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sábado, 21 de octubre de 2017

Índice arqueológico (47)

PROEDRIA: En el teatro romano, asientos de honor que ocupaban tanto los altos miembros de la magistratura como los sacerdotes.

PRONAOS: En los antiguos templos griegos, parte delantera que precede a la naos y constituye su acceso.

Plano del Templo de Apolo, en el que se distingue la pronaos.

PROPYLON: Ático o pórtico monumentalizado en el acceso a un edificio o conjunto principal.

PROPILEOS: En el mundo griego, entrada flanqueada por columnas que permitía el acceso a un edificio. El ejemplo más destacado es el de los Propileos de Atenas, los cuales permitían el paso al Acrópolis.

Los propileos de Atenas en una restauración.

PROSCENIO: Actualmente es la parte del escenario más cercana al público, entre el borde del mismo y los bastidores. En el antiguo teatro griego y romano, tenía su contrapartida en el lugar situado entre la escena y la orquesta, donde estaba el tablado en que representaban los actores.

viernes, 20 de octubre de 2017

Índice arqueológico (15)

CORNUA: Instrumento musical de viento de forma curva, generalmente realizado en cuerno y con un sonido similar al de la trompa.

Soldados romanos con sus cornuas.

COTHON: Instalación portuaria de origen fenicio y púnico. Se trata de una laguna artificial que está conectada al mar mediante un canal y en la que los barcos podían atracar. Entre los enclaves más destacados, cabe mencionar los de Cartago y Motia.

Cothon.

CRÁTERA: En origen, toda gran vasija destinada a mezclar agua al vino, según el uso clásico de no beberlo solo. Cuatro de las formas más extendidas son: 1) la llamada crátera de columnas, de forma bastante globular y con las asas dispuestas a modo de tallos cilíndricos verticales o fustes, rematados por un saliente horizontal. Abundó en el siglo VI a. C.; 2) la crátera de volutas, que también recibe el nombre por la forma de sus asas, que sobresalen bastante por encima de la boca. Sucedió al tipo anterior, durando hasta el siglo IV a. C; 3) la crátera de cáliz o kylix, cuyo cuerpo tiene la forma de un gran cáliz de perfil generalmente rectilíneo, como de trapecio invertido. Es una forma relativamente moderna que permanece durante mucho tiempo; y 4) la crátera llamada campana, en forma de campana invertida, que solía tener las asas implantadas no en la boca, sino en la panza, y dirigidas hacia arriba. Es un tipo más bien tardío, difundido en la época final de la pintura sobre vasos.

CREPIDOMOS: En general, fundamentos y basamentos de una edificación. Base o pedestal de un templo con tres escalones o gradas.

CRIPTOPÓRTICO: Pórtico, pasillo o galería, a menudo subterráneo siempre cubierto, que libra del viento y de la intemperie.

jueves, 19 de octubre de 2017

Índice arqueológica (14)

COLA DE MILANO: En construcción, corte de forma trapezoidal (isósceles invertido) que se le da al remate de una pieza de piedra, metal o madera. Posteriormente, se ensambla con otra pieza a la que se ha practicado un hueco similar, de forma que quede ajustada

Configuración de la cola de milano.

COLOIDAL: Estado en que se encuentra la arcilla cuando sus partículas -ya muy finas por efecto de las sucesivas decantaciones- se encuentran dispersas en una solución acuosa.

COLUMBARIUM: Columbario en su transcripción castellana. Conjunto de nichos que en los cementerios romanos recibían las urnas cinerarias. Solía reservarse al uso de una misma familia o comunidad.

COMPLUVIUM: En la casa romana (así como en la griega y etrusca), apertura rectangular que se encontraba en el techo del vestíbulo de la vivienda y por la que caía el agua que se almacenaba en el impluvium. También tenía como finalidad iluminar la vivienda y servir de salida al humo.

Un ejemplo de compluvium.

COPELA: Recipiente poroso realizado con cenizas -generalmente extraídas de huesos calcinados- y cal empleado para separar los metales preciosos del metal de base.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Índice arqueológico (13)

CÍTARA: Grosor de un muro a media asta.

CIVITAS: 1. En Roma, término que designa a una comunidad de ciudadanos organizados de forma jurídica. Dicha organización se basaba en la primacía de la sociedad civil. El modelo romano de la civitas tuvo sus antecedentes en la polis griega. 2. Ciudad.

CLEPSIDRA: La clepsidra fue una máquina que permitía evaluar un intervalo de tiempo a través del discurrir regulado de un líquido que pasaba de un depósito a otro. Su funcionamiento no dependía, por tanto, del tiempo solar y, al menos en origen, no se usaba para medir el tiempo de un día. En Grecia se empleaba para contabilizar el uso de la palabra por los oradores. Su invento se atribuía a Ctesibio de Alejandría y a Filón de Bizancio. Los relojes de agua supusieron una modificación y perfeccionamiento de las clepsidras.

Diferentes tipos de clepsidras y su evolución.

CLOISONÉ: Técnica de orfebrería consistente en soldar un motivo realizado a base de hilos muy finos sobre una base plana para rellenarlo después con piedras semipreciosas o pasta vítrea.

CODO (MEDIDA): Unidad de medida (especialmente de longitud) que marcaba la distancia entre el codo y la mano abierta (codo real) o el puño cerrado (codo vulgar). Muy popular en las culturas del mundo antiguo, su valor variaba dependiendo de la región en la que nos encontrásemos. En el caso de Grecia, equivalía a 0,463 metros; en Roma, a 0,4444 metros.

COENATIO: Comedor de la villa romana destinado a la celebración de banquetes ceremoniales.

martes, 17 de octubre de 2017

Índice arqueológico (12)

CHORA: Territorio agrícola del que las ciudades griegas extraen su sustento.

CHOROBATES: En la antigua Roma, instrumento empleado en la arquitectura (especialmente, en la construcción de acueductos) para la comprobación de niveles. Su finalidad era la misma que las de los niveles modernos. Consistía en una regla compuesta por dos visores a la que se practicaba una incisión y se rellenaba de agua. El aparte solía medir alrededor de seis metros. En cada extremo de la regla había una pesa de plomo que permitía comprobar la vertical. Cuando la regla se inclinaba, el agrimensor podía comprobar qué nivel ocupaba el agua. Los resultados eran aplicados a la hora de construir el acueducto, el cual debía tener la misma inclinación que la dada por el instrumento.

Chorobates.

CÍCLOPE: Gigante  mitológico que tenía un solo ojo en medio de la frente. Es célebre el cíclope Polifemo, que aparece en la Odisea. El término derivaría en el vocablo ciclópeo, el cual hace referencia a construcciones muy antiguas, hechas con piedras enormes sin tallar, superpuestas generalmente sin argamasa. El mejor ejemplo conservado está formado por las fortificaciones de Tirinto.

CIPOLINO: Tipo de mármol blanco que presenta estrías grises y verdes. Es muy común en la región del Egeo, especialmente en la isla de Eubea. Su nombre se debe a la semejanza que tiene con el corte transversal practicado a una cebolla (cebolla en italiano se traduce como cipolla). También se aplica a cualquier tipo de mármol blanco cristalino con mica verdosa, en especial las variedades esquistosas. En el mundo antiguo, fue utilizado para la construcción de algunas estructuras, como los pórticos del Foro de Septimio Severo, en la Tripolitania.

CIRCO: Lugar destinado por los antiguos romanos a algunos espectáculos, como las carreras de carros, las fieras, las luchas de gladiadores, entre otros. Los circos romanos solían tener forma alargada y, en la arena, una espina o muro central, decorado con estaturas, alrededor del cual corrían los carros. Las gradas se disponían alrededor de la arena. Los más importantes fueron el circo Máximo, el Flaminio y el de Majencio.

lunes, 16 de octubre de 2017

Índice arqueológico (11)

CENTAUROMAQUIA: Nombre con que en Grecia se designaban las luchas entre lapitas (en la mitología griega, pueblo tesalio que dirigido por Piritoo, se enfrentó a los Centauros obteniendo una gran victoria sobre los mismos) y centauros (animales mitológicos con cabeza y torso de hombre y cuerpo y extremidades de caballo que, en las representaciones artísticas, suele simbolizar las bajas pasiones). El tema aparece representado en algunos templos de la Antigüedad, siendo un motivo recurrente.

Escena de centauromaquia.

CERA PERDIDA: Procedimiento para realizar estatuas en bronce fundido de tamaño menor. Una vez modelada la figura en cera, se recubre de barro, yeso u otra sustancia refractaria de modo que esta última capa se adapte perfectamente al molde de cera, reproduciendo todos sus detalles en negativo. Cuando se ha secado todo se practica un agujero en la parte superior y otro en la inferior, vertiéndose por el primero la colada de bronce fundido que sale derretida por el otro orificio. Una vez enfriado el metal, se fractura el molde y se desprende la estatua. Para que esta no sea maciza se requiere una labor más compleja, en la que la cera lleva un alma interior de la misma materia refractaria, como arena, etc.

CERÁMICO DE ATENAS: Cementerio ateniense localizado en una zona periférica de la ciudad, situada entre el Ágora y la Puerta de Dipylon. Recibe su nombre del barrio contiguo, ocupado por ceramistas que se establecieron a orillas del río Erídano, que atraviesa el cementerio.

Panorámica del Cerámico de Atenas.

CHALCIDICUM: Calcídico o calcídica en su transcripción castellana. 1. Corredor perpendicular al eje mayor de un edificio. 2. Vestíbulo o atrio porticado situado en la extremidad de un edificio; a menudo se encontraba adosado a las basílicas romanas.

Mujer griega ataviada con un chitón.

CHITON: Túnica con la que se cubrían las mujeres griegas.

domingo, 15 de octubre de 2017

Índice arqueológico (10)

CARIÁTIDE: Estatua que sirve como soporte en la arquitectura griega. Los griegos clásicos las llamaban simplemente korai (hijas jóvenes). El uso del término “cariátide” es posterior y procede de Caryai en Laconia, donde se honraba a Artemis Caryatis con danzas creadas por Cástor y Pólux (la palabra significa literalmente “nogal” y constituye un bello ejemplo de culto al árbol sagrado). En el sentido arquitectónico del término, la caríátide es la estatua de una joven que sustituye a una columna. Se trata de una sustentación viva, sin duda copiada de los prototipos egipcios, que hace referencia a una mística de la fecundidad/fertilidad. A modo de capitel lleva un kálathos, ornamento simbólico de estos cultos a la Tierra. Los tesoros de Nidia y de Sifnos constituyen bellos ejemplos arcaicos en Delfos. La tribuna del Erecteion de Atenas (siglo V) incluye seis cariátides de estilo jónico. Las figuras exhiben un rostro sereno y parecen sostener sin esfuerzo la estructura de la tribuna-tumba donde reposaba Cécrope, el primer rey-serpiente de Atenas.

Ejemplos de cariátides.

CASTELLUM AQUAE: Se trata de uno de los elementos que conformaban el sistema de canalización y almacenamiento de aguas en la antigua Roma. El castellum aquae era un depósito de agua que estaba situado en el punto más alto de la ciudad. A través de él el agua se distribuía a la red de aprovisionamiento. El agua atravesaba una rejilla antes de entrar en la zona de decantación donde otra rejilla impedía el paso de impurezas, de manera que el agua pasaba bajo una lámina de plomo para discurrir por tres conductos distintos que eran los tres ramales principales de la distribución del agua. Según las informaciones vitruvianas estos tres conductos tenían diferentes usos: doméstico y particular (fuentes y casas), aprovisionamiento de monumentos públicos (termas) y fuentes de carácter decorativo, siendo esta salida la primera que se cortaba en caso de sequía. Los restos arqueológicos que se han encontrado en Pompeya nos han permitido hacernos una idea bastante aproximada de su funcionamiento.

CÁVEA: Cada una de las zonas en que se dividía el graderío de los teatros y circos romanos. Graderío del teatro donde se sientan los espectadores.

Cáveas de un teatro romano.

CECA: Casa donde se acuña moneda. Por extensión, ciudad que acuña moneda.

Planta de un templo donde se indica qué lugar ocupa la cella.

CELLA: 1. Estancia en general, dependencia de una casa. 2. En la Antigüedad, sala del templo donde se veneraba la imagen del dios.

sábado, 14 de octubre de 2017

Índice arqueológico (9)

CAPITEL: Parte superior de una columna o pilastra. Lleva molduras y elementos decorativos, lo que establece las diferencias entre los órdenes. En general consta de tres partes: astrágalo, tambor y ábaco. Los capiteles más importantes son el egipcio, con decoración lotiforme, papiriforme, fasciculada, etcétera; el griego, que varía en los distintos órdenes (dórico, jónico y corintio); el compuesto, característico del arte romano y que combina el jónico y el corintio; el bizantino, que añade al corintio (y aveces al jónico) decoración vegetal y del que a su vez deriva el árabe; el románico, basado en el corintio y decorado frecuentemente con figuras escultóricas; el gótico, más estilizado que incorpora temas y figuras vegetales; y el renacentista, que retorna a la tradición griega.

Capitel jónico.

CAPITOLIO: Colina de Roma, la más elevada de las siete sobre las cuales se levantó la ciudad, con dos cimas: el Capitolio propiamente dicho y el Arx, sede de la actividad auspicial de los augures. Ocupado ya en la Edad del Bronce, el Capitolio fue transformado durante la Edad Arcaica en la acrópolis de la ciudad que albergó numerosos cultos, en parte sustituidos por el colosal templo de Júpiter Capitolino, fundado por Tarquino Prisco como duplicado del Júpiter Albano, meta de los triunfos del etnos latino y dedicado en el primer año de la República. Durante la era republicana se añadieron otros santuarios y una selva de monumentos votivos y honoríficos; junto al templo de Juno Moneta estuvo la primera fábrica de moneda de la ciudad.

CAPPELLACIO: Variedad de tufo granuloso y friable, de color grisáceo, que constituye el estrato superior de las colinas romanas. Fue empleado como material de construcción, especialmente en época Arcaica.

CARCERES: Establos y dependencias del circo romano.

CARDO: 1. Calle que en las ciudades romanas estaba orientada de norte a sur y atravesaba el foro. 2. En Roma, cardo (gozne, pivote alrededor del cual gira una puerta, planchitas de bisagra, extremidad, polo, punto cardinal del solsticio, capital) designaba en el sistema de medidas de terrenos la línea (limes) S-N.

viernes, 13 de octubre de 2017

índice arqueológico (8)

BARBOTINA: Pasta cerámica líquida, que puede aplicarse con pincel o por molde con objeto de obtener decoraciones en relieve sobre piezas de alfarería. Suele conseguirse diluyendo creta en agua, y se emplea también para pegar la vasija en pedazos de tierra todavía húmeda.

BASÍLICA: 1. En Roma edificio público de tres a cinco naves, con la central más elevada, separadas entre sí mediante series de columnas. En la cabecera se encontraba la tribuna donde se celebraban los tribunales. También se usaba como lugar de reunión y contratación. 2. Antigua iglesia cristiana de tres a cinco naves separadas por series de columnas. La nave central es de mayor altura y a ella se abre el triforio construido sobre las naves laterales. En la cabecera presenta normalmente un ábside semicircular y a los pies suele tener un  vestíbulo o nártex.

Reconstrucción de la basílica de Majencio.

BOULEUTERION: El bouleuterion era un edificio destinado a las reuniones del bulé (consejo de los 500), una de las construcciones civiles indispensables en una ciudad desarrollada. Su tamaño estaba en función del número de sus miembros, pero aún así resultaba modesto en comparación  con el ekklesiasterion, dedicado a acoger a todos los ciudadanos de una ciudad o una confederación. La planta era funcional: en los primeros ejemplos, como el de Atenas, adopta la forma de rectángulo con bancos a cada lado de un pasillo central. Más tarde se impuso la forma cuadrada: uno de los costados constituye la entrada mientras que los tres restantes están ocupados por los asientos dispuestos a más altura. El ejemplo clásico es el de Priene, que se alza en el lado norte del ágora, donde los pilares de los diagonales de la planta cuadrada sostienen un armazón visible de estilo depurado. Como ejemplo de ekklesiasterion se puede citar el de Megalópolis, donde se reunía la confederación arcadia. Era un enorme espacio de planta cuadrada y de diseño muy elaborado. La disposición de las columnas conformaba cinco rectángulos, de modo que fuera posible para todos contemplar al orador, situado en la tribuna central. Esta construcción inspiró todos los centros de asamblea de época helenística, especialmente en Asia.

Reconstrucción y planta del Bouleuterion de Mileto.

CABIRION: Templo consagrado a los Cabiros, dioses de origen no griego que recibían cultos de carácter mistérico junto a la diosa madre.

CALDARIUM: También caldario y calidarium. Sala de las termas romanas donde se tomaba el baño caliente. La estancia mantenía el calor mediante un hipocausto y el agua del alveus entraba caliente desde una caldera por medio de fistulas de plomo. Una vez realizado el baño caliente era necesario refrescarse y por ello en el extremo opuesto de la estancia solía colocarse un labrum, un gran lavabo o una especie de fontana en piedra o bronce, con un surtidor central del que salía continuamente agua fresca.

jueves, 12 de octubre de 2017

Índice arqueológico (7)

AULÓS: Instrumento de viento semejante a la flauta.

Joven tocando un aulós.

AUREO/AUREUS: Desde la época de César fue la moneda principal, con valor de 25 denarios y 100 sestercios. Durante la República Romana se acuñaron monedas con peso de 6,4 gr con figuras de la cabeza de Jano, escenas de juramentos, con Marte y águilas con rayos. La primera acuñación de moneda de oro data del 216 a. C. El áureo romano de comienzo del Imperio tenía 8,19 gr y según Plinio en el gobierno de Nerón había descendido a 7,28 gr. A finales del siglo II aumentó de peso y de nuevo lo volvió a hacer en tiempos de Caracala. Posteriormente el peso del áureo sufrió oscilaciones. Diocleciano acuñó un nuevo áureo de 4,6 gr que alcanzó 5,46 gr. Constantino I en el año 317 acuñó oro por última vez: el sólido.

AURIGA: Palabra latina equivalente al griego heniokhos, que significa “conductor de carro”. En la época homérica, el auriga conducía el carro de combate montado por un guerrero, que era un jefe o un príncipe; este último descendía del carro para combatir a pie. En los períodos posteriores, los aurigas fueron los conductores de los carros en los grandes juegos. Píndaro cantó los triunfos obtenidos en estas carreras; sin embargo, quien recibía la gloria de la victoria no era el auriga, sino el propietario del tiro, aunque este era libre de decidir si hacía erigir una estatua en honor a su auriga, como ha podido comprobarse en alguna ocasión. También podía suceder, como en el caso del Damonon de Laconia, conocido por una inscripción, que fuera el propietario quien condujera su propio tiro. No conocemos las vestiduras del cochero más que por una célebre representación, el Auriga de Delfos, estatua que se supone formó parte de un grupo escultórico de bronce con la cuádriga, dedicado sin duda por Arcelisao IV, rey de Cirene, a su cochero, vencedor en los juegos píticos, del año 466 a. C. Mientras que los atletas se presentaban desnudos para participar en las pruebas, este auriga vestía con una larga túnica de mangas cortas plegadas hasta los tobillos y llevaba la cabellera sostenida con una cinta. Cabe destacar que sostenía las riendas con las manos, y no atadas a la cintura como los aurigas romanos.

Cuerpo y primer plano del rostro del Auriga de Delfos.

BAAL: Término semítico occidental que significa “señor”, documentado ya en Ugarit. Es el nombre genérico de la divinidad principal de cada una de las ciudades, por lo que requiere un epíteto para especificar cuál de los baalim es el mencionado. La divinidad tutelar de Cartago era Baal-Hammon.

BALTEUS (BALTEO): Cinturón, tahalí. 1. Pliegue de la toga que se asemeja a un ceñidor o cinturón, colocado sobre el pecho. 2. Listel del capitel jónico, que ciñe la voluta, por el centro de la cara lateral. 3. En plural, pliegues de la toga. 4. En plural, muros de separación entre los asientos del teatro clásico; en dichos muros se practicaban los accesos o vomitorios. 5. Faja circular adornada a veces con los signos del Zodíaco que cruza oblicuamente la esfera celeste.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Índice arqueológico (6)

ASTRÁGALO: Anillo que rodea el fuste de la columna.

ATLANTE: Estatua con figura de hombre utilizada como columna para sustentar un arquitrabe. El nombre deriva de Atlas, gigante mitológico que fue condenado por Zeus a sostener sobre sus hombros la bóveda celeste.

Atlantes de inspiración clásica en un edificio de San Petersburgo.

ATRIO: 1. Núcleo central de la casa romana, rodeado por columnas y descubierto para permitir la recogida del agua en el impluvium. 2. Pórtico.

AUGUR: Sacerdote romano que practicaba con carácter oficial el arte de la adivinación mediante la interpretación de diversas señales, como el vuelo de las aves, posiciones y actitudes de mamíferos y reptiles, fenómenos meteorológicos, etc.

Augur romano.

AUGURACULUM: Templum augural. Recinto sacro orientado según los puntos cardinales donde los augures consultaban los auspicios mediante la observación del cielo.

martes, 10 de octubre de 2017

Índice arqueológico (5)

APODYTERIUM: Apoditerio en su transcripción castellana. Sala que en las termas y edificios de espectáculos romanos se usaba para desvestirse. Solían contar con unos bancos corridos adosados a la pared y una serie de nichos practicados en el muro. Esta estancia no estaba calefactada pero en ocasiones contaba con un brasero.

Apoditerio de las termas de Pompeya.

APOIKÍA: En la Grecia Clásica, asentamiento agrícola o poblamiento.

AREÓPAGO: Colina de Atenas contigua a la Acrópolis. En sus laderas se ha hallado una necrópolis real de la época micénica. Allí se reunía en un principio el consejo de los jefes de las grandes familias, compuesto por los arcontes elegidos. Constituía el órgano supremo de la ciudad, aunque no tardó en quedar reducido al papel de tribunal judicial tras la creación del consejo de los 500, más democrático. Su origen está ligado a la mitología. Debía su nombre al juicio que allí se desarrolló contra Ares, acusado por Posidón del asesinato de su hijo Halirrotio. En la Orestiada de Esquilo, Orestes ha cometido el espeluznante delito de matar a su madre y por ello le persiguen las Euménides, diosas de la venganza; purificado por el dios Apolo en Delfos, este lo envía a Atenas, donde el tribunal del Areópago lo acoge en nombre de una nueva moral que admitía el perdón y la expiación. San Pablo rezaría allí al “dios desconocido”. En esta colina se sitúa la conversión de Dionisio el Areopagita, primer obispo de Atenas.

ARQUITRABE: Parte inferior del entablamento, que descansa sobre el capitel de la columna.

Localización del arquitrabe.

ASIGNACIÓN VIRITARIA: Asignación de parcelas individuales a ciudadanos romanos.

lunes, 9 de octubre de 2017

Índice arqueológico (4)

ANFITEATRO: Construcción de planta elíptica, con gradas alrededor, donde se celebraban espectáculos de gladiadores. Los tres tipos principales del mundo romano son el anfiteatro de Pompeya, el de Escauro y el Coliseo de Roma o anfiteatro Flavio.

El Coliseo de Roma, un tipo de anfiteatro.

ÁNFORA: Cántaro alto, de cuello largo y panza ovoide, con dos asas verticales, muy usado por los griegos y romanos.

Ánfora ática de figuras negras.

ANTAS: Pilastras cuadrangulares que refuerzan o decoran el final de una pared y, especialmente, el final de los muros que enmarcan la cella del templo, prolongados en la fachada hasta la altura de las columnas más cercanas a esta.

ANTEFIJA: Adorno que tiene forma de palmeta, colocado verticalmente en el borde de los aleros.

Un ejemplo de antefija.

ANTHÉMION: Friso decorativo en el que alternan las palmetas y las flores de loto.

domingo, 8 de octubre de 2017

Índice arqueológico (3)

ÁLCALI: Referido a la alfarería, se aplica a los compuestos de sodio y potasio que actúan como fundentes de los esmaltes y barnices.

AMAZONOMAQUÍA: Representación de la lucha de las amazonas (en la mitología, mujeres que se dedicaban a la caza y la guerra) con los griegos y otros pueblos, siendo un tema recurrente en la Antigüedad Clásica.

Escena de Amazanomaquía.

ANATHYROSIS: Anatirosis en su fórmula castellana. Vaciado de las caras internas de los sillares para reducir el contacto entre ellos a una superficie perimetral estrecha y lisa, de modo que se obtenga una juntura perfecta sin alisar la totalidad de las caras.

ANDRÓN: En la Antigüedad Clásica, parte de la casa griega destinada a los varones.

Ejemplo y planta de un templo anfipróstilo.

ANFIPRÓSTILO: Templo griego que tenía el pórtico con columnas en dos de sus fachadas.

sábado, 7 de octubre de 2017

Índice arqueológico (2)

ACTUS: Medida de longitud equivalente a 120 pies romanos (unos 710 metros)

ACUEDUCTO: Construcción romana para transportar agua, particularmente para el abastecimiento de una población; puede ser exterior (a veces en forma de puente) o subterráneo. Destacan en España, por su monumentalidad, los de Mérida (con arcos de herradura), Sagunto, Tarragona y Segovia, los dos últimos con un par de hileras de arcadas (128 arcos de conducción y 43 de sustentación el de Segovia) y sillares sobrepuestos sin ningún cemento.

El célebre acueducto de Segovia.

AEDICULA: Estructura arquitectónica romana ligada al ámbito religioso. Se trata de un edificio de pequeñas dimensiones que reproducían la fachada de un templo y albergaban imágenes de dioses o héroes. El mismo término se aplicó también en el mundo romano a construcciones exentas que solo se diferenciaban de los templos por su pequeño tamaño. Se trataba, en definitiva, de algo similar a un templete o una capilla, al que se denominaba también sacellum y solía situarse en los cruces de calles. También los lararios destinados al culto doméstico muestran una estructura similar, si bien su tipología presenta múltiples variantes.

ÁGORA: 1. Plaza pública en las ciudades de la Grecia Antigua en la que se administraba justicia y se celebraban las asambleas populares. La más famosa fue la ateniense, mercado y centro de la vida urbana. En esta última, en las intervenciones arqueológicas de 1935, se descubrieron edificios administrativos como la Sala del Consejo, los tribunales, altares y templos, un odeón de época romana, etc. 2. Asamblea o reunión que se celebraba en dicha plaza.

El ágora griega y las estructuras que lo componen.

AGRIMENSOR: Magistrado de la antigua Roma encargado de las adquisiciones y traslados del dominio público, las divisiones de las propiedades particulares y el reparto de los lotes a los colonos y veteranos del ejército.

viernes, 6 de octubre de 2017

Índice arqueológico (1)

ÁBACO: Parte superior y remate del capital de una columna. Con frecuencia tiene la forma de una losa cuadrada, pero también puede estar moldurado o decorado. Recibe también el nombre de dado o plinto.

Localización del ábaco en una columna.

ÁBATON: También llamado ábato. Recinto sagrado del templo griego reservado a los sacerdotes y cerrado a los demás fieles. También se llamó así a la parte de la cella o naos en que se guardaba la estatua del dios.

ÁBSIDE: Construcción de planta generalmente semicircular o poligonal y cubierta abovedada que se encuentra en edificios casi siempre religiosos. Es un elemento característico de los templos bizantinos, románicos y góticos. Se sitúa detrás del altar mayor y como prolongación de la nave central. A menudo está rodeado en su interior de una nave semicircular o girola, a la que en el período gótico se abrirían numerosas capillas o absidiolas. Tiene su origen en las basílicas romanas, donde era el lugar destinado a los magistrados. 

ACRÓPOLIS: Ciudad alta, ciudadela defensiva. En Atenas, la Acrópolis es el recinto sagrado de la ciudad donde están los principales templos. Cabe destacar las acrópolis de Tirinto, Argos, Micenas, Corinto, Tebas y la ya citada de Atenas, la cual adquiere su gran esplendor con Pericles (siglo V a. C.). Entonces se construyeron el Partenón, los Propileos (pórtico doble en mármol, de orden dórico y jónico, construido por Mnesicles), el Erecteo y el templo jónico de la Victoria (o Nike) Áptera. Convertidos en polvorín por los turcos, los Propileos estallaron a causa de un incendio en 1640. Durante el bombardeo veneciano de Atenas (1668), el Partenón, empleado por los turcos como arsenal, fue dañado por una granada. Reconstruida desde el siglo pasado, la Acrópolis ateniense fue incluida por la UNESCO en el patrimonio mundial en el año 1987.

Panorámica de la Acrópolis de Atenas.

ACRÓTERA: 1. Pedestal dispuesto en los extremos o en la cúspide de un frontón y sobre el cual suelen colocarse estatuas, macetones y otros adornos. 2. Cualquiera de los adornos colocados sobre estos pedestales.

viernes, 27 de enero de 2017

Los descubrimientos paleontológicos de Atapuerca

Un grabado sobre los primeros habitantes de Atapuerca. Los últimos descubrimientos en la zona nos han dado una imagen bastante acertada sobre nuestros antepasados [Fuente de la imagen: Pensar puede ser peligroso. No abuses].

Los yacimientos de la Sierra de Atapuerca fueron puestos al descubierto gracias a unas obras que se realizaron para el paso de un ferrocarril. Las investigaciones se iniciaron en 1978. La zona se divide en tres localizaciones conocidas como La Galería, que parece haber funcionado como trampa natural; La Sima de los Huesos, un pozo  de unos catorce metros de profundidad que se halla en el interior de una cueva; y La Gran Dolina, un relleno de dieciocho metros de altura que presenta once capas de estratos.

En el año de 1982 las excavaciones comenzaron a dar sus frutos, con el hallazgo de las primeras pruebas de actividades humanas. Sin embargo, no fue hasta 1992 cuando comenzó una nueva etapa en las investigaciones, ya que en ese año los investigadores encontraron en la Sima de los Huesos dos cráneos muy completos, además de otros restos fósiles pertenecientes a unos treinta individuos que vivieron hace 200.000 y 300.00 años. Dos años después, se descubrieron en la Gran Dolina restos de homínidos con una antigüedad de 800.000 años, los cuales constituyen el registro fósil más antiguo de Europa perteneciente al género Homo.

También se han descubierto miles de fósiles de Homo Heidelbergensis, un preneandertal que vivió hace 400.000 años.

Atapuerca se ha convertido en un yacimiento mítico. Las últimas investigaciones han sacado a la luz restos y material pertenecientes al Paleolítico Superior, con más de treinta mil años de antigüedad, el único período cultural que faltaba por confirmar en el lugar. Esto ha provocado que el yacimiento español sea único y albergue la secuencia completa de la evolución humana en el continente europeo. Los expertos creen que en este lugar convivieron y se sucedieron en el tiempo todas y cada una de las diferentes especies de homínidos conocidas.

El estudio de los fósiles humanos más antiguos de la Gran Dolina ha llevado a los antropólogos que trabajan en Atapuerca a atribuirlos a una especie humana, el Homo antecesor, el cual podría ser el antepasado común entre los Neandertales y el hombre actual. Otro dato que han aportado los investigadores a partir del estudio de los restos es que, entre estos homínidos el canibalismo podría haber sido una práctica habitual.

Todos estos hallazgos convirtieron las investigaciones que se están llevando a cabo en la zona en un marco de referencia obligada para la prehistoria europea y para el estudio de la evolución humana.

Entre las disciplinas aplicadas al estudio y análisis de los restos fósiles hallados en Atapuerca, cabe destacar la Arqueozoología, que trata de analizar e identificar los restos óseos de los animales recuperados en un yacimiento. La Arqueozoología pretende dilucidar los patrones de subsistencia de las criaturas prehistóricas. Estos restos son importantes porque su presencia nos indican que momento cronológico estamos estudiando. Los estudios de las evidencias son siempre aproximativos. En la Arqueozoología cabe distinguir dos grandes grupos: la Microfauna y la Macrofauna. Ambas están presentes en la investigación científica de Atapuerca. Los restos de Microfauna nos proporcionan una información muy clara y precisa. La presencia de roedores y otros seres similares es común en los yacimientos humanos. La Macrofauna está relacionada con aspectos comunes al señor humano, pues no indica que tipo de alimentación seguían los primeros homínidos.

La Palinología también es una disciplina presente en Atapuerca. Recupera, identifica y recuenta los granos de polen fosilizado. Cada especie vegetal tiene un tipo específico de polen. Son los restos vegetales más numerosos al ser muy resistentes. Pueden ser introducidos en el yacimiento por agentes naturales. La toma de muestras requiere un gran cuidado. 

La Arqueobotánica también hace acto de presencia en Atapuerca. Es una disciplina indispensable para analizar el medio ambiente prehistórico. La Arqueobotánica pretende reconstruir la vegetación con la que se encontró el hombre y otros  animales. Sólo hasta fechas muy recientes se le ha prestado atención. Los restos vegetales más pequeños suelen ofrecer una mayor información. 

La Geoarqueología se encuentra íntimamente ligada a las disciplinas anteriormente mencionadas. De hecho, todas ellas emanan directamente de esta última. Si hay algo que pretende la Geoarqueología es conocer la textura medioambiental en la que se desarrollaron las primeras comunidades humanas. Las relaciones humanas con el medio son fundamentales a la hora de analizar la naturaleza de la Prehistoria.

BIBLIOGRAFÍA:
  • Varios autores. El libro abierto de la Prehistoria. La Aventura de La Historia. Número  66. Año 6. 130 Páginas.  
  • Alfredo Merino. Los 40 principales. Los yacimientos más importantes de la actualidad. Muy Especial. Número 60. Invierno 2003. 97 Páginas.
  • Varios autores. Geografía e Historia. Madrid. 1.996. Grupo Santillana de Ediciones. 240 Páginas.

jueves, 26 de enero de 2017

El Código hitita (y 10)

Irregularidades en ventas o alquileres
En base a la lectura de los artículos vinculados a las irregularidades se intuye que los gobernantes hititas tenían el objetivo de alcanzar el éxito económico. Por ello, todas aquellas acciones que perjudicasen la producción económica debían ser penadas. A continuación se expondrán los artículos más relevantes.

En el artículo 146 se manifiesta que si alguien pone a la venta una casa o una aldea o un huerto o una dehesa y otro va y hace fracasar el negocio e impulsa un negocio sobre el anterior negocio, da por este delito una mina de plata [1].

El artículo 147 expone lo siguiente: “si alguien pone en venta un hombre sin instrucción y otro le hace fracasar el negocio, da por este delito cinco siclos de plata” [2].

El artículo 148 estipula que “si alguien pone en venta un buen buey, un caballo, un mulo o un asno y otro hace fracasar el negocio, da por este delito (…) siclos de plata” [3].

Otro ejemplo destacado que muestra el preciado detallismo a la hora de plantear las penas por irregularidades se puede localizar en el artículo 149, en el que se estipula que “si alguien pone en venta a un hombre adiestrado y dice: “ha muerto” y su (nuevo) dueño lo localiza, se lo lleva. Además (el culpable) da dos personas y por ello él mira en su casa” [4]. En definitiva, la legislación hitita no contemplaba fracasos económicos y si se hace mención a la diplomacia que había entre los distintos reinos (en el que un fugitivo debía de ser repatriado a su lugar de origen) aquellos que cometiesen irregularidades de este tipo tenían como única vía de escape el cumplimiento de la pena correspondiente ya que el éxito de la huida no estaba asegurado.

Tarifas de múltiples servicios

En este apartado, el Código hitita sigue mostrando gran detallismo, estableciendo el valor de los distintos servicios que se pueden obtener en el reino. También se observa una situación desfavorable en los salarios femeninos. Así pues, en el artículo 150 se dice que “si un hombre se coloca por un salario, le dan por un mes un siclo de plata. Si una mujer se coloca por un salario, le dan medio siclo de plata”[5].

En estos artículos se refleja la posibilidad de alquilar durante un mes animales como bueyes, vacas, asnos, mulos o caballos. Este alquiler tenía un costo aproximado de un siclo de plata aunque el alquiler de las vacas por un mes era de medio siclo de plata [6].

El Código también establece  la cuantía de los alquileres de instrumental como es el caso de las hachas. Respecto a estos útiles el artículo 157 estima que si es un hacha de bronce de una mina de peso (lo que se alquila) el precio por un mes es un siclo de plata. Si es un hacha de cobre de media mina de peso el alquiler por un mes es medio siclo de plata [7].

Pero también se podían establecer contratos de alquiler de personal para realizar determinadas labores. Para los trabajos relacionados al trigo los contratos solían tener una duración de tres meses en los que los trabajadores y las trabajadoras realizaban labores tales como almacenar en el granero, agavillar, barrer la era, etc... Pero como se destacó anteriormente,  la mujer tenía salarios más reducidos, obteniendo por estas labores un siclo de plata mientras que el hombre ganaba 3.75 siclos de plata [8]. Entre otros contratos cabe destacar aquellos establecidos con artesanos, alfareros, herreros, carpinteros, guarnicioneros, bataneros, tejedores o fabricantes de polainas cuyos salarios eran de diez siclos de plata [9].

Precios

Los precios constituyen un aspecto fundamental en la estructura económica de cualquier estado. En el Código hitita se observan diferentes tipos de precios y elementos que a continuación serán señalados.

Respecto a la venta de animales, en el artículo 180 se observa que la burra de tiro añal es el animal más costoso que aparece en el documento, teniendo un valor de quince siclos de plata [10]. A este animal le sigue el caballo, cuyo valor ascendía a catorce siclos de plata, siguiéndole el buey de arado, con un valor de doce siclos de plata. En una escala de valores más bajos se encuentran entre otros animales a las vacas preñadas (8 siclos de plata), a los bueyes de arado y vacas añales (5 siclos de plata), a los terneros destetados (4 siclos de plata) a los terneros lechales (dos siclos de plata) o a los cabritos (medio siclo de plata dos ejemplares) [11].

En el artículo 183 quedan especificados  entre otros elementos los precios del trigo (tres medidas y media es un siclo de plata), de la cebada (cuatro medidas y media de cebada es medio siclo de plata), del vino (media medida es medio siclo de plata) o de un iku (3.600 m cuadrados) de tierra de regadío (tres siclos de plata) [12].

En el Código también vienen estipulados los valores de elementos cotidianos y en algunos casos elitistas como un frasco de mantequilla (un siclo de plata), un frasco de aceite fino (dos siclos de plata) o el valor de dos quesos ( un siclo de plata), el precio de un vestido “happusanda” (doce siclos de plata), el de un vestido fino (treinta siclos de plata), el de un vestido de lana azul (veinte siclos de plata), el de un chal largo (diez siclos de plata) Pero también se establecen los precios de indumentarias más asequibles como: un vestido abierto (tres siclos de plata) o un vestido de tejido basto (un siclo de plata) [13].

En el Código se establecen también los precios de las pieles, siendo la piel de buey la más costosa (un siclo de plata, una piel), siguiéndole la piel de ternero destetado (cinco pieles un siclo de plata), la  piel de vaca (diez pieles, un siclo de plata), la piel de oveja (diez pieles un siclo de plata), la piel de cabra (quince pieles un siclo de plata) y por último, las pieles de corderos y cabritos ( veinte pieles, un siclo de plata) [14].

Compensaciones económicas

Como se ha analizado anteriormente, las actitudes contra la economía hitita tenían sus respectivas penas. Pero en la circunstancia inversa, el Código hitita estructuró una serie de artículos vinculados a la compensación de aquellos individuos que realizaran ciertos actos en favor de la sociedad. Así pues, el artículo 172 establece que si alguien mantiene con vida a un hombre libre en un año de carestía, éste le da un sustituto. Si es a un siervo, le da diez siclos de plata. Por tanto, el amparo de individuos necesitados estaba recompensado por el estado. De la misma forma, en el artículo 200b los reyes hititas premian a un maestro si logran que sus aprendices alcancen un nivel profesional: si alguien entrega un hijo para su instrucción, sea como carpintero, como herrero, como tejedor, como guarnicionero o como batanero, el salario del que lo instruye es seis siclos de plata. Si este (el maestro) le hace un experto, (el padre del aprendiz) le entrega una persona [15].

Conclusiones

Entre los apartados a tener en cuenta, cabe destacar que las leyes no tendían a castigar con la muerte o con amputaciones a los infractores. Podemos afirmar que los legisladores hititas no fueron tan severos como sus vecinos (el Código de  Hammurabi es un buen ejemplo de ello). Muchas infracciones quedaban saldadas mediante el pago de multas (ya fueran en efectivo o en especie). En el caso de los hurtos, solía devolverse lo robado más una cantidad adicional a modo de indemnización. Bernabé y Álvarez-Pedrosa plantean la posibilidad de que, en sus orígenes, el Código decretase condenas más duras y que, con el paso de los siglos, estas fueran rebajándose. Algunos artículos contemplan la fórmula “Antes se solía hacer así” (artículos 166-167) y algunas penas de muerte eran conmutadas mediante el sacrificio de un animal.

Si atendemos a las leyes que regulaban el matrimonio, deducimos que la sociedad era muy permeable, puesto que hombres y mujeres de diferente condición podían unirse siempre y cuando pagasen el precio establecido. En caso contrario, la ley decretaba que el individuo de mayor rango social fuese degradado durante un tiempo definido (tal y como vimos en los artículos 35 y 175). No obstante, es evidente que, en lo que respecta a la cuestión del género, había una clara diferenciación entre los individuos de ambos sexos. A la hora de contraer matrimonio, la mujer interpretaba un papel meramente pasivo. Y aunque Condominas sostiene que la fusión entre las costumbres indoeuropeas y las tradiciones locales hicieron que las mujeres ganasen más libertad de acción con respecto a otras naciones de su entorno, la condición de la mujer hitita estaba muy lejos de ser igual que la de sus homónimos masculinos. Otra muestra de ello lo encontramos en el epígrafe correspondiente a la infidelidad, donde no solo se la condenaba a la pena capital, sino que además no hay referencias a la relaciones extramatrimoniales mantenidas por el marido. Esta situación vuelve a repetirse si observamos las diferencias salariales entre unos y otros.

Con respecto al apartado económico, observamos que el estado hitita aspiraba a lograr el progreso económico. Por ello articularon toda una serie de leyes en el Código que garantizase una buena capacidad de los campos, de los animales y de las personas. En consecuencia, todas aquellas actitudes que fueran en contra del éxito económico eran sancionadas. El detallismo que se observa en el establecimiento de precios es una muestra más de la necesidad de controlar la economía del reino. Estos precios plantearían una situación uniforme en el reino a partir del cual los elementos que se compren, alquilen o vendan tengan el mismo valor en todo el estado.

En cuanto a las propiedades donadas por el rey, estas estaban libres del pago de tributos, lo que nos lleva a pensar que quienes la recibían gozaban de cierta consideración económica. El rey no solo los exime del pago de impuestos sino que también le da los recursos para su puesta en cultivo. Es decir, al monarca posiblemente le interesaba que estos individuos (a los que él regala tierras) tuvieran una buena posición.
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1. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 201.
2. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 201.
3. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 201.
4. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 202.
5. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 202.
6. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 202.
7. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 202.
8. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 206.
9. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 206.
10. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 206.
11. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 206.
12  BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 206.
13. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 206.
14. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 206.
15. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 207.

BIBLIOGRAFÍA:
  • ALONSO Y ROYANO, F., “El régimen matrimonial en el Código de Hattusas”, en Espacio, Tiempo y Forma, 1993, núm. 6, pp. 47-58.
  • ÁLVAREZ-PEDROSA, J. A. y BERNABÉ, A., Historia y leyes de los hititas: Textos del Imperio Antiguo. El Código, Ediciones Akal, Madrid, 2000, 255 páginas.
  • ÁLVAREZ-PEDROSA, J. A. y BERNABÉ, A., Historia y Leyes de los Hititas. Textos del Reino Medio y del Imperio Nuevo, Ediciones Akal, Madrid, 2004, 328 páginas.
  • ARIAS CONDEMINAS, J., Los hititas, Gasso Editores, Barcelona, 1972, 415 páginas.
  • BRYCE, T., El Reino de los hititas, Cátedra, Madrid, 1998, 494 páginas.
  • LIVERANI, M., El Antiguo Oriente. Historia, sociedad y economía. Crítica, Barcelona, 1995, 796 páginas.

miércoles, 25 de enero de 2017

El Código hitita (9)

Las leyes económicas

Las obligaciones feudales

Este apartado tenía gran importancia en el Código debido a que establecía una serie de pautas que legitimarían o no las actuaciones de los hititas. El término feudal quizá no es el más apropiado pero, acorde con Bernabé y Álvarez Pedrosa, se utilizará para la explicación de las obligaciones y los derechos que el Código recogía.

Los hititas tenían la obligación de gravar sus propiedades, este requerimiento podía tener un carácter general o constituir una obligación feudal con el rey. En el caso de que una propiedad fuera compartida, el que menos reconocimientos tenía era el asociado. Si éste faltaba, el otro propietario podía hacerse cargo de gravar el campo de su compañero con el objetivo de explotar la propiedad y obtener más beneficios económicos. Pero si se negaba, la parcela del asociado quedaba en manos del rey, que la pondría a disposición de los hombres de la ciudad [1].

Por su parte, los siervos del Mausoleo y los siervos de un príncipe, también tenían que cumplir las obligaciones feudales con el rey de obligado cumplimiento [2].

Posesión de tierras y privilegios

En el apartado anterior comienzan a “emanar” evidencias que manifiestan un exhaustivo control de la propiedad de la tierra por parte del Palacio. Una propiedad podía ser adquirida mediante compra o alquiler, pero en ocasiones los hititas podían recibir propiedades mediante la donación. Recibir esta donación implicaba el necesario cumplimiento de las obligaciones feudales a las que esa propiedad estaba sujeta. En el caso de que se le hayan dado pocos campos, no cumple sus funciones feudales [3], por lo que en cierta medida, el estado hitita entendía que la baja productividad de esas pequeñas donaciones impedía el pago de tributos al Palacio. El rey también tenía la potestad de donar tierras pero en este caso quedaban libres de impuestos. En estas donaciones el rey toma de la mesa un pan y se lo da [4]. En consecuencia, los propietarios de las donaciones reales gozan de una exención de tributos que los colocan en una situación social privilegiada.

Tal y como se observa en el apartado anterior, la situación de los asociados en las propiedades conjuntas era inferior a la del propietario. En el artículo 53 del Código se evidencia esa posición privilegiada del propietario afirmándose lo siguiente: si un hombre sometido a obligaciones feudales generales y su asociado están juntos, cuando se enemistan y dividen su hacienda, si en sus campos hay diez personas, el hombre sometido a obligaciones feudales generales toma siete personas y su asociado, tres. Los bueyes y las ovejas de sus campos, las dividen de igual modo. Si alguno posee una donación del rey con un documento y éstos dividen un campo de antes, el hombre sometido a obligaciones feudales generales toma dos partes de la donación y el asociado toma una parte [5].

Los reclusos, pese a cumplir las pertinentes obligaciones con el rey, no gozaban de mínimos privilegios ya que ni siquiera podían vender a sus hijos, sus campos, sus villas puesto que el que hace negocio con un recluso pierde el negocio [6]. Por tanto, a estos individuos se les impedía obtener rendimientos de sus recursos, recortando en gran medida sus derechos. Usualmente el castigo no era pagado mediante indemnización sino que tenían que entregar su cuerpo como compensación [7].

 Retomando el análisis de los privilegios cabe destacar que los sacerdotes  también gozaban de ciertos beneficios distintivos. Tanto las casas del sumo sacerdote como las de los sacerdotes de cada ciudad, están exentos de impuestos [8]. Por consiguiente, se intuye que el poder religioso, mediante estos beneficios, debe tener gran influencia en el reino hitita.

Existían privilegios de otra índole como la exención de impuestos en el undécimo mes en la ciudad de Arinna. Esta recompensa era recibida por aquellas viviendas  que tenían en su puerta (parte delantera de la vivienda) un árbol siempre verde. En un centro cultual como Arinna (donde residía la diosa del sol) tener este elemento en buenas condiciones atraía a la fertilidad, incrementando la producción de trigo y de vino, aumentando la producción ganadera y también posibilitaba (según sus creencias) largos años de descendencia.

El Código también manifiesta privilegios anteriores que ya no tienen validez. Así pues, en el artículo 51 de la primera serie se informa que antes, el que se hacía tejedor en Arinna, así como su casa, estaban exentos y sus asociados y allegados estaban exentos. Ahora su casa está exenta, pero sus asociados y allegados cumplen las obligaciones feudales con el rey y las generales. También en Ziplanta es de igual modo [9].
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1. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 188.
2. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 192.
3. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 189.
4. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 190.
5. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 192.
6. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 191.
7. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 191.
8. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 191.
9. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 192.

martes, 24 de enero de 2017

El Código hitita (8)

Las aberraciones sexuales

A las citadas relaciones incestuosas se le suman las mantenidas con animales (artículos 187, 188, 199 y 200a). En ese sentido, el Código recoge un amplio muestrario de casos de bestialismo (desde cerdos hasta perros, pasando por ovejas, yeguas y vacas), siendo uno de los pocos delitos donde no había compensación posible y el reo podía ser sentenciado a muerte por el rey (“[...] el rey lo mata o el rey lo deja vivir”). 

Llama la atención que las penas se ejecuten atendiendo a dos circunstancias: 1) el tipo de animal con el que se comete la infracción y 2) si era el hombre o el propio animal quien cometía el delito.

187. Si un hombre peca con una vaca, es acción execranda; muere. Se le lleva a la puerta del rey; el rey lo ata o el rey lo deja vivir, pero no vuelve a presentarse ante el rey.
188. Si un hombre peca con una oveja, es acción execranda; muere. Se le lleva a la puerta del rey; el rey lo ata o el rey lo deja vivir, pero no vuelve a presentarse ante el rey.
199. Si un hombre peca con una cerda o una perra, muere. Se le lleva a la puerta del rey; el rey lo mata o el rey lo deja vivir, pero no vuelve a presentarse ante el rey […].
200a. Si un hombre peca con una yegua o una mula no es acción de castigo, pero no se presenta ante el rey y no puede hacerse sacerdote […].

En todos estos casos, la ley prohibía que, una vez juzgado, el infractor no pudiera volver a presentarse ante la persona del rey puesto que, en palabras de Bernabé y Álvarez-Pedrosa, estos delitos “afectaban a la pureza del individuo y se prevenía que pudiera contaminar al rey o al sacerdocio” [1] (artículo 200a).

Pese a que estos delitos tenían un denominador común, la pena no era igual para todos. En el artículo 200a vemos como la pena por mantener relaciones con una yegua o una mula no era “una acción digna de delito”, lo cual se contrapone con lo estipulado en los apartados 187, 188 y 199, donde se considera una “acción execranda” con su correspondiente castigo. De ser así, deducimos que no todos los animales tenían la misma consideración en el mundo hitita, lo que nos lleva a hablar de la segunda parte del artículo 199:

199. […] Si un toro cubre a un hombre, el toro muere, el hombre no muere. Se trae una oveja en el lugar del hombre y se la mata. Si un cerdo cubre a un hombre, no es acción digna de castigo.

Si bien en los casos anteriores comentábamos cuál debía ser la pena si era el hombre quién cometía el delito, en este apartado nos encontramos con el caso contrario, siendo el animal el responsable de la agresión. El epígrafe correspondiente al toro es especialmente interesante. Sabemos que el toro tenía un gran simbolismo en la cultura hitita. Es imposible no remitirnos al Mito del Paso del Tauro [2], donde el Dios de la Tempestad hitita se convirtió en un toro y, gracias al empuje de su cornamenta, abrió un camino a través de las montañas que permitió a los hititas tener acceso al mar.

La religión

Los artículos relacionados con la religión son quizá los más crípticos y los que más problemas plantean de cara a su interpretación. De especial complejidad con los artículos correspondientes a la serie 163-169, que versan sobre la purificación del ganado y el carácter que tenían ciertos actos relacionados con la consagración de las tierras.

168. Si alguien destruye los lindes de un campo, traza un surco; el dueño del otro campo separa una vara de su campo y se lo queda. Y el que destruyó los lindes da una oveja, diez panes y un jarro de cerveza fina y purifica de nuevo el campo.
169. Si alguien compra un campo y rompe los lindes, toma una hogaza, la parte para el dios del Sol, y dice: “Has plantado en tierra el platillo de mi balanza”. Y dice: Dios del Sol, dios de la Tempestad, no hay disputa.
Es reseñable que en el artículo 169 se haga mención al Dios de la Tempestad, siendo esta una de las primeras referencias que tenemos a una deidad en el documento. Pese a todo, y como bien señalan Bernabé y Álvarez-Pedrosa, tanto la traducción como la interpretación de estos artículos es problemática [3], aunque todo parece indicar que nadie podía vulnerar la propiedad de la tierra. Cabría preguntarse si estos rituales no propiciarían también la fertilidad de la tierra. Sobre este punto, los hititas también tenían prohibido plantar sobre un cultivo ya sembrado (“Si alguien siembra una semilla, pone su cuello en un arado y uncen una yunta de bueyes uno con la cara hacia un lado, otro con la cara hacia el otro. Muere el hombre y mueren los bueyes. Y el que había sembrado antes los campos se queda con él”, artículo 166)

Cabe destacar el enorme simbolismo que encerraban estas leyes y cómo trataban de combatirse los malos augurios. La pérdida de objetos considerados sagrados podía considerarse una tragedia. Los artículos 164 y 165 son una buena muestra de ello:

164-165. Si alguien va (a casa de alguien) a incautarse (de algo) arbitrariamente y allí provoca una disputa y rompe una hogaza de pan sacrifical o un recipiente de vino para la libación, da una oveja diez panes y un cacharro de cerveza fina y purifica de nuevo la casa (del dañado). Cuando ha transcurrido un año, tiene paz en su casa.

En el Código también encontramos cuestiones relativas a la magia negra (referida aquí como hechicería). 

44. Si alguien purifica a una persona, se lleva los residuos (del sacrificio) al lugar de las cremaciones. Pero si los lleva al campo o a la casa de alguien, es hechicería y objeto de sentencia del rey.
111. Si alguien modela una figura de barro es hechicería y objeto de sentencia del rey.
170. Si un hombre libre mata a una serpiente y dice el nombre de otro, da una mina de plata. Si es siervo, es ejecutado.
El artículo 44 presenta una idea muy interesante. Los restos del animal sacrificado debían llevarse a los lugares indicados para ello (el “lugar de las cremaciones” según el Código”). En el caso de que no se hiciera así y se llevase a la propiedad de un tercero, se deduce que el portador de los restos estaría lanzando una maldición contra el dueño de la casa. La misma idea se repite en el artículo 170, donde se condenan los sortilegios: si una serpiente (un animal con evidentes connotaciones negativas) era muerta por un hombre y este pronunciaba el nombre de otro, se entendía que se estaba deseando la muerte de esa persona. No deja de resultar llamativo el nivel de la pena dependiendo de quien lanzase el sortilegio, puesto que si la maldición era lanzada por un esclavo, era condenado a muerte (en contraposición a la pena impuesta por un hombre libre, que debía pagar una compensación). El que no admite réplica es el artículo 11, puesto que el modelado de figuras podría utilizarse para realizar sortilegios maléficos, algo que ya tratamos en el epígrafe relativo a los robos.
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1. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 209.
2. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 120.
3. BERNABÉ Y ÁLVAREZ-PEDROSA, 2000, p. 204.