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jueves, 14 de marzo de 2013

Entrevista a David Millán

David Millán es mucho David Millán.

Es el autor de una de las sagas literarias más divertidas que nos hemos echado a la cara (Papa Noel de las Galaxias) así como de toda una larga lista de novelas que harían perder el juicio al mismísimo Punset. También es analista político de ocasión, bloguero de primerísima hora y padrino de Crítica Literaria Novel, lo que no es poco. Con todo, no hay duda de que sería uno de esos autores con los que nos iríamos encantados a tomar unas cañas. Conversamos con David Millán, el patriarca humorístico de la literatura amateur.

Crítica Literaria Novel (CLN): Seguramente ya te lo han preguntado cientos de veces (recuerdo haber visto algo al respecto en Cuando la blogocosa era joven, uno de tus primeros trabajos) pero la primera pregunta es obligatoria: ¿Cómo surge el personaje de Papá Noel? ¿Por qué representarlo como una bola amarilla atontada y bizca? ¿Y de dónde viene su particular dislexia?

David Millán (DV): Me alegro de que me hagas esta pregunta, entre otras cosas porque en estos momentos están celebrando la Navidad en Petrogrado o por ahí, a causa de algún embolado cronológico relacionado con el calendario juliano. Misterios de la religión cristiana.

Si no recuerdo mal, la idea me vino a la mente en la Navidad del año 2002. En aquella época, era un usuario bastante activo de los foros del portal literario grupobuho.com. Buscando la mejor manera de felicitar las fiestas a todo el mundo, decidí crear la cuenta de usuario "papanoel". Durante unos días me camuflé en esta nueva identidad, y me dediqué a escribir mensajes a troche y moche. Mi idea era que los demás usuarios creyeran que se encontraban ante un ser perturbado, pero a la vez inocente, alejado por completo de los estándares ISO relativos al Santa Claus tradicional. Así que procuré que su coeficiente intelectual no sobrepasara al de un niño de tres años, y que su aspecto externo rompiera todos los esquemas.

No obstante, eso no le ha impedido codearse con personajes de la talla del arzobispo de Canterbury y los caballeros de la Tabla Redonda, tal como cuento en algunas de mis novelas. Por si fuera poco, ha creado escuela hasta el punto de que cada vez hay más gente que escribe tan mal como él en las redes sociales. Y es que, tal como dijo hace un tiempo Gabriel García Márquez, "hay que jubilar la ortografía".

El primer volumen de la trilogía papanoelense.

CLN: Varios de tus libros han visto la luz de Lulu.com y en Bubok. Y uno de tus últimos relatos, Días de blogs y zombies, ha aparecido recientemente en Amazon. ¿Cómo ves el mundo de la autoedición? ¿Piensas que con la llegada de Amazon estas plataformas se encuentran al final de su vida útil?

DV: Tal como yo lo veo, el mundo de la autoedición está viviendo una especie de edad de oro. Nunca antes habíamos tenido tantas opciones para publicar nuestras obras, gracias en buena medida a la disminución de costes que supone la impresión bajo demanda y a la popularización del ebook. Ahora la tecnología nos permite poner a la venta nuestras obras en apenas unos minutos y a un coste cero, algo que hasta hace solo cuatro días parecía sacado de una novela de ciencia ficción.

Respecto a las plataformas que citas, mi sensación es que las tres pueden ser complementarias, y que todas pueden tener mucha vida útil por delante.

Por cierto, de las tres que has mencionado debo confesar que siento una cierta debilidad hacia Bubok. Creo que es, con diferencia, la editorial española que más esfuerzos ha hecho por adaptarse a los tiempos que vivimos. Si se mantienen en esta línea les auguro un gran futuro.

CLN: En todo caso, ¿sigues a la búsqueda de una "editorial de las de verdad" o ya has tirado la toalla?

DV: La verdad es que apenas lo he intentado. Hace cosa de cuatro años, me puse en contacto con un editor. El hombre parecía bastante amable, así que le hice llegar por correo postal un ejemplar de Papá Noel de las Galaxias. Desde entonces no he recibido noticias suyas. Sé que el libro llegó a su destino, pero ¿qué opinión se habrá formado acerca del susodicho? ¿Pensará, con muy buen juicio por su parte, que estoy como una auténtica regadera? Creo que esto siempre será un misterio para mí.

Mi último intento ha sido en recientes fechas. Envié dos de mis relatos a una nueva editorial, fundada por una persona a la que admiro mucho. En este caso, me consta que son gente seria, y que recibiré una respuesta en su debido momento. No sé si esta será positiva o negativa, pero con que hayan pasado un buen rato revisando mis originales puedo darme con un canto en los dientes.

Surrealismo puro. Portada de Los anarcoqueses del Kilimanjaro.

CLN: Si hay algo por lo que se distinguen todas tus novelas es por un sentido del humor extravagante y surrealista. ¿Te has planteado explorar otros géneros?

DV: En realidad, me apetece explorar todo los géneros: ciencia ficción, fantasía, novela negra, histórica, romántica, erótica... El problema es que, a la que voy por el segundo o tercer párrafo, me han venido a la mente tantas paridas absurdas relacionadas con la historia que estoy escribiendo, que no puedo resistir la tentación de ponerlas. O sea que sí: me apetece escribir sobre todo lo divino y humano, pero soy incapaz de dejar el humor al margen. De todas formas tampoco pasa nada: en primer lugar porque soy feliz así, y en segundo lugar porque tanto el librerías como en bibliotecas el humor ocupa un lugar marginal, y hay que arrimar el hombro para que esto deje de ser así.

CLN: ¿Cómo surge la idea de escribir sobre un lugar como "Atlantidavid"?

DV: La idea (si es que acaso podemos llamarla así) me llegó por casualidad. Una mañana me encontraba en la FNAC, en la sección de libros en edición de bolsillo. Movido por la curiosidad, me puse a hojear una novela de las que se han publicado en los últimos años sobre la extinta Atlántida, y su presunto redescubrimiento. En aquel momento, pensé: ¿cómo es posible que la existencia de un continente entero haya pasado inadvertida durante tantos siglos a todo el mundo? ¿Es que acaso nos hemos vuelto todos gilipollas? Entonces se me ocurrió que podría publicar mi propia visión sobre el asunto. A partir de ahí, la gestación de las Crónicas de Atlantidavid era inevitable. Por lo demás, me lo pasé tan bien escribiendo dicha obra y dando a luz un nuevo continente, que tengo intención de alumbrar veinte o treinta novelas más ambientadas en esa magnífica tierra de promisión. Si Dios tiene a bien darme vida y salud, claro está.

CLN: Una pregunta típica: ¿Cuáles son tus autores preferidos? ¿Hay algo de ellos en tus historias?

DV: Si hablamos de ficción, casi siempre leo libros ambientados en épocas y tiempos míticos, o fantásticos. Me gustan los grandes clásicos, como La Odisea y la Biblia, y también obras contemporáneas. Entre mis autores favoritos está Stephen King, Mario Levrero, Manuel de Pedrolo, Isaac Asimov, Eduardo Mendoza... De todas maneras, creo que el autor que más me ha influido ha sido Francisco Ibáñez, el padre de Mortadelo y Filemón. Y es que cuando escribo tengo la sensación de mis novelas y relatos son tebeos encubiertos.

CLN: Hablando de La Biblia, recuerdo que en una de mis críticas comenté que "de tu visión desintegradora no se salva ni Cristo". Y no era hablar por hablar, dado que en tus novelas sueles reflejar con ironía tanto a la religión como a la propia Iglesia. ¿Te ves vendiendo tus libros en el Cielo?

DV: Bueno, tú que eres un hombre devoto y has leído las Sagradas Escrituras, sabes que Dios tiene a veces días malos, como cualquier hijo de vecino. Un día se le cruzaron los cables, y decidió exterminar a la humanidad entera mediante un diluvio. En otra ocasión, provocó una explosión termonuclear que devastó las ciudades de Sodoma y Gomorra, debido a la vida alegre de sus habitantes. De las calamidades que nos esperan según el libro del Apocalipsis mejor correr un tupido velo. Pero vamos, esto es algo normal, todos nosotros alguna vez nos hemos levantado con el pie izquierdo y hecho barbaridades. El que esté libre de culpa, que tire la primera piedra. Lo importante es que Dios tiene un sentido del humor envidiable la mayor parte del tiempo, y lo mismo cabe decir de los querubes, arcángeles y serafines. O sea que sí, confío en que algún día mis libros estén a la venta en la sección de cultura de El Corte Inglés celestial.

Como analista político, David Millán no está muy conforme con el referéndum independentista de Artur Mas: "(...) El Molt Honorable (es un decir) será una mala persona, pero no es tonto y sabe que estos temas distraen un huevo al personal."

CLN: Sacerdotes que se lo montan con sus feligresas, profetas a los que se les va la olla y deciden construir su propia catedral, sosias de Darth Vader que escuchan la COPE... ¿Ya has pensado lo qué harás la próxima vez que el Papa visite España?

DV: Pues no te sabría decir lo que haré, ya que todavía sigo con la resaca de la JMJ 2011. Ahora bien, lo suyo sería que se pasara antes por Atlantidavid, el único continente que todavía no ha visitado. Allí le esperaré con los brazos abiertos, junto con David Alkyxx, Paco Pepper de la Serna, Felipito el Apóstata, Nancy (la sirena travesti), el profesor Semeva Labola y demás bandarras.

CLN: Aparte de ser novelista amateur, también colaboras en Periodista Digital. ¿Cómo es que acabaste allí?

DV: En el año 2006 los blogs todavía estaban de moda (muy pronto se verían desplazados por las redes sociales en lo que a llevarse el gato al agua se refiere). Un amigo que por aquel entonces trabajaba en Periodista Digital me propuso abrir un blog con ellos, y no me lo pensé dos veces. Les estoy muy agradecido, ya que en este tiempo he podido escribir libremente sobre lo divino y lo mundano, sin ningún tipo de censura. Ahora hace casi dos años que no lo actualizo, en parte porque los hechos de la actualidad española y catalana me producen arcadas. No me apetece nada poner en negro sobre blanco mis sentimientos más profundos hacia los padres de nuestra patria, ya que su inmensa mayoría me parecen una panda de mamones. Prefiero centrarme en escribir mis novelas.

CLN: Como columnista en Periodista Digital, has escrito varios artículos de actualidad política. ¿Hablamos un poco de política o mejor lo dejamos estar?

DV: Lo que quieras, pero con lo rojo que tú eres y con lo de derechas que soy yo al igual acabamos mal (risas).

CLN: Como catalán, ¿cómo ve David Millán la apuesta por el referéndum independentista de 2014?

DV: Me parece una simple cortina de humo de Artur Mas para entretener a la gente. El hombre está haciendo unos recortes brutales que afectan a las personas más humildes, especialmente en sanidad y educación, mientras destina muchos millones de euros a mantener en pie el pesebre nacionalista. Para que te hagas una idea, en Cataluña tenemos siete canales autonómicos, que todavía no se sabe muy bien para qué sirven (aparte de para enchufar gente, claro está). Por si fuera poco, los casos de corrupción afloran como setas. El Molt Honorable (es un decir) será una mala persona, pero no es tonto y sabe que estos temas distraen un huevo al personal, de ahí que se haya subido a ese carro.

En cuanto al referéndum en sí mismo no le veo mucho recorrido, ya que los diferentes partidos están muy divididos y andan todo el día a la greña (son un poco como el Frente Popular de Judea y el Frente Judaico Popular de La vida de Brian). Pero vamos, el futuro está abierto y a lo mejor la cosa prospera. El día menos pensado al igual tengo que sacarme el pasaporte para viajar a Cuenca.

Alfredo Urdaci con cara de no haber roto un plato. Gracias a su célebre entrevista, conocimos al David Millán más serio.

CLN: No sé si esto lo llegué a soñar, era una coña tuya o cuando lo vi era el Día de los Inocentes, pero... ¿De verdad llegaste a entrevistar a Alfredo Urdaci?

DV: Pues sí, le entrevisté hace un tiempo. Fue un sueño hecho realidad, ya que Alfredo Urdaci es uno de los grandes mitos del periodismo español. Y a pesar de la leyenda negra asociada a su persona, lo cierto es que me atendió en todo momento con una gran amabilidad. Si alguien quiere leerla, en archive.org hay una copia de la susodicha.

CLN: No es cuestión de hacer de esto "una entrevista dentro de otra entrevista", pero tanto la persona como el personaje dan para mucho. ¿Cómo afrontaste el reto de entrevistar a alguien así? 

DV: Dada mi inexperiencia en estas lides me dejé llevar por la improvisación. En aquella época su blog estaba de actualidad, y era inevitable que la primera pregunta fuera por esos derroteros. A partir de ahí, la conversación fluyó con naturalidad. En realidad hacer una entrevista no es difícil, al menos para mí. Lo complicado es estar en el lugar del entrevistado, y enfrentarse a preguntas comprometidas como las que me haces (risas).

CLN: De los últimos escándalos de corrupción casi mejor ni hablamos, ¿verdad?

DV: Los que tenemos una cierta edad conocemos bien el tema, gracias a que en su día leímos el álbum Corrupción de mogollón, de Mortadelo y Filemón. Tiene veinte años del ala, pero está de plena actualidad. Vale la pena volverle a echar un vistazo. Y es que este país siempre ha estado gobernado por una panda de chorizos y saqueadores de la peor calaña. Da igual que fueran Austrias o Borbones, monárquicos o republicanos, socialistas o populares, nacionalistas o no nacionalistas, tirios o troyanos: de lo que se ha tratado siempre es de utilizar la ideología como pretexto para saquear las arcas del estado. Esta gente maneja de forma descontrolada cantidades de dinero público enormes, sin rendir cuentas ante nadie de sus latrocinios y de su pésima gestión. Solo hay que ver que casi todas las administraciones públicas de España son deficitarias, mientras que ellos están forrados. Así, claro está, el país nunca levantará cabeza.

Caricatura de Francisco Ibáñez, por el que nuestro autor siente una profunda devoción.

CLN: Volviendo a la literatura... ¿Qué ha sido lo último que te has leído?

DV: Ahora estoy releyendo los últimos tomos de la saga de La torre oscura, de Stephen King. Son libros que en su momento leí con demasiada prisa. Tenía tantas ganas de llegar a la torre de marras de una vez por todas, que cuando un nuevo volumen caía en mis menos lo devoraba sin reparar demasiado en los detalles que enriquecen la historia. Ahora estoy volviendo a esos relatos de una forma mucho más pausada, sin ninguna prisa por llegar al final, refocilándome en cada detalle.

CLN: ¿Para cuando tu próximo libro? ¿Estará dedicado a Ratzinger?

DV: Pues mira, precisamente ayer terminé el primer borrador de mi último libro. Es la historia de un joven mago que, por motivos que no vienen al caso, se traslada a vivir a Atlantidavid y termina por enfrentarse al Conde Friki, al Chupacabras, a la madrastra de Blancanieves y al resto de la chusma del mundo de la noche. En cuanto a la segunda pregunta, prefiero dedicarle el libro a Benedicto IX, un pontífice que también dejó la silla de Pedro, aunque en este caso para irse de picos pardos con su prima.

CLN: Completa la frase: "Los libros de David Millán te gustarán si..."