicas comerciantes, y que la navegación y el tráfico en Europa, África y América, para lo cual tienen tan bellas proporciones, podría hacerlas opulentas, florecientes y afortunadas. Pero ya veremos en la historia de nuestro comercio el uso que se ha sabido hacer de tan singulares ventajas. Baste saber ahora que, al tiempo de la muerte del Adelantado don Alonso, estaba la navegación de estas islas a las costas del África en su mayor vigor, y que la que hacían a la América empezaba a ser considerable; que en Tenerife había fábrica de paños de tierra, de frisas, y aun de artillería y de pólvora, que con los los arbitrios de los pueblos se habían conducido las aguas, compuesto los caminos y limpiado los puertos; que la abundancia de víveres y comodidad de precios en los géneros era tan maravillosa; finalmente que la indutria, la actividad, la constancia y el celo patriótico les servía de todo a aquellos memorables fundadores, cuyos gloriosos monumentos son tan dignos de aprecio, como de emulación a la prosperidad. 

LIBRO X, Capítulo 1, Gobierno y división de las islas menores entre los hijos de Diego de Herrera

Ya se dijo en otro lugar de esta historia cómo, luego que Juan de Béthencourt redujo su obediencia, por la fuerza o la habilidad, las cuatro islas menores, quiso honrar la memoria de su nación y de su patria, encargando a Maciot, su primo, procurase observar las leyes y loables costumbres de Normandía y mandando se estableciesen en cada isla dos alcaldes mayores o jueces subalternos, para que administrasen justicia bajo de su inspección y tratasen los negocios civiles y económicos con intervención de los vecinos de la primera nobleza. Esta junta aristocrática podía ser considerada como el senado o consejo de la provincia. También vimos que el mismo Béthencourt, en calidad de señor y rey feudatario de las Canarias, tuvo facultades para batir moneda, percibir la quinta parte de todos los frutos, fábricas y crias que sus vasallos extrajesen y apropiarse exclusivamente del ramo de las orchillas.

La importancia de la orchilla en el comercio canario (VI)

LIBRO VII, Capítulo 18,  Diferencias entre el general Rejón y el deán Bermúdez

Pero si estas precauciones de los nuestros servían para sujetar las fuerzas del país, nada podían contra las violencias de la hambre, pues pasaron algunos meses sin recibir las provisiones que debían venir de Europa, a causa de que las embarcaciones portuguesas las interceptaban. En este conflicto era el recurso regular hacer todas las semanas dos correrías, compuesta cada partida de 200 hombres hambrientos, protegidos de algunos de a caballo, quienes penetraban hasta dos o tres leguas en solicitud de palmitos y del ganado que iba escaceando por momentos. Es verdad que una embarcación sevillana, mandada por el patrón Manuel Fernández Trotín, que traficaba en estas islas, les suministró algunas porciones de bizcocho a cambio de orchilla que recogían nuestros soldados; pero este alivio era muy corto y la necesidad demasiado urgente. (…) 

LIBRO VII, Capítulo 35,  Hazañas del Canario Bentaguaya

Es imponderable el estrago que hizo desde entonces este hábil canario entre los nuestros, pues apenas pasaba noche sin que insultase el Real, soprendiendo a los centinelas y aprisionando los soldados que solían salir de la plaza a coger marisco u orchilla. Meditó además de eso un golpe capaz de trastornar en media hora los progresos de toda la conquista de Canaria (…)

LIBRO VIII, Capítulo 1, Contestaciones de Diego de Herrera

Todavía eran más serias las diferencias que por este mismo tiempo sostenía Diego de Herrera con su obispo, como que en ellas se interesaron las cortes de Castilla y de Roma. Tanta era la confusión de la nueva república. Había ordenado el papa Eugenio IV, por una bula, que todos los habitantes del obispado Rubicense en las islas Canarias pagasen a la iglesia los diezmos y primicias, conforme a la loable costumbre que había en otros paises cristianos, señaladamente en las diócesis de Cádiz y Sevilla; pero como estas islas producían con abundancia algunos frutos singulares que no se hallaban en el continente de Europa, cuales son la orchilla, la sangre de drago, ciertas conchas marinas y otras semillas de estimación, se suscitó la duda sobre si se debía o no de contribuir a la Iglesia con la décima parte de ellas. La sentencia que dio el provisor de don Alonso de Exea, arzobispo de la metrópoli, no podía dejar de ser favorable a la jurisdicción eclesiástica. Éste declaró  la grave e inexcusable obligación de los diezmos; pero Herrera y los vecinos contribuyentes de sus islas, siempre que podían, rehusaban pagarlos, persuadidos a que, no siendo aquellas especies efectos de la industria, se debía tirar a introducir la prescripción.

(…) Los reyes expidieron su cédula en Córdoba, a 7 de septiembre de 1484, por la cual mandaban al obispo: <>.

La importancia de la orchilla en el comercio canario (V)

LIBRO IV, Capítulo 23, Figura lucida que hace Juan de Béthencourt en Florencia (nota al pie) 

Era por entonces gonfaloniero de Florencia Juan de Médicis, padre de Cosme el Grande, por quienes se llamó aquel <> [[Sólo que no había en Florencia calle alguna que se llamase Mayor, ni hosteria del Ciervo. La estancia de Jean de Béthencourt en Florencia no tiene visos de probabilidad. Sin embargo, como las invenciones de su historiador parten de ciertos datos reales, que después interpretan caprichosamente, no se debe descartar la posibilidad de que Béthencourt haya tenido algunas relaciones con Florencia, después de su regeso a Francia; quizá para vender allí su preciosa orchilla, que tanta falta hacía a los tejedores de paños, verdaderos autores de la prosperidad florentina.]]

LIBRO VI, Capítulo 10, Relación del viaje de Alvise de Cadamosto a nuestras islas

(…) Después de haber hecho escala en Puerto Santo y la Madera, llegó a Lanzarote, donde fue bien recibido de Herrera y su mujer. Cadamosto permaneció algún tiempo en esta isla, aplicado a hacer varias observaciones sobre la constitución de las Canarias. Nos asegura que el comercio que éstas cultivaban entonces con Cádiz y Sevilla sólo consistía en la exportación de largas porciones de orchilla, pieles, quesos y sebo (…)

LIBRO VI, Capítulo 21, Tratados de paz con los canarios. Construcción del fuerte de Gando

(…) Los príncipes canarios convinieron en este artículo, pero añadieron la condición de que se les diese en rehenes treinta cristianos de menos de doce años de edad. Herrera pidió que se hiciese cambio de prisioneros y le fue concedido. Pidió exclusivamente para sí toda la orchilla que en la isla se recogiese, y los guanartemes le advirtieron que habia de pagar a los cogedores. 

LIBRO VI, Capítulo 24, Embajada de los canarios a Diego de Herrera

Esta gran embajada, introducida por Pedro Chemida en Lanzarote, a bordo de una pequeña embarcación que casualmente había surgido en Canaria, fue recibida por doña Inés Peraza y Diego de Herrera con indecible satisfación. Ractificáronse los antiguos tratados, ante Juan Ruiz Cometa, escribano de la isla, a once de enero de 1476, a los cuales se añadieron algunos artículos: 1.º Que los prisioneros y rehenes que estaban en Canaria se pondrían inmediatamente en libertad. 2.º Que los canarios detenidos en Fuerteventura y Lanzarote se restituirían a su patria. 3.º Que toda la orchilla que en Canaria se recogiese pertenecería exclusivamente a Diego de Herrera y sus sucerores. Los embajadores volvieron a Canaria, colmados de regalos y buenos tratamientos. 

La importancia de la orchilla en el comercio canario (IV)

Información extraída de “Noticias de la Historia General de las Islas de Canaria”, de José Viera y Clavijo.

LIBRO II, Capítulo 1, Origen fabuloso de sus habitantes

(…) Es verdad que el profeta Ezquiel, hablando de las islas Elisa hace memoria de una circunstancia que, a lo que parece, no se verifica en las Canarias. Dice, pues, que los fenicios extraían de ellas el jacinto y la púrpura. Pero, ¿en dónde tenemos hoy esa púrpura y este jacinto? El autor de las Excelencias de nuestras islas, conociendo la dificultad, supone, con los expositores de aquel texto, que por jacinto no se ha de entender piedra preciosa, sino cierto color hiacintino, purpúreo o violado, procedido de algún pececillo testáceo o de alguna yerba de especial virtud para tinte1. Y, aunque no poseemos en nuestras riberas o (por mejor decir) no conocemos las ostras marinas o el múrice con que se comunicaba el color a la antigua púrpura, todos saben que tenemos la orchilla, aquella apreciable y famosa yerba que producen casi todos los peñascos de nuestras islas y que hace uno de los principales ramos de su comercio, por la cualidad de comunicar un hermoso color purpúreo o hiacintino a cualquiera tejido de seda o de lana. En efecto, Plinio coloca nuestras islas cerca de las que llama Purpurarias; y sabemos que las peñas de estas costas del mar Atlántico estuvieron como cubiertas de una prodigiosa cantidad de púrpuras. 

LIBRO III, Capítulo 6, Los fenicios

(…) Nadie ignora (dice P. Calmet) que los fenicios frecuentaron las islas Afortunadas. Hugo Grocio imaginaba que alguna nave sidonia transitó desde las Canarias a la América. Muchos intérpretes del capítulo 27 de Ezquiel entendieron que los tirios llevaban la tinta purpúrea u orchilla de nuestras islas (colocadas según Plinio cerca de las llamadas Purpurarias), y que el profeta las recomendó bajo el nombre de islas de Elisa.

LIBRO III, Capítulo 38, Peregrinación de Gadifer de la Salle por las islas

(…) Luego que la fragata española estuvo cargada, trató Gadifer de ejecutar las intenciones de Juan Béthencourt, emprendiendo una visita general y como de obervación por las islas, resolución que no dejó de ser muy acepta a los franceses y españoles, porque se prometían recoger en esta correría algunas cantidades de aquellas drogas y frutos que se vendían con estimación en Europa. La peletería, el sebo, la orchila, las conchas, los dátiles y la sangre de drago componían unos renglones apreciables en el comercio. 

La importancia de la orchilla en el comercio canario (III)

NOMBRE DEL ARCHIVO: Acuerdos del Cabildo de Tenerife (1514-1518)
LUGAR DE EXPEDICIÓN: Villa de San Cristóbal / Tenerife (Cabildo)
FECHA: 19 de noviembre de 1517
EXTRACTO DEL DOCUMENTO:
Otrosí sepa V.A. que si las premáticas e leyes destos reinos de V.A. que disponen e mandan que ningund natural pueda cargar mercadería ni mantenimientos en nengund navío estrangero e asi mismo que los estrangeros no puedan cargar en navío estrangero aviendo navíos naturales, e quel mayor navío se prefiera e pueda tomar la carga al menor, si se oviesen de guardar en esta dicha isla, la dicha isla e vezinos della e las otras personas que en ella contratan recibirían muy grand perjuizio por que en esta isla pocos navíos de naturales andan ni aportan en que los dichos naturales ni estrangeros puedan cargar sus mercaderías ni mantenimientos y también por todas las mas vezes que vienen a cargarse mercaderías e mantenimientos los mercaderes que traen fletados los dichos navíos d´estrangeros con confiança que les dexarán sacar la carga en los dichos sus navíos vienen a esta dicha isla por las mercaderías e mantenimientos que ay en ella si, sopiesen que les avía de ser defendido que no cargasen en los dichos navíos que así traen fletados dexarían antes de la contratación de comprar las dichas mercaderías e mantenimientos que venir a esta isla por ellos de que asimismo esta isla recisbiría e rescibe muy gran perjuizio, por que los estrangeros que así vienen traen dineros para comprar los dichos mantenimientos e mercaderías e mércanlos en mas crecidos precios que los naturales y también por que los navíos que traen los estrangeros son sotiles, pequeños, muy convinientes e provechosos para navegar en esta dicha isla e prencipalmente para cargar en los puertos e caletas della, lo que no pueden hazer siendo navíos grandes se oviesen de preferir a estos pequeños darse-ía cabsa a que no viniesen los tales navíos pequeños a ella por donde la dicha isla rescibiría mucho daño e perjuizio, porque los navíos pequeños con todos tienpos e a poca costa e con mas brevedad toman e resciben las cargas en cualquiera parte de la dicha isla, brevemente hazen sus viajes e los navíos grandes no pueden ni quieren así tomar las cargas porque corre mucho peligro e riesgo e tardarían mucho en ello e des que las veen cargadas en los dichos navíos pequeños vienen se las a tomar y en esto se tardan mucho y los mercadores resciben mucho daño porque se les cargan los viajes e no van a tiempo con sus mercancías e mantenimientos por donde es escusan de venir a contratar a la dicha isla e así se pierde el trato della e valen menos precio los frutos de los vezinos della por que suplicamos a V.A. mande remediar lo susodicho declarando las dichas premáticas no se estiendan ni ayan efecto en esta isla. 
OBSERVACIONES: 
Información adicional: 
Capítulos a Juan Benítez como mensajero a la Corte. Entre otras cuestiones, se solicita que se autorice a cargar en navíos extranjeros. Se alega que las restricciones impuestas por la Corona son perjudiciales para la economía isleña.
Personajes presentes:
Alonso Hernandes de Lugo, adelantado de las islas de Canaria e governador e justicia mayor de las islas de Tenerife e Sant Miguell de la Palma; el señor dotor Sancho e Lebrixa, teniente de governador de las dichas islas e Bartolomé Benítez [e Gerónimo de Valdés, testado] e Andrés Suárez Gallinato, Pedro de Lugo e Guillén Castellano e Fernando de Llerena e el bachiller Pedro Fernandes  e el bachiller de las Casas e Juan de Trogillo, regidores e Alonso de las Hijas fiel executor con voto de regidor e Juan Luis de Requena, Rafael Fonte e Alonso de las Hijas fiel executor con voto de regidor [in margine: Xpoval de Vergara, alguazil mayor]. 

La importancia de la orchilla en el comercio canario (II)

Información extraída de los Acuerdos del Cabildo de Tenerife como estudio previo a nuestro trabajo de investigación sobre la orchilla y su relevancia en la Historia del Archipiélago Canario.

NOMBRE DEL ARCHIVO: Acuerdos del Cabildo de Tenerife (1514-1518)
LUGAR DE EXPEDICIÓN: Tenerife (Cabildo)
FECHA: Lunes 11 de febrero 1516
EXTRACTO DEL DOCUMENTO:
Se pregonó que ninguna persona embarque mercadería sin que la registre y que las mercancías que viniesen de Castilla u otra parte las registre dentro de tres días
OBSERVACIONES: 
Información adicional / Personajes presentes: 
P. de Vergara, juez ordinario; J. Benítez, alg. m.; Castellano, Valdés, Llerena, Bach. P. Fernandes, Las Hijas, Bach. de Las Casas, ante Vallejo

* * *

NOMBRE DEL ARCHIVO: Acuerdos del Cabildo de Tenerife (1514-1518)
LUGAR DE EXPEDICIÓN: Tenerife (Casa del Consistorio)
FECHA: 8 de agosto de 1516 
EXTRACTO DEL DOCUMENTO:
Todos los susodichos en junta como Cabildo y cada uno por si (que repite añadiendo el Bach. Las Casas a los de la cabecera) otorgaron  su poder cumplido a Juan Márquez, escribano de la Reina y el Rey, ausente, especial para parecer ante sus altezas y señores de su muy alto Consejo, alcaldes y oficiales de su real casa y corte, etc. sobre cierta carta y provisión de sus Altezas, por la cual le hacen merced para que sea alcalde de sacas de la isla de Tenerife y de la de Palma, la cual había sido obedecida como carta y mandado de sus Reyes y señores naturales, y en cuanto al cumplimiento lo hubieron suplicado para ante sus Altezas,  por razón de las causas por ellos respondidas y las que adelante se dirán. Y así parecido alegue su derecho para que sus Altezas evoquen la dicha merced, por ser tan perjudicial. Fórmulas de suscripción. 
OBSERVACIONES: 
Información adicional / Personajes presentes: 
Dr. Lebrixa, P. de Vergara a. m., Valdés, Gallinato, F. de Llerena, Las Hijas, ante Vallejo

* * *

NOMBRE DEL ARCHIVO: Acuerdos del Cabildo de Tenerife (1514-1518)
LUGAR DE EXPEDICIÓN: Tenerife (Cabildo)
FECHA: Viernes, 12 de febrero de 1518
EXTRACTO DEL DOCUMENTO:
En lo que toca a los navíos.
El Sr. Doctor dijo que aconseja a su señoría que contradiga el capítulo de la cargazón de los navíos extranjeros, porque es contra derecho, leyes y premáticas de estos reinos y es en daño de esta isla.
B. Benítez, P. de Lugo, G. Castellano y Las Hijas piden que vayan dicho capítulo. El Bach. De las Casas dijo que ni vaya y de ir que vaya con el capítulo. 
El Sr. Ldo. Dijo que dicho capítulo en la manera que está ordenado cumple al bien de esta isla y que la intención de la premática de sus Altezas no se extiende a esta isla, porque fue hecha porque oviese navíos grandes para las armadas de sus Altezas, lo cual aunque en esta isla se guardase no había por ello más efecto y así la dicha pragmática en los reinos de Castilla y puertos de Andalucía favorece al bien público y la guarda de ella en esta isla sería ir contra el bien público de esta isla guardalla, en especial guardándola en la cargazón del pan, que es el fruto de esta isla de más comúnmente recibe beneficio.
El Sr. Adelantado dijo que no va contra las premáticas de sus Altezas, salvo que le parece que es bien para la isla y que su alteza haga lo que sea su servicio. 
OBSERVACIONES: 
Información adicional / Personajes presentes:
Viernes, después de mediodía, en la casa de consistorio, el Adelantado, el Dr. Lebrixa, Teniente; Vergara, alg. m.; J. Benítez, reg. y alg. m.; Gallinato, P. de Lugo, Las Hijas, Bach. de Las Casas, Requena, J. de Trujillo, B. Benítez, Fonte, Castellano y Bach. De las Casas (sic)

La importancia de la orchilla en el comercio canario (I)

Información extraída de Los Acuerdos del Cabildo de Tenerife Vol. III

Teniendo en cuenta la relevancia que tuvo la orchilla en la economía canaria durante los años que siguieron a la Conquista, nos resulta muy extraño que apenas se haga mención de ella en las actas de los Acuerdos del Cabildo de Tenerife, limitándose únicamente a nombrarla de forma aislada y ocasional, cuando no ignorando su importancia por completo. Este problema se extiende incluso al Estudio preliminar, en el que se nos habla de la importancia económica que tuvieron la agricultura, la ganadería, la industria textil (por otro lado, íntimamente ligada al mundo de los tintes y colorantes), la saca y venta de madera, entre otros. Pero la orchilla y su distribución prácticamente brillan por su ausencia. 

Y es que la orchilla fue, junto al vino y el azúcar, uno de los productos canarios más demandados en la Europa de la Edad Moderna, teniendo como punto de destino los puertos de Génova y Flandes. Los beneficios que producía su comercio saltan a ojos vista. Tenemos constancia de una serie de acuerdos entre los Reyes Católicos y los líderes aborígenes de Tenerife, que tenían como fin su monopolio y exportación por parte de los primeros. Por no citar el control que ejerció sobre ella Francisco de Riberol, quien la exportó a las ciudades italianas; y el posterior dominio ejercido por los comerciantes ingleses durante el s. XVIII, los cuales se apoyaron en algunos nobles isleños para afianzar su comercio. Durante esta época, toda la orchilla recolectada en Canarias se exportaba directamente a Tenerife, para después ser embarcada a Inglaterra.

Si bien estos últimos datos nos cogen fuera de nuestro campo de estudio (y es que las Actas que hemos consultado sólo abarcan hasta 1518), resulta soprendente (y es preciso que hagamos hincapié en este asunto) no encontrar referencias explícitas sobre este producto en los Acuerdos... Sin embargo, hemos de saber leer entre líneas y “jugar” con la documentación que hemos encontrado. Dicho de otro modo, si no conocemos el contexto histórico de las fuentes que estamos estudiando, será muy difícil trabajar con ellas. Es por eso por lo que en este epígrafe nos detendremos a analizar algunas cuestiones relacionadas con las exportaciones efectuadas en la isla durante 1514 y 1518. Si tenemos en cuenta la importancia que tuvo la orchilla en este campo, es lógico que la información aquí presentada nos sirva para comprender un poco mejor las causas que permitieron su distribución en Europa, así como las dificultades de su comercialización.

La información encontrada guarda relación con las medidas impulsadas por la Corona para mantener el control de las exportaciones, terminando así con la privilegiada política fiscal de la que disfrutaron las islas durante los años posteriores a la Conquista. Los impuestos vigentes en la Península (alcabalas, pechos...) no lo estaban en Canarias. Con esta iniciativa se pretendía incitar a los súbditos de la Corona a establecerse en el Archipiélago, logrando así su rápida colonización. Ello también trajo consigo el desarrollo de la actividad portuaria y el despegue del comercio. Sin embargo, y como ya hemos comentado al comienzo, la imposición de una estructura de cuño colonial rompió con esta tendencia. Ello puede verse en el último documento que presentamos, en el que el Adelantado obliga a Juan Benítez, regidor del Cabildo y uno de sus hombres de confianza, a viajar hasta la Corte para discutir algunas cuestiones con el monarca. Entre ellas, la posibilidad de cargar mercancías en los navíos extranjeros que recalaban en el puerto tinerfeño, así como fijar el límite de carga que éstos podían embarcar y en qué lugar podían hacerlo.

El SPA y los balnearios hoy en día

Actualmente, los balnearios han dejado de ser aquellas antiguas instalaciones donde únicamente acudían personas con los más diferentes problemas de salud con el fin de curar sus dolencias. Pese a que la idea de la rehabilitación médica sigue estando muy presente, los balnearios no han dudado en ofrecer sus servicios a otros clientes que sólo buscan relajarse y mejorar su imagen a base de diversos tratamientos de belleza. Estas instalaciones reciben el nombre de SPA, concebidos según la idea del balneario tradicional, pero con un carácter mucho más lúdico.

Entre los servicios que ofertan los SPA a sus clientes destacan los baños de vapor, cuyos efectos desinfectantes mejoran la circulación sanguínea. Pese a sus efectos beneficiosos, estos baños están contraindicados para personas que padecen problemas de corazón, tumores e hipertensión.

Los baños de vapor tienen una historia muy longeva. Difundidos por los romanos, quienes ya los habían empleado en las termas, fueron recogidos por los turcos tras la conquista de Constantinopla en 1453. La influencia turca derivaría en el hamman, hoy popularmente conocido como baño turco. 

No podemos olvidar las terapias relacionadas con el agua. Los baños termales, recomendados por los médicos de todas las épocas también tienen su lugar en el SPA. De todos es conocido sus múltiples usos terapéuticos y acciones farmacológicas. 

La talasoterapia procede de la más antigua tradición balnearia y es otro de los servicios ofertados por los centros SPA. Su aplicación se basa en el contacto del cuerpo con el medio marino. Esta es una de las razones por las cuales muchos SPA están ubicados a orillas del mar. Aparte de exfoliar la piel y tonificar la musculatura, esta terapia tiene un efecto relajante sobre el individuo. En ella también participa la algoterapia, basada en el uso de las algas y sus propiedades (peloides) para todo tipo de tratamientos, ya sean terapéuticos o de belleza.

La acupuntura también forma parte de la programación del SPA. Esta terapia consiste en clavar agujas en determinados puntos del cuerpo en el que se localizan las líneas de fuerza vitales. 

Hemos dicho con anterioridad que la relajación y la tranquilidad influyen en la recuperación del paciente casi tanto como las terapias a las que éste se somete. Los masajes forman una pieza fundamental de este ambiente tranquilo y relajante que es el SPA, de ahí que la masoterapia esté siempre presente en sus ofertas. 
En estos centros, las actividades derivadas de la fisioterapia, tales como el ejercicio y la gimnasia también cobran una especial relevancia. No podemos dejar de lado otros servicios, como es el caso de la ozonoterapia, la fangoterapia (usada para tratamientos de belleza), la hidropinoterapia, la reflexoterapia, la termoterapia, etc., así como otras terapias de carácter vanguardista e innovador, como pueden ser la ultrasonoterapia y la magnetoterapia.

En Canarias estas instalaciones gozan de cierto prestigio y éxito. Frente al balneario del Pozo de la Salud se alzan los SPA de La Quinta, el Hotel Botánico, La Siesta y La Plantación. Falta por ver si el futuro balneario de la Fuente Santa incorporará algunos de los rasgos propios de los SPA a sus servicios. 

Aguas Minero-Medicinales en España y tratamientos

Lo primero que hemos de tener en cuenta es que las aguas de todos los balnearios son aptas para el tratamiento de enfermedades reumáticas. La temperatura del agua proporciona efectos analgésicos sobre el organismo. Conocemos la existencia de balnearios cuyas aguas alivian la litiasis renal. En este caso hablamos de aguas diuréticas, con poca mineralización y poco sodio, pertenecientes a la rama de las aguas bicarbonatadas cálcicas y magnésicas. Su ingesta es beneficiosa para los enfermos hasta el punto de que muchas de ellas se envasan para su consumo. Su procedencia es completamente natural. Encontramos ejemplos de estos balnearios en Solán de Cabras (Cuenca), Solares (Santander), Cardo (Tarragona) y Lanjarón-Salud (Granada). 

Balneario de Solán de Cabras. FUENTE: Balnearios y salud.

Las aguas con gas también son frecuentes en los balnearios españoles, como el de Caldas de Malavella, en Gerona. Normalmente están contraindicadas para los enfermos de litiasis e hipertensión. Suelen ser aguas bicarbonatadas sódicas con gran mineralización.

En nuestra geografía también abundan las aguas sulfuradas, las cuales se distinguen por su mal olor. Como sus homónimas del resto de España también tienen propiedades beneficiosas para el organismo. A destacar los balnearios de Paracuellos (Zaragoza), Archena (Murcia) y Ledesma y Retortillo (Salamanca).

Las aguas sulfatadas también tienen su representación en los balnearios españoles. Caracterizadas por su media mineralización y efectos laxantes, los balnearios más representativos que poseen este tipo de aguas son los de San José (Albacete) y Alhama (Murcia).

Balneario de Paracuellos. FUENTE: Hotel Balneario Paracuellos.

En lo que respecta a las aguas cloruradas, éstas se distribuyen por los balnearios de San Juan (Mallorca), Arnedillo (Logroño)  y La Toja (Pontevedra).

Otros tipos de aguas que encontramos en España son las ferruginosas, las fluoradas, las nitrogenadas y las radioactivas. Con el descubrimiento de la Fuente Santa se han añadido a esta lista las aguas cloruradas carbogaseosas, las cuales también pueden encontrarse en Royat (Francia) y Nauheim (Alemania). Estas aguas pudieron aliviar la sífilis y la lepra. Sus efectos cicatrizantes curaron, en general, varias heridas. 

A veces, el ambiente del balneario es más beneficioso para el visitante que las propias aguas medicinales. La rutina, la paz y el descanso hacen que los pacientes recuperen fuerzas y se olviden del estrés y las preocupaciones de la vida diaria.

Historia de las aguas Minero-Medicinales de Fuente Santa en Fuencaliente, Isla de La Palma. Hallazgo de La Fuente Santa y posible aprovechamiento como balneario

A mi entender, esta charla fue una de las más apasionantes e interesantes, pues refleja el deseo de un pueblo, el palmero, por recuperar su pasado más inmediato.

La historia de la Fuente Santa comienza en 1493, cuando es descubierta por los soldados castellanos al servicio de la conquista realenga. Los benahoritas ya conocían las propiedades curativas de la Fuente y la habían bautizado con el nombre de Tagragito. La Fuente estaba situada en un entorno geográfico muy complejo, entre los volcanes de Teneguía y San Antonio, siendo este último el responsable de su desaparición. 

La Fuente Santa. FUENTE: La Palma Ahora.

Descripciones como las del monje Gaspar Frutuoso hacen que la fama de la Fuente llegue hasta la Península, atrayendo la atención de aquéllos que, sufriendo alguna enfermedad, deciden venir a Canarias para tomar un baño curativo en sus aguas. Uno de estos enfermos es Pedro de Mendoza, conquistador español que vio como su salud mejoraba al bañarse en la Fuente.

Durante el s. XVII muchos viajeros europeos visitan La Palma con la misma intención, gracias a lo cual, la isla experimenta un fuerte desarrollo económico.

Todo cambia el 15 de noviembre de 1667. Un movimiento tectónico, causado por la erupción volcánica del San Antonio, hace peligrar la Fuente. En seguida se suceden procesiones religiosas y misas con el fin de detener la catástrofe. Tras unos días de incertidumbre, el 23 de noviembre vuelve a producirse una nueva y violenta erupción. Según las crónicas de Nicolás Sotomayor, las coladas lávicas expulsadas por el volcán sepultan definitivamente la Fuente. Con anterioridad, ésta había sido enterrada bajo un alud de rocas.

El volcán de San Antonio en la actualidad. FUENTE: Mi nube.

Durante los años que siguieron a la erupción, hubo un encendido debate en la sociedad palmera: mientras que unos defendían la búsqueda y recuperación de la Fuente Santa, otros argumentaban que su desaparición se debía a la mano de Dios y que por lo tanto, no había razones para entorpecer sus designios. El pleito tuvo tal magnitud que la Inquisición decidió tomar cartas en el asunto.

En 1687, y ante la negativa de las autoridades de buscar la Fuente, algunos isleños, apoyados por ciertos sectores de la aristocracia palmera, se aventuran a localizarla. Tras ubicar de forma más o menos correcta su antiguo emplazamiento, proceden a desenterrarla, pero el peligro de la empresa hace que desistan de su empeño. Antes de abandonar, dejan el lugar marcado con una gran cruz de piedra, con la intención de señalar a las futuras generaciones el punto exacto donde tendrían que excavar para encontrar la Fuente.

Aparte de la cruz, se deja constancia de una serie de testimonios que ayudarán a la localización del manantial. La mayoría de ellos pertenecen a la tradición oral palmera, tales como “el agua salían tan cerca del mar que en la pleamar la marea la cubría”, “el agua brotaba cerca de un acantilado de color plomizo”, “la temperatura del agua era tan alta que al echar lapas en ella, éstas se abrían”, etc.

Carlos III, un rey ilustrado interesado por el Arte y los avances científicos. FUENTE: Wikimedia Commons.

Con la llegada del s. XVIII, el empeño por recuperar la Fuente llegará a la corte de Carlos III, pero las peticiones para conseguir los fondos para tal empresa chocan con la burocracia y finalmente son denegados. Durante el s. XIX se llevaron a cabo tres intentos para localizar la Fuente. El primero de ellos coincidirá con el comienzo de dicho siglo, gracias a la labor de Manuel Díaz Hernández. Sus intentos resultan infructuosos pero deja una serie de escritos y mapas muy interesantes para su localización. Documentos que no pasan inadvertidos para expedición llevada a cabo en 1835 y para el infatigable y precoz Luciano Hernández Armas, quien en 1877, con tan sólo 18 años, propuso la búsqueda del manantial a los diferentes organismos culturales que había en la isla. 

Con el comienzo del s. XX se producirán nuevos intentos, la mayor parte de ellos encabezados por don Luciano. En 1905 se tratará de acceder a la Fuente por medio de una galería, siendo los autores de esta tentativa los primeros en emplear este método. Entre 1923 y 1925 se llevan a cabo otros intentos que culminarán con un rotundo fracaso. Expediciones posteriores, como la de 1943 no tendrían mejor suerte. 

Carlos Soler Liceras. FUENTE: Diario de Avisos.

En 1981 se llevará a cabo una nueva tentativa que no llegará a materializarse. Apenas diez años después, entre 1992 y 1993, una empresa de origen suizo presentará un proyecto para la recuperación del la Fuente. El Gobierno canario colaborará con los suizos. Inmediatamente después, científicos e ingenieros, como el caso de Carlos Soler Liceras, se sumarán al proyecto realizando trabajos de archivo e investigación para efectuar de forma correcta los sondeos terrestres. Ayudados por la tecnología y las fuentes históricas, estos sondeos fueron realizados con el fin de conocer el emplazamiento exacto de la Fuente. El último sondeo afirmaba que el agua extraída tenía una temperatura de 42 ºc. El equipo de Carlos Soler estaba sobre la buena pista. Faltaba por llegar al manantial, lo cual se hizo gracias a una galería subterránea. No sin pocas dificultades, se abrieron paso hasta la Fuente, la cual fue finalmente hallada en 2005.

Pedro de Mendoza. FUENTE: A World Elsewhere.

Pese a que la noticia del descubrimiento de la Fuente no tuvo el eco esperado entre los palmeros, la construcción de un balneario siempre es motivo de interés. Dicho proyecto debe reunir una serie de requisitos exigibles para que el balneario, además de una realidad, sea rentable económicamente. En primer lugar, estaríamos hablando de un parque lúdico destinado al entretenimiento familiar, seguido, como no podía ser de otra manera, de un centro termal para tratamientos estéticos y sanitarios. Estaría bastante bien que los visitantes conocieran la historia del manantial y de su descubrimiento, lo cual podría lograrse mediante la creación de paneles informativos. El carácter subterráneo de la Fuente terminaría por darle una mayor espectacularidad al recinto.

Para la realización del proyecto debe crearse un equipo multidisciplinar que deba tener en cuenta los anteriores puntos. Dicho equipo estaría compuesto por expertos en Sociología, Impacto Ambiental, Ingeniería Geotécnica, Historia, Ingeniería Marítima. Ingeniería Hidráulica, Arquitectura, Medicina Hidrológica, entre otros.

sábado, 28 de junio de 2014

El Balneario del Pozo de la Salud (El Hierro): Historia, características y usos terapéuticos

También conocido como el Pozo de Sabinosa, el Pozo de la Salud se encuentra en la vertiente norte de la isla. Descubierto en 1702, ya en esta época se le atribuyeron a sus aguas propiedades medicinales. Así, sabemos gracias a los manuscritos que las aguas del Pozo también eran termales. Muchos hombres de ciencia de entonces se dedicaron a estudiarlo, entre los que destacan Urtusaustegui y Viera y Clavijo. Este último se adelantó a los investigadores del s. XIX cuando afirmó que aguas del Pozo tenían un carácter sulfuroso. Debido a su carácter termal, muchos expertos decidieron crear un balneario en la zona, entre ellos, Leandro Casañas Frías.  

Pozo de Sabinosa. FUENTE: Wikimedia Commons.

A partir de 1867, el Pozo cambió definitivamente su nombre por el de Pozo de la Salud y sus aguas fueron las primeras del Archipiélago en ser declaradas como Aguas Minero-Medicinales. En 1890 fueron comparadas con las de otras fuentes de Alemania, Inglaterra, Francia y Egipto para finalmente ser clasificadas en el grupo de “aguas cloruro-sódicas-sulfatado-magnésicas”. La fama del pozo atrajo la atención de muchos viajeros y científicos decimonónicos que visitaron Canarias por aquellas fechas, entre los que destacan R. Verneau, Olivia M. Stone, Karl von Fristsch, Alfred Samler Brown, John Whitford, entre otros.

R. Verneau. FUENTE: Wikimedia Commons.

El siglo XX trajo consigo un análisis más pormenorizado de las aguas del Pozo. En 1910 fueron ampliamente estudiadas por los Laboratorios Lederle de Nueva York, con la intención de realizar diferentes estudios sobre su composición. Estos mismos laboratorios se encargarán, en 1915, de efectuar un completísimo estudio bacteriológico.

Por esas fechas, numerosos científicos españoles también analizaron el componente químico de estas aguas. Entre ellos se encontraba Guillermo Paz Cabrera.

En 1929 las aguas del Pozo de la Salud obtuvieron una medalla de oro en la Expo Iberoamericana de Sevilla. Este reconocimiento animó a la construcción de un balneario, lo cual llegaría en 1942, año en que Rodrigo Villabriga constituyó la Comunidad de Bienes denominadas Aguas de Sabinosa. A lo largo de este periodo se edificaron en el lugar una serie de instalaciones que fueron dando lugar al moderno balneario. Poco tiempo después el agua del Pozo comenzó a embotellarse y a comercializarse bajo el reclamo de “El agua más radioactiva del mundo” (1950).

El balneario del Pozo de La Salud también funcionó como pensión y estuvo en plena actividad hasta los años ochenta. Tras su posterior abandono, otro balneario fue construido sobre las ruinas de aquel en 1995. Actualmente, y a la espera de la apertura del balneario de la Fuente Santa, es el único establecimiento de este tipo que está activo en nuestras islas.

De cara al s. XXI, las aguas del lugar están siendo investigadas por la Facultad de Medicina de la ULL y se está trabajando para que el Pozo sea declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Bien Etnográfico.

Facultad de Medicina de la ULL. FUENTE: ULL.

Tras numerosos estudios, sólo cabe decir que las aguas han sido finalmente clasificadas como mesotermales, alcalinas, de mineralización fuerte, duras e hipertónicas, radioactivas (de ahí el reclamo anteriormente citado), presentando constancia diacrónica.

Tienen una actividad laxante o purgante, estimulan el Sistema Nervioso Central y actúan de forma cicatrizante y antiinflamatoria. Son muy recomendables para el estreñimiento y la dispepsia, el estrés, la artrosis y afecciones cutáneas, como el herpes y el acné.