viernes, 15 de diciembre de 2017

Balance cinematográfico de 2017 (5)

La consigna de hoy es "¡Albert Rivera a la hoguera!".

3. SPECTRE


"Skyfall" había dejado el listón demasiado alto, convirtiéndose al instante en una de las mejores películas de James Bond de todos los tiempos. Le pese a quien le pese, hoy es un clásico contemporáneo. Tenía una de las mejores bandas sonoras de la saga, un villano a la altura, unos extraordinarios personajes secundarios (atentos al joven "Q" y al "M" de Ralph Fiennes) y una trama que nos mostraba a un Bond en plena madurez. "Skyfall" fue a Craig lo que "GoldenEye" para Brosnan, "Goldfinger" para Connery y "La Espía que me amó" para Moore: la consagración del actor con su personaje. En cuanto a Lazenby y Dalton, creo que la posteridad les hará justicia (siempre que se estrena alguna peli de 007 y en las webs de cine salen las típicas encuestas sobre qué actor ha interpretado mejor al personaje, Lazenby ha quedado bien situado; por otro lado, y aunque las aventuras de Dalton sean soporíferas, está considerado como el Bond más "humano" y el más cercano al ideado por Fleming).

Por méritos propios, este tío mola mucho. Y lo sabes.

Las expectativas, como decía, eran demasiado altas... Y "Spectre" no cumplió, algo demasiado duro de admitir para alguien que se apasionó con el personaje durante la adolescencia y se pasó HORAS y HORAS jugando al "GoldenEye". ¿Motivos? Bastantes. La serie de películas de Craig, a diferencia de las anteriores, se apoya en una continuidad que, si bien no nos obliga a verlas todas para seguir el argumento, sí es cierto que puede llegar a impedirnos su disfrute. Para alguien que todavía no ha visto "Casino Royale" y "Quantum of Solace" y siempre ha entendido la filmografía bondiana como una sucesión de aventuras independientes entre sí, esto es un lastre mayúsculo. En este caso, no tengo ni zorra idea de quién es Mr. White ni de dónde sale su hija (se mire por donde se mire, Léa Seydoux está espléndida en su papel de belleza lánguida). Culpa mía en todo caso.

A falta de una foto de Seydoux en porretas, aquí os dejo un posado de Austin Kincaid. Ya os digo que no decepciona.

La trama es errática, enrevesada y bastante aburrida (tampoco ayuda su excesiva duración (¡cerca de dos horas y media!). Debo admitir que hubo ocasiones en las que no entendía NADA de lo que estaba pasando. Y aunque las escenas de acción son espectaculares (como la persecución que tiene lugar en Roma... porque era en Roma, ¿verdad? No me apetece lo más mínimo googlearlo, hasta ahí llega mi falta de interés), no nos impresionan demasiado. El Blofeld de Christoph Waltz es jodidamente insulso y no despierta ningún interés (teniendo en cuenta la relación que une a su personaje con el de Craig, esto es sencillamente imperdonable). El suyo es un maloso contenido, muy alejado del interpretado por Bardem en "Skyfall". Si se esperaban un papelón como el que hizo en "Malditos bastardos" se llevarán una gran desilusión. Igual es porque eran dos personajes diferentes. No lo sé. Aunque su personaje tiene un final abierto y está llamado a aparecer en la próxima entrega de la franquicia, Waltz ya ha confirmado (salvo sorpresa de última hora) que no estará en Bond 25. En fin, al menos Batista moló bastante. Después de verlo en "Blade Runner", el tío ha demostrado que es un todoterreno no solo en el cuadrilátero, ¿verdad que sí, don Ferrrnaaaaando?

Ya sabíamos que sería una castaña, mi general. Se veía venir.

Para aquellos que no asistimos al estreno de Craig como Bond, el final de la peli nos reafirma en la idea de que estamos ante un reinicio de la saga, y todo nos lleva a pensar que Seydoux tendrá el mismo final que Diana Rigg en "Al servicio de su Majestad". De ser así, será una despedida bastante digna para Craig, permitiendo a su sucesor reinventar al espía inglés a su manera. Qué le vamos a hacer... supongo que, una vez haya visto "Casino..." y "Quantum...", podré revistar esta película en condiciones. Creo que mejorará con el revisionado.

2. Wizards: 
Los hechiceros de la guerra


A Bakshi o lo quieres o lo amas, como las lentejas. Considerado como el referente de la animación para adultos, a él le debemos, entre otros títulos, la que quizá sea una de las mejores adaptaciones de "El Señor de los Anillos" (con permiso de Jackson), "El Gato Fritz" y la infravalorada y cachondísima "Cool World", esta última con Brad Pitt haciendo de detective privado y una Kim Bassinger animada de toma pan y moja.

Ahora imaginaos que veis esta película con nueve años.

El estilo de Bakshi es muy personal, intercalando en varias de sus películas la técnica del rotoscopio, la cual no me voy a molestar en explicar porque para eso ya está la Wikipedia. Realizada en 1977, "Wizards" podría definirse como una película antibelicista y un viaje de ácido a ninguna parte. La trama nos traslada a un hipotético futuro donde la civilización ha sido borrada de la faz de la Tierra debido a una guerra nuclear. Los supervivientes han sido reducidos a horribles mutaciones que han olvidado lo que una vez fueron, y los seres elementales (tales como duendes, hadas y gnomos), libres ya de la presencia humana, se han hecho con el dominio de un mundo donde todo es felicidad y armonía. El respeto por la Naturaleza y la tolerancia son los valores de una sociedad en donde todos viven tan bien como un antiguo político valenciano.

Pablo Iglesias preparando su ascenso al poder según Periodista Digital, Alfredo Urdaci e Isabel San Sebastián.

La cosa es que la Reina de los Elfos da a luz a dos hermanos que representan el Bien y el Mal, trayendo la discordia a "Noñolandia". La animadversión entre Avatar (el Bien) y Lobo Negro (el Mal) acaba de empezar y se alargará durante siglos, formándose dos bandos tan irreconciliables como los que componen el parlamento catalán. Las huestes de Lobo Negro, mal equipadas para la guerra, se estrellarán contra las defensas levantadas por las tropas de Avatar (cuyas técnicas recuerdan irremediablemente a las empleadas durante la Primera Guerra Mundial), cuando no abandonarán el campo de batalla completamente desmoralizadas. Pero el villano cuenta con un arma secreta: un antiguo proyector que emite propaganda nazi y con el que lanzará a sus ejércitos hacia la victoria. Los avances de Lobo Negro inquietan a Avatar y a sus amigos (una elfa pechugona y un duende con unas pintas de Caballo Loco de mírame y no me toques), quienes se infiltrarán en la guarida del maloso para derrotarle y destruir la máquina.

Votantes de VOX y Democracia Nacional confraternizando.

La peli es original un rato y se deja ver. Es cortita, en ningún momento se hace eterna y los personajes son bastante carismáticos. La trama es muy divertida y las referencias al nazismo son muy evidentes y alocadas. Tanto la estética como la realización son correctísimas (pese a su marcado aire de "vanguardia" que desafía a la animación convencional) y la banda sonora tiene un irresistible aire setentero. En cuanto a las pegas, pues tiene bastantes, no nos vamos a engañar. Tras un estupendo arranque, la cosa se estanca y adquiere un ritmo irregular. Hay secuencias que no vienen muy a cuento (como el asesinato del adorable reyecillo de los duendes) y giros de última hora que dan la impresión de estar ahí solo para rellenar (el momento derrotista de Avatar, la traición del hada pechugona...). Hay también subtramas que no llegan a resolverse del todo, como la del hijo de Lobo Negro con su esposa. Y el final resulta demasiado precipitado si tenemos en cuenta la forma en la que nos han preparado para él (¿Lobo Negro muere de un disparo y ya está? ¡Venga, hombre!). Ni me gusta ni me deja de gustar, vaya. A todo esto, está en Youtube para quien quiera verla completa. Si eso, echadle un ojo y me decís.

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