miércoles, 30 de noviembre de 2016

Ejercicios de climogramas (6)

Climograma Francia
Estación: Brest
Localización: 48º 26' N, 10 m.s.n.m.



Homogeneización de datos

martes, 29 de noviembre de 2016

Ejercicios de climogramas (5)

Climograma Uruguay
Estación: Montevideo
Localización: 35º 00' S, 10 m.s.n.m.



Homogeneización de datos

lunes, 28 de noviembre de 2016

Ejercicios de climogramas (4)

Climograma España
Estación: Sevilla
Localización: 37º 29'N, 30 m.s.n.m.



Homogeneización de datos:

domingo, 27 de noviembre de 2016

Ejercicios de climogramas (3)

Climograma Sudán del Sur
Estación: Wau
Localización: 7º 42' N, 440 m.s.n.m.



Homogeneización de datos:

sábado, 26 de noviembre de 2016

Ejercicios de climogramas (2)

Climograma Filipinas
Estación: Aparri
Localización: 18º 22' N, 5 m.s.n.m.



Homogeneización de datos:

viernes, 25 de noviembre de 2016

Ejercicios de climogramas (1)

Climograma Brasil
Estación: Uapés
Localización: 0º 8' S, 83 m.s.n.m.



Homogeneización de datos (*)


* Para la homogeneización de los datos de cada climograma se han tenido en cuenta los siguientes registros:
- Precipitaciones máximas: 358 mm. (Estación de Aparri, Filipinas).
- Temperaturas mínimas: -23 ºC (Estación de Upernivik, Groenlandia).
- Temperaturas máximas: 36,5 ºC (Estación de In Shala, Argelia).

miércoles, 23 de noviembre de 2016

"Médicos, donjuanes y mujeres modernas”, de Nerea Aresti (y 7)


No hay duda de que las leyes que obligaban a los padres a cumplir con los compromisos de la paternidad tenían muy buenas intenciones, pero chocaron con la realidad española del primer tercio de siglo. Aresti también nos recuerda que hubo mujeres que se opusieron a estas iniciativas por considerarlas poco útiles o incluso perjudiciales para la mujer (las maternidades estaban llenas de mujeres que temían que el hombre les arrebatara a su hijo [1]). Especialmente interesante (por su carácter innovador y actual) eran los planteamientos de Margarita Nelken, quien veía como un triunfo de la mujer el que ella sola fuera capaz de sacar adelante a su hijo.

Con “Médicos, donjuanes y mujeres modernas” Aresti enfoca un problema tan complejo como la cuestión del género. Tal y como ella misma reconoce tanto en las últimas páginas del libro (corroborando así la opinión que el lector se ha ido formando a lo largo de la lectura), la teoría de Marañón, aunque bienintencionada, no dejaba de ver a las mujeres como un colectivo cuya finalidad era exclusivamente tener hijos y cuidar del hogar, enfrentándole tanto a feministas como a inmovilistas. La autora vasca no solo hace un desglose de las ideas del médico español, sino que además las confronta con las de otros autores contemporáneos, dándole al conjunto un aire bastante completo y de fácil lectura. No falta (y hemos de incidir en ello), el análisis que se hace de la figura masculina, cuyo estudio sitúa a la autora entre los intelectuales del género que sostienen que hombres y mujeres tienen una Historia común y como tal ha de estudiarse.
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1. La cuestión del género vuelve a plantear nuevamente sobre esta problema, puesto que los padres solían reclamar la paternidad de sus hijos en el caso de que fueran varones, rechazando de forma sistemática a las niñas.

martes, 22 de noviembre de 2016

"Médicos, donjuanes y mujeres modernas”, de Nerea Aresti (6)

Los médicos se encontraron con un desconocimiento general sobre la maternidad en las madres españolas, por lo que promovieron campañas y publicaciones de carácter divulgativo. La superstición y la santería fueron combatidas, lo que supuso que el conocimiento de algunas matronas fuese anatemizado. Si perjudicial era el pensamiento supersticioso, resultaba todavía peor que estuviese en manos de una mujer.

También hemos de tener en cuenta que, dependiendo de la posición social, la maternidad era considerada de una manera u otra. Cabe destacar la crítica que se hacía a aquellas madres que contrataban a nodrizas para amamantar a sus hijos (una actividad en decadencia y característica de familias pudientes) pues no encajaba dentro de los parámetros de la madre ideal. Se pensaba que negar el alimento al niño era el primer paso para renegar de la condición de madre y caer bajo los principios del feminismo. El papel de la nodriza sería regulado en los años siguientes, obligando a la madre que no amamantara a su hijo a darle todo tipo de afectos que paliaran esa carencia. 

En la primera década del siglo XX, se incentivaron varias medidas para favorecer la situación de las madres trabajadoras (períodos de descanso para la lactancia, incorporación al trabajo tras un tiempo prudencia, etc.). Lamentablemente muchas de ellas no se aplicaron. Lejos de sancionar a los patrones que las incumplían, se recompensaba a aquellos que las aplicaban. Algunos años más tarde, y ya en los años 20, el cuidado del niño tuvo más importancia que el número de niños que se traían al mundo (valores cualitativos versus valores cuantitativos). Por lo tanto, había que educar a las madres en una maternidad responsable que garantizase el crecimiento de la criatura. La mujer embarazada era vista en ese mismo período de forma ambivalente, pues tan pronto era considerada como una imagen a reivindicar a ser objeto de comentarios jocosos. La Medicina Social se encargará de eliminar estos últimos. Se recurrió a la estampa de la “Mujer soldado” que, abnegada y sacrificada, cumplía con su deber al traer hijos. La caridad y la piedad propios de la desprotección estatal fueron sustituidas por la exigencia de derechos. Si el Estado necesitaba de futuros obreros y soldados, era preciso ayudar a las madre a tenerlos.

Siguiendo el relato de Aresti, teóricos como Bravo Frías y Alonso Muñoyerro propugnaron por ayudar a las madres independientemente de su condición y clase. Al fin y al cabo, “Eran madres y con eso bastaba” (lo cual incluía a aquellas que eran madres solteras y habían sido estigmatizadas por la Iglesia). Otro tanto ocurriría con las mujeres que, abandonadas y sin ningún tipo de sustento económico, debían ejercer la prostitución.

La desesperación por no poder criar a un hijo en condiciones empujó a muchas mujeres al infanticidio. Aresti recurre a la imagen de la joven seducida por su patrón que termina abandonándola y con un hijo en camino. La responsabilidad de la madre en el crimen pasó en los años 20 a ser compartida por la figura del padre ausente (el máximo exponente del donjuanismo) y una sociedad que, tras rechazarla, la había empujado al asesinato. Sobre la responsabilidad paterna en el cuidado de los niños, y si bien durante el Antiguo Régimen el hombre debía hacerse cargo de los hijos nacidos fuera del matrimonio, las obligaciones paternas fueron disminuyendo conforme el país se fue adentrando en la Contemporaneidad, provocando que un gran número de mujeres tuvieran que hacerse cargo de sus hijos. En fechas tan tardías como 1888, la investigación de la paternidad no estaba permitida (salvo si se trataba de casos especiales, tales como la violación, el  secuestro o el estupro). Así, entre los pretextos que prohibían la demostración de la paternidad, se temía que la mujer hiciera uso de las leyes para perjudicar al hombre (tal y como afirmaba García Goyena). Frente a este argumento, se esgrimía que quien debía ser ayudado no era la mujer, sino el niño (Angulo Laguna). Resulta sorprendente que el planteamiento de ambos teóricos culpabilizase o ignorase a la mujer. 

lunes, 21 de noviembre de 2016

"Médicos, donjuanes y mujeres modernas”, de Nerea Aresti (5)

La cuestión del trabajo jugó un papel fundamental en la definición del nuevo tipo de varón. A la imagen ociosa y casi irresponsable (los discípulos de Marañón emplearon términos como “infantil” y “pueril”) de Don Juan se le opone un hombre trabajador y razonable, puesto que “El hombre más viril es el que trabaja más”. Esta glorificación del trabajo es el reflejo de la época en la que vivió Marañón, dado que se trataba de una actividad que, gracias a la burguesía, empieza a cobrar importancia, dejando así en evidencia el carácter de la aristocracia (considerado poco productivo). La idea del trabajo como algo dignificante se oponía también al pensamiento religioso, pues el mito cristiano consideraba esta actividad como un castigo derivado del Pecado Original. Trabajar significaba llevar un sustento al hogar y, por consiguiente, mantenerlo, una obligación que todo varón debía cumplir.

Tal y comentábamos al principio de esta reseña, la asociación de la fe religiosa con el mundo femenino se aprecia en el “Don Juan” de Zorrilla cuando Don Juan es perdonado desde el Cielo por Doña Inés (recordemos que en la obra la redención divina se consigue a través de la mujer). Doña Inés encarna los valores de la mujer resignada y sacrificada defendidos por la Iglesia. No obstante, la voluntad divina era puesta en entredicho en la obra de Zorrilla al representar a Dios como un ser injusto, lo cual desagradaba a la institución eclesiástica.

Frente a las tesis de Marañón hubo propuestas que reivindicaban la figura del Tenorio, entre las cuales se encontraban intelectuales como Ramiro de Maeztu, Ortega y Gasset y Royo Villanova. Si bien Ortega y Gasset veía razonable que un Don Juan abandonase tan pronto como le fuera posible a una “mujer casquivana”, las propuestas de Villanova iban más allá cuando afirmaba que el donjuanismo es una etapa más en la naturaleza del hombre y que reprimirla solo podría dar lugar a la infelicidad conyugal. En todo caso, era necesario comportarse como un Don Juan solo durante un período de tiempo determinado. Una vez que el hombre encontrase a la mujer indicada, tenía la obligación de vivir solo para ella. Este tipo de planteamientos convertía a la mujer en un sujeto pasivo en el plano sentimental. Villanova incluso llegó a afirmar que las penas de amor provocadas por el abandono del hombre serían posteriormente recordadas con cariño al haberles sido abiertas a la mujer las puertas de un mundo nuevo (“El estudiante les despertó el corazón, las encendió en deseos, las abrasó con cariños inefables”). 

Fuera como fuere, la figura de Don Juan fue sometida a una profunda revisión por diferentes intelectuales (entre los que destacó Unamuno), despojando al personaje del aura de misticismo del que disfrutaba hasta entonces y presentándolo en diversos contextos (desde un destructor de familias hasta un anciano que, en su vejez, comprende el mal que ha hecho). Las autoras feministas daban por sentada su paternidad y prevenían a las mujeres de los peligros de caer embaucadas por un seductor... Lo que nos llevará a hablar sobre la cuestión de la maternidad.

 En la sociedad española anterior a la Gran Guerra, hay que tener dos cuestiones muy claras: 1) que el arquetipo de madre no era el ideal femenino, puesto que convivía con los de la mujer religiosa y la mujer célibe y 2) que la puesta en marcha de políticas maternales no tenían como objetivo proteger a la mujer, sino a la siguiente generación que sacaría adelante el país. Posteriormente, durante las décadas siguientes el modelo de la mujer célibe iría perdiendo adeptos (“La María-Virgen” es sustituida por la “María-Madre”). Si bien los planteamientos de Marañón sobre la naturaleza reproductora y maternal de la mujer estaban a la altura del carácter renovador de los anteriormente expuestos, estos no dejaban de tener cierto componente conservador desde una perspectiva actual, puesto que recluian a las mujeres en el hogar para que cumplieran su rol de madres. Si bien tras la Primera Guerra Mundial las mujeres hicieron valer sus capacidades ante los hombres, hemos de recordar que, para el médico español, su función era meramente reproductiva. A la mujer independiente y consciente de sus derechos se la respetaba sí, pero también se las orientaba hacia actividades típicamente femeninas. De esta forma, la obligación dio paso a la negociación.

domingo, 20 de noviembre de 2016

"Médicos, donjuanes y mujeres modernas”, de Nerea Aresti (4)

Las tesis de Marañón tenían como origen las diferencias metabólicas entre ambos sexos formuladas por autores como Thomson y Geddes (quienes afirmaban que el metabolismo del hombre era propenso al consumo de energía y el de las mujeres a la conservación). Mediante el estudio de la endocrinología, Marañón partió de la idea de que la mujer era desigual al hombre desde el punto de vista natural. La mujer no era considerado un sujeto inferior, pero sí es cierto que los argumentos de Marañón presentaban algunos rasgos misóginos. Según Marañón, el sexo determinaba el comportamiento y la psicología de hombres y mujeres. Marañón hablaba de caracteres primarios (el propio sexo) y secundarios (aquellos que incluyen las relaciones sociales y que giran alrededor de los primeros). Los caracteres primarios estaban más presentes en la mujer que en el hombre, puesto que estaban relacionados con su actividad reproductora y el cuidado de los niños. Por su parte, los hombres disponían de unos caracteres secundarios más desarrollados, orientados hacia la fuerza del trabajo. Se justificaba así el orden social imperante y los roles desempeñados por cada género (la “Ley normal del sexo”) refiriéndose Aresti a ellos como “deberes naturales”.

Según Marañón, el destino de hombres y mujeres era desarrollar su función natural. De esta forma, el orden social no se vería desestabilizado. Cualquier excepción que se saliera de la norma sería contraria a la naturaleza. El hecho de que la mujer sustituyese al hombre en las fábricas durante la Gran Guerra contradecía las tesis de Marañón, dado que, como ya hemos visto, en el ámbito laboral las mujeres eran igual de talentosas que sus compañeros masculinos (intersexualidad). Consciente de esto, Marañón afirmó que hombres y mujeres debían desarrollar sus arquetipos (“varón tipo” y “mujer tipo”) hasta alcanzarlos definitivamente. Por otro lado, las tesis de Marañón seguían principios evolucionistas. Un hombre que desarrollase características femeninas sería un síntoma de regresión, mientras que una mujer que adquiriese un comportamiento masculino no tendría connotaciones tan nocivas, pues si bien no sería la meta ideal, las actitudes del varón todavía tendrían aspectos positivos en su desarrollo. Así, si una mujer practicaba una actividad intelectual sería gracias a su voz masculina.

Entroncando con lo anterior, y si bien los preceptos de Marañón tenían un carácter reformista, algunos de sus planteamientos sobre la mujer recordaban a los de teóricos anteriores. Es lo que pensamos cuando observamos algunas de sus teorías sobre la naturaleza de hombres y mujeres, argumentando que unos y otros poseen características de ambos sexos y que era preciso alentar desde edades muy tempranas el desarrollo de los roles propios de cada uno, ya fuese mediante la educación o bien mediante la aplicación de tratamientos médicos. 

A partir del criterio de diferenciación sexual de Marañón, la figura del don Juan (y aquí se pone de manifiesto el interés de Aresti por analizar el rol de las masculinidades y su relación con el mundo femenino), considerado todo un modelo de comportamiento en la España de la época, fue puesto en entredicho, dejando así de ser el exponente de la masculinidad. Para Marañón, un hombre mujeriego era la contrapartida a una mujer feminista, pues ni uno ni otro cumplían con los requisitos propios de su sexo. Al ser la monogamia la aspiración más alta del “varón tipo”, un hombre mujeriego tendría una sexualidad difusa. A ello se le sumaba que los hombres debían cortejar a la mujer y no al revés (“Don Juan no ama, es amado” decía el literato Pérez de Ayala, quien seguramente influyó en las tesis de Marañón). Hemos de añadirle también que Don Juan le da mucha importancia a su aspecto, una costumbre propia de las mujeres. Por otro lado, Don Juan vive de la renta de sus padres. Su visión galante del mundo le extenúa y no le concede tiempo para trabajar, de manera que vive de forma ociosa. No trabajar le coloca por debajo de otros hombres, de manera que queda “Desamparado como hembra para luchar con otros hombres en la conquista de la vida” (Sánchez de Rivera). Los “caracteres secundarios” propuestos por Marañón quedaban así reducidos. Para terminar, el hecho de que esté con muchas mujeres y no se le conozcan hijos le convierte en alguien estéril, por lo que no es un varón completo.

sábado, 19 de noviembre de 2016

"Médicos, donjuanes y mujeres modernas”, de Nerea Aresti (3)

Tales argumentos se vendrían abajo durante la Primera Guerra Mundial, cuando las mujeres se vieron obligadas a sustituir a los hombres en las fábricas [1], demostrando así sus capacidades -tanto físicas como mentales- y que podían competir con sus homónimos del sexo opuesto. Muchas teóricas feministas consideraron que la conflagración fue una oportunidad para ayudar a reconstruir el mundo junto a los hombres (cuyas políticas fueron las que originaron el conflicto). Los tiempos habían cambiado y ello abrió las puertas a que muchas mujeres pudieran ejercer actividades propias de hombres (Aresti nos pone como ejemplos a mujeres que conducen locomotoras, cruzan a nado el Canal de La Mancha o son capaces de pilotar un avión mientras presumen de su vestimenta masculina). Así las cosas, en los años 20 se iría abandonando progresivamente el discurso misógino, pero las ideas feministas no fueron tenidas en cuenta por miedo a desestabilizar los roles de género tradicionales y romper la convivencia entre ambos sexos. Existía, por tanto, una fina línea que delimitaba el conservadurismo y la renovación. Muchos intelectuales pretendían mejorar la posición de la mujer a la vez que trataban de evitar que ellas se “cobrasen su venganza”.

Este será el panorama con el que se encontrarán los médicos sociales cuando comiencen a desarrollar sus teorías. Ahora bien, ¿por qué la figura del médico es tan importante en el desarrollo de las ideas de género? ¿Por qué el médico y no otro? La respuesta tal vez la encontremos en la enorme repercusión que tuvo esta profesión a finales del siglo XIX. El médico pasó de atender a los enfermos a trabajar en beneficio de la Humanidad erradicando todo tipo de enfermedades. Su imagen es la de un hombre abnegado que busca el bien de todos y que pretende ocupar el nicho del cura y el político. Garantizar la estabilidad social será una de sus funciones, lo que le llevará a atender la cuestión sexual y analizar los nuevos roles femeninos, pues la incorporación de la mujer al trabajo -aunque lícita- será considerada como un factor de desestabilización social (el abandono del hogar y de los niños se veía como una lacra similar al alcoholismo). La Medicina Social buscó una solución de consenso en la que las mujeres pudieran ejercer sus derechos como trabajadoras a la vez que desempeñaban el papel de madres y amas de casa. No obstante, la nueva disciplina no se encargó únicamente de analizar la figura femenina, sino también, al sexo masculino, dado que un hombre que se gastaba el sueldo en la bebida no tenía más remedio que volver a casa con las manos vacías, obligando así a la mujer a buscar otra fuente de ingresos fuera del hogar. Asimismo, se consideraba que la naturaleza promiscua del hombre podía arruinar también la paz del hogar.

El concepto de “diferencia” sustituyó al de “inferioridad”. Hombres y mujeres eran diferentes, pero el hecho de que lo fueran no tenía porque ir en perjuicio de la mujer, eliminando así las posibles connotaciones del término. En cualquier caso, se trataba de orientar el feminismo hacia lo femenino y no hacia lo masculino (hominismo). La mujer moderna que surgió tras la Primera Guerra Mundial debía hacer valer sus derechos, pero siempre desde una perspectiva acorde con su género. Que una mujer desempeñase un rol masculino inquietaba a los hombres de la época, los cuales veían en esta actitud una posible inversión de los valores tradicionales (relacionándose esta cuestión con la homosexualidad masculina). Se llegó incluso a decir, con cierto desasosiego, que “Los jóvenes de la época miran con nostalgia los tiempos que vivieron sus abuelos”. Todas estas cuestiones se verían reflejadas en detalles aparentemente tan nimios como el vestuario. Desde algunos sectores se rechazaba tanto el prototipo de mujer frívola y coqueta de los años 20 (“El maquillaje tiene su origen en la prostitución”) como la “feminista desaliñada” de principios de siglo, sosteniendo que ambos modelos perjudicaban el verdadero papel de la mujer. En este punto, sería interesante comentar qué peso tuvieron las ideas de Gregorio Marañón en esta cuestión.
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1. Gisela Bock reflexiona sobre esta cuestión en la obra conjunta de Georges Duby y Michelle Perrot, “Historia de las mujeres” (DUBY, G. y PERROT, M. (Ed.), “Historia de las mujeres”, Volumen V, Taurus, Madrid, 1990).

viernes, 18 de noviembre de 2016

"Médicos, donjuanes y mujeres modernas”, de Nerea Aresti (2)

Como ya hemos comentado, Nerea Aresti inicia su exposición remontándose al siglo XIX, comparando el discurso liberal (racional y científico) con el conservador (eminentemente tradicional y religioso). Resulta interesante observar cómo ni uno ni otro otorgaban a la mujer una imagen propia. La propia Pardo Bazán se lamentaría al ver que lo único que tenían en común ideas tan dispares como la ciencia y la religión era el desprecio a la mujer [1]. No deja de ser interesante cómo al indagar en el mensaje conservador, la autora vasca también resalte las diferencias entre el mundo protestante anglosajón y el catolicismo español. Si bien ambos partían de posiciones tradicionales, los teóricos decimonónicos afirmaban que la imagen de la mujer española era el modelo a seguir. Frente al carácter ligeramente aperturista de la sociedad protestante, se prefería el marcado conservadurismo de la doctrina católica.

Nos queda claro que el debate entre religión y ciencia tenía como clara perdedora a la mujer. La irrupción del pensamiento científico positivista tratará de demostrar la inferioridad intelectual de la mujer partiendo de su biología, la cual inhabilitaba a esta a ejercer profesiones masculinas (encontramos frases tan lapidarias como la atribuida a Paul Moebius en la que afirmaba que “El calor del ovario enfría el cerebro”). La mujer no era definida por su intelecto, sino por su condición sexual. Para ello, se emplearon métodos como la frenología o teorías que afirmaban que la actividad reproductora de la mujer ralentizaba el crecimiento del cerebro. Muchas de estas ideas procedían de Alemania, considerada la cuna intelectual del fin de siglo europeo.

Asimismo, y siguiendo los preceptos del evolucionismo, la mujer fue puesta al mismo nivel que las tribus primitivas colonizadas por los europeos, las cuales eran vistas con condescendencia. Se llegó incluso a situarla en un nivel evolutivo intermedio entre el hombre y los primates. Ante esta perspectiva, la religión ofrecía una visión de la mujer mucho más positiva (entre ellas, la existencia de un alma propia). Así, algunos teóricos positivistas afirmaron que el hecho de que la mujer fuese tradicionalmente más religiosa que el hombre (producto, por otro lado, de una educación que reprimía más a estas que aquellos) corroboraba su debilidad intelectual. La “defensa” de la mujer por parte de la Iglesia fue otro factor que enfrentó a religiosos y científicos. Ello dejaba en una posición complicada a las mujeres de carácter progresista, las cuales tenían dificultades para compaginar sus ideas anticlericales con un pensamiento científico que, si bien se oponía a la religión, se negaba a acogerlas en su seno. Así las cosas, el movimiento feminista de la época no exigía la igualdad entre hombres y mujeres, pues se consideraba que la variable biológica era un factor insalvable a la hora de conseguirla [2]. De esta forma, los defensores de la mujer mostraban ahí sus límites.
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1. Así lo recoge Aresti en su libro cuando cita a la escritora gallega: “Punto es el de la situación de la mujer en que coinciden y se dan la mano racionalistas y neo-católicos, carlistas y republicano federales”La feminista Carmen de Burgos, quien prologaría la edición española de la obra de Moebieus “La inferioridad mental de la mujer. La deficiencia mental fisiológica de la mujer,” no dudó en darle la razón al médico alemán.
2. La feminista Carmen de Burgos, quien prologaría la edición española de la obra de Moebieus “La inferioridad mental de la mujer. La deficiencia mental fisiológica de la mujer,” no dudó en darle la razón al médico alemán.

jueves, 17 de noviembre de 2016

"Médicos, donjuanes y mujeres modernas”, de Nerea Aresti (1)

  • FICHA BIBLIOGRÁFICA. Nerea Aresti, Médicos, donjuanes y mujeres modernas. Las ideas de feminidad y masculinidad en el primer tercio del siglo XX, Bilbao, Servicio editorial de la Universidad del País Vasco, 2001, 283 páginas.
Los estudios de género nos han permitido dar voz a un sector de la historiografía que hasta hace pocos años apenas ocupaba un lugar en nuestra disciplina. Gracias al trabajo desempeñado por académicos e instituciones, las publicaciones que ahondan sobre el papel de la mujer en la Historia han experimentado un notable auge en los últimos tiempos. Independientemente del período histórico en el que nos especialicemos, la inclusión de voces femeninas en nuestros trabajos es algo fundamental. Y Nerea Aresti (“Médicos, donjuanes y mujeres modernas”) es una de las teóricas más representativas de la historiografía de género [1] en nuestro país.


Miembro de la Universidad del País Vasco (donde ejercita su actividad en el área de Historia Contemporánea como docente y coordinadora de varios Másteres [2]) e investigadora de las relaciones de género [3], Aresti ha fijado su área de estudio en torno al primer tercio del siglo XX español (desde finales del siglo XIX hasta la proclamación de la Segunda República), profundizando en los cambios sociales que se produjeron en dicho período desde la perspectiva de la identidad sexual. El hecho de incluir en su estudio tanto a hombres como a mujeres deja patente la máxima de “Cuando estamos haciendo Historia de las mujeres, también estamos haciendo Historia de los hombres [4]”. Precisamente todas estas cuestiones serán abordadas de forma concisa en el libro que vamos a comentar. De hecho, “Médicos, donjuanes y mujeres modernas” resume a la perfección la trayectoria investigadora y profesional de la autora (y más si tenemos en cuenta que fue publicado en 2001, un año después de obtener su doctorado).

Dividido en cinco capítulos, “Médicos, don juanes y mujeres modernas” incide en el cambio del paradigma sexual que se tenía de mujeres y hombres a comienzos de siglo, haciendo primero hincapié en qué papel jugaba la mujer durante el tránsito del siglo XIX al XX hasta el desarrollo de las teorías de Gregorio Marañón, las cuales supusieron un cambio notable con el modelo anterior. Es muy llamativo ver cómo Aresti considera que la Medicina fue la artífice de dicho cambio, argumentando que la introducción de los preceptos de la Medicina Social sirvieron como punto de partida a las transformaciones que se producirían en los años posteriores, primero desde el punto de vista de clase y luego desde la cuestión del género. Pese a todo, hay que tener claro que dichos cambios, aunque importantes, no significaron una ruptura total con los planteamientos que se tenía de la mujer en el pasado (algo en lo que Aresti insistirá al final de su libro), pues tanto Marañón como los defensores de sus teorías eran hijos de su tiempo y tenían un visión conservadora de la mujer. Pero no adelantemos acontecimientos.
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1. Entre otros trabajos de la historiadora vasca, me permito recomendar el artículo “La categoría de género en la obra de Joan Scott” (Cristina Borderías (Ed.), Joan Scott y las políticas de la historia, Icaria-AEIHM, pp. 223-232. Madrid), el cual supuso mi primera aproximación al concepto que nos ocupa.
2. Véase el programa del Máster en Estudios Feministas y de Género que organiza la Universidad del País Vasco (URL: http://www.ehu.eus/es).
3. Para un mejor conocimiento del trabajo de Aresti, recomiendo visitar su perfil profesional en la web del grupo de investigación “Experiencia Moderna” (URL: http://www.experienciamoderna.com).
4. Sobre esta cuestión, y en palabras de Aresti,“El estudio separado de la Historia de las mujeres podía servir para confirmar su papel marginal con respecto al sujeto establecido como dominante […] el masculino”. Natalie Zemon Davis ya lo había dejado claro anteriormente al apuntar que “Es preciso estudiar por igual a las mujeres que a los hombres” (ARESTI, NEREA, Ibíd. p. 225).

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Teoría y Metodología de la Historia (y 4)

Sobre las fuentes y su metodología:
  • Hay varias fuentes para el estudio de la Historia Contemporánea, tales como la prensa, la fotografía, el cine y la fuentes y testimonios orales.
  • La importancia del archivo: Depositario y custodio de la documentación histórica. La actividad está ligada a la institucionalización de la historiografía y a la creación de los Estados como sujeto político.
  • Caso español: Archivo General de Indias. Surge en Sevilla para poder hacer una “Historia documentada y veraz de la presencia española en América”. 
  • Siglo XIX: Institucionalización de la Archivística como disciplina y creación de los cuerpos de archiveros.
  • Los archivos en España (sobre todo el de Alcalá de Henares) suelen estar mal catalogados. 
  • Nos interesan los archivos eclesiásticos, militares y los archivos personales. Sobre estos últimos, muchos de ellos han sido donados para facilitar su consulta.
  • Al no poderse almacenar toda la documentación, esta de elimina, aunque no siempre de una forma correcta y siguiendo métodos adecuados. Mucha de la información se digitaliza para así estar a disposición de los historiadores y el gran público.
  • Importancia del Archivo de Pares.
La Historia Cuantitativa:
  • Se trata de una opción que está en declive, aunque hay historiadores que la siguen empleando, sobre todo en la Historia Económica. También recibe el nombre de Historia Serial, puesto que se provee de historias de datos a través de un margen de tiempo amplio. Tuvo su momento de esplendor en los años 40 y 50, entrando en crisis al mismo tiempo que la Historia Social. Es desplazada por la metodologías cualitativas.
  • Se consolida con la Escuela de Annales. Aparte de aplicarse a la economía, también se hace con cuestione sociales sociales y demográficas y, por último, en la tercera generación de Annales, en la Historia Cultural, la de las religiones y la de las mentalidades.
  • Uno de los primeros historiadores en emplear la Historia Cuantitativa es Ernest Labrousse, un historiador que emplea el marxismo como enfoque y métodos estadísticos (algo en lo que se apoya la Historia Cuantitativa). Una de sus obras principales fue “Esbozo del movimiento de precios e ingresos en la Francia del siglo XVIII”.
  • Con los trabajos de Labrousse se inicia una explosión de estudios de Historia Regional ligados al ámbito de la Modernidad. Se extiende a otros países. En España se desarrolla durante los años 70 y 80. 
  • CRÍTICAS: Surgen a finales de los años 70 de la mano de Lawrence Stone. Se lamenta por el exceso de un lenguaje ininteligible. Por otro lado, no siempre existen fuentes que nos ofrezcan datos sistemáticos (hay que tener en cuenta que estos datos presentan inexactitudes por no ser continuos en el tiempo).
  • OTROS CUESTIONAMIENTOS: Joan Scott afirma que las reconstrucciones históricas hechas a partir de esos datos siempre han sido recogidos a partir de una serie de visiones y categorizaciones producto de la época y el encuestador, como por ejemplo catalogar el trabajo de la mujer como “Sus labores” o “Ama de casa”. Es necesario analizar los significados que hay detrás de esas categorizaciones y no los propios datos en sí.
Las fuentes orales:
  • Ejemplos: cartas, fotografías, documentos de archivo (se hace una debida selección), periódicos (hemerotecas), diarios, memorias...
  • Otras fuentes: literarias, archivos militares, cárceles, el cine (aunque quizá este habría que incluirlo en el mundo de la fotografía).
Fraser y la Historia Oral
  • Es tan importante lo que se cuenta como se le olvida. ¿Por qué se obvian determinados detalles? La explicación puede estar en determinados sucesos traumáticos que marcan un antes y un después.
  • Algunos documentos escritos han tenido que ser emitidos a viva voz en el pasado. Fraser pone como ejemplos las actas de los juicios y las intervenciones parlamentarias, lo cual contradice la metodología de los autores que desprecian este tipo de fuentes.
  • Reconstrucción "idealizada" y consecuente de la persona que está dando su testimonio, como el hecho de no citar lo que actualmente es condenable. Estas reconstrucciones están vinculadas también con determinados estereotipos que han ido configurándose a través de la Historia y que dificultan nuestra labor como historiadores.
  • Problemas metodológicos: Al interés que tiene la fuente en hacernos llegar su relato se le añade a interpretación que hace de ella el historiador, así como su forma de tratarla.
  • Reactivación de la memoria. Los pequeños detalles surgen a la luz de un hecho destacado. Fraser pone como ejemplo los trabajos de Michel Bonzon y Anne Marie-Thiese sobre el tiempo de ocio del campesinado francés. Tuvieron que indagar previamente en su vida laboral (que ocupaba una buena parte de su tiempo) para llegar al punto que querían. En este punto tienen una gran importancia los estereotipos anteriormente citados, puestos que estos campesinos se habían limitado a responder según el patrón histórico que les había impuesto la ideología dominante (“Su papel era el de trabajar”). En este ejemplo en concreto, Fraser habla de deconstrucción social del discurso.
  • Muchas veces, y aparte de la importancia del mensaje, debemos de fijarnos en cómo se cuenta: cuáles son los términos elegidos, las pausas... En definitiva, la dramatización del relato. Esta dramatización puede analizarse mediante tres categorías literarias (según Chanfraut-Duchet): épica (que encierra la identificación de los valores de la comunidad), novelística (que tiene un carácter de progreso y cambio individual) y picaresca (la única forma de superar los acontecimientos y al modelo vigente es enfrentarse a ellos desde una postura satírica). Estas categorías se aplican dependiendo de las vivencias personales del individuo.
  • Un mismo hecho puede tener diferentes visiones dependiendo de la edad con la que viva. Para ello, Fraser pone como ejemplos a las tres generaciones de alemanes que vivieron la Segunda Guerra Mundial. Si bien los que habían combatido en la primera vieron en ella un paréntesis que interrumpió sus vidas, la generación que entonces tenía entre 18 y 30 años (y que por entonces, solo había conocido el ambiente castrense) fue la que peor vivió la postguerra. No puede decirse lo mismo de los muchachos de las Juventudes Hitlerianas, los cuales, por edad, sobrellevaron mejor el regreso a un mundo en paz.
  • Otro aspecto interesante que cuenta Fraser es cómo dos guerras tan sangrientos pueden tener diferentes significados. Si bien la “guerra de trincheras” que caracterizó a la Primera Guerra Mundial no dejaba espacio al heroísmo (el hecho de estar permanentemente en las trincheras invitaba a la reflexión y la incertidumbre) la “guerra de movimientos” de 1939 implicaba estar preparado para la acción en cualquier momento, por lo que no había demasiado tiempo para pensar. Tal y como comentábamos al comienzo, la idealización del relato también juega aquí un papel fundamental. el caso alemán es interesante si nos ceñimos al papel de la población alemana en el Holocausto: los crímenes nazis son parte de la guerra y son contados de una forma que, si bien no los justifican, si ayudan a marcar distancia en torno a ellos.

martes, 15 de noviembre de 2016

Teoría y Metodología de la Historia (3)

El género
  • Categoría de análisis histórico.
  • Años 60: contexto de movimientos sociales. Época en la que surge el movimiento de liberación de la mujer y el Feminismo de Segunda Ola. Momento de transformación social.
  • Conexión feminista.
  • Pretende rescatar a las mujeres del pasado. ¿Por qué las mujeres han estado oprimidas? Análisis del pasado: ¿por qué el relato histórico no ha tenido en cuenta a las mujeres?
Historia constructiva: años 60
  • Contribución de las mujeres a procesos sin modificar su interpretación.
  • Formas de opresión / reacción femenina (feminismo).
  • Patriarcado.
---------> La historia de las mujeres y el género:

1. Críticas al concepto de patriarcado:
  • Estudio de la opresión formal-victimización.
  • Estructura fija-abstracta-ahistórica.
  • Sumisión fatalista / resistencia abierta: ¿otras formas de opresión femenina?
  • ¿Relaciones hombres / mujeres no jerárquicas? ¿Relaciones jerárquicas entre mujeres?
2. Nueva Historia de las mujeres (Años 80).
  • Búsqueda del marco teórico: sexo-género.
  • Nueva metodología-contexto histórico y social.
  • De objeto a sujeto: protagonismo.
  • Mujeres en plural (heterogeneidad).
  • Trayectoria histórica diferenciada.
  • Nuevos temas: vida privada, familia, sexualidad y reproducción, trabajo doméstico, relación entre las esferas pública y privada.
  • Nuevas fuentes literarias: correspondencia privada, manuales de comportamiento, autobiografías...
Debates: cultura feminista / clase / sexo / raza...

---------> El concepto de Género:

Las mujeres y los hombres actúan a la par, porque cuando hacemos Historia de las mujeres también hacemos Historia de los hombres. Por otro lado, tales planteamientos fueron objeto de debate por parte de los propios colectivos feministas. Algunos teóricos sostenían que esta visión de la Historia quitaba protagonismo a las mujeres, puesto que se les despojaba de su propia Historia para relacionarla con la de los hombres. Estas posiciones se sitúan en los comienzos de la historiografía femenina, cuando todavía se defendía tanto la visibilidad (la incorporación de la mujer a la Historia) como la genealogía (la búsqueda de una importante figura femenina que demostrara la aportación de las mujeres a la Historia). A esta primera etapa, anterior a la introducción de los estudios de género, se la conocerá como “Historia contributiva” o “Acumulación primitiva”. Las teóricas de entonces emprendieron acciones en las que denunciaban la marginación y el arrinconamiento de la mujer en el panorama historiográfico, la afirmación de una Historia propia (reivindicación que criticaron los teóricos del género) y una división de la Historia basada en la confrontación entre hombres y mujeres, verdugos y víctimas. Con el surgimiento en los años 80 del concepto de género, los estudios feministas sometieron a crítica toda la bibliografía anterior a su llegada. Los hombres ya no eran el “enemigo”, lo que dio lugar a un enfrentamiento entre las partidarias de la vieja y la nueva escuela (mujeres versus mujeres). Entre otras cosas, se pretendía superar la acumulación de datos positivista y la visión dicotómica de la mujer, cuestionando así las bases del conocimiento. La Historia de las mujeres se enfrentaba así al dilema de la diferencia. En lo que respecta al concepto de género, antes de la llegada de Scott se pensaba que el género era inmutable y que no podía cambiar porque estaba ligado al sexo (variable biológica). El sexo, por lo tanto, estaba ligado al rol de género. Después de Scott, el género pasó a definirse como el papel que un determinado sexo tiene en la sociedad. El sexo (es decir, la biología) quedaba así desligado del género (los arquetipos culturales). Estos arquetipos cambian con la sociedad, pero en el pasado no se pensaba que fuera así.
  • Procede de la Antropología, al menos en sus primeras manifestaciones.
  • Importancia de Natalie Z. Davis o Joan Kelly.
  • Frente al sexo: diferencia entre hombres y mujeres como construcción histórica.
  • Concepto relacional: sistema de género (no histórica aparte).
  • Se intentan evitar las connotaciones biológicas del concepto “sexo”. La diferencia radica en que el género es una construcción cultural en base al sexo.
  • Se considera que la masculinidad también es una construcción histórica.
  • Crítica al concepto de Joan W. Scott:
1. Tomado como sustitutivo del término “Mujeres”.

2. Usos descriptivos: áreas en que participan mujeres.

3. Propone que el concepto de género no se ha utilizado de un modo adecuado. Se emplea el término “género” para hacer referencia a la mujer. Se hace un uso muy descriptivo del género. Se puede emplear el género de otra manera.

4. Uso del género desde un enfoque posestructuralista.

"No estoy diciendo que fueran aliens... pero eran aliens"

Me había propuesto no hablar del tema por aquí, pero... venga, va...

Os pongo en situación: En su libro "Los expedientes X más sorprendentes e inexplicables de España" (editado algunos años antes de que diera el salto a la televisión) Íker Jiménez dedica un capítulo al Antropomorfo del Casar, una estela celtíbera encontrada en un yacimiento arqueológico de Extremadura. Al Capitán Misterio le llama la atención la originalidad de la pieza puesto que, a decir verdad, no se corresponde con nada que se haya encontrado en la zona (lo cual es lógico si tenemos en cuenta lo heterogénea que fue la cultura ibera y el grado de aculturación que tuvo con las tribus celtas o con los propios romanos). En fin, que la explicación que da al enigma es bastante simple: el personaje que aparece representado en la estela es un extraterrestre. Tal cual.

La Biblia de la Nueva Era.

Contra todo pronóstico, el tío decide consultar a un especialista (más que los orígenes de la figura, lo que resulta milagroso es que el profesor Antonio González Cordero -cuya bibliografía os adjunto aquí- se haya animado a recibirle) y más o menos tiene lugar el siguiente diálogo:

ANTONIO GONZÁLEZ: Es cierto que la estela es excepcional y es complicado encontrar otras piezas semejantes. Es normal si tenemos en cuenta la información -en muchos casos fragmentada- de la que disponemos. Seguramente tenía una finalidad funeraria. Hemos de seguir investigando.

ÍKER: (Intrigadísimo, porque Íker siempre está intrigado): Entonces, ¿podremos descubrir algún día a quién representaron estos antiguos pobladores? 

ANTONIO GONZÁLEZ: Queda mucho por descubrir y por indagar. En arqueología hay que hacer mucho trabajo de campo.

La conversación se interrumpe aquí, pero Íker todavía tiene tiempo a hacer una reflexión final:  "[...] Y pensando en lo que esas crónicas de piedra podrían representar [...] me puse en marcha de nuevo en busca de otros misterios rodeado por la solitaria llanura, sin poder olvidar aquella mirada perdida del ídolo de piedra. Una mirada que inconscientemente me trasladaba a lejanísimos rincones cósmicos".

Y nada más. Ni análisis epigráficos, ni estudios glípticos, ni consulta de fuentes... nada de nada... La verdad, como siempre, está ahí fuera...

Pero vamos a ver... ¡QUE TE ACABAN DE DECIR QUE HAY QUE SEGUIR INVESTIGANDO, CENUTRIO! ¿De dónde sacas esa barrabasada de los "lejanos rincones cósmicos" como si te hubieran dado la puñetera razón? Si acaban de decirte que el cielo es azul, ¿a qué viene ese empeño en seguir viéndolo color salmón? ¡Cansino! ¡Gallofa, que eres un gallofa!

¡JODER!

Y sí, habrá reseña del libro.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Teoría y Metodología de la Historia (2)

Los orígenes y consolidación de la Historia Social (E. P. Thompson, 1924-1993). Fue un historiador e intelectual británico. Influyó decisivamente en el pensamiento marxista británico, separándolo del europeo y dándole carácter propio, dentro de lo que se conoce como socialismo humanista. Publicado en 1963, La formación de la clase obrera en Inglaterra es probablemente la obra de historia social inglesa mas imaginativa de posguerra. Sin duda se trata de uno de los libros de historia más influyentes del siglo XX, y está dotado de una extraordinaria calidad histórica y literaria. E.P. Thompson muestra como la clase obrera participó en su propia gestación y recrea la experiencia vital de personas que sufrieron una pérdida de estatus y libertad, fueron degradadas y aún así crearon una cultura y una conciencia política de gran vitalidad.

La obra estableció la agenda para la nueva historia social de las décadas de 1960 y 1970, influyendo sobre muchos historiadores y académicos de otras áreas. Ya en el prefacio, Thompson anotaba las ideas que guiarían a varias generaciones de historiadores: la clase es una relación más que una estructura o una categoría; la clase trabajadora se forjó a sí misma; existía un potencial revolucionario en dicha clase; y, quizás lo más importante, que la responsabilidad de los historiadores era la de rescatar a la gente ordinaria del pasado, especialmente aquellos que habían sido derrotados, de la enorme condescendencia de la posteridad.

Teoría de la sociedad (reformulación del concepto de clase).

1. Doble crítica.
2. Propuesta.
  • Fenómeno histórico (ni estructura ni categoría).
  • Relación histórica (gente real, contexto real).
  • Experiencia: sienten y articulan la identidad y el interés frente a otros como resultado de experiencias comunes (heredadas y compartidas).
  • Para Thompson, la clase obrera, desde una percepción vista desde el presente, surge a partir del artesanado y no de las fábricas, tal y como había mantenido la historiografía previa. La fábrica poco tiene que ver con los orígenes de la clase obrera.
  • La posición social determina la experiencia, pero no la conciencia. Esto no tiene relevancia desde un punto de vista explicativo.
  • Crítica al marxismo: de la relación con los medios de producción se deduce la conciencia de clase. Si fueran conscientes de su posición e intereses reales, se rebelarían // No lo son por teorías de sustitución (falsa conciencia) // Conciencia que deberían haber tenido (no lo que tuvieran).
  • Identidad: se forma en un determinado contexto que no está propuesto ni está diseñado previamente (concepto de identidad en contraposición con el de conciencia). La identidad no trabaja tanto con la esfera socio-económica, sino con la esfera cultural.
  • Thompson será criticado por la historiografía feminista (principalmente por Joan Scott, una de las estudiosas del concepto de género). Se entiende a la identidad obrera del siglo XIX como una identidad masculina. No solo con la “clase” explicamos las cosas.
  • La clase obrera se articula en torno a conceptos liberales, tales como “individuos libres”.
Implicaciones

1. Los actores históricos disponen de un margen de libertad de acción y decisión (experiencia individual: artesanos / obreros / historia colectivo).

2. Atender a la posición social, pero también a la experiencia / percepción.

3. Los principios socio-económicos dan paso al estudio de las cuestiones culturales.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Teoría y Metodología de la Historia (1)

La naturaleza de la Historia y la elaboración de teorías para su comprensión

1. Epistemología: conocimiento histórico: El conocimiento de la Historia. La Epistemología de la Historia da lugar a su vez a la Filosofía de la Historia, la cual deriva a su vez en las Teorías de la Historia. La Epistemología se encarga, en definitiva, de construir el pasado.

2. Filosofía de la Historia: escencia y sentido del devenir histórico. Es la ley general que rige el desarrollo de la Historia de la Humanidad. El materialismo histórico es una Filosofía de la Historia. En la Antigüedad se hablaba de procesos descendentes y ascendentes (como fin último de la Humanidad, el cristianismo sería una línea ascendente) La mayoría de las tendencias (en especial las contemporáneas) siguen una línea ascendente basada en el progreso. Esta tendencia se romperá a mediados de los años 70. A partir de entonces, los historiadores argumentaban que la Humanidad no siempre tiene que ir a mejor.

La crisis de la Historia
  • Debate a finales de los años 80 sobre el futuro de la disciplina (“Fin de la Historia”). También se plantearon las capacidades de la disciplina, así como su metodología y sentido.
  • Fundamentos de la crisis: crisis y cuestionamiento de los paradigmas entonces vigentes (materialismo histórico, estructuralismo...) y fragmentación del conocimiento histórico (proliferación de temas de objeto de estudio. Todo es aplicable para su estudio histórico. Crecimiento de la comunidad de historiadores y democratización de la enseñanza).
  • Transformaciones históricas: la caída del comunismo en la URSS tuvo repercusiones en la historiografía, entrando el materialismo histórico en crisis. Si el socialismo había fracasado en la práctica, ¿podría mantenerse en el plano teórico?
  • ¿Qué otros factores explican esta crisis? No debemos centrarnos solo en lo que ocurría en nuestra disciplina, sino también en otras áreas del saber.
  • Los inicios de la crisis se remontan a los años 60.
  • Filosofía de la Historia: crisis de la Filosofía Moderna (finales de los 60). El contexto socio-político está ligado a la crítica a los viejos proyectos de la izquierda, el surgimiento de la “Nueva Izquierda” y el pensamiento anticolonial. La Filosofía busca ser racional, verdadera y objetiva en su búsqueda del conocimiento. La Filosofía Posmoderna pretenda dar con un conocimiento que resta el conocimiento científico. En la Filosofía de la Historia, la idea del progreso es la que ha caracterizado sus planteamientos, articulándose sobre ella todo el pensamiento histórico. Se parte de la idea que hay una dirección preestablecida en la Historia que busca la emancipación y la libertad del ser humano.
  • Además de criticar esta visión de progreso, la Filosofía Posmoderna de la Historia criticó el metarrelato moderno que ordena, jerarquiza y da significado a los conocimientos. Según los filósofos posmodernos, el conocimiento no es solo una construcción del pasado, sino que también crea el sentido de la realidad. Este metarrelato defiende la idea de la supremacía occidental, de ahí que buena parte de los planteamientos posmodernos sean anticoloniales y contrarios al etnocentrismo.
  • La crítica posmoderna presenta la discrepancia existente entre el desarrollo real de la Historia y la imagen que el metarrelato da sobre este relato. La sociedad contemporánea no puede explicarse desde un proceso de emancipación humana progresivo. Hay también una crítica política, pues se está denunciando la capacidad del metarrelato para legitimar las relaciones de poder.
  • Teoría de la modernización: los procesos históricos a seguir por las sociedades no occidentalizadas debían ser los mismos que las occidentales, reproduciendo a su vez su mismo modelo.
  • Frente a la Teoría de la Modernización, ascendente y unitaria del progreso humano, hay una alternativa que nos plantea un proceso discontinuo. La Historia de la Humanidad carece de un sentido preestablecido. Por lo tanto, no hay una meta que la configure ni una finalidad. Este planteamiento produjo mucha desazón.
  • ¿El conocimiento histórico es un conocimiento objetivo y representativo? Y si no es así, ¿qué es? El conocimiento de la Historia nos permite conocer el pasado pero el historiador cae en lo subjetivo. Aún así, gracias al método empleado, podemos reducir esa subjetividad.
  • ¿Qué retos propone la Filosofía Posmoderna en la Teoría de la Historia?
La causalidad de Proust
  • ¿Utilizar la imaginación?
  • Uso adecuado de la imaginación para presentar las fuentes.
  • Complementar el relato histórico según la imaginación y la teorización.
  • Diferentes teorías de la Historia nos dan diferentes visiones del pasado.
  • ¿La Historia como motivo para desarrollar una teoría? ¿O la teoría como motivo para desarrollar la Historia?

sábado, 12 de noviembre de 2016

viernes, 11 de noviembre de 2016

Ejercicio de letra cortesana número 9

DOCUMENTO ORIGINAL


TRANSCRIPCIÓN

[Invocación]
El rey (1)

Contadores mayores de quentas (abreviatura) o vuestros (abreviatura) lugartenientes los procuradores de las çibdades e villas destos reynos (2)
que al presente están juntos en las Cortes que por mandado (ilegible) de la Serenísima reyna e prinçesa mi muy cara (3)
e muy amada hija se an fecho e celebrado en esta muy noble çibdad de Burgos el mes junyo que (4) 
agora pasó deste presente año de la data desta mi cédula me fesyeron relación que de poco tiempo a esta parte aveys (5)
pedido a alguno dellos derechos de los finequitos que le days del cargo que an tenido de cobrar (6)
el servicio (abreviatura) con que estos reynos an servido a la dicha Serenísima reina mi hija no los avyendo (7)
pagado otras vezes que se les an dado los dichos finequitos e diz que si no los quieren pagar los deteneys (8)
en nuestra Corte de manera que es más lo que gastan en daros las dichas quentas e saber el dicho finequito (9)
que los derechos que les demandays en lo qual diz que si asi pasase ellos resçebirían mucho agravio e daño (10) 
e me suplicaron vos mandase que de aquí adelante no les pediésedes ni llevásedes los dichos derechos (11)
por razón de los dichos finequitos e los despachásedes brevemente o como la mi merçed fuese. Por ende (12)
por esta mi çedula vos mando que de aquí  adelante vosotros ni vuestros oficiales no pidáys ni llevéys (13)
ni consintáys pedir ni llevar derechos (abreviatura) algunos a los dichos procuradores de Cortes ni algunos dellos (14)
ni a las personas que en su nombre vos venieren a dar quenta de la cobrança del serviçio con que agora estos (15)
reynos sirven a la dicha Serenísima mi hija por razón de los finequitos que les dierdes e los des- (16)
pachéis brevemente e no fagades ende al. Fecha en Bugos a XX días del (17)
mes de julio de mill e quinientos quinze años (18)

[Rubrica] (19)
Por mandado de su Alteza (20)
Pedro de Quintana [Rúbrica] (21)

jueves, 10 de noviembre de 2016

Ejercicio de letra procesal número 5

DOCUMENTO ORIGINAL



TRANSCRIPCIÓN

En la çibdad de santo domingo de la (1)
ysla española de las yndias del (2)
mar oceano a diez e ocho días del mes de novi- (3)
embre de mill e quinientos e quarenta e quatro (4)
años estando presentes (abreviatura) el secre- (5)
tario Diego cavallero cura- (6)
dor de las fijas de esteban de (7)
pasamonte heredero del dicho (8)
miguel de pasamonte e Juan (abreviatura) (9)
mosquera vezino desta dicha çibdad (10)
como persona que tiene cargo de la hazienda (abreviatura) (11)
de esteban de pasamonte el moço de juan (12)
de pasamonte y difuntos herederos (13)
que fueron del dicho miguel de pasa- (14)
monte e Diego hernandes de monto- (15)
ya como oficial que fue del tesorero (16)
esteban de pasamonte e como persona (17)
en cuyo poder estan las dichas quentas (18)
e como mayordomo de la hazienda (19)
y el contador alvaro cavallero para (20)
que en su presençia (abreviatura) se haga el cargo de to- (21)
do lo que fue a cargo del dicho miguel de (22)
pasamonte el muy magnífico (abreviatura) señor licenciado (abreviatura) (23)
alonso lopez de cerrato juez de rresidencia (abreviatura) (24)
en la abdiençia y chancilleria que por (25)
Su magestad (abreviatura) reside en esta dicha çibdad (26)
e su juez de quentas en ella por (27)
ante mi francisco (abreviatura) bravo escrivano de (28)
su magestad y de las dichas quentas mostor (29)
y esibio la provision original que de (30)
su magestad tiene para tomar las (31)
dichas quentas que es enesta quisa (32)

[Rubrica] Don carlos por la Divina clemença en pe- (33)
rador senper augusto rey de alemania doña (34)

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Ejercicio de letra procesal número 4

DOCUMENTO ORIGINAL


TRANSCRIPCIÓN

En la muy noble e muy (1)
çibdad de santo (2)
domingo del puerto (3)
de la ysla española (4)
de las yndias del mar o- (5)
ceano en veynte e ocho (6)
dias del mes de agosto año (7)
del nacimiento de nuestro salva- (8)
dor Ihesu xpisto (Jesucristo) de mill quinientos e cinquenta (9)
y seys años antel muy noble señor hernan (10)
sanchez aleman alcalde por su magestad en esta (11)
dicha çibdad y en presencia de mi hernando de (12)
brenes escribano (abreviatura) publico desta dicha çibdad pa- (13)
resçio presente doña ysabel de las varas  (14)
biudad muger de juan soderin difunto (15)
ansi como tuttis y curadora que de su (16)
persona y bienes de franca menor su hija (17)
e hija del dicho juan soderin e hizo presen- (18)
tacion de un memorial de çiertos bienes en el (19)
conthenidos que dixo ser el inventaryo (20)
de los bienes que esta que en esta çibdad se an hallado (21)
del dicho juan soderin su thenor del qual es es- (22)
te que se sygue________________ (23)
ynventario de lo que ay en mi casa (24)
primeramente (25)
platos de plata pequeños (26)
platos de plata grandes (27)
escudillas de plata (28)

martes, 8 de noviembre de 2016

Ejercicio de letra procesal número 3

DOCUMENTO ORIGINAL



TRANSCRIPCIÓN

[Viene del documento anterior]

-sonas que por ellos y por los otros (1)
e frailes que en ella an sido o hayan (2)
tenido cargo de nuestra (abreviatura) hazienda des- (3)
de que fueron reçebidos (4)
a los dichos oficios y an tenido (5)
cargo dellos y no an da- (6)
dado quenta hasta el dia (7)
que se la commençarodes a (8)
tomar conforme a la ymstruçion que (9)
para ello vos mandamos dar que (10)
por esta nuestra carta vos mandamos (11)
poder cumplido para ello con todas (12)
sus yncidencias y dependencias ane- (13)
xidades e conexidades y manda- (14)
mos a los dichos nuestros (abreviatura) oficiales y a las (15)
otras personas que por ello an (16)
tenido cargo de nuestra hazienda que (17)
luego que por vos fueren rreque- (18)
ridos vos den sus quentas y  des- (19)
cargos sin poner en ello embargo (20)
ni empedimento alguno y sin nos- (21)
mas requerir y consultar (22)
ni esperar otra nuestra carta ni man- (23)
damyento a las quales e a otras (24)
quales quier personas de quyen para (25)
la aberiguacion y liquidacion de las (26)
dichas cuentas quisieredes ser yn- (27)
formado mandamos que vaya (28)
y parescan ante vos a vuestros (abreviatura) lla- (29)
mamyentos y enplazamyentos (30)

[Rúbrica]

lunes, 7 de noviembre de 2016

Ejercicio de letra procesal número 2

DOCUMENTO ORIGINAL


TRANSCRIPCIÓN

[Viene del documento anterior]

reyes de castilla de leon de aragon de las (1)
dos siçilias de jerusalen de navarra (2)
granada de toledo de valencia de (3)
galizia de mallorcas de sevilla de (4)
cerdeña de cordoba de cor (5)
cega de murcia de jaen (6)
de los algarbes de algezira (7)
de gibraltar de las yslas de (8)
canaria de las yndias yslas e (9)
tierras (abreviatura) firme del mar oceano condes (10)
de flandes e de tirol e etc. A (11)
vos el licenciado cerrato nuestro (abreviatura) juez (12)
de residencia de la ysla española (13)
saluo e gracias sepades que nuestra merced (14)
y voluntad es demandar tomar (15)
e rrecebir quenta a los nuestros ofici- (16)
ales de la dicha ysla española ques (17)
el tesorero contador factor e veedor (18)
y veedor y a las otras personas que por (19)
ellos an tenido cargo de nuestra (abreviatura) hazienda (20)
y confiando de vos que entendereys  (21)
en ello y en lo demas que por nos lo (22)
fuere mandado con aquel cuydado (23)
y diligencia que a nuestro (abreviatura) serviçio (24)
y buen recabdo de nuestra hazienda (25)
convenga es nuestra merçed y voluntad (26)
de vos lo encomendamos y cometemos (27)
porque vos mando que luego que (28)
llegue yo a la dicha ysla española (29)
tomeys y rrecibays quenta a los dichos (30)
nuestros e frailes y a las otras per-[sonas] (31)

[El documento se interrumpe aquí]

domingo, 6 de noviembre de 2016

Ejercicio de letra procesal número 1

DOCUMENTO ORIGINAL


TRANSCRIPCIÓN

En la çiudad de santo domingo (1)
de la ysla Española de las Yndias (2)
del mar oceano a diez e seys (3)
días del mes de henero de mill e quinientos (abreviatura) (4)
e quarenta e quatro años el muy magnífico (abreviatura) (5)
señor licenciado alonso lopez de cerrato juez (6)
de residencia en la audiencia e chanci- (7)
lleria que por en magestad rreside en es- (8)
ta dicha çiudad de santo domingo e su (9)
juez de cuentas en esta dicha ysla española (10)
estando presentes (abreviatura) Alonso de la Torre tesorero (11)
por su majestad en ella e alvaro cavallero con- (12)
tador por ante mi francisco bravo hermano de (13)
su magestad de la dicha rresidencia e dicho señor abreviatura) (14)
licenciado juez susodicho mostro y escri- (15)
bio la provision original que de su magestad (abreviatura) (16)
tiene para tomar las quentas de la hazien- (17)
da e rrentas de su magestad (abreviatura) a los dichos testigos (abreviatura) (18)
e contador e a los otros oficiales de la (19)
dicha isla la qual provision es esta que (20)
se sigue__________________ (21)
Don carlos por la divina clemencia (22)
emperador senper augusto rey de a- (23)
lemania doña juana su madre y el (24)
mismo don carlos por la gracia de dios (25)

[El documento se interrumpe aquí]

sábado, 5 de noviembre de 2016

viernes, 4 de noviembre de 2016

jueves, 3 de noviembre de 2016

miércoles, 2 de noviembre de 2016

martes, 1 de noviembre de 2016