Mostrando entradas con la etiqueta Los desvaríos del Crítico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Los desvaríos del Crítico. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de mayo de 2017

"¡Quiero mi mierda, negro!": El extraño poder de los quicos "Chili-Lima" de Grefusa

El pasado domingo, y pese a tener toneladas ingentes de trabajo que hacer (de entre toda la pila de mierda, destacaban dos trabajos de grupo), decidí tirarme a la bartola en el sofá y pasarme la tarde rascándome los cojones a dos manos. Lo mejor es que el viernes y el sábado hice lo mismo y no me arrepiento de nada. Lo que me jode es que esta semana será jodidamente larga (práctica de tres horas el viernes incluida) y tendrán que pasar otros putos cinco días antes de volver a apalancarme en el sillón y echarle un vistazo a lo último que han subido a XVIDEOS. Tener una depresión es lo mejor que me ha pasado en la vida.

A media tarde, me di un salto al Badulaque de la esquina para agenciarme lo único que hasta  el día de hoy me alegraba la vida: un paquete de maíz picante de la marca Grefusa. No es la primera vez que os hablo de ellos, pero no me importa repetirme: si Cristo eligiese una forma para su segunda venida, seguramente elegiría una fuente de langostinos, porque no hay placer más celestial que hinchase a marisco y hay que ser muy gilipollas para que no te guste. En cambio, el Anticristo, adoptaría la forma del maíz picante de Grefusa, porque arde como el Infierno y está la ostia de bueno. Los dioses romanos gustaban de tomar néctar y ambrosía, a Obélix le encantaba el jabalí y a mí el maíz picante de Grefusa, que además de picar tiene el delicioso toque ácido y exótico de la lima, la fruta de las estrellas porno. Además, tiene fibra y te ayudan a ir al baño. El día que tenga perras, me compraré cinco paquetes y una botella de Coca Cola para echar la tarde con ellos mientras veo una película de las mías (ya sabéis, "Robowar", "La invasión de los zombies atómicos", "Colegialas alemanas, pervertidas y marranas"...). La idea es vaciar las bolsas en el cubo donde tengo las pinzas de la ropa y experimentar en mi paladar el equivalente a incendiar un convento mientras disparo al aire ráfagas de metralleta y me tiro a la Guaci disfrazada de colegiala. JODER, acabo de empalmarme con tan solo pensarlo.

“Y al séptimo día, Cthulhu, Lucifer y Jordi Cruz vieron que todo estaba bien y se fueron de putas”.

Esa era mi idea... Repito: ERA, porque lo que ha hecho la gentuza de Grefusa (Grefugentuza... ja, ja, ja... me parto y me mondo) no tiene nombre. Lo tienen que pagar. Y si no han sido ellos, mi ira caerá sobre las dependientas del 24 Horas quienes, en un alarde de hijoputismo crónico, se han asociado con el enorme repertorio de malnacidos que me han venido amargando la existencia desde hace treinta putos años. Porque alguien tiene que pagar por esto, ya lo creo que sí.

La cuestión es que el stand del “super” estaba hasta arriba de productos Grefusa: el maíz tradicional, las bolsas de formato pequeño, los Sabores del Mundo (ahora con más lepra de La India y uranio enriquecido de Ucrania), las pipas (en mi lista de tareas pendientes figura violar -y luego matar- a todos aquellos que parieron el anuncio de los “Tijuanáticos”)...  Pero el maíz picante no estaba. La estantería estaba llena de mierda hasta los topes y no había ni una puta bolsa de maíz picante. ME CAGO EN DIOS. 

Alguien pagará por esto, lo juro por Dios.

Me pasé rebuscando entre las bolsas durante cerca de diez minutos sin resultado. Si estaban de broma, aquello tenía la misma gracia que una relación incestuosa con tu padre. No recuerdo exactamente en cuantos dioses me cagué, pero conforme pasaban los segundos mis peores temores se confirmaban: era bastante probable que algún desgraciado del departamento de ventas de Grefusa (o el bastardo del distribuidor, lo mismo da... en estos momentos me siento incapaz de repartir las culpas y alguien tendrá que morir por ello) hubiera decidido que mis adorados quicos picantes dejasen de venderse.

La marca de la Bestia. ¡Te saludamos, Señor de las Tinieblas del Glutamato Monosódico!

Lo normal hubiera sido esperar hasta hoy y darse un salto al Alteza que tengo a diez minutos de casa, pero tenía un hambre de pelotas... Y me pongo de muy mala leche cuando tengo hambre. Por si no lo sabéis, Alteza es uno de los pocos supermercados de la ciudad que venden (Dios, todavía me niego a utilizar la fórmula “vendían”) millos picantes. La semana pasada alcancé a verlos allí en un viaje que hice para comprar agua. Seguramente en unos días volveré para pillar otra garrafa. Si no los encuentro, significará que todo ha terminado y que mi nombre aparecerá en las Noticias de las 8 seguido de un teletipo indicando que tengo secuestrado a medio colegio mayor y que empezaré a degollar rehenes en un plazo razonable de tiempo a menos que satisfagan mis exigencias.

Total, que ya iba a marcharme a casa con una bolsa de torreznos cuando vi algo que llamó mi atención.

¿QUÉ... COJONES... ES... ESTO?

Una bolsa de millos con la palabra “JAPÓN” impresa en su superficie junto al logotipo de “NUEVO”. Si a “Boing” la estrategia le había funcionado enganchando a cientos de niños para ver lo último de Doraemon, los de Grefusa no habían querido ser menos. Esta gente juega fuerte. Así que decidí agarrar la bolsa, pagar el 1,20 de precio (¿sabíais que en Alteza están a 0,90?) e irme a casa. Según he visto en la página de Grefusa, se trata de la bolsa estándar de su surtido Sabores del mundo. Desde aquí hago les sugiero ponerse en contacto con Cao de Benós y lanzar el cóctel norcoreano con sabor a plutonio. Solo así Grefusa pagaría por sus crímenes y sus fábricas serían arrasadas en un ataque preventivo por parte de los Estados Unidos del Coronel Trompetas, porque lo que han hecho con esto es un auténtico CRIMEN DE GUERRA.

Nada mas llegar al piso y abrirlos me encontré con esto:

...

Antes de pasar a enviar amenazas de muerte, repasemos el contenido del cóctel. A los millos de toda la vida les acompañan unos cacahuetes con una costra tostada, “algo” que se supone que sabe a soja y unas bolitas verdes de wasabi. ¡Guay del Paraguay! Mi gozo en un pozo y mi hermana abierta de patas en la cama y pidiendo guerra.

Bolitas de wasabi... ¿POR QUÉ?

No, no estoy en Japón, estoy en el mismísimo INFIERNO.

Para la peña de Grefusa, Japón tiene que ser algo así una peli hentai donde salen un montón de bichos con tentáculos y reponen diariamente los especiales de Fin de Año de José Mota. Solo a alguien así de retorcido se le puede ocurrir hacer un aperitivo con lo único que te sirven en un japonés y que NADIE en su sano juicio tiene el valor de comerse. Es como si en Matutano hiciesen unas onduladas con sabor a verdura... O como si a McDonald's le diese por vender fruta con cada menú (Oh... espera...). El mundo es un lugar triste y gris donde cada tarde las marujas de medio país se sientan a ver Sálvame y hay gente que vota a VOX, pero esto me ha sumido en la más negra de las pesadumbres.

Buena parte de mi cabreo viene por la desilusión (y, sobre todo, preocupación) de no haberme agenciado mi paquete de chucherías favoritas. Pero una cosa es un berrinche y otra muy distinta esta aberración. A día de hoy, y debo insistir en ello, no conozco a nadie que unte el sushi con el wasabi o haga alguna marranada parecida. Sencillamente, es un condimento que no sirve para nada. Por su color y consistencia, a mí siempre me ha recordado a la pasta de dientes de Licor del Polo -picante (del malo, como el fascismo de DN), áspera e incomible- y no me extrañaría nada de que también viniese en tubos. Todavía recuerdo la última vez que fui a comer a un japonés y el montoncito de wasabi que nos sirvieron con los makis se quedó sobre su lugar de la bandeja sin que nadie se dignase a tocarlo. Un amigo se llevó a su casa los restos de la cena con la maldita salsa incluida. Una semana después, cuando fuimos a verle, no se le ocurrió nada mejor que servirnos unas patatas onduladas para “dipear” con el mejunje de marras, que a esas alturas había adquirido la consistencia de la plastilina al tiempo que seguía manteniendo su repugnante sabor.

A decir verdad, debo reconocer que el cóctel no está tan mal. Es arriesgado e innovador. Es más, si sois de los que os gusta meteros en la boca (¡EJEM!) todo el contenido de una vez, es probable que la mezcla de sabores os resulte agradable. Si sois, en cambio, de los que os gusta ir quico por quico y regodearos en vuestra gula, tarde o temprano os encontraréis con las infernales bolas de wasabi. Podéis apartarlas sí, pero a menos que queráis tirar a la basura casi la mitad del paquete, os las tendréis que mandar todas de un puñado cuando hayáis liquidado el resto del contenido de la bolsa. Y ya me podéis creer cuando os digo que no os va gustar.

AÑADIDO: Esta semana me he dejado caer por el "super" y, a Dios gracias, la variedad "Chili-Lima" se sigue vendiendo. Los reponedores han vuelto al trabajo. Bendita sea Grefusa en el nombre de Yahvé. Aún hay esperanza para un mundo en el que también vive Manel Navarro. Y después de esta oda a la superficialidad que haría vomitar de rabia a un activista pro-Derechos Humanos, os emplazo a vernos en la próxima lectura. Amén.

domingo, 12 de febrero de 2017

"La Gaceta" y sus titulares...

Tras la celebración de Vistalegre 2, hoy nos hemos enterado de que Pepe Viyuela, José Julio Rodríguez y Alberto Rodríguez entrarán en la dirección de Podemos. Hasta aquí todo bien. Es verdad que el proceso no ha sido fácil y que le ha dado alas a la derecha mediática para sembrar más cizaña de la que había, pero todo parece indicar que las aguas volverán a su cauce. 

¡¡JUEGO!!---> Trata de adivinar qué está mal en este titular y a qué medio digital pertenece:


¿Lo tienes ya? 


¡Muy bien! ¡Muy bien! *Batiendo palmas* ¡Todos habéis ganado! Como premio, podéis elegir juguete para el recreo. 

En fin, a lo que vamos... En un alarde de ética periodística, "La Gaceta" se hace eco de la noticia y en uno de sus titulares se refiere a Alberto Rodríguez únicamente como "el condenado por agredir a policías". No importan ni sus logros ni sus cargos políticos. La cosa es difamar. Está claro que todo vale. Muy bien, siguiendo este ejemplo y analizando a la redacción que compone el diario, podríamos referirnos a Pío Moa como "El historiador frustrado de ideas revanchistas y nazis", a Javier Algarra como "El zampabollos de Fuerza Nueva", a Vidal-Quadras como "La momia de Génova 13 con disfunción eréctil"... Y no meto al Pirata en el fregado porque los chistes sobre él serían demasiado obvios.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Fin de año...

Entrada 1.001... Qué ganas me dan de poner fin a esto de una puta vez, en serio. De no ser por las cuatro perras que gano con la publicidad (una vez cobré veinte euros. ¡Lo juro!), habría chapado el blog hace tiempo *Eco... Eco... Eco...*

En fin, que 2017 se presenta sórdido y estremecedor, con la secta de Íker Jiménez amenazando con volar por los aires los estándares de la corrección política (entendiéndose por esta el respeto a las minorías), el doctor Gaona metiéndose la estrella de belén por el culo y VOX y los cenutrios de DN hablando de llegar a un acuerdo para crear una coalición de camisas pardas (esto último sería de risa de no ser porque Trump ganó las elecciones en noviembre).

¡Hale! Ahí os quedáis con más climogramas y apuntes de la carrera. Os veo en... no sé... cuando sea que vuelva a perder el tiempo leyendo un libro.

"¡Grumf! ¡Gronf! ¡Unga! ¡Bunga! ¡Gronf!".

PD. Bueno, no todo ha sido malo... Al menos Sigfrid Soria ha cerrado su twitter...

lunes, 26 de diciembre de 2016

El belén del doctor Gaona

ÍKER JIMÉNEZ: "¡Se armó el belén!". ¡Juas! ¡Juas! ¡Juas! Equisdé, equisdé, equisdé... Qué título más original para un vídeo... Carmen, ve a la farmacia a comprarme un chupete nuevo, que me merezco un premio.

Hace un par de semanas Íker Jiménez utilizaba su videblog para volver a lloriquear pontificar contra lo que él llama la "Dictadura de lo políticamente correcto" -supongo que el desdoblamiento del lenguaje y cruzarse con un moro por la calle debe parecerle tan tóxico como a mí los contenidos de su programa- y elogiar la iniciativa de uno de sus colaboradores, su cuñado el doctor José Miguel Gaona, centéfico a tiempo parcial y beato en horario nocturno. Al doctor no se le ha ocurrido nada mejor que ir con un belén a la Puerta de Alcalá porque la actual administración ha decidido suprimirlo y bla-bla-blá... A la mierda... Está todo en su cuenta de Twitter.

Cómo nos gusta jugar con muñequitos de plástico, ¿verdad? Porque los buenos, los de mármol, se quedan en casa junto con la vajilla de la abuela... Cómo nos gusta olvidar que la religión debe quedar precisamente en el ámbito privado... Que la Navidad es una fiesta religiosa, sí, pero que para ello ya hay otro cochino belén en el propio Ayuntamiento... Que la Navidad no es solo decorar nuestras casas, sino ser solidarios con aquellos que no tienen, como cierto Ayuntamiento y cierta cena de Nochebuena que muchos cristianos de boquilla no dudaron en criticar. Las enseñanzas de Jesús están presentes en esos actos, y no en un vulgar belén, por muy tradicional y hermoso que sea... Y por mucho empeño mediático que los defensores de Gaona, Jiménez y cía hayan querido demostrar. Y no, no es necesario esperar hasta Navidad para ser solidarios... 

Y sin embargo, desde el muro del centéfico que cree en el Más Allá y rinde tributo al Hombre del Espacio, se habla de cristianofobia...

El caso es que varios vecinos han decidido seguir su ejemplo e ir al chino de la esquina para comprar su San José y su Virgen María y colocarlas entre el macrodiorama con pastores y gallinitas que Gaona ha organizado allí. Todo en nombre de nuestras tradiciones, claro está... 

Y como yo no quiero ser menos, ahí va mi granito de arena. Mire doctor... Yo también quiero participar y hacer mi aportación:


Y dad gracias a que no he puesto debajo de la imagen "Alá es grande", porque tanto el fanatismo musulmán como las muestras beatas de nuestros meapilas patrios me producen vergüenza ajena.

martes, 15 de noviembre de 2016

"No estoy diciendo que fueran aliens... pero eran aliens"

Me había propuesto no hablar del tema por aquí, pero... venga, va...

Os pongo en situación: En su libro "Los expedientes X más sorprendentes e inexplicables de España" (editado algunos años antes de que diera el salto a la televisión) Íker Jiménez dedica un capítulo al Antropomorfo del Casar, una estela celtíbera encontrada en un yacimiento arqueológico de Extremadura. Al Capitán Misterio le llama la atención la originalidad de la pieza puesto que, a decir verdad, no se corresponde con nada que se haya encontrado en la zona (lo cual es lógico si tenemos en cuenta lo heterogénea que fue la cultura ibera y el grado de aculturación que tuvo con las tribus celtas o con los propios romanos). En fin, que la explicación que da al enigma es bastante simple: el personaje que aparece representado en la estela es un extraterrestre. Tal cual.

La Biblia de la Nueva Era.

Contra todo pronóstico, el tío decide consultar a un especialista (más que los orígenes de la figura, lo que resulta milagroso es que el profesor Antonio González Cordero -cuya bibliografía os adjunto aquí- se haya animado a recibirle) y más o menos tiene lugar el siguiente diálogo:

ANTONIO GONZÁLEZ: Es cierto que la estela es excepcional y es complicado encontrar otras piezas semejantes. Es normal si tenemos en cuenta la información -en muchos casos fragmentada- de la que disponemos. Seguramente tenía una finalidad funeraria. Hemos de seguir investigando.

ÍKER: (Intrigadísimo, porque Íker siempre está intrigado): Entonces, ¿podremos descubrir algún día a quién representaron estos antiguos pobladores? 

ANTONIO GONZÁLEZ: Queda mucho por descubrir y por indagar. En arqueología hay que hacer mucho trabajo de campo.

La conversación se interrumpe aquí, pero Íker todavía tiene tiempo a hacer una reflexión final:  "[...] Y pensando en lo que esas crónicas de piedra podrían representar [...] me puse en marcha de nuevo en busca de otros misterios rodeado por la solitaria llanura, sin poder olvidar aquella mirada perdida del ídolo de piedra. Una mirada que inconscientemente me trasladaba a lejanísimos rincones cósmicos".

Y nada más. Ni análisis epigráficos, ni estudios glípticos, ni consulta de fuentes... nada de nada... La verdad, como siempre, está ahí fuera...

Pero vamos a ver... ¡QUE TE ACABAN DE DECIR QUE HAY QUE SEGUIR INVESTIGANDO, CENUTRIO! ¿De dónde sacas esa barrabasada de los "lejanos rincones cósmicos" como si te hubieran dado la puñetera razón? Si acaban de decirte que el cielo es azul, ¿a qué viene ese empeño en seguir viéndolo color salmón? ¡Cansino! ¡Gallofa, que eres un gallofa!

¡JODER!

Y sí, habrá reseña del libro.

martes, 14 de junio de 2016

Nociones básicas de latín (1)

¿Cómo declinar un sustantivo?

1. Saber a qué declinación pertenece, para ello, miramos el enunciado de la palabra (nominativo y genitivo del singular).

2. Añadir las desinencias propias de cada caso atendiendo a la declinación, género y número:

1. Veram amicitiam amamus.
2. Amicas nostras amamus.
3. Insulas spectatis (veis).
4. Puellae deam Minervam amant.
5. Nauta insulam spectat.
6. Mensam meam vides.
7. Mensas vestras et fenestras videtis.
8. Amicae meae bonae sunt; amicas meas amo.























































1ª declinación y verbo sum: (Fragmento adaptado de Familia Romana)

Rōma in Italiā est. Italia in Eurōpā est. Graecia in Eurōpā est. Italia et Graecia in Eurōpā sunt. Hispānia quoque in Eurōpā est. Hispānia et Italia et Graecia in Eurōpā sunt.

Gallia nōn in Āfricā est, Gallia est in Eurōpā. Syria nōn est in Eurōpā, sed in Asiā. Arabia quoque in Asiā est. Syria et Arabia in Asiā sunt. Germānia nōn in Asiā, sed in Eurōpā est. Britannia quoque in Eurōpā est. Germānia et Britannia sunt in Eurōpā.

Corsica īnsula est. Corsica et Sardinia et Sicilia īnsulae sunt. Britannia quoque īnsula est. Italia insula nōn est. Sicilia īnsula magna est. Melita est īnsula parva.

Britannia nōn Insula parva, sed īnsula magna est. Sicilia et Sardinia nōn īnsulae parvae, sed īnsulae magnae sunt.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Las diez películas más cutres y rancias que he visto este año (III)

De vez en cuando me gusta darme una vuelta por Bubok para ver qué se cuece en los Foros. Es una pena que la página ya no sea ni la sombra de lo que fue. Y si bien antes era un lugar para hablar de literatura o disfrutar escribiendo, ahora se ha convertido en un pozo negro donde cualquier subnormal pregunta una y otra vez aquello de "¿Es necesario tener un ISBN para vender mi libro?". Ya ves tú, como si fueras a vender mucho... Es más, la última vez que entré había un soplapollas clamando contra la utilidad de las descargas gratuitas y presumiendo de lo educado que era al tiempo que trataba como una mierda a aquellos que le habían aconsejado que moderase el discurso. Otro que piensa que se va a hacer rico a base de vender sus chorradas a cuarenta pesetas el kilo... Lo dicho, el mundo está lleno de gilipollas.

Desahogos aparte, hoy tocará a hablar nuevamente de cine, digo yo. Y si ayer Dr. Alien nos robó el corazón, la película de hoy hará que deseemos morirnos de un infarto. En el puesto número 9 de nuestra lista tenemos a...

9. El ataque de los supermonstruos


La extinción de los dinosaurios hizo que estas maravillosas criaturas desaparecieran para siempre de la faz de la Tierra... O eso pensábamos, dado que algunas especies decidieron seguir el ejemplo de Piecito y se retiraron a un mundo subterráneo donde tenían todo lo necesario para vivir, como comer, follar como si no hubiera mañana y leer La Razón. Según esta película, con el paso de los años los bichos evolucionaron intelectualmente y proclamaron líder a un tiranosaurio con mala leche llamado Tiranus (qué original). En el año 2000, los mostrencos deciden que ya va siendo hora de que les dé un poco el fresco y se aventuran a salir al mundo exterior, donde entran en guerra con los humanos. Afortunadamente, el científico John Karmedy ha sido puesto al mando de un comando especial de la ONU para detener la amenaza reptiliana (¡Jódete, JL! ¡Te han quitado el puesto!). El equipo está compuesto por los hermanos Starbuck, un tío afeminado con gafas y el primo gordo y retrasado (¡más todavía!) de Ángel Acebes. Juntos forman el COMANDO GÉMINIS. Así tal cual, con colorines.

Un claro ejemplo de cara de GILIPOLLAS.

Ahora viene lo bueno: los hermanos de la marca del café no son humanos, sino robots capaces de fusionarse cuando las cosas van mal, dando lugar a un engendro hermafrodita que termina salvando el día a bases de mamporros y rayos láser (esto es absolutamente cierto, no me lo estoy inventando). Siempre que el mundo se vea amenazado por los dinosaurios, el Comando Géminis entrará en acción. Cabría preguntarse cómo es que los dinosaurios no evolucionaron hacia otras formas diferentes que las que existían en el Cretácico, pero si solo vamos a cuestionarnos esto es que hemos perdido definitivamente el sentido común. Después de todos, estamos hablando de unos mostrencos que disparan rayos gamma por los ojos. Y por si fuera poco, los bichos tienen habilidades telepáticas que les permiten controlar a otros animales. Ahí es nada. ¿Un pterodáctilo que vomita fuego y comanda una bandada de murciélagos eléctricos? Pues sí, existe.

Al menos sigue siendo más creíble que los de "Jurassic World".

Por lo que tengo entendido, esta monumental chorrada no es en realidad una película, sino una serie de treinta y tantos capítulos que, a rebufo del Comando G, tuvo bastante éxito en Japón. En España pudimos disfrutar de ella gracias a que alguien tuvo la maravillosa idea de juntar los primeros cuatro o cinco capítulos en un largo de hora y pico (lo cual explica la cara de idiota que se me quedó al ver el final inconcluso de este mondongo). Ignoro si la serie como tal llegó a nuestro país (la presente licencia se la debemos a Tema Distribuciones y su colección Asian Trash Cinema), pero sé que hay coleccionistas que se pegan por conseguir los juguetes que sacaron tras su estreno.

Chiste relacionado con el 11-S y de mal gusto en camino...

Si ya de por sí la premisa de la serie es delirante, el formato tampoco se queda atrás, dado que, en un estremecedor alarde de originalidad, los productores decidieron mezclar animación con acción real. El resultado es jodidamente inquietante, puesto que a lo largo de la aventura nos encontraremos con imágenes superpuestas, planos animados en fondos estáticos, animación tradicional combinada con stop-motion, maquetas que cuelgan de hilos... lo que le da a todo un aire bastante chusco y cutrongo.

"Cómo mola el 3D, ¿que no?".

"¡Socorroooo! ¡Que viene el Wert!".

Y eso por no hablar de las líneas de diálogo de los dinosaurios, las cuales parecen haber sido escritas por el mismísimo Bender. Copio y pego directamente de la peli:

"¡Ja, ja, ja! ¡Matadlos! ¡Matad a todos los hombres!" ---> 2:42-2:44

"¡Matad! ¡Destruid!" ---> 14:28-14:36

"¡Os destruiré a todos!" ---> 18:11

"¡Matar! ¡Matar! ¡Destruir!" ---> 18:22-18:37

"He utilizado mis poderes para ayudarte a destruir a los seres humanos" ---> 21:58-22:04

"¡Muerte a los humanos!" ---> 22:10

"¡Matar y destruir! ¡Matar y destruir a los humanos!" ---> 22:37-22:42

Y la cosa sigue así durante hora y media. ¡Os lo juro!

Me extraña que los hippies de "No más casos Schnauzi" no se hayan pronunciado sobre esto.

Me estoy planteando seriamente dedicarle una entrada completa a esta burrada, porque se lo merece. Todo en esta película bordea lo ridículo, empezando por la voz en off del narrador, que se lo cree más que el propio film. Lo dicho, tremendo. Por cierto, ¿os he dicho que también está disponible en Youtube? Pues eso.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Las diez películas más cutres y rancias que he visto este año (II)

Si no te hace gracia, es que votaste a Ciudadanos...

10. Dr. Alien


Al igual que había ocurrido con La leyenda del Santuario, esta película no debería figurar en la lista (en este caso, porque es tan divertida que no me quedó más remedio que aprobarla con un flamante Notable), pero la caratula del DVD habla por sí sola (efectivamente, esto se editó en DVD). Por si fuera poco, Dr. Alien nos ofrece tetas a porrillo, lo cual es de agradecer viendo la deriva que ha tomado la Serie B de la mano de The Asylum o Syfy, en donde, con algo de suerte, solo veremos a alguna tía en bikini y gracias.

Y por cosas como esta adoro administrar este blog. ¡Las manos sobre el teclado, que nos conocemos!

Se suele hablar con nostalgia del cine de los 80 y... y... Lo siento, pero no puedo quitarle el ojo al GIF de más arriba. Bendito sea su autor allá donde quiera que esté. Entre las chicas de mi clase y esto, terminaré por convertirme en una versión treintañera (¡Arghh! ¡Solo con decirlo se me cae todavía más el pelo y me aumenta el número de dioptrias!) de Chicho Terremoto y el Maestro Chen.

La sorprendente transfiguración de Carmen Porter.

Dr. Alien nos cuenta la historia de Wesley, un aprendiz de Pequeño Nicolás que, tras someterse a un suero experimental, termina por convertirse en un tío con más sex-appeal que Pierce Brosnan, Sean Connery y Pedro Sánchez juntos. Esto no tendría nada de malo de no ser porque cualquier tía con la que se encuentra acaba con el chichi hecho Pepsi-Cola y queriendo tirárselo a cuatro patas. Lo que nuestro héroe no sabe es que todo forma parte de un elaborado plan alienígena para repoblar su planeta, devastado por una epidemia que ha provocado que los machos pierdan el deseo sexual (!). Y si el argumento os parece absurdo, es que no conocéis la carrera de su director (Nota mental: pegarme una a una y sin freír todas las películas de este hombre para 2016).

Más tetas.

Desde el primer momento la película es consciente de que no puede tomarse en serio a sí misma y sigue la estela de las producciones de la Troma (El Vengador Tóxico). Su tono es gamberro y disparatado, pero en ningún momento resulta incómodo o desagradable (lo que la diferencia de otras comedietas sin gracia como American Pie o las tropecientas secuelas de El muñeco diabólico), igualando por momentos a otra joya de la Serie B como America 3000. El resultado final es terriblemente delirante y divertido, lo que la convierte en un clásico imprescindible del cine de bajo presupuesto. Más que reírnos de ella (como lo haríamos con cualquier barrabasada cultureta de Isabel Coixet), nos reímos con ella. Su visionado es, por lo tanto, más que recomendable. Y por si fuera poco, la tenéis en Youtube completita y en castellano, así que no tenéis excusa. ¡Al turrón!

viernes, 20 de noviembre de 2015

20-N: Porque Franco no era de este mundo...

20 de noviembre... ¡Jo! ¡Vaya con la efeméride de marras! Se muere Franco, el PP gana las elecciones por mayoría absoluta en 2011, me dan mis primeras calabazas...


Pues eso, que no íbamos a permanecer impasibles ante la desaparición del "Marrano" (por mucho que eso le escueza al tarugo de Pío Moa)... No sé por qué, pero juraría que ya había colgado esta foto antes. De todas formas, os jodéis.

martes, 30 de junio de 2015

"Ley Mordaza"

A partir de esta noche, criticar a la monarquía, hacer humor contra el Gobierno o ironizar contra cualquier colectivo medianamente predispuesto a formular una denuncia seria (ya sean fachas, judíos extremistas, votantes de VOX, redactores de "El Mundo", espectadores de 13 TV o el club de fans de Eduardo Inda y Paco Marhuenda) estará penado con siete lustros de mazmorra. No puedo decir que en mis entradas le metiese mucha caña a la Familia Real, pero nunca es tarde para enmendar el error. Después de todo, hasta las doce todavía hay barra libre. ¡Aprovechad, que hoy el día dura un segundo más!

Dedicado a la monarquía, al antiguo rector de mi universidad, a mi amigo Toni, al putón de su hermana, a Mariano, a...

Al final hasta nos prohibirán follar... En fin, adiós, libertad... Espero que los de "En tierra hostil" tengan los santos huevos de hacer un documental sobre España igual de pernicioso que aquel sobre Corea del Norte... ¡Y viva la democracia, puñetas!

sábado, 11 de abril de 2015

JL y el "cuento de hadas" de la evolución...

Sé que corro el riesgo de que me tiren piedras por elitista (yo al menos lo haría), pero la democratización de Intenet ha supuesto que cualquiera que tenga unos conocimientos limitados sobre algo pueda compartirlo con una audiencia igual de ignorante y que esta acepte lo que le digan como si se tratase de una verdad absoluta. Cuando algo no tiene cabida o, directamente, carece de la "calidad" suficiente para estar en un circuito comercial, encuentra su lugar en Internet (a excepción de Telecinco que, al igual que la basura, está por todos lados). De ahí que la red esté repleta de escritores que autoeditan sus obras (entre los que me incluyo), gente que escribe sus chorradas en un blog a tres pesetas el kilo (entre los que me incluyo), podcasts dirigidos por el mismo equipo de doblaje de "Ases y ochos" (lo siento, todavía no he tocado ese campo, pero todo se andará) y demás chorongos del tamaño de un obús del quince... Pero lo peor de lo peor son los youtubers... Dios, cómo odio a los youtubers... Bueno, no... reconozco que Loulogio y Masa me caen muy bien. Y Dross, pese a no ser comunista, es un tío bastante majete... Pero sin lugar a dudas, lo más ostiable que me he encontrado hasta la fecha en cuanto a vloggers se refiere son los videpodcasts de JL, bajo cuyas iniciales se encuentra José Luis Camacho, webmaster de "Mundo Desconocido" y autor del ¿ensayo? "La conspiración reptiliana y otras verdades que ignoras" (Temas de hoy, 2015).

JL soltando uno de sus rollos mientras jura lealtad al Doctor Maligno.

A medio camino entre Dennis Nedry y el doble de acción de Gordon Freeman, JL es un "especialista" (y lo pongo entre comillas no porque no lo sea, sino porque no tengo ni idea de lo que ha estudiado este señor) en temas de misterio e investigación. Con una teatralidad que dejaría a Íker Jiménez a la altura de un actor de Serie Z, entre sus vídeos más destacados figuran su versión sobre el desgraciado incidente de los Alpes de hace unas semanas, los semáforos y su capacidad para coartar las libertades humanas, la naturaleza hueca de la Tierra o cómo la luna es en realidad una nave especial. Guionistas de "Alienígenas: caso abierto"... ¡Ya estáis tardando en ficharlo!

Duelo en la cumbre: JL contra Santiago Vázquez. Apuesto mil duros por el de la pipa.

Por si eso no fuera suficiente, a JL le debemos dos de los momentos más hilarantes que he visto en el último mes: el primero, su entrevista a un compadre suyo en el que hablan sobre cómo los poderes ocultos fomentan la homosexualidad (con polémica homofóbica incluida por parte de sus seguidores); y su opinión sobre la teoría de la evolución, en la que el pollo de la perilla cuestiona las tesis de Darwin y atraviesa la línea que separa lo grotesco de la bufonada. Y todo ello, por supuesto, en nombre de la verdad, el pensamiento libre y el "magufeo" más deleznable, como tiene que ser.

"El evolucionismo va a llegar..."

Si bien en el vídeo en el que hablaba sobre las execrables teorías de Rafapal JL todavía se esforzaba por mantener las formas para no liarla demasiado, aquí directamente manda el sentido común a la porra. Me cuesta mucho creer que piense de verdad las cosas que dice (de no ser por la fecha del vídeo, casi me atrevería a decir que se trata de una coña del Día de los Inocentes), porque la mayoría de sus argumentos atentan contra los conocimientos que uno puede tener sobre cultura general. Para JL, la fe en la teoría evolutiva es el equivalente a la fe religiosa: ni una ni otra aportan pruebas válidas para justificar sus doctrinas. Parece mentira que a estas alturas tengamos que hacer una distinción entre una y otra: si bien la evolución de las especies (como todas las teorías científicas) se apoya en hechos contrastados, la fe religiosa se ampara precisamente en eso, en la fe. La creencia en un dios no puede probarse porque no es algo empírico. En cambio, las teorías científicas ofrecen hechos demostrables y aportan pruebas para refutar sus hipótesis. Esto es básico. Aquel que quiera creer es libre de hacerlo, eso no lo convierte en un idiota. Lo que sí convierte alguien en un imbécil es jurar y perjurar que la leche es azul cuando se ve claramente que es blanca.

Última hora: Genetistas de "Jurassic Park" consiguen decodificar el ADN de Cristo (Fuente: RT en Español).

JL empieza su argumentación refiriéndose a "El origen de las especies" como un libro "excesivamente simplista". Así tal cual. También habla del creacionismo. La idea de que el ser humano haya sido creado por Dios parece hacerle bastante gracia (es comprensible), casi tanto como a mí cuando insinúa que el diseño humano es de origen extraterrestre. "Si no aceptas el evolucionismo, no podrás entrar en ninguna comunidad científica" dice con evidente resentimiento (igual más de una vez le quedó Conocimiento del Medio para septiembre, vayan ustedes a saber). JL afirma que va a desmontar el mito evolucionista. Y lo hace empleando sentencias tan irrefutables como esta:

"No se han encontrado especies en transición. A día de hoy, en el siglo XXI, todavía no se ha encontrado ni un mejillón que pueda considerarse una especie de transición".

No, qué va...

Compsognathus.

Archaeopterix.

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus).

Aunque quizá JL necesite más ejemplos, por aquello de que los dinosaurios son reptiles y lo mismo son antepasados de Sara Carbonero, George Bush y otros Illuminatis famosos.

Eusthenopteron.

Tiktaalik.

Ichthyostega, el primer anfibio.

¿Hablamos de los mamíferos?

Lycaenops.

Cynognathus, un reptil mamiferoide.

Morganucodon, uno de los primeros mamíferos.

JL (¡Dios, parece que estoy hablando de un cantante de rap!) se lleva las manos a la cabeza cuando dice que la comunidad científica "No se pone de acuerdo para afirmar de donde venimos". Igual alguien debería decirle que el debate y los desacuerdos entre expertos son algo normal en el ámbito académico. Por ejemplo, Paranthropus robustus estuvo catalogado durante mucho tiempo como un tipo de Australophitecus. Y pese a que esa nomenclatura fue abandonada hace unos años, algunos científicos se resisten a abandonar la fórmula. Otro tanto ocurre cuando habla de la ausencia de fósiles que impiden trazar el árbol evolutivo de determinadas especies. Pensar que, a estas alturas, todo está excavado y no hay nada nuevo que descubrir implica un desconocimiento y un desprecio absolutos hacia la disciplina arqueológica. Y más si tenemos en cuenta que cada año se produce un nuevo hallazgo o se publica un artículo que cambia nuestra concepción de la antropogénesis. Debo decir que, entre otras cosas, esto nos supone muchos quebraderos de cabeza a los estudiantes de Historia, los cuales vemos cómo el temario de nuestra carrera cambia de un año para otro. Pero supongo que eso se la traerá al pairo a nuestro amigo "el escéptico", porque en las universidades no se aprende nada útil y son herramientas del Mal, tal y como cita la Innombrable.

Cráneo de Paranthropus robustus, especímen que durante un tiempo estuvo incluido dentro de la familia de los australopitecinos.

En todo caso, nada es inmutable y basta con que se descubra una especie nueva para que la información recogida por un autor hace diez años quede completamente desfasada. A JLOL esto se le antoja como una barbaridad, pero basta con comparar un libro de 1959 con otro de 2015 para ver las diferencias que hay entre uno y otro. El reciente descubrimiento de Göbekli Tepe, por ejemplo, ha obligado a los historiadores a plantearse lo que sabían sobre el Neolítico, adelantando en algunos milenios la aparición de la arquitectura megalítica. La Historia (y especialmente los estudios aplicados a Prehistoria y Arqueología, que son los que trabajan con una información más fragmentaria) está sujeta a cambios. Y ya si nos vamos al terreno de la teoría... El resultado de una batalla nunca cambia, pero sí lo hace el modo de analizarla (de ahí el enorme papel que tienen las escuelas historiográficas -como el materialismo histórico o los estudios de género- de cara a interpretar la disciplina).

Reconstrucción del yacimiento de Göbekli Tepe.

Ojo a lo que sigue: "Nunca se ha observado un ser evolucionando o macroevolucionando (?) tanto en laboratorio como en naturaleza" (6:48). Eh... esto... a lo mejor puede deberse a que el proceso no es instantáneo y a que los cambios no se producen de un día para otro. Hicieron falta algunos millones de años para que el hombre pudiera adoptar una postura erguida. Observar a un animal evolucionar (el propio concepto es ridículo) y esperar que experimente notables cambios en su fisonomía (lo que vendría a ser que a un mono le saliesen alas o desarrollase un cañón de iones en el pecho para defenderse de sus enemigos) es un absurdo total. Las especies evolucionan a largo de varias generaciones y en una dilatada franja de tiempo. Tal vez los descendientes más lejanos de mis tataranietos pierdan el dedo meñique del pie, pero yo no puedo a menos que me lo arranque (acabo de arripiarme con tan solo pensarlo). Por otro lado, ¿en serio que este hombre se piensa que la evolución es un fenómeno que puede replicarse en un laboratorio? ¿DE VERDAD? ¿No es coña? Y a todo esto, ¿qué coño es "Macrevolucionar"? ¿Una nueva forma de hacer evolucionar a tu Pikachu a nivel 100? [NOTA: Igual he hecho mal el chiste. Nunca vi "Pokémon"]. No por emplear términos rimbombantes -y encima de una forma tan gratuita- uno parece más listo. Más bien es al revés.

Darwin y sus disgustos (viñeta de Julio A. Serrano).

El festival continúa: "Hay especies que no han evolucionado en 300 millones de años" (8:43). Efectivamente, son los llamados fósiles vivientes. Estos animales están tan bien adaptados a su medio que no necesitan evolucionar. Y no solo el celacanto o esa libélula de nombre impronunciable que nuestro amigo pone como ejemplos en el vídeo (está claro que su latín es igual de pésimo que mi inglés, porque he sido incapaz de encontrar referencias de los científicos a los que cita). También están los tiburones, los cocodrilos, las tortugas, los lagartos, las cucarachas, determinadas clases de artrópodos, las ranas, algunos peces pulmonados, la tuátara... Pese a que algunos han tenido que modificar su tamaño para adaptarse y sobrevivir, su anatomía sigue siendo la misma. Sencillamente, no han necesitado cambiarla porque les permite cubrir todas sus necesidades. Pero Dj JL no se lo cree, y parece que le molesta que entre su audiencia haya gente que sí... Casi tanto como a mí leer los comentarios de sus seguidores jaleándole y diciendo que es un tío muy leído y culto.

Algunas especies de cocodrilos como el Deinosuchus llegaron a alcanzar un enorme tamaño durante el Mesozoico.

"Vemos como entre un caballo y su anterior en evolución no hay nada. ¡Si es que no hay nada! ¡No existe! ¡NO-HAY-NADA!" (11:22). Por Dios...


Evolución del caballo. Próximamente en su instituto más cercano.

"Hoy se está planteando que todos los dinosaurios tenían plumas. Imaginaos al Tiranosaurus rex con plumas... Parecería un pollo gigante" (14:00). Joder, es como razonar con uno de los bichos de "Yo, robot"...

JL Junior tocándole los cojones a Alan Grant.

Como ya he dicho, los nuevos descubrimientos fósiles nos hacen replantearnos todo lo que sabíamos hasta ese momento. Hoy todos sabemos que los dinosaurios terópodos son antepasados de las aves, por lo que existe la posibilidad de que ciertas especies compartieran algunos de sus rasgos. Los hallazgos que se hicieron en China a finales de los 90 nos muestran a pequeños dinosaurios carnívoros cuya morfología recuerda a la de las aves (como es el caso del Caudipterix zoui), cuando no se han encontrado especímenes en los que se aprecian indicios de plumas (tal y como sucedió con el Sinosauropteryx). Los cambios en la anatomía de determinadas especies son algo habitual cuando no se tienen suficientes referencias fósiles. Lamentablemente, la mayoría de las veces los paleontólogos se ven obligados a reconstruir el esqueleto de un animal a partir de unos pocos huesos, tomando como modelo una especie ya existente u otra similar. Tal fue el caso del Iguanodon, descubierto en 1822 por Gideon Mantell, "redescubierto" por Louis Dollo sesenta años después y universalmente conocido gracias a los continuos descubrimientos que se siguen realizando en la actualidad. Cuantos más hallazgos se hagan, más datos tendremos y, por ende, más cerca estaremos de tener una imagen aproximada de la realidad.

El Iguanodon de Mantell.

El Iguanodon de Dollo.

Recreación actual de un Iguanodon.

"El ADN lleva un corrector ortográfico incorporado" (16:58). ¿Pero qué...?




Pero lo que más me hierve la sangre es la siguiente afirmación, porque mira que son ganas de liarse a patadas con el trabajo de todo un colectivo: "Si los humanos han existido durante tanto tiempo... ¿Dónde están los huesos de esas tumbas? [...] Se calculó que en la Edad de Piedra duró unos 100.000 años [...] En esos 100.000 años debieron morir 4.000.000.000 millones de humanos. 4.000.000.000 de humanos. Eso es mucha gente, ¿eh? ¿Dónde están esos cuerpos? ¿Dónde están sus enseres, eh? Es que es muy gracioso".


Vamos a ver: creo que no andaría muy desencaminado si dijera que la población mundial durante la Edad de Piedra perfectamente podría haber cabido en Manhattan. El despegue demográfico no se produce hasta el comienzo de la Edad Contemporánea. Y todavía tendríamos que esperar al siglo XX para que llegar a las cifras que comenta JL en su vídeo. Durante el Neolítico, las primeras ciudades apenas superaban los 300 habitantes y algunas regiones del planeta ni siquiera habían comenzado a poblarse. Eso para empezar. Vaya por delante la siguiente gráfica, la cual puede verse en cualquier libro de Historia de Secundaria, por cierto... (aunque supongo que los institutos y los colegios, como buenos centros de adoctrinamiento, también son herramientas malignas al servicio de las oscuras entidades de Zeta Reticuli y sus secuaces).


Aunque bordeando el cretinismo, entiendo, de todos modos, el razonamiento de JL: si generación tras generación hay tanta gente que se muere, ¿dónde están sus cuerpos? La pregunta es tan tramposa y estúpida que solo leerla en voz alta hace que me sangre la nariz. ¿En serio hay que explicar que los ritos funerarios diferían entre un sitio y otro? ¿De verdad hay que explicar que una sociedad cuyo número de muertos supera al de nacimientos está condenada a desaparecer? La verdad, no tengo ni idea de dónde saca este hombre sus fuentes, pero si al final de cada vídeo pusiera una referencia bibliográfica en lugar de una cita de X profesor de X universidad (ya sea de Harvard o de Bananalandia), su credibilidad ganaría algunos puntos. Por otro lado, los restos óseos no siempre se conservan y la suerte que pueden correr es casi siempre incierta (a mayor antigüedad, más difícil es hallar evidencias). En cuanto a los enterramientos, estos se cuentan por miles, si bien, por razones de poder y prestigio, los mejor conservados y documentados (debido, ante todo, a los enseres con los que se entierra al difunto) son aquellos pertenecientes a la élite. Yo no digo nada, pero se empieza cuestionando esto y se acaba dudando del propio Holocausto.

CONCLUSIÓN:

Al final todo se reduce a lo mismo de siempre. El ser humano es producto de una inteligencia superior... Pero como Dios es una creación de los reptilianos que dominan la Santa Sede y apoyar su existencia sería hacerle el juego a los alienígenas, ahora lo más "progre" en el mundo paranormal es decir que somos una creación de una entidad benefactora del espacio que plantó su semilla en la Tierra y modificó nuestro ADN. COJONUDO. La ciencia oficialista se encarga de encubrir la verdad y solo los más valientes serán capaces de desenmascarar sus mentiras. El agente Mulder y el loco de los pelos del Canal de Historia pueden estar orgullosos.


Reconozco, eso sí, que JL tiene una voz que ya quisiera tener yo para irme de picos pardos por ahí, pero eso no le hace tener ni más ni menos razón. Este señor no tiene ni la más remota idea de lo que habla. Replantearse las cosas es un ejercicio sano, pero ponerlas en duda cuando se tiene enfrente una apabullante cantidad de datos sólidos y contrastables es un disparate mayúsculo. Y por favor, no me vengan con la burrada de "Pues durante mucho tiempo se pensó que el sol giraba alrededor de la Tierra" porque el ejemplo no es válido. He de insistir en que las teorías científicas no son un dogma de fe y que, si se quiere rebatir algo, se debe hacer de una forma seria y profesional. JL ha apostado, en cambio, por un escepticismo de salón vacuo, absurdo e insoportable y que, más que despertar la conciencia de quienes le ven (tal y como anuncia pomposamente en algunos de sus vídeos), lo que provoca es su hilaridad. Lamentable.