domingo, 31 de julio de 2016

Historia de Canarias (12)

1) EL AGUA 

Factor esencial, es vital. En canarias es un tema que ha marcado un fenómeno de continuidad histórica. Debate sobre si el agua es de titularidad pública o puede ser privatizada. 

Entre 1480 y 1525 se produce el primer choque, porque el cultivo azucarero demandaba mucha agua y los propietarios trataban de apropiarse del agua.  A partir de 1880 se establece la Ingeniería hídrica (las galerías), hay que hacer una inversión y el problema es si ésta da un derecho de propiedad sobre el agua.

Para los usos asociados a la producción azucarera, en una primera etapa, se establece un cálculo basado en la fanegada (unidad de superficie, 5500 m2), vinculado a un módulo hídrico de azada de agua que se convierte en un derecho de dula (tiempo-frecuencia de riego en turnos rotatorios de 15-30 días). El agua queda vinculada y adscrita al usufructo de las tierras y sus necesidades de uso productivo. Ejemplo: para el cañaveral, el caudal básico era de 15 L/s y la azada con tiempo de 12 h.

El sistema de reparto-distribución del agua se canaliza a través de los heredamientos, que disponen de sus específicas ordenanzas bajo el control de los Alcaldes de Aguas que disponen de capacidad jurídica (derecho civil y mercantil).

En 1880 el agua se va acabando (aumenta uso y población) y cuando los ingleses impulsan la triada de cultivos (plátano, tomate y papas) se tiene que empezar con los procesos para llegar  al acuífero. Se inicia la tecnología hídrica y la nueva organización privada de explotación (Comunidades de agua). Se inicia una tensa etapa en el control hídrico, marcada por dos claros enfoques: los defensores de la perspectiva de dominio público y el de aquellos en la defensa del patrimonio privado.

El agua y su disponibilidad posibilita un importante desarrollo innovador y de tecnología de bajo perfil entre la población y los pequeños y medianos agricultores: aljibes, pozos, estanques, calabazos, nateros…Desde el siglo XV, en las islas Realengas, los Cabildos efectúan sisas (caminos) entre las poblaciones para traer las aguas a las zonas residenciales (La Laguna, Las Palmas…). A partir de 1812, tal tarea se ejecutará por parte de los nuevos ayuntamientos, constituyendo la Política Hídrica, una pieza esencial en permanente conflicto con los usuarios productivos de tales recursos.

Se produce el gran debate sobre el dominio, público o privado de las aguas. Manifestaciones y debates en el Parlamento de Canarias conducen a una transacción entre ambas perspectivas: concesiones de derechos de uso-usufructo por 99 años para las Comunidades de Aguas siempre que se reconozca el dominio público de los recursos y se cumplan determinados objetivos de conservación, inversión y protección de los acuíferos

sábado, 30 de julio de 2016

Historia de Canarias (11)

3.4 CICLOS EXPORTADORES Y ECONOMÍA DE SUBSISTENCIA EN LA HISTORIA DE CANARIAS

Cuando se llega al archipiélago, no hay suelos ni tradición de cultivos, zonas muy desertizadas o zonas muy forestadas: no están en disposición de ser rotuladas, por lo que hay que empezar a crear la tierra productiva desde el inicio. (Nada que ver con la recolonización andaluza). Los recursos básicos para la estrategia socioeconómica son:

1) LA TIERRA

Se ha visto con doble perspectiva: como un factor de posesión (otorga rentas y prestigio, derecho de ejercer el poder) o como factor que permite establecerse como una persona dotada de valor social, lo que ocurre en todos los tiempos históricos.

Representa un referente fundamental para saber cuáles son las estructuras de poder de una sociedad para enfrentar un desarrollo económico. El reparto del suelo (tanto productivo como de bosque) va a ser un objetivo prioritario de los conquistadores, tanto los conquistadores a caballo (mejores tierras) y los de a pie que se quedan, así como los que vienen luego como colonos cuando finaliza el proceso de conquista. Estos son atraídos enseguida o cuando se va desarrollando la perspectiva de Canarias como plataforma para  saltar a la búsqueda del dorado.

La herramienta jurídica fundamental, especialmente en las islas realengas, serán las datas de repartimientos: activación de los repartimientos a partir de la fase del impulso al cañaveral (1480-1525), con una evolución diferente según islas: Se empieza a dar una dicotomía en el control de un recurso tan esencial como las tierras: los conquistadores y deudos se quedan con las mejores tierras productivas. 

Esos repartimientos van a llevar a dos momentos concretos posteriores:

1) las llamadas reformaciones, ante las quejas de afectados llaman a un juez y analiza cómo se ha hecho el reparto y trata de resolver las principales reclamaciones. 

2) las residencias: un representante (funcionario real) cada tres o cuatro años es sometido a un juicio por parte de la propia Corona en el sentido de dar información de todos los que quieran presentar quejas, se investiga y se dicta una sentencia. Aunque a Alonso Fernández de Lugo no lo destituyeron, le restringieron los poderes y le pusieron trabas para que el cargo de adelantado fuera más teórico que de poder, en 1508.

Hay una evolución desigual por islas: en las de señorío las propiedades son plenas de los señores, NO hay repartimiento (solo donaciones).

Una vez concedida la data, tienen que dejar pasar los periodos establecidos para que pueda cumplirse plenamente como derecho y pase a su propiedad plena. La estrategia es contar de tierras que vayan desde la costa hasta la cumbre (datas triangulares), para tener las de la costa, medianía y altas (bosques), la propiedad de estas características tiene capacidad de ajustar su estrategia de producción.

El bosque da posibilidad de madera y pinocha, plantas o productos forestales…

Las medianías son las tierras con mayor productividad (suelos arcillosos, humedad idónea), tierras de policultivo. 

De 600 metros hacia abajo tenemos los espacios destinados a los cultivos de exportación (azúcar-zonas con agua pero calor) y los vinos (aunque también hay en medianías), los de la costa son los de mayor densidad alcohólica. 
Los colonos de a pie se quedan pequeñas superficies de terreno marginal y estructuras de suelo en los peores lugares de las medianías.

¿CÓMO SE GESTIONAN ESTAS HACIENDAS?

La tierra incluye los recursos forestales e hídricos, los cuales son la pieza clave de sostenibilidad de la población. Encontramos dos sistemas de explotación: 

a) Explotación directa: los pequeños cultivadores trabajan directamente (cultivo familiar).

b) Explotación indirecta o nobiliar: se realizan contratos enfitéuticos, que encomienda a otro la explotación de una propiedad temporalmente (cultivo de las grandes propiedades) – precedente de la medianería (50% titular de la propiedad y la otra mitad para el que la explota).

Hay varias estrategias de explotación:

La complantación: acuerdo en poner en plantación una data y cuando empieza a producir se divide en el 50 %, entre el titular de la explotación y otro que lo comparte, es una forma de que uno aporte capital en forma de trabajo y el otro el terreno.

Enfiteusis: un gran propietario tiene una parcela o varias que no tiene capacidad para explotarlas y las arrienda: por contrato enfitéutico temporal (paga renta en especias y acabado el plazo se puede prorrogar, nunca el arrendatario tiene el derecho final de la propiedad). La tendencia es pasar de arrendatario a titular. Una forma intermedia es el llamado contrato enfitéutico perpetuo (Fernando de Aragón establece que los arrendatarios tienen derecho a convertirse en perpetuos y transmitir el derecho de explotación de padres a hijos, en Cataluña). En Canarias se produce con el nombre de los medianeros (enfiteutas perpetuos), que les salía más rentable.

El medianero es un trabajador polivalente porque explota el terreno, realiza inversiones en mejorar cultivos y construir casas sin que le cueste al propietario; hace trabajar a toda la familia, los hijos que quieren los señores tienen que ir a trabajar como criados y cuando llega el s. XIX son los que informan al señor de quién es quién a la hora de la votación electoral (engranaje del caciquismo).
Sistemas mixtos: parte de la propiedad se explotaba directamente y otra se arrendaba.

Un sector de la tierra no estaba repartido oficialmente, eran tierras baldías y las llamadas tierras del común (desde la E. M. se llamaban tierras comunales, ni del señor ni individuales,dehesas, pastizales…). Los baldíos (consideradas improductivas, no datadas). La historia de la propiedad en el ámbito rural de Canarias es la de los mojones, para apropiarse de los terrenos: estrategias de apropiación a partir del s. XVI hasta el XX por mecanismos de expolio legal, ausencia de registros de propiedad y expedientes de dominio.

Otro elemento importante es la creación de terrazas artificiales por la orografía de las islas: espacio productivo fabricado. Traslados de tierras entre zonas de las Islas y el suelo como activo empresarial (en especial a partir de 1880, que produce un cambio de tecnología productiva).

viernes, 29 de julio de 2016

Historia de Canarias (10)

3.2 METODOLOGÍA CONQUISTADORA

Aculturación religiosa: labor esencial. Acción misional indígena y mitología religiosa (aparición de la imagen de Candelaria). Conversión más o menos forzada con bautismos Castellanos.

Escultura de Tinerfe el Grande.

Los pactos o mandos de paces: impulso de Diego Herrera que empieza a trasladarse a Tenerife, Gran Canaria y La Palma para hablar con los líderes indígenas que estaban aculturados para establecer bandos de paces (para ver quienes estaban de acuerdo sin un choque militar): 1461, Vasallaje de Gran Canaria y 1464, Bandos de paces en el Bufadero. También se hicieron en La Palma con Alonso Fernández de Lugo, pero incumplió numerosos pactos. La resistencia más duradera fue en Tenerife. 

3.3 POLÍTICA PARA LA COLONIZACIÓN Y CRECIMIENTO ECONÓMICO

Una vez acabado el proceso de conquista se desarrolló lo que conocemos como colonización (el desarrollar una sociedad post-conquista, es decir, estructurar el sistema de producción, organización social e instituciones que pretenden afianzar la conquista realizada). Claves, sobre todo en las islas realengas:

1) Lejanía del archipiélago: se necesita población asentada que tuviera propiedades que defender (que pudieran tomar armas).  Obsesión de conseguir que la población se avecindara. Condiciones: en primer lugar, si quieres tierra y derecho de vecindad, tienes que estar un mínimo de años (5 años); en segundo lugar, casarse (la inmensa mayoría vienen solteros). 

En los primeros 30 años del s. XVI se produce el fenómeno de la aceptación de que las mujeres fueran perdonadas notarialmente si se escapaban con otro. Se produce también la llamada posesión de tierras, vincular por la propiedad (para afianzar el posicionamiento de una persona): había algo que defender, puesta en marcha de la economía y desarrollo demográfico. Esta estrategia NO la hicieron las islas señoriales (porque los señores querían controlar todo el territorio). Se crea división inicial en las datas de repartimiento entre tierras de riego (cultivo de caña) y de secano (cultivo de cereal, de viña y de huerta). Derecho de uso para el ganado (zonas comunales).

2) Organizar la sociedad: creando un modelo similar al andaluz, mediante la regulación por consejos. Ordenanzas reguladoras para establecer tanto la organización de la vida cotidiana como un sistema de gobierno, una política monetaria, organizar el trabajo (gremios), establecer precios y salarios y zonas de uso común (dehesas, bosques y tierras comunales).

3) Incorporar los territorios conquistados a la corona para asegurar los dominios: con la política fiscal (exenciones fiscales), moneda forera (tenía menor valor la moneda que en Castilla, régimen monetario), participación que la corona obtiene sobre el diezmo eclesiástico, monopolio del tabaco. 1574 se suprime el 20% del valor de los esclavos conseguidos.

Cada territorio tiene una adaptación distinta. Por ejemplo, GC se especializa en el azúcar, por lo que su economía tiene poca actividad en cultivos de autoconsumo y cuando entra en crisis el azúcar se colapsa. 

Tenerife tiene un mayor equilibrio, Alonso F de Lugo trata de exigir que cuando reparte las datas se destinen a una finalidad productiva (estrategia de reparto con finalidad concreta para asegurar el autoconsumo, no como en GC), también se trató de conservar los bosques (en GC no, que perdió la masa forestal en 50 años-no lluvia horizontal, más desertización, no filtración, por eso no hay tradición de galería, sino de pozos). Unesco determina las causas de por qué se produce: desaparece presión isostática y entra agua salada en los pozos,  se utilizaba para los tomates que soportaban el agua con alta salinidad pero dejó de ser útil para el consumo.

jueves, 28 de julio de 2016

Historia de Canarias (9)

La economía moderna. Los sistemas de apropiación de recursos. El modelo de complementariedad socioeconómica: economías de exportación y subsistencia. El sistema de organización productiva. Las tipologías de los modelos de titularidad y usos de los recursos (tierras y aguas). Economía e instituciones.

Un momento de la conquista de Tenerife.

La conquista es el acto de dominio sobre el territorio y los recursos existentes (toma del poder) y la colonización es el proceso de apropiación de recursos y su distribución, desarrollando una nueva organización económica y social. Canarias tuvo un proceso de conquista de un siglo, pero la colonización duró tres siglos. Su proceso fue:

1200-1315 Contactos exploratorios: comerciales, depredadoras, conflictos hispano-portugueses.

1350-1392 Estrategia misional: creación del Obispado de la Fortuna, proyecto misional mallorquín y pastoral indígena, crisis misional por expediciones esclavistas. 

1402-1418 Conquista y colonización normanda: 1402, expedición sale de la Rochelle con Jean de Bethencourt y Gadifer de la Salle. 1402-1407, conquista y control de Lanzarote, Fuerteventura y El Hierro. 1418, cesión a la familia de Las Casas. 

Jean de Bethencourt.

1418-1478 Conquista y colonización señorial: 1420, control señorial señorial-andaluz y Juan II cede derechos a Alonso de Las Casas. 1477, conquista señorial de La Gomera y venta de derechos a los Reyes Católicos. 

3.1 METODOLOGÍA DE CONQUISTA

No debemos confundir la conquista normanda con, a partir de 1418, la creación del señorío de rango castellano. El sistema normando es de enfeudación, Gadifer y Bethencourt tendrán derechos de reinar y unas competencias que no eran habituales en el ámbito castellano. Se trataba de un señorío inmune. Se dan dos situaciones:

Souzeranía: el príncipe o monarca es Primus inter pares  (primero entre iguales). 

Soberanía: el príncipe o monarca es Super pares (por encima de sus iguales, el monarca es el representante del estado). En el caso francés se tarda hasta avanzado el siglo XVI para este cambio, pero se produce con gran fuerza. 

Bethencourt va a autodenominarse incluso rey de Canarias, recogiendo la enfeudación del Reino de la Fortuna. El señorío normando permite acuñar monedas, autonomía propia frente al de Castilla. La justicia empieza y acaba en el señorío.

Juan II de Castilla en una representación idealizada.

El señorío castellano se impone a partir del otorgamiento de Juan II de Castilla a la familia de las Casas y después de los Herrero. El señorío en Castilla a finales del siglo XV es por delegación: se es señor porque el rey delega poderes, autoriza a que un noble tenga derechos en su nombre, pero no es un señorío inmune. Ejemplos: un siervo puede recurrir al Consejo de Castilla (justicia más centralizada). El monarca tiene capacidad para secuestrar las islas, incluso Felipe II llega a plantearse la opción de rescatar la isla de la Gomera (conde favorecía la presencia de los piratas).

DIFERENCIAS FISCALES: 

Señorío normando: predomina un impuesto territorial (se paga por territorio). Se cobraba el 20% sobre el uso.

Señorío castellano: se aplica un gravamen a la exportación, no al territorio, y se aplicaba una imposición jurisdiccional por la territorialidad (en el dominio señorial). También se exigían servicios señoriales (ir a la guerra, servir al señor sin cobrar, trabajar de orchilleros…).

miércoles, 27 de julio de 2016

Historia de Canarias (8)


ESTRUCTURAS ECLESIALES COMUNES:

Hay que tener en cuenta que en la Edad Moderna la iglesia se puede considerar como un estado dentro del propio Estado. Si el papado pierde influencia directa no la pierden las iglesias locales o nacionales.

Obispado: Obispado Rubicense (el primero 1404-1483). En 1485 cuando se termina de conquistar se establece el Obispado Canariense y de Rubicón y mucho más tarde hay conflictos por materializar un Obispado en Tenerife.

Santo Oficio (1505-1820): Tribunal, fiscales, aguaciles y delegados (comisarios y familiares) en cada ámbito territorial. Terror social.

Tribunal de la Santa Cruzada (1571): administración de las `tres gracias´ (bula-permitir comer carne en la cuaresma- de cruzada, bula de subsidio y bula de excusado). Primera ‘casa diezmera’, elegida por la Corona.

‘Cillas’ y rentas decimales. ‘Diezmeros’. Es el impuesto que la Iglesia cobre como un ingreso propio: 10% del producto bruto, pero en la práctica era el producto neto (elaborado), por lo que era en torno al 15/16 % del producto neto. (Esto no podía hacerlo ni la monarquía).

Estructura territorial: beneficios, parroquias y clero regular. Los más pobres.

Sistema religioso secular: órdenes en Canarias (franciscanos, dominicos, jesuitas, agustinos, etc.) Junto a las órdenes seculares femeninas.

En el siglo XVIII la Iglesia tenía más de 2500 miembros en Canarias. El poder más completo desde el siglo XII es sin duda la Iglesia, por su incidencia tanto en la vida (poder de conciencia y creación moral en todo el ciclo moral) cotidiana como su poder económico. En Canarias es más potente porque no era posible establecer relación con otros territorios del ámbito continental.

(1477-97) CONQUISTA REALENGA: GC, LP, TF 

Los Reyes Católicos, tras finalizar la guerra civil, comienzan a interesarse por ocupar los territorios establecidos tras los Tratados de Alcaçobas y Tordesillas, entre ellos Canarias, por lo que adquieren los derechos señoriales sobre Gran Canaria, Tenerife y La Palma en 1477. 

El proceso de conquista se inicia estableciendo las Capitulaciones. Las Capitulaciones consisten en que el monarca cede temporalmente la iniciativa de conquista, y el capitulador (Alonso Fernández de Lugo) paga la conquista a cambio de que se le compense con títulos, derechos y territorios conquistados. 

Alonso Fernández de Lugo.

En Tenerife el proceso es complicado, siendo descrito por los cronistas como la más resistente, en la que la orografía y la foresta jugaron un importante papel en la defensa por su difícil acceso. 

Alonso Fernández de Lugo tras la conquista de La Palma consigue la Capitulación de Tenerife, y acude con un ejército para realizar el aplastamiento. Se encontró con una problemática isla muy poblada, de difícil acceso, y tiene su primer choque en el Llano de La Laguna, haciéndolos mover hacia el Barranco de La Matanza, donde los castellanos sufrieron una fuerte derrota, retirándose  a Santa Cruz rumbo a la Corte para pedir otros 10 meses de conquista. 

Fernández de Lugo fundando Santa Cruz de Tenerife.

Seguidamente consigue tropas del Duque de Medina-Sidonia y financiación de banqueros florentinos. Es en la Victoria donde los castellanos vencen a los aborígenes. Ello provocó el debilitamiento de la resistencia y la aparición de los virus de los cadáveres (la modorra o gripe que provocó una gran mortandad entre los aborígenes), y se produce la ocupación de Los Realejos y La Orotava en 1496; tras lo cual Alonso Fernández de Lugo acude a la Corte para obtener los beneficios (ya que se había endeudado) por lo que incumple los bandos de paces con los indígenas vendiendo cientos de esclavos en las plazas principales de Europa.

Historia de Canarias (7)

2.2 MEDIA Y LARGA DURACIÓN EN LA CONQUISTA Y COLONIZACIÓN DE CANARIAS GRANDES ETAPAS COMUNES EN TODO EL ARCHIPIÉLAGO

1. Fase de contacto exploratorio: 1291 – 1402 

2. Fase de conquista y primera colonización: 1402 – 1500

3. Fase de expansión socioeconómica: 1500 – 1680 

4. Fase de contracción económica: 1680 – 1830 

ESTRATEGIAS SOCIOECONÓMICAS DIFERENCIADAS

a) Economías señoriales 1402-1835: subsistencia y monopolios señoriales, fuerte presión fiscal (quintos) y estructuras sociodemográficas frágiles. Se caracterizan por ser pobres y subsistenciales. También se exigen una serie de actividades militares con derechos aún medievales (pernada) que se mantuvieron hasta siglo y medio.

b) Economías realengas 1483-1812: complementariedad productiva (productos de exportación, producción de autoconsumo y producción de subsistencia-autoconsumo cuando genera excedentes permite un intercambio primario, el trueque), potente proyección exterior (atracción de capitales y de mercaderes-financieros, apertura desigual a mercados europeos, africanos e indianos) y mercadoa de trabajo regulado (ordenanzas de Cabildos). Destaca también una fiscalidad especial (exenciones y reducida presión a través del sistema de privilegios), para crear atractivos con el fin de que la población se asiente en las islas. NO se pagaban impuestos directos (pechos) ni indirectos (Alcabadas: IVA e IGIC). Si existía el llamado almojarifazgo (para la entrada y salida de productos. 1 al 6% y en las señoriales era del 25%).

MODELOS DE ADMINISTRACIÓN DIFERENCIADOS:

a) Señorial: hegemonía de los señores y sus Administradores. Consejos o `cabildos´ bajo control señorial. Débiles y desiguales Ordenanzas. Se va debilitando a partir del XVII y XVIII donde empiezan a irrumpir las autoridades de rango real.

b) Realengo: instituciones de descentralización del Poder real (real Audiencia, Capitanes y comandantes generales, Tribunal del Santo Oficio, factores e intendentes de la Real Hacienda, etc.) Consejos o Cabildos con regidurías perpetuas (patrimonio familiar, las élites de las principales familias de Tenerife, GC o la Palma), Gobernadores (delegados de los reyes), Alcaldes Mayores y representantes del `común´ (procuradores, jurados…). Crecientes conflictos entre las instituciones-poderes reales y las instituciones señoriales: conflictos jurisdiccionales (por cómo se sitúan en las iglesias, por privilegios…).

lunes, 25 de julio de 2016

Historia de Canarias (6)

PRIMERA APERTURA ATLÁNTICA (S. XII – XIV):

‘O se sale del Mediterráneo o no crece la economía’. Los pueblos ibéricos y otros tenían problemas: dominio del Estrecho de Gibraltar por los musulmanes y la posibilidad de un mundo económico en el Atlántico más amplio que en el Mediterráneo. Los interesados en el Atlántico son genoveses, vascos, mallorquines, catalanes, andaluces y normandos. Razones:

1. Exploración de espacios míticos (espíritu de aventura), causa menor.

2. Dominación política estratégica (para orientar la navegación).

3. Intereses económicos, tráfico de oro (escasea el oro y la plata, se estanca la economía de base monetaria) y de esclavos.

4. Impulso religioso, por los sectores interesados en ampliar la comunidad cristiana.
  • Punto nuclear: contar con puertos seguros y accesibles en Andalucía, lugares de escala (aprovisionamiento y punto de salida hacia África y Canarias – tradición de pescadores andaluces hacia Canarias desde el siglo XII y XIII).
La información era casi inexistente. El libro más leído de la época: Libro del Conocimiento de todos los reinos, tierras y señoríos (1348 y 1350), con alguna información de los viajes anteriores (de monje desconocido). Esto impulsa a los primeros viajes: Hermanos Vivaldi (1291) y Lancelotto Malocello. Pero la segunda información vital estará reflejada en Le Canrien (Pierre Bontier y Jean Le Verrier), que acompaña la primera conquista de Canarias.

Ese debate se plantea también por parte del reino Castellano-leonés en el Tratado de Monteagudo (1291), con el reparto africano y con el Tratado de Alcalá (1308) se controla el estrecho y se reparte el Reino de Granada.

Los exploradores fijan su visión en las cartas náuticas. La primera mirada de Canarias es la evolución de las cartas náuticas:
  • La primera carta corresponde a Idrisi (cartógrafo musulmán).
  • La segunda es la que sirve a Colón para plantearse la ruta hacia las indias por el Atlántico (ya hay aproximación).
  • El primer gran mapa que refleja parcialmente a Canarias parcialmente es el de Dulcert (1339): visión bastante clara y realista.
  • El segundo es el Atlas catalán (1347): visión más amplia de las islas.
  • El Atlas de Florencia (1450): refleja poco y mal las islas.
  • El Mapa Circular catalán (1450): refleja una realidad precisa.
  • Posteriormente aparecen diferentes mapas reflejando esa misma información. En el Planisferio de Cantino aparece la línea del tratado de Alcaçobas (Toledo, 1477-80), cuando se reconoce que las Canarias son de castilla y Madeira de Portugal.
LOS GENOVESES

Son los pioneros en las expediciones: Inicio conocido en 1291. Conexión estratégica que vincula Génova-Mallorca (clave en el conocimiento cartográfico)-Sevilla- Cádiz y saltan a Canarias. A veces hacen una ruta intermedia hasta Mogador.  Son familias comerciantes con empleados de gran fidelidad (lo que hoy llamamos red comercial, que se extiende por todo el Mediterráneo). Cobertura: Cónsul de Sevilla y Casa de Consulado, en el caso de Sevilla. Estas colonias obtienen privilegios reales, en el Caso de Castilla de asentamientos y de autonomía territorial.

Los genoveses, junto a los venecianos, experimentan la primera GRAN crisis del Mediterráneo que provoca problemas para mantener las rutas tradicionales. Tienen que hacer un esfuerzo de innovación de las técnicas navales (brújula, astrolabio, timón, pólvora) que ya estaban asentados en el espacio chino. Se impone el abrir una nueva vida comercial superadora de la vía marítimo-terrestre mediterránea: obsesión por llegar a indias bordeando África, o el proyecto colombino por occidente.

Los pioneros de esta primera conexión son los Hermanos Vivaldi, con dos naves: Alegranza y San Antonio. Tenían una previsión de 10 años de ida y vuelta. Se hace un seguimiento en Mallorca, Barcelona, Valencia, Alicante y Cádiz: desaparecen en el Atlántico.

El segundo es Lancelotto Malocello, hay duda con las fechas (1336 o 1319): Angelino Dulcert 1339 primer mapa, por lo que apunta que el viaje lo hiciera en el 36, que algún viajero retornara y diera la información para hacer ese mapa. Solo tres islas: Lanzarote y Fuerteventura y otra isla (el Hierro), con el emblema de la señoría genovesa.

PRESENCIA PORTUGUESA

Más amplia y compleja. Se inicia en 1341 con una pequeña flota (3 naves). Con pilotos italianos. Tenemos un relato importante del piloto genovés Nicoloso da Recco, uno de los primeros reflejos de la visión de Canarias antes de los normandos.

CATALANO-MALLORQUINES

Se plantea qué motiva esta sustitución (puede ser por la inhibición genovesa del s. XIV, quizá la crisis puede afectar, o  servicios navales a los portugueses). Los atractivos son el comercio, piratería esclavista y búsqueda obsesiva de oro guineano. Las expediciones son varias:
  • Jaume de Ferrer 1346 a Río Oro, que lleva a realizar el Planisferio Catalán de 1375.
  • En 1342 se realizan dos expediciones, donde aparecen con el nombre Islas de la Fortuna, ya vienen misioneros para la cristianización.
  • En 1370 acaba la fase más intensa catalana-mallorquina, van 3 embarcaciones en misión de cristianizar, no de esclavizar.
EL PAPADO

En todo este proceso interviene el papado, principalmente Clemente VI, que decide situar el poder papal en Canarias y crea el Reino de la Fortuna que en 1344, concedido como feudo al almirante francés Luis de la Cerda, que será coronado en Aviñón como Rey. No vino nunca a Canarias, fue un acto simbólico. (Tener en cuenta que entre finales de la edad media e inicios de la modernidad se está librando una batalla fuerte entre el papado y los reyes cristianos de estados. Se abre la crisis de las `investiduras´).

Una vez que se declara a Canarias como Reino de la Fortuna, se comienza con las expediciones evangelizadoras que se conoce como el proyecto mallorquín: exclusiva acción misional y exclusión de la violencia y depredación.

Se impulsa por dos mercaderes mallorquines en 1351, cogen a 12 indígenas neófitos y los envían a Canarias para apoyar la diócesis misional que está en Telde, donde ya hay un obispo.

ANDALUCES

Por último, los andaluces también intensifican la tradición del siglo anterior, por la existencia de puntos donde los barcos andaluces vienen a pescar. En 1391 hay un viaje bético e italiano con la nave Santa Ana, con itinerario de llegar a Fuerteventura y luego saltar a Guinea. Este viaje viene reflejado en Le Canarien en 1402. El primer viaje netamente andaluz en 1393, fuente en la crónica de Enrique III, cuya finalidad es una captación masiva de esclavos.

domingo, 24 de julio de 2016

Historia de Canarias (5)

Bases de la nueva sociedad: conquista y colonización. Población indígena. Nuevos pobladores. La población esclava. Aculturación e integración social: incluido y excluidos

2.1 EL CONTEXTO MEDITERRÁNEO Y EXPANSIÓN

Las rutas fenicias y púnicas llegaron a Mogador y más debajo de Canarias: contacto y conocimiento seguro, principalmente de Lanzarote y Fuerteventura, por la corriente del sur y el efecto del alisio. 

PANORAMA DEL REDESCUBRIMIENTO CANARIO: El panorama en el que se localiza el redescubrimiento será:
  1. Realidad del mundo bereber, cartagineses y romanos. Según los propios pueblos bereberes son tuareg. Hasta finales del II milenio a.C., los bereberes están por toda África del Norte (del Egipto al Atlántico). Los fenicios (pueblo de lengua semita, actual Líbano) fundan Cartago (820 a.C.) y de ahí el nombre púnico (fenicio en latín). Los bereberes son agricultores al servicio de los cartagineses. 
  2. El África romana: monarca Juba I se alía contra César y se anexiona a la provincia romana de África (46 a.C.). 25 a.C. Augusto nombra Mauritania como reino vasallo. 40 d.C.: anexión definitiva de Mauritania. Algunas fuentes hablan de revueltas en el 300 d.C., pérdida de la capacidad imperial de los romanos que ceden a los visigodos poderes en Mauritania – tesis de la inmigración voluntaria o forzada (castigo por sublevarse).
  3. Pugna del Mediterráneo: cambio drástico con la primera invasión musulmana en el 711 d.C. Desde 712 d.C. hasta 1609, en el espacio mediterráneo encontramos una guerra teocrática: una yihad (movimiento igual que las anteriores cruzadas cristianas. Confrontación religiosa que tiene un trasfondo de hegemonía e imposición, lo que justifica que el papado o reinos occidentales exijan a los Reyes Católicos que adopten medidas para acabar con la yihad en el espacio ibérico), el Imperio Otomano somete al Mediterráneo a una fuerte presión (porque era un ámbito cristiano) y va a intentar por el Norte de África vencer al papado. Se establece como importante cometido de los Reyes Católicos acabar con la religión mauritana y en segundo lugar con la judía. 
{Reinos cristianos en esta fase: Asturias y León enfrentados a Al Ándalus/ Castilla se desvincula de León/ Se consolidan otros reinos: Aragón, Navarra y Cataluña. Del siglo XII al XIV castellanos y aragoneses se intentan unir contra Al Ándalus, con diferentes tratados (Tudellón, Cazola, Almazira, Monteagudo (primera división de áfrica)}

sábado, 23 de julio de 2016

Historia de Canarias (4)

1.2 POBLACIÓN PRE-CONQUISTA

El problema que nos encontramos es la incertidumbre de qué hubo antes de la conquista. Se trata de un puzle con piezas incompletas y con más interrogantes que certezas, y a nivel de la posibilidad de recursos de investigación no se va a poder llegar a un conocimiento historiográfico claro (escasas fuentes).

1. ¿Quiénes eran y de dónde procedían? Una o varias poblaciones de Mauritania y el Atlas. Debate abierto de cuándo y cómo llegan a las islas. Hay tesis de las expulsiones y tesis de sobre carga o presión poblacional. Plantean que no han llegado por sus propios medios: los pueblos canarios no conocían el arte de navegación, está claro que en el análisis de las poblaciones del Sáhara y Mauritania habían grupos de pescadores (zenagas) con sus embarcaciones (cáralos) que utilizaban para la pesca, por lo que son posibles las aproximaciones al archipiélago. Hipótesis:
  • La leyenda de las lenguas cortadas (tribus berebere son levantistas desde la época de los romanos, cuyo castigo es la deportación a las islas, el problema es que deben ser distintos flujos en distintos momentos, porque las culturas no coinciden). Son posibles desplazamientos forzados, para limitar la hostilidad de la ocupación romana.
  • Origen púnico-fenicio: traslado de colonos orientado a explotar Canarias como una base para el tinte de moluscos y como una zona de apoyo a otras exploraciones hacia el sur. Hasta ahora solo se han encontrado algunos restos en el Bebedero y en la Graciosa, pero lo asimilan para todas las islas.
  • Vínculos etnoculturales: no es común ni único, porque tampoco es así el mundo bereber. Diferentes niveles de cultura material, realidades distintas aunque con un sustrato común que no apunta a la existencia de una lengua común, solo grafías similares.
Resumiendo: esta población NO salió voluntariamente del ámbito africano, bien por la presión demográfica, bien por castigo, pero hay arribadas involuntarias de gentes vinculadas a las tribus bereberes.

2. Problema de las fuentes: la arqueología aporta hipótesis que dan una visión de un mundo material y funerario. Las fuentes etnohistóricas (aquellas de tradición oral o derivadas de relatos, crónicas o historias antiguas) plantean un problema: el que realiza una crónica (como Le Canarien) va a justificar a los señores o está en servicio de algún interés. Los clérigos escriben que los canarios son paganos infieles, para justificar la dominación de los pueblos y la cristianización. Los cronistas reales (Baja Edad Media, inicios de la Modernidad) tienen su staff de personas que hacen márquetin político hacia sus monarcas, excluyendo datos. Hay que utilizarlas pero teniendo en cuenta que es la visión de los conquistadores, deben someterse a un potente análisis crítico.

Escena de "Le Canarien".

3. Resultado del choque europeo con los indígenas canarios: se pasa de los 1.200 indígenas estimados (A. Macías) a los 1.500 censados por el conquistador Tribaldos en 1503, hablando de familias NO mesturadas (porque es consciente de los casamientos castellanos con indígenas). Genera (como en América) el choque pandemia (Ej.: modorra, por putrefacción de los cadáveres). Crisis demográfica muy superior a la militar.

viernes, 22 de julio de 2016

Historia de Canarias (3)

1.1 ESPACIO CANARIO EN LA MODERNIDAD

Uno de los miembros de la Escuela de Annales, Braudel, señalará por primera vez la relación entre historia y realidad física, postulando que la geografía determina ciertos aspectos de la historia (costa, montaña, isla, continente…). Respecto a Canarias, es esplendorosa con sus importaciones al exterior (imagen atractiva), pero hacia dentro, la realidad es diferente (pobreza…). 
  1. Medio físico condicionado por volcanes submarinos y sucesivas erupciones. Canarias es el resultado de una emergencia submarina:
  • Inicio del proceso: 120 millones de años.
  • Emergencia: 20 millones de años (L, F y G: 20 – 19; GC: 15; TF: 12, LP: 4’5 – 5 y H: 0’9 – 1’2).
  • Procesos básicos: emisiones acumulativas (estratovolcanes, volcanes formados por acumulaciones), plegamientos (desarrollo de pocos levantamientos en referencia al mar), levantamientos, fracturas y hundimientos.
  • Intensos procesos erosivos: gravitacionales (avalanchas y colapsos masivos: caldearas y ‘valles de deslizamiento’) megaescarpes (El Golfo, Famara, Andén Verde, Valle de la Orotava…).
  1. Elemento atmosférico: región subtropical (climas secos, esteparios y desérticos). Zona de franja desértica, Canarias NO lo es por una combinación de borrascas polares, el anticiclón de las Azores (más importante, ejerce función de pantalla que amortigua el calor intenso que se emite en el desierto del Sáhara) y la corriente fría del Golfo (justifica el rango estratégico histórico de Canarias). El proceso de detrimento de los alisios (que desplazaba al norte las borrascas americanas; ej.: Delta) es un reflejo del cambio climático.
  2. La orografía: combinaciones de relieve y clima (pisos-niveles). Tipologías climáticas diferenciadas en cortas distancias (más de 52 microclimas). El gradiente climático se complementa con la altitud y latitud. 
  • Las ‘fachadas’: Norte-Nordeste: estratocúmulos y lluvia horizontal (humedad del alisio que se condensa en las hojas de los árboles que filtra la humedad y permite que se recarguen los acuíferos); Sur-Sureste: aridez tendencial y baja pluviosidad. 
  • Dos realidades distintas entre norte y sur. La arquitectura orográfica restringe históricamente todo el espacio con desniveles superiores al 30%.
  1. Las temperaturas suaves (18-20oC): sus causas son; estratificación del alisio, influencia de la corriente fría de Canarias (refresca y humedece la capa inferior del alisio); ‘mar de nubes’ en el N de las islas de mayor relieve, ‘pantalla’ amortiguadora del alisio respecto a las corrientes calidad del Sáhara, importantes ‘gradientes’ térmicos, y una pluviometría desigual (600-2.000 mm). Las necesidades de agua han generado diferentes culturas en las islas. 
  2. Un problema relacionado con el espacio es el de sus usos. La capacidad de utilización para consumo de la biomasa disponible, que ocupaba entorno 90% en el s. XV, ahora no llega al 15%; por lo que se produce una potente restricción histórica de espacios para usos productivos y hábitat. Lavas y coladas configuran un suelo con lentos y desiguales procesos de meteorización y descomposición (malpaíses).
  3. Desde una perspectiva edafológica, se pueden distinguir tres grandes tipos de suelos:
a. Andosoles (presentes en espacios húmedos, extraordinariamente fértil).

b. Aridosoles de L y F (salinos, yesos y orgánicos).

c. Vertisoles (suelos arcillosos expansivos, asociados a los basaltos).

  • Sistemas de organización del suelo en pequeñas parcelas: Balcanes, obtenidos a partir de la destrucción forestal o suelos artificiales, es decir, las fincas que se fabrican con tierras llevadas del N al S para plátanos, tomates y papas.
  1. Importante mención: Primera gran colonización biótica de las Islas: vínculos con el Sáhara húmedo (antes de 5’5 millones de años) que era una zona de gran vegetación tropical, concentraciones de población y restos rupestres que lo corroboran; siendo así una zona productiva. Es de donde canarias se nutrirá de la ‘gran floresta antigua’ que desaparece, menos en la macaronesia (Laurisilva). Produjo una alta endemicidad que tiene evolución permanente de elevada fragilidad ecosistémica. 
  2. Datos sobre endemismos: 570 son sólo canarios y 64 de la Macaronesia. Se trata de especies muy antiguas: Pinuscanariensis (ancestros de 45 millones de años) con capacidad para resistir al fuego debido a su estructura interna de resina; la Laurisilva, los bosques termófilos (dragos…):
- Vegetación de costa: tabaiba, cardón, palmera…
- Vegetación de medianías: Laurisilva y Fayal-Brezal.
- Vegetación de las cumbres: violeta del Teide, retaba, tajinaste azul…
- Zonas altas: pino canario…

Ejemplar de Lagarto Gigante de El Hierro.

En cuanto a la fauna hay unas 5250 especies (93% insectos). Aves saurios y reptiles singulares:

1) Fauna básica de la medianía: lagartos comunes (perenquén) y característicos (H), paloma rabiche, pinzón vulgar y herrerillo…
2) Fauna de cumbre: pelícano, búho…
3) Mamíferos: escasos, lo que demuestra que no hubo conexión directa con el continente africano. Fueron incorporados en la conquista, como especie NO autóctona. 

jueves, 21 de julio de 2016

Historia de Canarias (2)

Introducción a la Historia Moderna: cronología y fuentes

Aspectos metodológicos y conceptuales:
  • Superar eurocentrismo en las periodizaciones. Importante utilizar término transición (periodos, no fechas).
  • Enfoque tradicional: historiografía unidireccional (sincronía y diacronía).
  • Enfoque que se propone: análisis tridimensional, Historia Global de Annales con Fevbre y Bloch:  Espacio, Tiempo y Recursos (energía, tecnología y educación).
  • La Historia de Canarias es una historia de transición desde la sociedad indígena a la complejidad del siglo XIII, hasta la conquista (portugueses y control estratégico / papado y control religioso).
  • Canarias desde el primer espacio ibérico que se incorpora al a economía del mundo del espacio Atlántico: gran relevancia estratégica. Enfrentamientos entre Portugal y Castilla (Tratado de Alcaçobas, 1475), se divide el mundo a partir del archipiélago. Tras el descubrimiento indiano, se vuelve a negociar y repartir con el tratado de Tordesillas, donde Canarias es un punto de referencia en el primer tratado internacional moderno. 
  • NO hay monocultivo en Canarias, hay exportación, pero no intensivos.
  • Economía en equilibrio entre exportación, subsistencia y algún producto especializado (tintes). Si no hay base alimentaria para la población no es posible la exportación. 
  • Dos grandes bloques: islas señoriales e islas realengas. Pleito insular presente desde la conquista hasta s. XIX y XX.
  • Sociedad: desde el s. XV, hasta el s. XVIII, es mestiza (población indígena no exterminada, oligarquías son élites mesturadas no castellanas), abierta y dinámica (frente al conservadurismo de Felipe II, el comercio traía tendencias prohibidas de Europa. 

miércoles, 20 de julio de 2016

Historia de Canarias (1)

DIEZ CLAVES PARA LA COMPRENSIÓN DE LA HISTORIA SOCIAL DE CANARIAS

1º) Su compleja formación como ‘espacio físico’: vulcanismo activo; largo proceso eruptivo (más de 20 millones de años); evolución geomorfológica y del relieve insular: agua, viento, meteorización…; escasez del suelo apto; dificultad de cultivo por gradiente altitudinal; complejo sistema climático y ciclo hídrico…

2º) Diferentes etapas de colonización:
  • Colonización biótica (20 millones de años hasta el s. VIII a.C.).
  • Colonización indígena (s. VIII a.C. hasta 1402).
  • Primera colonización europea (1402 – 1497).
3ª) Alto valor geoestratégico: 
  • Latitud en el NO africano.
  • Obligada escala en la navegación atlántica movida por la fuerza eólica.
  • Obligada escala en la navegación hacia Atlántico Sur.
  • Alto valor estratégico militar: inicial conflicto con portugueses (s. XVI-XV); presión pirática (s. XVI-XVIII); potente incidencia de ‘crisis’ internacionales (1898; 1914-1918; 1945…).
4º) Espacio con singularidad económico-fiscal:
  • Privilegios: 1480-1812.
  • Uniformación fiscal (1812-1851).
  • Real Decreto de Puertos Francos (1852-1972).
  • REF (1972-1986).
  • Nuevo marco económico-fiscal (1991-2009).
5º) Un peculiar sistema demográfico

6º) Unas estructuras político-administrativas diferenciadas: islas realengas e islas de señorío /Islas capitalinas e Islas periféricas.

7º) Una fuerte y persistente presencia e influencia extranjera.

8º) Una economía compleja integrada y complementaria formada por cultivos destinados al mercado interior y cultivos de exportación.

9º) Fuerte incidencia del conocido como ‘pleito insular’: expresión de la lucha por el poder regional entre las élites de T y GC. Pleito por la capitalidad a partir de 1808 y por la división provincial a partir de finales del s. XIX. 

10º) Un sistema social marcado por algunos rasgos fundamentales:
  • Población mayoritariamente analfabeta hasta 1983.
  • Élites educadas en el exterior. Universidad a partir de 1924.
  • Fuerte peso de la población rural, marcada por el sistema de medianería.
  • Tardío ajuste a los ciclos políticos y sociales de la Península.

martes, 19 de julio de 2016

Juan Negrín: La República en Guerra (y 8)

Ya en el exilio, y poco antes de su muerte, decidió entregar la documentación relativa a las finanzas de la República al estado franquista, lo cual originó un fuerte revuelo dentro de los republicanos exiliados, una situación tan sólo comparable a sus afirmaciones sobre la conveniencia de que la España de Franco recibiera las ayudas del Plan Marshall.

Negrín en compañía de Azaña.

En lo que respecta a la diplomacia negrinista, no cabe duda de que Miralles es un gran conocedor de las relaciones internacionales. Por eso no es de extrañar que este asunto en particular este presente a lo largo de toda la obra. De nuevo el PCE sale a escena, planteando al Gobierno del Frente Popular la disyuntiva de si prescindir de esta formación, lo cual favorecería un acercamiento a franceses y británicos; o continuar con su política unitaria y así seguir recibiendo la ayuda de la URSS. Así, nos encontramos con los esfuerzos de Negrín para lograr la entrada de Francia en la guerra y la formación del Comité de No Intervención, cuyos acuerdos fueron perjudiciales para el régimen republicano, puesto que su inoperancia facilitó la ayuda alemana e italiana a Franco y bloqueó las iniciativas diplomáticas de la República. Miralles no se queda aquí y nos muestra la frenética actividad de los plenipotenciarios españoles en sus fracasados empeños de conseguir una paz negociada en la que Francia e Inglaterra ejercerían la función de mediadoras, llegando aún más lejos cuando nos narra los desesperados intentos de los republicanos para que lograr que el reconocimiento del régimen franquista no llegara a producirse una vez acabada la guerra.

Un pequeño refugiado español cruzando la frontera francesa.

El libro en sí es interesante, e incluso por lo que no dice. No hay duda de que se trata de un libro imprescindible, excepcional si se quiere, para conocer la historia de la II República y la de uno sus más importantes protagonistas. Si el régimen republicano español fue la obra cumbre de Azaña, es innegable que Negrín fue el hombre de la República durante la guerra. Su figura, denostada injustamente por muchos, es con total seguridad, la encarnación de los ideales de régimen republicano, valores éstos por los que muchos se vieron obligados a combatir o a tomar la vía del exilio.

Bibliografía:
  • ARÓSTEGUI, J. Cuadernos de Historia 16: La guerra civil. Madrid. Grupo 16. 1985. 32 páginas. 
  • BOLLOTEN, Burnett. El extraño caso del Doctor Negrín. Historia 16. Núm. 117. 130 páginas.
  • CASALS, X. Juan Negrín ¿el hombre de Moscú? Revista Clío. Número 60. 114 páginas.
  • FERIA RUIZ, F., GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, J., MARTÍ BLANCO, M., MONTAÑO RUBIO, D., PÁMIES ROVIRA, J. y PLANAS SÁNCHEZ, E. Historia de España. Barcelona. Grupo Edebé. 2003. 480 páginas 
  • GARCÍA DURÁN, J. La guerra civil española: Fuentes (Archivos, bibliografía y filmografía). Barcelona. Editorial Crítica. 1985. 443 páginas.
  • GARCÍA QUEIPO DE LLANO, G. El fracaso de Madariaga. Historia 16. Núm. 116. 129 páginas.
  • MIRALLES, R. Juan Negrín: La República en guerra. Madrid. Temas de hoy. 2003. 423 páginas.  
  • TORRES, R. Desaparecidos en la Guerra de España (1936-?). Barcelona. RBA Coleccionables. 2005. 251 páginas. 
  • VARIOS AUTORES. Sociedad. Madrid. Grupo Santillana de Editores. 1993. 207 páginas.
  • VARIOS AUTORES. Enciclopedia Santillana: Datos, hechos y nombres imprescindibles. Madrid. Grupo Santillana de Editores. 2001. 1734 páginas. 

lunes, 18 de julio de 2016

Juan Negrín: La República en Guerra (7)

Su amistad con el PCE, sus discrepancias con el nacionalismo catalán y su política de resistencia volvieron a ser el motivo de nuevas crisis y sucesivas luchas por el poder dentro del Frente Popular y en su propio partido (encabezadas en este último caso por Besteiro, Prieto y Largo). Su propuesta de militarizar la industria catalana así como la de crear en Cataluña una Sala de Magistrados dependiente del Ministerio de Justicia del Gobierno Central, provocó un gran malestar en la clase política catalana que Negrín solucionó nombrando a una serie de ministros próximos a sus planteamientos. Su enfrentamiento con los políticos catalanes se extendió hasta el mismo Azaña (que se lamentaba del poco protagonismo que tenía en su Gobierno) y las iniciativas que pretendieron apartarle del Gobierno continuaron hasta el final de la guerra, siendo el golpe de Casado la prueba más evidente. 

Segismundo Casado (centro), responsable del golpe que pretendía deponer a Negrín y firmar la paz con Franco.

Pero Negrín no se rindió y soportó como pudo el duro golpe que supuso perder la guerra. Su creencia de que una conflagración mundial tal vez salvaría a la República del desastre se hundió en las últimas horas de marzo de 1939. Durante las reuniones de las Cortes republicanas en el exilio tuvo que defenderse de numerosos ataques por parte del resto de las agrupaciones políticas del Frente Popular, que le culparon de haber sido el hombre de los comunistas, tanto españoles como soviéticos. 

Invasión alemana de Polonia. La Segunda Guerra Mundial empezaría cinco meses después del fin de la contienda española.

Y llegamos hasta el célebre tema del oro. En lo que respeta a ese asunto, tanto la propaganda franquista como sus antiguos compañeros desprestigiaron a Negrín por trasladar las reservas de oro del Banco de España a Moscú. De ahí que se hable del “robo más importante de la Historia” o del “oro de Negrín”. Miralles dedica un capítulo muy interesante a este aspecto, desmitificando algunas cuestiones que son más propias del sensacionalismo que de la propia Historia. La idea de que Negrín controló las finanzas de la Republica para su disfrute personal no puede ser aceptada si tenemos en cuenta la modesta vida que llevó en París durante el exilio. Tras su llegada al poder, Negrín no envió las reservas de oro únicamente a la Unión Soviética, sino también a Francia. Sin embargo, el temor a que este país se apresurara a reconocer al nuevo gobierno instaurado por los sublevados le hizo enviar una buena parte de las reservas a Moscú, desde donde se financiaría la contienda. Con los rebeldes a las puertas de la capital, las reservas de oro tenían que abandonar Madrid, pues si caían en poder de los nacionales, la guerra prácticamente habríaa concluido. De Madrid se trasladó a Valencia, y de allí a París o Moscú. La misma suerte le esperaba al resto de metales preciosos, joyas y alhajas que estaban en poder de la Comisión Especial de Hacienda y del Banco de España. La conversión de todo ese oro en divisas permitió a la República la compra de armas para proseguir la lucha contra los nacionales.  Es muy curioso, tal y como afirma Miralles, que se haya tachado a Negrín de ser el responsable de la desaparición del “tesoro español”. Y más aún que se le haya demonizado por sacar de España dicho tesoro. ¿Acaso Francia -se cuestiona Miralles- no envió sus reservas de oro a Marruecos cuando los alemanes estaban a punto de entrar en París? Cuando Inglaterra corría el riesgo de un desembarco alemán y era hostigada por los bombarderos alemanes, ¿no hizo lo propio enviando la totalidad de sus reservas de oro a Canadá? Gracias a estas medidas, Inglaterra y Francia pudieron financiar su lucha contra los alemanes. A Negrín no le quedó más remedio que enviar las reservas del Banco de España a la URSS, pues era el único país del que podía esperarse alguna ayuda, tal y como demuestran las armas soviéticas llegadas a España. 

domingo, 17 de julio de 2016

Juan Negrín: La República en Guerra (6)

Prieto siempre afirmó que su salida del Gobierno fue una maniobra tejida por los soviéticos para dar un mayor poder a los comunistas. Negrín sostuvo que su decisión fue siempre personal, pues la visión desalentadora y pesimista que Prieto tenía con respeto a la marcha de la guerra, no era compatible con la las tesis de un gobierno que incitaba a la resistencia. Negrín afirmaba que la desmoralización de Prieto podía contagiarse a los jefes militares y que por lo tanto, su salida del Ministerio de la Defensa Nacional era más que aconsejable. Las tesis Prieto que sostienen una conspiración tejida por los soviéticos para favorecer el ascenso del PCE se vienen abajo cuando se sabe que Stalin aprovechó crisis republicana para pedir a los comunistas españoles que abandonaran el Gobierno, con la finalidad de acercarse al Reino Unido para hacer frente a la anexión de Austria por parte de Hitler. ¿Cómo es posible -se pregunta Miralles- que los rusos hayan forjado la salida de Prieto para favorecer los intereses de los comunistas cuando desde Moscú se aconsejaba al PCE que abandonara el Gobierno? La dirección del PCE manifestó su disconformidad con Palmiro Togliati, afirmando que dejar el Gobierno sería el primer paso para entregar el poder a los que buscan una paz concertada con el enemigo.

Indalecio Prieto, representante del ala centrista del PSOE.

La crisis de abril de 1938 concluyó con el distanciamiento de Negrín con el resto de las demás fuerzas políticas (con la excepción del PCE). La política de resistencia propuesta por el Gobierno, si bien fue aceptada por todos en un principio, perdió adeptos con el paso del tiempo. El disgusto de los demás partidos hacia el político canario no se materializó en una alternativa política que le obligara salir de la presidencia del Gobierno. Ante la presión existente de algunos sectores de su propio partido y del Frente Popular, Negrín dejó claro que el apoyo del PCE era indispensable para el triunfo de la causa republicana. Por eso manifestó: “No puedo prescindir de los comunistas porque representan un factor muy considerable dentro de la política internacional y porque tenerlos alejados del poder sería, en el orden interior, un grave inconveniente; no puedo prescindir de ellos porque sus correligionarios son en el extranjero los únicos que nos ayudan, y porque podríamos poner en peligro el auxilio de la URSS, único apoyo efectivo que tenemos en cuanto a material de guerra”.

Cartel de agradecimiento a la Unión Soviética.

Durante el resto de la guerra, Negrín hizo valer su autoridad y proclamó los célebres Trece Puntos, ratificados por todos los partidos del Frente Popular.  Se hizo cargo de la cartera de Defensa y creó el Ejército del Este, un cuerpo militar que entraría en la batalla del Ebro y que estaba compuesto por elementos pertenecientes al PCE. Reorganizó e introdujo varios cambios en el Ministerio de Defensa y en el Ejército. Sus detractores han sostenido que se valió de sus nuevas responsabilidades para introducir a sus amigos del PCE en ambos órganos, si bien es verdad que fue durante el mandato de Largo Caballero cuando el Ejército se lleno de cuadros militares pertenecientes al PCE. Es cierto que Negrín nombró a destacados miembros del Partido Comunista para que se hicieran cargo tanto del Ejército como del Ministerio de Defensa, pero lo cierto es que el PCE no estaba solo al mando de ambas entidades. Muchos socialistas seguidores de Prieto y nombrados por el mismo Negrín trabajaban dentro del Ministerio de Defensa, y junto a ellos, estaban los anarquistas. Otro tanto le ocurría al Ejército. A excepción del Ejército del Este, tanto los Ejércitos de la zona Sur como los del Centro, estaban comandados, en la mayoría de los casos, por militares profesionales sin afiliación política conocida. En los ejércitos encargados de la defensa de estas dos últimas zonas confluían todas las ideologías que estaban englobadas dentro del Frente Popular. Encontramos oficiales republicanos, anarquistas, socialistas, algunos de tendencia conservadora pero leales a las República, entre otros. Algo parecido ocurría, aunque en menor medida, en el mismo Ejército del Este. 

sábado, 16 de julio de 2016

Juan Negrín: La República en Guerra (5)

Llegados a este punto, podría juzgarse a la obra de Miralles con la máxima severidad y decir que su trato hacia Negrín es demasiado indulgente, Pero los hechos son los hechos. Y el historiador vasco utiliza sus profundos conocimientos del periodo para hacernos ver que su personaje fue la víctima y no el responsable de las luchas intestinas del Partido Socialista, de los sucesivos movimientos revolucionarios que siguieron al 18 de julio y de las purgas stalinistas efectuadas dentro del KOMINTERN... Con todo, y a pesar de los intentos de Negrín por dotar de una de cierta estabilidad a su Gobierno, dentro del Frente Popular fue fraguándose un auténtico frente antinegrinista cuya finalidad era alejarle del poder.

Soldados republicanos en la Batalla del Ebro.

Sin embargo, no fue únicamente la amistad de Negrín con el PCE lo que le granjeó la aversión de su partido, sino su empeño en continuar la guerra hasta el final (que se haría patente en el Ebro), a lo que se oponían Prieto, Azaña y una buena parte del Frente Popular. Su política de resistencia a ultranza apoyada por los comunistas originó la crisis de abril de .938, que se saldó con la salida del Prieto del Ministerio de Defensa. Es en este momento cuando las fracturas internas del PSOE se acentúan y las luchas partidistas dentro de la coalición de izquierdas adquieren mayores dimensiones. Las opciones políticas fueron polarizándose progresivamente en torno a dos alternativas: resistir militarmente hasta hallar una salida negociada, por un lado, y por otro, cambiar el curso de la República mediante la vía de prescindir de los comunistas, y tratar de forzar una intervención diplomática activa del Reino Unido y Francia para imponer la mediación a Franco. Interesante capítulo éste al que Miralles dedica un buen número de páginas y en el que se dan cita varios de los elementos que posteriormente alimentarían la leyenda negra del personaje.

Companys, presidente de la Generalitat durante la guerra.

A la desconfianza de los demás partidos hacia el PCE, la salida de Prieto del gobierno, la voluntad de Azaña de buscar una paz concertada con Franco (que fue calificada de derrotista los miembros del PCE) y los reveses militares (la pérdida de Teruel se había consumado y los nacionales se preparaban para ocupar Aragón), se unieron las voces de algunos sectores del republicanismo que pedían la salida del PSOE del Gobierno. Por otro lado, algunos dirigentes de los partidos políticos que formaban el Frente Popular habían pedido a Azaña que destituyera a Negrín, como fue el caso de la cúpula dirigente de la CNT y de Companys.

Juan Negrín: La República en Guerra (4)

Y el caso es que las “acusaciones” que pesan sobre Negrín deberían de estar orientadas hacia Largo Caballero, su predecesor en el cargo, quien ya en plena guerra, había formado un gabinete en el que estaban representadas todas las tendencias políticas del Frente Popular, incluido el PCE. A esto habría que añadir su interés para que este partido se integrara en el PSOE y sus conversaciones con la URSS para la firma de un tratado de venta de armas. La caída de su Gobierno es para muchos historiadores la obra cumbre de los comunistas, ágilmente orquestados por Negrín, cuando lo cierto es que la desaparición de su gabinete no se debió a cuestiones ideológicas, sino a sus insuficientes medidas para fortalecer el Frente Popular. La base documental utilizada por Miralles para demostrarnos estos hechos es apabullante, sobre todo si tenemos en cuenta la fragilidad del Gobierno formado por el líder sindicalista y la falsedad de los testimonios que aseguran que fueron los comunistas los que propusieron la candidatura de Negrín a la presidencia de la República, cuando en realidad fue una decisión de Azaña y Prieto. Ante este razonamiento, se desvanece la teoría de que Largo Caballero ya no servía a los intereses de Moscú y que era preciso sustituirlo por Negrín.

Parece sorprendente que hasta entonces un político completamente desconocido asumiera dirección del Estado. Pero todavía resulta más increíble que las diferencias existentes entre los partidos que integraban el Frente Popular se volcaran sobre la figura de Negrín. La “excesiva” presencia de los comunistas en el gobierno y la marcha de las operaciones militares fueron los argumentos utilizados por los antinegrinistas (casi siempre dentro de su propio partido) cuando el político gran canario se hizo con las riendas del poder. Con la llegada de Negrín a la presidencia del Gobierno, se inició una etapa de relativa estabilidad. Desde un primer momento, Negrín dejó claro que no venía a “sustituir a nadie sino a gobernar”. Sus medidas se basaron en la centralización y en el fortalecimiento del Estado. Nunca ocultó su idea de una República unitaria y sus desavenencias con los nacionalismos periféricos así lo demostraron. Trasladó la capital y el Gobierno de la República a Barcelona, con la intención de reforzar la industria militar catalana y observar de primera mano el traslado de las armas soviéticas que atravesaban el Pirineo francés camino de la frontera española. Decidió reorganizar el Ejército e hizo suyo el proyecto propuesto por Largo Caballero de desarmar a las milicias obreras e integrarlas en un Ejército Popular Republicano de nueva creación.

En este contexto se produjo la desaparición de Andrés Nin, líder del POUM. Muchos han querido ver en la disolución de las organizaciones que participaron en la insurrección de 1937, un guiño de Negrín hacia el PCE. El asesinato del dirigente poumista ha sido el argumento principal sobre el que se han apoyado los detractores de Negrín a la hora de relacionar al político canario con las artimañas urdidas por Moscú para sovietizar España. Su argumento es muy sencillo: Negrín guardo silencio ante la muerte de Nin para no enemistarse con sus amigos del PCE, los cuales deseaban la liquidación del POUM, por ser contrario a los intereses de la III Internacional. El autor  no duda en relacionar la NKVD [1] con la desaparición de Nin (organización que le culpó de pertenecer a la GESTAPO [2]), basándose en los testimonios de Orlov y en la documentación soviética puesta a su disposición. No duda en afirmar rotundamente que Negrín desconocía las intenciones del delegado soviético y los comunistas españoles (si bien estos últimos seguían las directrices de Stalin). Pese a todo, Miralles es tajante a la hora de afirmar que convendría poner el cuarentena el mito idealista del Nin revolucionario, (el cual aumentó tras su desaparición) sobre todo si tenemos en cuenta su participación en la revuelta catalana de ese mismo año y sus intentos de desestabilizar el Gobierno del Frente Popular.
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1. De la misma opinión son los historiadores Rafael Torres (Desaparecidos en la Guerra Civil) y Ángel Viñas, autor de La Soledad de la República y El Escudo de la República, ambos publicados por Crítica y de reciente aparición. Tanto Torres como Viñas señalan que Negrín desconocía las órdenes dadas para liquidar a Nin y que en su desaparición habrían tenido mucho que ver los servicios secretos de Stalin. (Véase El País de 22 de abril de 2007).
2. A la pregunta de “¿Dónde está Nin?”, el PCE no dudaba en decir que se encontraba en la zona nacional o en Berlín. Es de suponer que Orlov consiguió engañar a todos. 

viernes, 15 de julio de 2016

Juan Negrín: La República en guerra (3)

Miralles distingue al menos tres etapas en la vida política de Negrín: Un primer periodo que va desde su ingreso en el PSOE hasta la caída del Gobierno de Largo Caballero (1929-1937), tiempo en el que sitúa la descomposición del Partido Socialista; una segunda etapa en la que ya se encuentra al frente de la jefatura del Gobierno y que concluye al término de la Guerra Civil (comienzos de 1938-Abril de 1939), momento en el que “vende” la República a los comunistas e inicia su “desastrosa” política de resistencia; y un último y tercer periodo en el que se ve obligado a tomar el camino del exilio y a abandonar las filas del PSOE, así como a renunciar a la presidencia de la República (1939-1956). Al tratarse de una obra que pretende desmitificar los puntos oscuros del personaje, Miralles se centra en la etapa en la que Negrín estaba al frente del Gobierno republicano, evaluando su gestión política y narrando en un lenguaje sencillo y sin tecnicismos, las circunstancias que rodearon a la II República durante el tiempo que duró la guerra. Magnífico ejercicio literario el del autor, que une la historia de la República a la del propio Negrín.

Proclamación de la II República (abril de 1931).

El problema de aquéllos que se han acercado a la biografía del personaje es que pasan por alto muchas de los acontecimientos históricos que le rodearon y que son anteriores a la propia guerra y a su llegada al poder. Esta es la máxima por la que parece regirse el autor de Juan Negrín: La República en guerra. Miralles va tras los pasos dados por su personaje, ya sea durante los años que pasó en Alemania estudiando Medicina o en sus frecuentes visitas a los estancos madrileños en busca de nuevos libros para su biblioteca. De esta forma nos acerca al perfil personal de Negrín, al tiempo que nos relata su asenso en la política española durante la convulsa década de los años veinte.

Julián Besteiro, representante del ala conservadora del PSOE durante los años 30. Tras la victoria de Franco, moriría en prisión.

Empecemos por la división del PSOE. Cuando Negrín ingresa en el PSOE en 1929, diferentes facciones dentro del partido pugnaban por hacerse con su liderazgo, distinguiéndose a Largo Caballero (tendencia izquierdista), Julián Besteiro (tendencia conservadora) e Indalecio Prieto (tendencia centrista). Este hecho indica hasta que punto el partido ya se encontraba dividido, pero quizá la verdadera ruptura se produjo tras los disturbios revolucionarios de octubre de 1934. Así al menos lo asegura Miralles, poniendo sobre la mesa la rivalidad existente entre Prieto y Largo Caballero, incapaces de ponerse de acuerdo a la hora de darle un significado al movimiento. Mientras que Largo apostaba por una revolución de cuño más bien socialista, Prieto, apoyado por Negrín, quería que los partidos de la izquierda más moderada y cercana a los ideales de la República, se sumaran también a la revuelta. Esta situación de enfrentamiento en las filas del PSOE, fue anterior a la llegada de Negrín a la presidencia del gobierno. Por lo tanto, no puede reprochársele al político canario el hecho de que haya sido él el principal responsable de la división en su partido. En cualquier caso, Negrín colaboró con Prieto mientras éste estuvo refugiado en Francia. Es notable señalar, que posteriormente la relación entre ambos se deterioró hasta tal punto que Prieto se convirtió en el más crítico de sus oponentes.

jueves, 14 de julio de 2016

Juan Negrín: La República en guerra (2)

Miralles es uno de los primeros historiadores que analiza la figura de Negrín desde un punto de vista completamente distinto al de la historiografía tradicional. Así, el autor sigue los pasos de su mentor, el historiador Manuel de Lara, que se esforzó notablemente por conseguir la rehabilitación del estadista canario. Miralles comenzó a interesarse por el personaje (así nos lo hace constar en el primer capítulo) en una visita realizada a la sede central del PSOE en Madrid. Junto a los retratos de Prieto, Pablo Iglesias y otros dirigentes socialistas, no figuraba el de Negrín, circunstancia que le obligó a plantearse cuáles eran los motivos de semejante ausencia, sobre todo teniendo en cuenta la importancia del político gran canario dentro de la historia reciente de España. La obra, reeditada el pasado año en conmemoración del cincuenta aniversario de la muerte de Negrín, es todo un acierto. Y más en un momento en el que la memoria histórica es motivo de discusión política en nuestro país.

Al tener acceso a la documentación soviética del periodo de entreguerras, Miralles realiza un trabajo bastante completo y significativo, revelando detalles poco conocidos sobre los contactos que mantuvo Negrín con las autoridades de la URSS durante el curso de la guerra. En su investigación, el autor no pasa por alto la documentación perteneciente a los archivos de la Fundación Pablo Iglesias, organización indispensable a la hora de querer trazar la trayectoria histórica del socialismo español. Así, también utiliza otras fuentes que hasta la fecha habían sido ignoradas o manipuladas, como los testimonios de Álvarez del Vayo y Julián Zugazagoitia, hombres de confianza de Negrín; el general Vicente Rojo, hábil estratega y defensor de Madrid durante los primeros meses de la guerra; Palmiro Togliatti, representante de la Internacional Comunista en España… Junto a estas fuentes que Miralles considera como necesarias e imprescindibles, se encuentran los libros de memorias que muchos dirigentes republicanos escribieron durante el exilio. Este fue el caso de los Diarios de Azaña, una obra indispensable para conocer detalladamente los últimos meses de vida del régimen republicano, periodo en el que Negrín jugó un papel fundamental. Resulta curioso señalar como Negrín –a diferencia de la mayoría de sus contemporáneos- no demostró ningún interés en escribir sus memorias y siempre se negó a dar explicaciones sobre sus actividades políticas como presidente de la República. Así no es de extrañar que la historiografía actual trate de reubicar su figura dentro del marco de la proclamación de la II República y la Guerra Civil.

Pero la obra no sólo nos acerca a la carrera política de Negrín, sino también a su personalidad, requisito obligatorio para cualquier historiador a la hora de realizar una biografía. Miralles nos muestra a un hombre de gustos refinados, entusiasta de los libros y de la ópera; a un intelectual preocupado por el futuro de España, en una época en la que tanto el socialismo como el republicanismo eran considerados como las únicas alternativas a una monarquía ya decadente. Nos enseña un personaje educado y culto, amante de la buena mesa y particularmente galante en su trato con las mujeres. Y es que el autor únicamente pretende darnos a entender que Negrín era un hombre normal, con sus inquietudes y debilidades, circunstancias éstas que también han sido utilizadas como objeto de debate por parte de sus detractores.

miércoles, 13 de julio de 2016

Juan Negrín: La República en guerra (1)

La figura de Juan Negrín, último presidente de la II República durante la Guerra Civil española, ha estado siempre perseguida por la polémica. Sobre su persona se han vertido las más duras y agrias acusaciones, llegándosele a considerar como el principal responsable de la derrota republicana y un hombre que no sólo ejecutó de manera desastrosa su cometido, sino que además se benefició de las atribuciones propias de su cargo. La bibliografía que versa sobre Negrín ha sido, en gran parte, la que ha alimentado su leyenda negra. Entre los historiadores hostiles al político canario, figuran autores como Stepháne Courtis, uno de los impulsores del “Libro Negro del Comunismo” y autor de numerosos artículos de carácter histórico [1] y Burnett Bolloten, quizá uno de los más fervientes detractores del político socialista y tal vez quien se haya esforzado más por desprestigiar la figura de este último. Pero las críticas dirigidas contra Negrín provienen no solamente de la historiografía tradicional, sino de aquéllos que tuvieron la oportunidad de trabajar con él. Destacan sus oponentes dentro de las filas del PSOE (Prieto) y de otras personalidades que le han acusado hasta la saciedad de entregar la República a los comunistas y convertirse de esta forma en el hombre de Moscú en España. Estas acusaciones provienen principalmente, de aquéllos que mantuvieron una relación muy tensa con el PCE, como fue el caso del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista). Es muy notable el caso de Julián Gorkin, comunista arrepentido e impulsor de la intensa campaña antinegrinista que se inició tras la muerte del mandatario republicano, y que Bolloten consideró como su fuente más fiable.

La historiografía actual tampoco ha sido muy generosa a la hora de juzgar a Negrín. Obras como La estafa de la Guerra Civil de Francisco Olaya y Los gángsters de la Guerra Civil de José M. Zavala, constituyen un claro ejemplo de ello, utilizando temas tan recurrentes como el famoso oro de Moscú o la desaparición de los fondos del Banco de La República. No se quedan atrás otros historiadores muy contrarios a la causa republicana, como es el caso de Pío Moa (Los Mitos de la Guerra Civil). Sea como fuere, las acusaciones hechas contra Negrín han sido siempre las mismas. Entre ellas figuran: 1) la entrega del Ejército y del Gobierno de la República a los comunistas (de ahí que fuera el “hombre de Moscú), 2) ser el responsable de la división interna del PSOE durante la guerra y el exilio, y por último, 3) la proclamación de una política de resistencia a ultranza (“¡Resistir es vencer!”) que llevó a los republicanos a la derrota. 

Ricardo Miralles (San Sebastián, 1954), catedrático de Historia Contemporánea y gran conocedor del socialismo español (El socialismo vasco durante la Segunda República (1988) e Indalecio Prieto. Textos escogidos (1999)), nos muestra en su libro Juan Negrín: La República en guerra, una visión diferente y cercana del político canario, desmontando una a una y de forma categórica las tres principales acusaciones que pesan sobre el personaje, siendo éstas el eje central de su investigación. Matiza hasta que punto Negrín fue el hombre de los comunistas y sitúa su actuación frente a las tensiones sociales y las luchas partidistas que se sucedieron dentro del Frente Popular. Además de poner en evidencia las fuentes sobre las que se apoyan Courtis y Bolloten, Miralles nos obsequia con un capítulo dedicado a las finanzas del régimen republicano, en el que queda zanjada de forma definitiva la cuestión del oro; otro en el que se relata la titánica labor diplomática desempeñada por la República durante la guerra, y que sólo un experto en política internacional como él estaría en condición de explicarnos (Historia de las relaciones bilaterales hispano-francesas (1994) y Equilibrio, hegemonía y reparto. Las relaciones internacionales de 1870 hasta 1945 (1996)); y un apartado sumamente interesante dedicado al asesinato de Andreu Nin, dirigente del POUM.
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1. Un buen ejemplo de los argumentos con los que Courtis ilustra sus obras podría verse en un artículo suyo de especial interés aparecido en la revista La Aventura de la Historia y que lleva por título Lenin: El revolucionario sin piedad. (La Aventura de la Historia. Enero de 2004).

lunes, 11 de julio de 2016

Flandes contra Felipe II (y VII)

La rebelión de los Países Bajos en el siglo XVI duró más que ninguna otra en la historia europea  y provocó una larga guerra cuyas repercusiones sobre la población civil fueron superiores a las de cualquier conflicto bélico anterior. 

Los enfrentamientos por tierra y mar que, a partir de 1.590, se produjeron tanto en Europa como en África, Asia y América pueden considerarse, en cierto sentido, la primera guerra mundial y sirvieron para confirmar definitivamente la independencia del Gobierno español de las Provincias Unidas del Norte.

La república holandesa, nacida tras la destitución de Felipe II en 1.581, pervivió durante dos siglos hasta su destrucción por los ejércitos de la Revolución francesa en 1.795.

En general, los historiadores se han acercado a estos graves acontecimientos con la óptica de los victoriosos rebeldes y han intentado explicarse por qué triunfaron los holandeses. Pero esa es sólo una parte de la historia.

Resulta igualmente necesario e interesante explicar por qué fracasó España, por qué el mayor imperio del mundo, con posesiones que circundaban el globo, no pudo dominar la rebelión con unas pequeñas y remotas provincias.

Como escribió en 1.617 el magistrado C. P. Hoof: Nuestros orígenes fueron modestos e insignificantes. Comparados con el rey de España éramos como un ratón contra un elefante.

Preludio

Desde luego, los orígenes parecen muy insignificantes si suponemos que los grandes acontecimientos responden siempre a causas importantes. Pero en la historia no ocurre así. De hecho, la revuelta empezó por pequeños errores de cálculo y agravios de escasa importancia que no fueron controlados debidamente.

Quizá fue inevitable. A comienzos de la Edad Moderna, los Países Bajos no eran un país fácil de gobernar. Como ya observó un español en 1.575: en las historias (se lee) que ha habido 35 rebeliones (en estas provincias) contra sus príncipes naturales y, más aún que las provincias han quedado de cada una de ellas mucho más insolentes que antes. 

En 1.559, sin embargo, hacía veinte años que no se producían problemas, y así podría haber continuado la situación si aquel año Felipe II no hubiera decido introducir ciertos cambios en el gobierno.

En primer lugar, ordenó el estacionamiento de una guarnición de 3.000 soldados españoles en las fronteras de los Países Bajos. Luego decretó una reorganización radical de la estructura eclesiástica del país que suponía la creación de catorce nuevos obispados y, por último, estableció inquisidores en cada una de las nuevas sedes para perseguir la herejía con mayor eficacia.

Si el rey hubiera permanecido en Bruselas para  supervisar la puesta en marcha de esta nueva política quizá todo hubiera funcionado bien. Sin embargo, volvió a España y dejó el gobierno en manos de un consejo presidido por Antoine Perrenot, obispo de Arrás (desde 1.561 conocido como Cardenal Granvela), al que nombró su ministro principal en los Países Bajos.

En realidad, Granvela parecía el único ministro de Felipe II en los Países Bajos. Sólo con él discutía de política, patronazgo y poder el monarca, mientras ignoraba a los demás consejeros.

Esta exclusión de sus líderes naturales colocó a los Países Bajos en la pendiente de la rebelión. Diversos nobles se consideraban con tanto derecho como Granvela para ser consultados por el rey.

Tres de ellos, consejeros de Estado estaban especialmente resentidos. Eran Philippe de Montmorency, conde Horn (nacido en 1.524 y durante algún tiempo representante del gobierno de Bruselas en la corte de Felipe II); Lamoral, conde de Egmont (nacido en 1.523 y brillante jefe militar), y el joven Guillermo de Nassau, príncipe de Orange (nacido en Alemania en 1.533, pero llevado a la corte de Carlos V cuando, en 1.544, heredó extensos dominios y gran fortuna, además del principado independiente de Orange, en la Francia Meridional.

Al principio, estos nobles y sus partidarios demostraron su hostilidad al sistema de Felipe II, concentrándose en unos objetivos limitados, y el método resultó eficaz.

En 1.560-61 forzaron el rey a retirar las guarniciones españolas en los Países Bajos. En 1.563-63 paralizaron la organización de los nuevos obispados y el trabajo de los inquisidores. En 1.563-64 consiguieron que Felipe II retirase al cardenal Granvela.

La caída de un primer ministro en el siglo XVI constituía un suceso mucho más singular en importante que en nuestros días. ¿Por qué la permitió el rey?