sábado, 20 de febrero de 2016

Tunka el Guerrero (Joaquín Gómez Sáinz)

FICHA TÉCNICA:
  • Título: Tunka el Guerrero
  • Director: Joaquín Gómez Sáinz (aka Dan Barry... y no, no es el de los tebeos de Flash Gordon)
  • Reparto: Joaquín Gómez Sáinz, Remedios Hernandez, Tom Hernández, Marina Mason, Mariano Vidal Molina, Bartabas (!) y Charly Bravo (Alfa Tango, Corto y cierro)
  • País: España y Olé (Corruptolandia)
  • Género: Barbaridades de bajo coste
  • Año: 1983
  • Valoración: Oro puro, Gordo de Lotería, Pleno al Quince...
La 2 está últimamente que lo tira. Y no lo digo por la jamona que presenta el informativo de la noche ni por sus documentales de bichos, sino por las películas que nos ha regalado en las últimas fechas. Hace unas semanas los fachas a los que acoso en Facebook casi se corren de la emoción (suponiendo que esta gente tenga instintos sexuales) cuando se enteraron de la inminente reposición de “Raza”, la película que Sáenz de Heredia dirigió en 1941 a partir de un libretucho escrito por cierto tapón de desagüe que gobernó España durante casi cuarenta años. Estuve tentado de sentarme a verla y disfrutar un rato de su visionado, pero mi ranciómetro ya había alcanzado niveles alarmantes tras haber visto esa misma mañana la tertulia que Isabel Durán dirige en 13 TV. Tengo que cuidar mi salud. Tanto mi médico, mi madre y mi Geyperman de la Buena Suerte están de acuerdo.

Ecce Homo...

No había pasado una semana desde el estreno que conmovió al facherío patrio cuando la pública volvía a sorprendernos con una auténtica joya del Cine de Derribo. La encargada de animar la noche no fue otra que “Tunka el Guerrero”, película protagonizada, dirigida y guionizada por Joaquín Gómez Sáinz (que aquí firma como Dan Barry), un señor entre cuyos logros más destacados figura esta película y -según he leído por ahí- haberle puesto voz a uno de los personajes de "Los Aurones" (eso y, según veo en Linkedin, sacarse la licenciatura en Historia en una universidad de México). No obstante, los trabajos de Barry van más allá de las producciones de baja estofa, llegando a actuar como secundario y doble de acción en algunas de las primeras producciones de Hollywood que se rodaron en España (entre las que destacan clásicos como “La Batalla de Las Árdenas” o “Doctor Zhivago”). También fue un asiduo de los gimnasios, donde se dedicaría con bastante éxito al culturismo. Su fuerza era tal que hasta podía romper una guía telefónica por la mitad. Y esto último no es coña. Barry es, desde luego, un personaje al que contemplar desde el cariño (su web es una visita más que obligada), aunque sus trabajos como director inviten directamente al despelote y a la carcajada general, que es más o menos lo que ocurre aquí.

Y eso incluye a los propios actores que salieron en la película.

A mitad de camino entre “Mad Max” y una exploitation de “Conan el Bárbaro”, “Tunka el Guerrero” nos sitúa en un mundo devastado por una guerra nuclear. Los que esperéis encontraros con localizaciones postapocalípticas os llevaréis una desilusión tremenda, dado que la película está enteramente rodada en mitad de la sierra. También se ven por ahí unas ruinas romanas, pero soy incapaz de localizarlas (y eso, teniendo en cuenta que tengo la Licenciatura en Historia y que me estoy sacando el Grado en Historia de Arte, tiene delito). De lo que no me cabe duda es que son auténticas, porque solo aparecen en el metraje durante tres o cuatro minutos mal contados… lo que me lleva a pensar que les dieron el tiempo justo para grabar un par de tomas y gracias. Para ser una película ambientada tras el fin de la Tercera Guerra Mundial se echan de menos escenarios algo más modernos, aunque supongo que la falta de medios para recrearlos (así como la propia afición del director por las recreaciones históricas) obligaron a Barry a emular más al Conan de Milius que al Guerrero de la Carretera de Miller. Después de todo, salía más barato y en la época tenía muchísimo más tirón.

"Bien...  Bien... Todo está saliendo según el plan..."

El caso es que la Humanidad del Futuro se ha dividido en dos bandos que se odian a muerte: los Eloi y los Morl… Perdón me he equivocado de película. Decía que, en un giro que recuerda más a los últimos trabajos como guionista de Ana Obregón que a H. G. Wells, vemos cómo dos tribus de hombres (los Tassalys) y mujeres (las Selenas) se dedican a zurrarse entre ellas y a preparar expediciones de castigo que tienen como finalidad la captura de prisioneros para reproducirse. Precisamente la peli empieza con una de estas incursiones, donde las tropas lideradas por un señor de la guerra bastante maloso y con aspiraciones de César secuestra a un grupo de mujeres para llevárselas a su campamento y montar allí unas sesiones de porno POV.

Pues yo les hacía un 591 en toda regla, oiga...

La líder de las Selenas, un cruce entre la Dama de Elche y una Barbarella de saldo, monta en cólera y organiza una misión de rescate. Pero como el territorio de los Tassalys está maldito (se supone que es cosa de la radiación provocada por la guerra atómica… en realidad nunca llegan a explicarlo del todo), deciden enviar a un tío que forma parte de otra tribu de hombres (los Senkas) que también pasta por las montañas. El elegido no será otro que el mismísimo Loulogio que, espada en ristre, se enfrentará a los villanos y hallará una muerte gloriosa (lo que no le impedirá parpadear o tener algún que otro espasmo facial cuando la cámara haga un zoom de su cadáver).

Loulogio dispuesto a purgar sus pecados después de  haber codirigido y presentado "Fiesta Suprema".

El biznieto de la Vieja de la Fabada.

La noticia de la muerte de Loulogio llega a oídos de su hermano, Tunka, que recorre la costa cantábrica guiado por la voz de una especie de Julio Anguita oligofrénico, un tío que viene a ser algo así como el Venerable de la Cumbre y el narrador de la peli. Subido en lo alto de un peñasco (habría sido gracioso que alguien hubiera salido de detrás del pedrusco para empujarlo barranco abajo), el Sabio le guía hasta un puesto avanzado de las Selenas. Allí Tunka es recibido por la hermana estrábica de Nuria Bermúdez y un travesti que perfectamente podría llamarse Julia. Y tras el cara a cara de rigor, le hacen pasar a una cueva y le invitan a cenar.

"Por última vez: ¡Nunca me acosté con Roberto Carlos!".

La escena es cuestión es tan innecesariamente larga como estúpida, puesto que tenemos encuadres de Tunka y compañía manducándose unos muslos de pollo que ríete tú de los que sirven en el Kentucky que hay en el Meridiano. Son apenas dos minutos, pero al espectador se le antoja una eternidad. Obviaré cualquier referencia a la ausencia de gallinas y de animales de corral en la película, pero igual hasta se estaban merendando al gato del encargado de los focos. Por otra parte, igual es que tengo la mente hecha un asco de tanto ver porno, pero os juro que pensé que iban a ponerse a follar allí mismo. El ver una estufa por allí tirada y un par de mantas por el suelo ya me hizo temerme lo peor. No me miréis así: he visto pelis porno con más presupuesto que esto.

A todas las chicas les gusta el pollo frito... Ojo al deleite con el que Barry se mete el muslo entre pecho y espalda.

Total, que Tunka, el Guerrero con la Napia de Acero, es llevado ante la Dama de Elche. La fulana le dice que, si quiere ser el Campeón de su tribu, tendrá que derrotar a sus dos mejores luchadoras. Y ante el asombro de un puñado de tías salidas de un carnaval zíngaro, el tío vence a la Nuria Bermúdez de saldo y al travesti mutante. ¡Como Albert Rivera con Pedro Sánchez, Tunka se ha ganado el derecho a pactar con la líder de Romanolandia!

"Lo de quitarle el aforamiento a Rita como que no, ¿verdad?".

A todo esto, los malosos han atacado un poblado de mujeres que está cerca de la costa, pero la ofensiva es tan chapucera que se ven obligados a retirarse. Los villanos dejan tirado al líder de los Tassalys, que tiene que volver a su campamento a patita (con récord mundial de velocidad incluido, porque entre la escena de la playa y la del monte, no pasan ni dos minutos). Mientras tanto, los ceporros de sus esbirros discuten sobre quién debería ser el nuevo comandante. Esta parte solo sirve para mostrarnos el mal rollo que hay entre el jefe y su lugarteniente, un tío que se pasea durante toda la película con un águila colgada del brazo y que sobreactúa más que cualquiera de los desechos que hay ahora metidos en la casa de Gran Hermano. Aunque parezca mentira (¿en serio?) la escena no conduce a ninguna parte y se queda por ahí dando tumbos.

No es por nada, pero yo me plantearía echarle un ojo a ese fuego...

En esas, Tunka, acompañado de un enano con la voz de Pepe Carabías, es capturado por los Tassalys mientras trataba de infiltrarse en su territorio. Sin embargo, tanto el Julio Anguita de mentira como los dioses parecen estar de su lado, puesto que envían a un niño/a a liberarlo. El crío/a (y recurro a la diferenciación de género porque no tengo ni idea de lo que es) le dice que es la Esperanza y que solo teniendo fe en sí mismo podrá salir de allí. Al final el nene/a acaba cortando las ligaduras del bárbaro y desapareciendo de nuestra historia. De puta madre. Ahora me explico cómo se las ingeniaron los de la nueva versión de "Galáctica" para meter ángeles y seres divinos en una serie de naves especiales y, aun así, quedar como putos reyes. ¡El guionista de esta “cosa” hizo escuela!


Pero lo más gracioso de todo es ver como uno de los sicarios del maloso se encuentra la celda de Tunka vacía. El tío, para evitar que su jefe le haga un ERE, se lava las manos y fuera de plano dice algo así como: “A mí me da lo mismo. Paso de rollos”. ¡Ja, ja, ja, ja, ja! ¡Grande!

La última juerga del PP valenciano.

En esas, en el campamento de las Amazonas, las mujeres de Barbarella y los guerreros de Tunka entrenan para enfrentarse a los Tassalys. La Nuria Bermúdez de tres cincuenta se enfrenta contra el frutero de “Aída” mientras dice “Parece que has mejorado mucho”. ¿Cómo? ¿Perdona? ¿Es que ya se conocían de antes? ¿Qué relación tienen estos dos? ¿Son padre e hija? ¿Son novios? ¿Hermanos? Todas estas preguntas se pierden en la bruma al ver cómo las espadas que utilizan nuestros temibles bárbaros son en realidad de plástico, por mucho entrechocar de armas que se oiga de fondo. Hay momentos en los que incluso las vemos doblarse cual chorra con disfunción eréctil (no te preocupes, Carlos Cuesta, te queremos igual), pero es lo que suele pasar cuando uno va a un bazar chino a comprar artículos de Carnaval.

"Cuando pille a los de atrezzo se van a enterar..."

Resumiendo, que se nos hace tarde: finalmente, Selenas y Senkas irrumpen en el campamento del villano. Se supone que, al estar en tierra maldita, tantos unos como otros caerían víctimas de la radiación... Pero como solo quedan diez minutos de película mal contados y nadie se ha molestado en profundizar un poco más en el asunto, ¿para qué darle vueltas al tema? Y mientras tiene lugar una batalla campal digna de un Tenisca-Mensajero (con "extras" muertos que tan pronto mueren como se levantan del suelo), el malo sale por piernas y no se le vuelve a ver el pelo. Ni batalla final ni ostias, que está anocheciendo y mañana se nos acaba la reserva del camping.

¡Siete caballos que llegan de Bonanzaaaaaaa!

Finalmente, y guiados por las palabras del Julio Anguita de tres duros, Tunka y su muchachada se reúnen a los pies de un acantilado en el que rompe el mar (de hecho, os juro que varios de los "extras" luchan por mantenerse en pie ante el empuje de las olas). La montaña de marras es la puerta hacia el Nuevo Mundo y cruzarla significa emprender un emocionante viaje al motel de la esquina... Pero nuestros héroes no estarán solos en su empeño por repoblar el planeta, puesto que estarán acompañados por la Maldad (representada por el fulano del águila y que, en un acojonante giro del guión, se vuelve un tío majo de repente) y la Esperanza (que retorna a nuestra historia después de haber ayudado a Tunka mientras este compartía celda con Francisco Granados). A mitad de camino entre la genialidad y el esperpento, la alegoría de marras es un giro digno de un Goya en todo regla. Y mientras no sabemos si reír o quitarnos el sombrero ante los cojones echados por Barry, comienzan a salir los títulos de crédito. Y ya está. Fin.

"¡Coño, un centollo!".

Conclusión

Considerada como un infumable bodrio de Serie B, “Tunka” es un entrañable ejercicio de humor involuntario al más puro estilo del cine turco setentero. Su empeño en tomarse en serio a sí misma la ponen a la altura de una producción infantil. Tiene unos agujeros tan grandes que uno no puede evitar pensar que su guión se redactó en dos días y que ni siquiera les dio tiempo a corregirlo. De todos modos, me gusta su carácter ligero y alegre (muy a lo Curro Jiménez), y el hecho de ser bastante breve (apenas llega a los setenta minutos) la libra de ser lapidada por el populacho. Al estar redoblada, las interpretaciones llegan a ser bastante correctas (exceptuando a Loulogio y su momento “Este muerto está muy vivo”), pero bordea en lo atroz en lo que a la dirección se refiere (ver los caretos que ponen las Selenas mientras contemplan los entrenamientos es el colmo de la sobreactuación). Debo admitir que por ahí hay alguna otra Selena a la que dan ganas de trajinarse, pero el casting es de lo peor (bárbaros escuálidos, cuarentonas que pasan por ser jovencitas de veinte...). No obstante, el conjunto es muy divertido. Tal es así que la he puntuado con un 7 en FilmAffinity. ¡Y es que tiene su gracia, coñe! Como entretenimiento, no defrauda. Por otro lado, hay una cosa que me inquieta cosa mala.... Si tenemos en cuenta que Barry tiene su licenciatura en Historia perfectamente en regla (como yo) y que tiene un largo repertorio de producciones de Serie Zetísima (género del que me declaro un fan incondicional), no me cabe ninguna duda de que podría estar viendo una imagen de mi propio futuro (hormonas y batidos de proteínas aparte)... Eso, o es que mi madre tiene muchas cosas que contarme... Inquietante, Carmen...

jueves, 18 de febrero de 2016

Alerta Mundial: Eduardo Inda se ha hecho un Twitter

Es que me aburría y no sé cómo se hacen los carteles de "Desmotivaciones"...