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martes, 15 de marzo de 2016

La última misión (Ferdinando Baldi)

FICHA TÉCNICA:
  • Título original: La última misión (también conocida como Missione Finale y Ten Zan: The Ultimate Mission)
  • Año: 1988
  • Duración 84 minutejos
  • País: Italia (coproducción entre Italia y Corea del Norte)
  • Director: Ferdinando Baldi
  • Reparto: Frank Zagarino, Mark Gregory, Romano Kristoff (no perras, no es el de "Frozen"), Sabrina Siani (aka Isabel San Sebastián) y Jinny Rockers (no, no hay ni rastro de los actores norcoreanos)
  • Género: Acción baja en proteínas
  • Valoración: Coñazo
Hace unas semanas, cuando reseñé "Tunka el Guerrero", os hablé de cómo La 2 estaba tirando la casa por la ventana al comprar bodrios patateros a dos pesetas el kilo con los que rellenar su programación. El hecho de que RTVE se encuentre ahora mismo en una delicada situación financiera quizá justifique este "derroche". La razón no es otra que los hachazos en el presupuesto que le han aplicado sus diferentes gestores desde que el PP alcanzó el poder a finales de 2011. Desde entonces, tanto La 1 como La 2 han sufrido un duro ajuste en sus contenidos, deshaciéndose de buena parte de su producción propia o bien limitando el cine de estreno. La caída de las audiencias ha sido patente, lo que sumado a la nueva línea editorial de la corporación (ya sabéis: telediarios manipulados a más no poder, motines sindicales y Bertín Osborne presumiendo de intelecto), ha dado como resultado un desastre solo comparable con el de la ERT (la televisión pública griega), el mítico porno de Canal 6 y las grandes producciones de Leni Riefenstahl.

Señores: he dicho Leni Riefenstahl, no Isabel San Sebastián.

La 2 es seguramente quien se ha llevado la peor parte en todo este asunto, puesto que su programación matutina poco o nada tiene que envidiarle a la sobremesa de 13 TV o ese pozo de infecciones urinarias que es la RTVC. No es raro encender ambas y encontrarnos con pelis de nazis (lo raro sería que en el canal de los curas pusieran otra cosa) o bien con westerns de tres cincuenta completamente olvidables. Hay que rellenar horas como sea. Y si eso puede hacerse ahorrando hasta en la compra de latas de sardinas, tanto mejor.

El malo de esta peli se parece a Cristiano Ronaldo. ¿Qué pensáis?

"La última misión" es precisamente una de esas películas de bajo coste que perfectamente podría haber aparecido en el catálogo de novedades de la Discoplay junto a "América 3000", la colección de DVDs de "Marco" y "La Cripta de los Culos". La película es una cinta de acción genérica en toda su extensión. Y eso incluye tanto a sus actores (para muchos supuso su primera y última incursión en el cine) como a su banda sonora. En cuanto a su argumento, y pese a lo bizarro y original del mismo, está desarrollado con tal desgana que termina convirtiéndose en algo anodino y al uso, casi tanto como la última etapa europea de Van Damme.

Cristiano Ronaldo a punto de pasar un buen rato.

Porque esta película es JODIDAMENTE olvidable. No tiene nada que la haga atractiva. Es más, creo que si decidieron emitirla en horario de mañana fue precisamente por eso, porque sabían que era una hora bastante mala y no hay quien pueda con las chorradas que hablan en la tertulia de "Amigas y conocidas" (país...). Irse a negro es un crimen de los gordos (que se lo digan a los fans de Intereconomía) y hay que estar en antena cueste lo que cueste... Aunque eso signifique ofrecer escoria en cantidades industriales (insisto: pregunten en Intereconomía...).

Entonces, ¿esta MIERDA de qué va? Tomad nota, porque la cosa tiene su aquel...

Resulta que en X país asiático una banda de terroristas se está dedicando a secuestrar mujeres con unos medios que ríete tú de los del ISIS. Las alarmas suenan en X país occidental, que decide enviar a su mejor agente, Lou Mamet, para investigar el caso y tirar por tierra los planes de los malosos. Vale, hasta aquí todo bien. Ahora viene lo bueno: el quid de la cuestión es que los terroristas están dirigidos por una suerte de Doctor Mengele (aka José María García) que, a base de hormonas de animales salvajes y células femeninas (de ahí lo de los secuestros... o eso supongo) pretende inventar un suero con el que (y cito la sinopsis que aparece en la web de RTVE) "volver a crear una raza superior". OSTIA PUTA... Si cuando yo os decía que era una bizarrada de las gordas...

Cristiano Ronaldo internándose por la banda y enviando la pelota al mástil y luego a córner...

Ahora bien: aparte de lo inverosímil que resulta la sinopsis... ¿no notáis nada extraño en el argumento? ¿Por qué nunca se nos dice en qué países ocurre la acción? Respuesta: la peli es una coproducción italo-norcoreana. No es coña, estoy hablando totalmente en serio. De hecho, me atrevería a decir que es uno de los pocos alicientes que me animó a visionar esta chorrada, dado que me considero un flipado del país "comunista". Hemos de tener en cuenta que la Corea del Norte de finales de los 80 poco tiene que ver con la actual. Entonces, Kim Il-sung todavía gobernaba el país y las relaciones con el Bloque Soviético eran cordiales (lo que se veía reflejado en su economía, muy superior a la de Corea del Sur). Apenas unos pocos años después, la Unión Soviética desaparecería y empezarían los verdaderos problemas de Pyongyang. Con la desaparición del mercado socialista, la economía norcoreana se estancó y la paranoia empezó a hacer mella en sus líderes. Para colmo, Kim Il-sung moriría en 1992, dejando al país sin un liderazgo sólido y eficaz. Lo demás, ya lo sabemos gracias a las excéntricas apariciones en TV de Caos de Benós, las verdades a medias del régimen y el empeño de Occidente por inflar cualquier noticia (ya sea cierta o no) relacionada con sus líderes.

Cristiano Ronaldo es Cristiano Ronaldo...

Así pues, decir que el bueno de Lou Mamet trabajaba para la CIA igual no quedaba del todo bien, de ahí que tanto la trama como sus protagonistas apenas tengan un mínimo de consistencia y todo se quede en algo gris y sin ningún interés. Ya os digo que el hecho de que esté rodada en Corea del Norte es quizá uno de sus pocos alicientes, pero ni siquiera eso la hace disfrutable. Los planos de la capital norcoreana son muy escasos, reduciéndose únicamente a una secuencia que transcurre en el mítico Metro de Pyongyang (del que se dice que puede servir de refugio en caso de ataque nuclear). El resto de la acción tiene lugar en descampados y poblados de pescadores recreados para la ocasión. Desde luego, irse hasta la otra esquina del mundo para rodar solo eso tiene tela.

"Vaya mierda de partido y de crítica". Jose María García dixit.

Es interesante ver el papel que juegan los "extras" (mucho más si cabe que el de los propios actores principales). Me apostaría mi figura de Shiryu a que una buena parte de ellos eran miembros del Ejército Popular. Es más, estoy convencido de que el Ministerio de Defensa se implicó bastante en el proyecto. De hecho, la mayoría de las armas de mano que se ven en la película pertenecen al arsenal norcoreano (por ahí distinguimos algunos subfusiles de fabricación rusa PPS-43, el mítico M3 -cuyo aspecto nos recuerda enormemente al de un taladro de los que venden en Leroy Merlin- y el fusil Tipo 58, la versión coreana -y gigantesca- del AK-47).

"Menuda mierda de alcayatas me han vendido en el chino".

José María García dispuesto a vengarse del mundo: "Pedrerol es un mierda seca. Yo la tengo más larga".

En cuanto al reparto, ya comenté más arriba que a muchos actores no se les volvió a ver el pelo después de esta película (obviaré cualquier chiste fácil a que fueron vaporizados por el régimen). En la ficha de FilmAffinity no hay ninguna referencia de los actores coreanos (ni siquiera de Kim Follet, la heroína de la peli e interés amoroso del protagonista). El héroe de la función, Frank Zagarino es el único actor que vio revitalizada su carrera después de su periplo en Juchelandia, aunque su carrera quedó relegada a producciones televisivas de baja estofa (de hecho, es el actor al que contratarías si Dolph Lundgren se negase a participar en tu película... todo un síntoma). Los seguidores de los juegos de estrategia le conocerán bien gracias a su interpretación del comandante Anton Slavik en "Command and Conquer Tiberian Sun", donde compartiría escena con el venerado James Earls Jones. Poco más, la verdad. Destacan también Romano Kristoff (al que la Wikipedia en inglés da por muerto y de quien no se sabe nada desde 2010) y Mark Gregory, protagonista de "Los Guerreros del Bronx (que también tengo por aquí guardada) y del que tampoco hay registros desde 1989. En cuanto a Sabrina Siani... más de lo mismo, aunque no me extrañaría nada que después de su incursión en el cine tuviese una epifanía y ahora se hiciera llamar Isabel San Sebastián.

Isabel San Sebastián recibiendo la llamada del Señor.

"En mi tiempo libre me gusta montármelo con "progres". Ignacio Escolar la tiene como un burro de grande"...

Y poco más que contar. Ya os digo que lo más interesante no es la película en sí, sino lo que hubo detrás de ella. Debo reconocer que las secuencias de acción son bastante correctas, pero no hay una trama lo suficientemente sólida detrás que las sustente. Los diálogos en ocasiones son de chufa ("Hueles de maravilla... a hembra" le dice el personaje de Mark Gregory (aka Cristiano Ronaldo) a Kim Follet en uno de los momentos más extraños del filme) y el argumento es errático y confuso a más no poder (en un incomprensible giro del guión, os diré que el famoso científico que está detrás del potingue genético es el mismo tío que contrata a Zagarino para que resuelva el caso). Si a todo esto le sumamos que las relaciones entre los personajes nos importan un pimiento y que el desarrollo es más lento que el encefalograma de un youtuber, pues ya os hacéis una idea del enorme pufo que tenemos delante. Huyan y no miren atrás.

¿Qué parte de "Huid y no miréis atrás" no habéis entendido?

Bonus Track: El cartel... La madre que me parió... No solo no tiene NADA que ver con lo que se cuenta en la película (para variar...) sino que además es una ostia teledirigida a la cara de Oliver Stone. Todavía me estoy preguntando en qué segmento de este mondongo salía el "prota" despechugado y con la selva norcoreana detrás... Fijo que si hubiera sido Marta Fernández en lencería negra me habría enterado. En cuanto al cartelillo que aparece al comienzo de esta crítica, no me preguntéis dónde fueron los helicópteros Apache que se dan de ostias bajo la impertérrita mirada de los protagonistas ni el M16 que sostiene el hermano deforme de Zagarino. Igual desaparecieron en un agujero interdimensional, como la información de los discos duros de Bárcenas.

Y si aun así piensan que Italia es el País de la Desvergüenza, es que no han visitado España...

EDITADO: En un principio, la película estaba disponible hasta el 17 de marzo en la web de RTVE pero, por el motivo que sea, alguien ha querido joderme la entrada y retirarla antes de tiempo (comprobad por si acaso vuestros navegadores). Seguramente los programadores de TVE han leído lo de Corea del Norte e inmediatamente lo han relacionado con Pablo Iglesias. En fin, una pena...

sábado, 20 de febrero de 2016

Tunka el Guerrero (Joaquín Gómez Sáinz)

FICHA TÉCNICA:
  • Título: Tunka el Guerrero
  • Director: Joaquín Gómez Sáinz (aka Dan Barry... y no, no es el de los tebeos de Flash Gordon)
  • Reparto: Joaquín Gómez Sáinz, Remedios Hernandez, Tom Hernández, Marina Mason, Mariano Vidal Molina, Bartabas (!) y Charly Bravo (Alfa Tango, Corto y cierro)
  • País: España y Olé (Corruptolandia)
  • Género: Barbaridades de bajo coste
  • Año: 1983
  • Valoración: Oro puro, Gordo de Lotería, Pleno al Quince...
La 2 está últimamente que lo tira. Y no lo digo por la jamona que presenta el informativo de la noche ni por sus documentales de bichos, sino por las películas que nos ha regalado en las últimas fechas. Hace unas semanas los fachas a los que acoso en Facebook casi se corren de la emoción (suponiendo que esta gente tenga instintos sexuales) cuando se enteraron de la inminente reposición de “Raza”, la película que Sáenz de Heredia dirigió en 1941 a partir de un libretucho escrito por cierto tapón de desagüe que gobernó España durante casi cuarenta años. Estuve tentado de sentarme a verla y disfrutar un rato de su visionado, pero mi ranciómetro ya había alcanzado niveles alarmantes tras haber visto esa misma mañana la tertulia que Isabel Durán dirige en 13 TV. Tengo que cuidar mi salud. Tanto mi médico, mi madre y mi Geyperman de la Buena Suerte están de acuerdo.

Ecce Homo...

No había pasado una semana desde el estreno que conmovió al facherío patrio cuando la pública volvía a sorprendernos con una auténtica joya del Cine de Derribo. La encargada de animar la noche no fue otra que “Tunka el Guerrero”, película protagonizada, dirigida y guionizada por Joaquín Gómez Sáinz (que aquí firma como Dan Barry), un señor entre cuyos logros más destacados figura esta película y -según he leído por ahí- haberle puesto voz a uno de los personajes de "Los Aurones" (eso y, según veo en Linkedin, sacarse la licenciatura en Historia en una universidad de México). No obstante, los trabajos de Barry van más allá de las producciones de baja estofa, llegando a actuar como secundario y doble de acción en algunas de las primeras producciones de Hollywood que se rodaron en España (entre las que destacan clásicos como “La Batalla de Las Árdenas” o “Doctor Zhivago”). También fue un asiduo de los gimnasios, donde se dedicaría con bastante éxito al culturismo. Su fuerza era tal que hasta podía romper una guía telefónica por la mitad. Y esto último no es coña. Barry es, desde luego, un personaje al que contemplar desde el cariño (su web es una visita más que obligada), aunque sus trabajos como director inviten directamente al despelote y a la carcajada general, que es más o menos lo que ocurre aquí.

Y eso incluye a los propios actores que salieron en la película.

A mitad de camino entre “Mad Max” y una exploitation de “Conan el Bárbaro”, “Tunka el Guerrero” nos sitúa en un mundo devastado por una guerra nuclear. Los que esperéis encontraros con localizaciones postapocalípticas os llevaréis una desilusión tremenda, dado que la película está enteramente rodada en mitad de la sierra. También se ven por ahí unas ruinas romanas, pero soy incapaz de localizarlas (y eso, teniendo en cuenta que tengo la Licenciatura en Historia y que me estoy sacando el Grado en Historia de Arte, tiene delito). De lo que no me cabe duda es que son auténticas, porque solo aparecen en el metraje durante tres o cuatro minutos mal contados… lo que me lleva a pensar que les dieron el tiempo justo para grabar un par de tomas y gracias. Para ser una película ambientada tras el fin de la Tercera Guerra Mundial se echan de menos escenarios algo más modernos, aunque supongo que la falta de medios para recrearlos (así como la propia afición del director por las recreaciones históricas) obligaron a Barry a emular más al Conan de Milius que al Guerrero de la Carretera de Miller. Después de todo, salía más barato y en la época tenía muchísimo más tirón.

"Bien...  Bien... Todo está saliendo según el plan..."

El caso es que la Humanidad del Futuro se ha dividido en dos bandos que se odian a muerte: los Eloi y los Morl… Perdón me he equivocado de película. Decía que, en un giro que recuerda más a los últimos trabajos como guionista de Ana Obregón que a H. G. Wells, vemos cómo dos tribus de hombres (los Tassalys) y mujeres (las Selenas) se dedican a zurrarse entre ellas y a preparar expediciones de castigo que tienen como finalidad la captura de prisioneros para reproducirse. Precisamente la peli empieza con una de estas incursiones, donde las tropas lideradas por un señor de la guerra bastante maloso y con aspiraciones de César secuestra a un grupo de mujeres para llevárselas a su campamento y montar allí unas sesiones de porno POV.

Pues yo les hacía un 591 en toda regla, oiga...

La líder de las Selenas, un cruce entre la Dama de Elche y una Barbarella de saldo, monta en cólera y organiza una misión de rescate. Pero como el territorio de los Tassalys está maldito (se supone que es cosa de la radiación provocada por la guerra atómica… en realidad nunca llegan a explicarlo del todo), deciden enviar a un tío que forma parte de otra tribu de hombres (los Senkas) que también pasta por las montañas. El elegido no será otro que el mismísimo Loulogio que, espada en ristre, se enfrentará a los villanos y hallará una muerte gloriosa (lo que no le impedirá parpadear o tener algún que otro espasmo facial cuando la cámara haga un zoom de su cadáver).

Loulogio dispuesto a purgar sus pecados después de  haber codirigido y presentado "Fiesta Suprema".

El biznieto de la Vieja de la Fabada.

La noticia de la muerte de Loulogio llega a oídos de su hermano, Tunka, que recorre la costa cantábrica guiado por la voz de una especie de Julio Anguita oligofrénico, un tío que viene a ser algo así como el Venerable de la Cumbre y el narrador de la peli. Subido en lo alto de un peñasco (habría sido gracioso que alguien hubiera salido de detrás del pedrusco para empujarlo barranco abajo), el Sabio le guía hasta un puesto avanzado de las Selenas. Allí Tunka es recibido por la hermana estrábica de Nuria Bermúdez y un travesti que perfectamente podría llamarse Julia. Y tras el cara a cara de rigor, le hacen pasar a una cueva y le invitan a cenar.

"Por última vez: ¡Nunca me acosté con Roberto Carlos!".

La escena es cuestión es tan innecesariamente larga como estúpida, puesto que tenemos encuadres de Tunka y compañía manducándose unos muslos de pollo que ríete tú de los que sirven en el Kentucky que hay en el Meridiano. Son apenas dos minutos, pero al espectador se le antoja una eternidad. Obviaré cualquier referencia a la ausencia de gallinas y de animales de corral en la película, pero igual hasta se estaban merendando al gato del encargado de los focos. Por otra parte, igual es que tengo la mente hecha un asco de tanto ver porno, pero os juro que pensé que iban a ponerse a follar allí mismo. El ver una estufa por allí tirada y un par de mantas por el suelo ya me hizo temerme lo peor. No me miréis así: he visto pelis porno con más presupuesto que esto.

A todas las chicas les gusta el pollo frito... Ojo al deleite con el que Barry se mete el muslo entre pecho y espalda.

Total, que Tunka, el Guerrero con la Napia de Acero, es llevado ante la Dama de Elche. La fulana le dice que, si quiere ser el Campeón de su tribu, tendrá que derrotar a sus dos mejores luchadoras. Y ante el asombro de un puñado de tías salidas de un carnaval zíngaro, el tío vence a la Nuria Bermúdez de saldo y al travesti mutante. ¡Como Albert Rivera con Pedro Sánchez, Tunka se ha ganado el derecho a pactar con la líder de Romanolandia!

"Lo de quitarle el aforamiento a Rita como que no, ¿verdad?".

A todo esto, los malosos han atacado un poblado de mujeres que está cerca de la costa, pero la ofensiva es tan chapucera que se ven obligados a retirarse. Los villanos dejan tirado al líder de los Tassalys, que tiene que volver a su campamento a patita (con récord mundial de velocidad incluido, porque entre la escena de la playa y la del monte, no pasan ni dos minutos). Mientras tanto, los ceporros de sus esbirros discuten sobre quién debería ser el nuevo comandante. Esta parte solo sirve para mostrarnos el mal rollo que hay entre el jefe y su lugarteniente, un tío que se pasea durante toda la película con un águila colgada del brazo y que sobreactúa más que cualquiera de los desechos que hay ahora metidos en la casa de Gran Hermano. Aunque parezca mentira (¿en serio?) la escena no conduce a ninguna parte y se queda por ahí dando tumbos.

No es por nada, pero yo me plantearía echarle un ojo a ese fuego...

En esas, Tunka, acompañado de un enano con la voz de Pepe Carabías, es capturado por los Tassalys mientras trataba de infiltrarse en su territorio. Sin embargo, tanto el Julio Anguita de mentira como los dioses parecen estar de su lado, puesto que envían a un niño/a a liberarlo. El crío/a (y recurro a la diferenciación de género porque no tengo ni idea de lo que es) le dice que es la Esperanza y que solo teniendo fe en sí mismo podrá salir de allí. Al final el nene/a acaba cortando las ligaduras del bárbaro y desapareciendo de nuestra historia. De puta madre. Ahora me explico cómo se las ingeniaron los de la nueva versión de "Galáctica" para meter ángeles y seres divinos en una serie de naves especiales y, aun así, quedar como putos reyes. ¡El guionista de esta “cosa” hizo escuela!


Pero lo más gracioso de todo es ver como uno de los sicarios del maloso se encuentra la celda de Tunka vacía. El tío, para evitar que su jefe le haga un ERE, se lava las manos y fuera de plano dice algo así como: “A mí me da lo mismo. Paso de rollos”. ¡Ja, ja, ja, ja, ja! ¡Grande!

La última juerga del PP valenciano.

En esas, en el campamento de las Amazonas, las mujeres de Barbarella y los guerreros de Tunka entrenan para enfrentarse a los Tassalys. La Nuria Bermúdez de tres cincuenta se enfrenta contra el frutero de “Aída” mientras dice “Parece que has mejorado mucho”. ¿Cómo? ¿Perdona? ¿Es que ya se conocían de antes? ¿Qué relación tienen estos dos? ¿Son padre e hija? ¿Son novios? ¿Hermanos? Todas estas preguntas se pierden en la bruma al ver cómo las espadas que utilizan nuestros temibles bárbaros son en realidad de plástico, por mucho entrechocar de armas que se oiga de fondo. Hay momentos en los que incluso las vemos doblarse cual chorra con disfunción eréctil (no te preocupes, Carlos Cuesta, te queremos igual), pero es lo que suele pasar cuando uno va a un bazar chino a comprar artículos de Carnaval.

"Cuando pille a los de atrezzo se van a enterar..."

Resumiendo, que se nos hace tarde: finalmente, Selenas y Senkas irrumpen en el campamento del villano. Se supone que, al estar en tierra maldita, tantos unos como otros caerían víctimas de la radiación... Pero como solo quedan diez minutos de película mal contados y nadie se ha molestado en profundizar un poco más en el asunto, ¿para qué darle vueltas al tema? Y mientras tiene lugar una batalla campal digna de un Tenisca-Mensajero (con "extras" muertos que tan pronto mueren como se levantan del suelo), el malo sale por piernas y no se le vuelve a ver el pelo. Ni batalla final ni ostias, que está anocheciendo y mañana se nos acaba la reserva del camping.

¡Siete caballos que llegan de Bonanzaaaaaaa!

Finalmente, y guiados por las palabras del Julio Anguita de tres duros, Tunka y su muchachada se reúnen a los pies de un acantilado en el que rompe el mar (de hecho, os juro que varios de los "extras" luchan por mantenerse en pie ante el empuje de las olas). La montaña de marras es la puerta hacia el Nuevo Mundo y cruzarla significa emprender un emocionante viaje al motel de la esquina... Pero nuestros héroes no estarán solos en su empeño por repoblar el planeta, puesto que estarán acompañados por la Maldad (representada por el fulano del águila y que, en un acojonante giro del guión, se vuelve un tío majo de repente) y la Esperanza (que retorna a nuestra historia después de haber ayudado a Tunka mientras este compartía celda con Francisco Granados). A mitad de camino entre la genialidad y el esperpento, la alegoría de marras es un giro digno de un Goya en todo regla. Y mientras no sabemos si reír o quitarnos el sombrero ante los cojones echados por Barry, comienzan a salir los títulos de crédito. Y ya está. Fin.

"¡Coño, un centollo!".

Conclusión

Considerada como un infumable bodrio de Serie B, “Tunka” es un entrañable ejercicio de humor involuntario al más puro estilo del cine turco setentero. Su empeño en tomarse en serio a sí misma la ponen a la altura de una producción infantil. Tiene unos agujeros tan grandes que uno no puede evitar pensar que su guión se redactó en dos días y que ni siquiera les dio tiempo a corregirlo. De todos modos, me gusta su carácter ligero y alegre (muy a lo Curro Jiménez), y el hecho de ser bastante breve (apenas llega a los setenta minutos) la libra de ser lapidada por el populacho. Al estar redoblada, las interpretaciones llegan a ser bastante correctas (exceptuando a Loulogio y su momento “Este muerto está muy vivo”), pero bordea en lo atroz en lo que a la dirección se refiere (ver los caretos que ponen las Selenas mientras contemplan los entrenamientos es el colmo de la sobreactuación). Debo admitir que por ahí hay alguna otra Selena a la que dan ganas de trajinarse, pero el casting es de lo peor (bárbaros escuálidos, cuarentonas que pasan por ser jovencitas de veinte...). No obstante, el conjunto es muy divertido. Tal es así que la he puntuado con un 7 en FilmAffinity. ¡Y es que tiene su gracia, coñe! Como entretenimiento, no defrauda. Por otro lado, hay una cosa que me inquieta cosa mala.... Si tenemos en cuenta que Barry tiene su licenciatura en Historia perfectamente en regla (como yo) y que tiene un largo repertorio de producciones de Serie Zetísima (género del que me declaro un fan incondicional), no me cabe ninguna duda de que podría estar viendo una imagen de mi propio futuro (hormonas y batidos de proteínas aparte)... Eso, o es que mi madre tiene muchas cosas que contarme... Inquietante, Carmen...

martes, 5 de enero de 2016

Las diez películas más cutres y rancias que he visto este año (y VIII)

Y ya está. Misión cumplida. Justo a tiempo para Reyes. Si todo va bien, mañana sus Majestades conseguirán sortear a las tropas del ISIS, escalar la valla de Melilla y entrar en el país para regocijo de grandes y pequeños... Eso si antes una escuadra neomongola de España 2000 no los localiza y les arrea una santa y patriótica paliza en plena madrugada, que a esta gente todo lo que huela a Oriente les provoca disfunción eréctil.

Lo dicho, estamos a cinco de enero y yo sin vender una escoba. El año se presenta muy duro. Como no ahorre de aquí a febrero, me quedo sin pagar la matrícula y me veo en la puta calle. Creo que esta es la tercera publicación del año en la que me cago en Dios. Por lo demás, prometo portarme bien, meterle mano de una vez a la interminable lista de lecturas que me quedan pendientes y dejar de tirar de mis apuntes de la universidad para mantener el blog arriba... Aunque eso signifique dejarlos guardados en lo más recóndito de mi ordenador, justo al lado de la carpeta del porno y mi diario de "Hello Kitty".

2. CAPTAIN BATTLE: LEGACY WAR


Sam Battle, un soldado estadounidense desplazado en Morolandia, es herido en una operación contra la insurgencia iraquí y trasladado a un hospital militar. Cuando la vida de nuestro hombre está a punto de extinguirse, el Alto Mando decide probar con él un suero experimental que le permitirá no solo regresar de entre los muertos, sino convertirse en el definitivo héroe americano. ¡El Capitán Batalla acaba de nacer! Y no ha podido hacerlo en un mejor momento, puesto que una banda de neonazis acaba de establecerse en Estados Unidos con la intención de resucitar al mismísimo Adolf Hitler e instaurar el IV Reich. Si el Capitán Calzoncillos denuncia perfiles de Democracia Nacional en Facebook, no sé por qué el señor Batalla no puede aporrear nazis a golpe de sintetizador de tres duros.

"Democracia Nacional tiene los días contados".

Exacto, el argumento de esta película es tan gilipollas como parece, pero tampoco dista tanto de asemejarse a los últimos motrocos superheroicos de Hollywood. Lo más sorprendente es que el Capitán Batalla existe realmente, aunque desconozco si se trata de un invento de Marvel o fue una copia bastarda surgida al amparo de la moda de los cenutrios en mallas que causó furor durante la II Segunda Guerra Mundial. De ser así, estaríamos ante el primer "exploitation" de bazar chino de la historia del celuloide (NOTA: si dices "historia del celuloide" tres veces, cuatro hipsters alcanzan el orgasmo metiendo la chorra en un ventilador).

En serio, me va a costar mucho explicaros que esto NO ES PORNO.

Ya digo, la peli no se distinguiría de sus homónimas de presupuesto estratosférico de no ser porque está hecha con cuatro perras. Al igual que había ocurrido con "Jurassic Shark", la calidad de la película se asemeja a la de un vídeo doméstico. Las interpretaciones son de chufa y el protagonista tiene la misma personalidad que un huevo estallado (el hecho de que utilice un parche sin tener ningún motivo para ello ya dice mucho de esta burrada).

Ahora es cuando la tía se quita el sostén, se pone de rodillas y empieza DE VERDAD la película.

¡Ah! Y creo que la pelirroja que sale en el cartel con pinta de comérselas de dos en dos y mojadas en nata es actriz porno o algo así... O sea, que se las come de dos en dos y mojadas en nata. 

1. BATTLE OF LOS ANGELES


La película más infecta del año por antonomasia. En su cruzada por destruir los cimientos de la civilización y la decencia humanas, The Asylum vuelve a ofrecernos la que quizá sea la peli más chorra y estúpida de todo su arsenal. Y eso, viniendo de una productora que ha hecho cosas como "Titanic II", ya es mucho.

China está empezando a suministrar armas a Estados Unidos por medio de sus numerosos bazares.

Estrenada a rebufo de la espectacular "Battle: Los Angeles" ("Invasión a la Tierra" en España), esta basura provoca desde cáncer hasta enfermedades venéreas. Por tener, los que la hicieron no tuvieron ni vergüenza, dado que ni siquiera se molestaron en cambiarle el título con respecto a la película original. La gracia de este soplo de mierda cogotero está en jugar con el supuesto avistamiento de un OVNI que tuvo lugar en Los Ángeles en 1942 y que obligó a medio ejército estadounidense a disparar sobre él (a modo de guiño, por ahí sale un piloto de la II Guerra Mundial que al final resulta ser un marcianejo). Teniendo en cuenta que son las dos y veinte de la mañana, voy a pasar por alto profundizar en semejante subnormalada y centrarme en hablar de la peli.

Cuesta creer que exista una mierda mucho peor que "Skyline" o "Battleship"... Pero existe.

La cosa va de cómo una nave marciana llega a Los Ángeles y arrasa con media ciudad. Pero no todo está perdido, dado que las gloriosas Fuerzas Aéreas de Estados Unidos deciden plantarle cara al armatoste. Tras un primer intento, un grupo de marines tratará de repeler la invasión, contando para ello con la ayuda de una MILF armada con una katana y envuelta a modo de morcilla en un traje de látex. Muchos empezarán la aventura, pero muy pocos lograrán terminarla.

"Al menos es mejor que trabajar en Noche de Fiesta".

Después de ingentes cantidades de mierda, los "protas" consiguen meterse en la nave alienígena volándola por los aires. El CGI es marca de la casa, por supuesto (los aviones que envían a combatir al mostrenco interestelar tan pronto son F-16 como F-18). También hay una pelea contra un monstruo-polla y un robot que tira granadas, pero me da pereza describir todo eso.

Las consecuencias de tirarse un pedo sin bajar la ventanilla del coche.

En lo que va de año Antena 3 ha programado está gilipollez por lo menos cuatro veces (la última el domingo pasado coincidiendo con "Stealth: la amenaza invisible", otra mierda sobaquera que en su momento me planteé reseñar) y casi siempre de madrugada, lo que ya dice mucho del mondongo al que nos enfrentamos. Teniendo en cuenta que suelen repetir la misma película unas dos veces al año, me temo que no será la última vez que vuelva a encontrarme con ella... Porque las posibilidades de encender una tarde la tele y vérmela en Cuatro son tan infinitas como acabar pisando una mierda en la calle... Brindemos por eso.

domingo, 3 de enero de 2016

Las diez películas más cutres y rancias que he visto este año (VII)

Arreando que es gerundio... Todavía no llevamos ni tres días del año y todo parece indicar que el olor a mierda irá ganando intensidad en los próximos meses. Me cago en Dios...

4. JURASSIC SHARK


Como diría Nelson, hay varias cosas que están mal en este título, puesto que ni el mostrenco que sale en esta película vivió durante el Jurásico ni mucho menos se trataba de un dinosaurio. Aun así, tiene mérito haber ideado un juego de palabras tan ocurrente como descacharrante ("Jurassic Park" versus "Jurassic Shark"... me parto y me mondo), porque el argumento de la película es tan divertido como una patada en un ojo. Tenemos a una compañía más diabólica que un prostíbulo paraguayo que se dedica a hacer prospecciones en un lago dejado de la mano de la Dios. En el charco de marras vive un tiburoncejo de cincuenta metros de largo (noventa según Íker Jiménez) y ochenta toneladas de peso que se ha pasado los últimos treinta millones de años en estado de hibernación. El ruido que montan los del burdel despierta al bicho que, a fuerza de planos fuera de cámara y enfoques invertidos, se dedica a desayunarse a cualquier incauto que se le ponga por delante (y si la presa está en bikini, mucho mejor).

Pero he aquí que alrededor del lago se encuentran un grupo de traficantes de arte con mala leche y tres excursionistas que han ido a pasar el fin de semana para explorar su sexualidad. Las relaciones entre ambos bandos son peores que las de Euskadi y el resto de España y, al igual que sus homónimos del mundo real, se ven abocados a cooperar contra un enemigo en común, ya sea un tiburón prehistórico o las ideas antediluvianas de Santiago Abascal.

En líneas generales, es la misma historia que ya nos han contado veintisiete millones de veces (el mostrenco que anda suelto por el río y que muere a base de dinamita, los enemigos que se hacen amigos, la tía en bañador que no se despelota porque no aparecía estipulado en su contrato...), salvo con la novedad de que la dirección es totalmente casera. Es decir, esta "cosa" perfectamente podría haber sido escrita por mí y dirigida por el hijo con Síndrome de Down del vecino. Al igual que en "El ataque de la Montaña de Mierda", la peli tiene el mismo atractivo que un vídeo de Primera Comunión. Cuesta pensar que haya algo peor que las producciones The Asylum, pero debo reconocer que eché de menos sus efectos de cuatro duros. Me jode reconocerlo pero detrás de The Asylum hay gente muy profesional y que disfruta con lo que hace... Y sobre todo dinero, mucho dinero, algo que no puede decirse de "Jurassic Shark". Ya os advierto que me arrepentiré de lo que acabo de decir más adelante.

3. EL ESLABÓN SANGRIENTO


O "Cómo Congo llegó a la isla de "Lost" y casi se merendó a medio reparto". Esta película es una mierda. Pero no una mierda pinchada en un palo, no... Es una mierda igual de gorda que la que se comió España en el pasado Mundial. Es un puto cáncer. Es basura. Es caca... Es simple y llanamente mierda. Fíjense si esta subnormalada es tan mala que no tengo ningún recuerdo del bicho protagonista. No es que mi mente lo haya bloqueado ni nada por el estilo: es que la película me pareció tan JODIDAMENTE soporífera que hubo momentos en lo que no prestaba atención a lo que ocurría.

Lo siento, no he encontrado ningún fotograma de esta película. Tendréis que conformaros con Austin Kincaid. Os jodéis.

La premisa de esta ensalada de orina es muy simple: el viajeles de la barba que aparece en el centro del cartel está llevando a cabo una investigación en la selva misteriosa cuando un grupo de jóvenes podemitas aparece y amenaza con echar por tierra su beca departamental. El proyecto no es otro que descubrir la evidencia definitiva de un prosimio trompetero de tres metros que pone en jaque a toda la comunidad científica. Al final el viejo asqueroso utilizará a los chavales como cebo para dar caza al monstruo. Pero como el karma es así de cabrón, el tío acabará siendo masacrado por el monete que prometía sacarle de pobre. No recuerdo exactamente quién sobrevive o quién se come a quién, lo que ya dice mucho del enorme montón de basura al que nos enfrentamos.

Como siempre, el principal atractivo de este tipo de abortos es el de guardarse el mostrenco para el final mientras vemos cómo los "protas" van cayendo uno por uno. La película es carne de sobremesa o de la cesta de DVDs en oferta de Alcampo. Huyan de ella como de la Peste.

Las diez películas más cutres y rancias que he visto este año (VI)

Os seré franco: estoy hasta los huevos de este ranking. Me aburre mucho. Muchísimo. Y si yo me aburro, no quiero ni saber lo descompuestos que estarán ahora mis dos lectores. Pero soy un hombre de palabra, de manera que llegaré hasta el Número 1 pase lo que pase. Espero que valoréis lo que estoy haciendo por vosotros y vuestra insignificante salud mental. Porque para mí, los lectores de mi blog son lo primero. ¿Hola? ¿Me oye alguien? Eco... Eco... Eco... ¡Bah, iros a la mierda, cabrones!

5. La pequeña de la jungla y los dinosaurios


A ver, sé que se trata de una película infantil (de hecho, es MUY INFANTIL), de manera que no podemos ponerla a la misma altura de los anteriores bodrios que hemos comentado. No obstante, la peli es mala con ganas. Pero mala, mala, mala de verdad. Por culpa de gilipolleces como esta, la mayoría de la gente piensa que el cine de animación (y por añadidura, la literatura infantil) es una idiotez y no puede ser disfrutado por un público adulto. Quien haya hecho este engendro seguramente pensará que los niños son subnormales, porque es TAN SIMPLE y está hecho con tan poco cariño que no puede ser considerado como entretenimiento. Si "Toy Story" es "El Padrino" de la animación, está película vendría a ser algo así como "Campo de batalla: la Tierra" o "Titanic II". No solo es anticine, es INFRACINE del GORDO.

"¡Socorro! ¡Me he escapado del sótano de Bertín Osborne!".

La historia nos cuenta las aventuras (¿en serio? ¿de verdad podemos llamar "aventura" a esto? de una niñata malcriada que acompaña a su padre a una isla de los Mares del Sur. La cría no hace más que poner morros porque echa de menos a sus amigas de Inglaterra y la selva tropical le parece un lugar horrible que habría que reducir a cenizas para construir encima un Primark. Total, que el barco que la lleva de vuelta a la civilización termina encallando en la Isla del Doctor Moreau, donde se supone que hay un ídolo de oro de cuarenta kilates y canjeable en el Cash Converters de la esquina por dos ordenadores portátiles, una Play Station 4 y cuatro Mountain Bikes. El capitán del barco y su odioso asistente se enteran de la existencia de semejante fortuna y deciden explorar la isla, dejando a su suerte a la puta cría y al retrasado de su padre.

Uno de los pocos bustos de Franco que ha sobrevivido a las tropelías de la Ley de Memoria Histórica.

En pleno ataque menstrual, la criaja de los cojones decide ir en busca de los saqueadores de tumbas... solo para terminar descubriendo que puede hablar con los animales y que el destino del mundo libre está en sus manos puesto que, si el ídolo de marras es robado, los dinosaurios despertarán de su letargo y destruirán la isla (WTF?). Como era de esperar, los mostrencos del Jurásico consiguen escapar de las profundidades y sembrar el caos. Poco importa que se hayan pasado 65 millones de años sin comer. Cómo consiguieron alcanzar el estado de hibernación es algo que también se la sopla a los guionistas. Al fin y al cabo, todo el mundo sabe que los niños se tragan cualquier cosa.

Miembros de las Nuevas Generaciones del PP saliendo de un mitín.

Ante algo así, cabría preguntarse cómo todo lo relacionado con los dinosaurios es tan RANCIO y CUTRE. Finalmente la estatuilla de Franco (¡Jódete, Pío Moa!) es devuelta a su sitio, la niña acaba por descubrir el verdadero significado de la amistad y yo me acabo cagando en todo. Hecho esto, hecho aquello. Nos vemos mañana con la siguiente película. Que os den.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Las diez películas más cutres y rancias que he visto este año (V)

Bla-bla-blá... Qué guay es administrar este blog... Bla-bla-blá... Me tiro el rollo... Bla-bla-blá... Mi chorra mide metro y medio...

7. The Dark


He aquí el ejemplo de una película soporífera y espantosamente aburrida que se acaba redimiendo en sus últimos diez minutos. Porque os aseguro que el clímax es de antología, aunque el argumento también se las trae.

Dross se apunta hasta a un bombardeo.

En los créditos de inicio, una imponente voz en off doblada por el mismo tío que interpretaba a Filemón en "El Armario del Tiempo" nos suelta un rollo superchungo sobre la inmensidad del Universo y los peligros que se esconden en la insoldable oscuridad cósmica (el discurso es tan confuso y esdrújulo que haría vomitar la cena de Nochebuena a Lovecraft). La cosa va de un hombre lobo que aterriza en la Tierra (!) y que, al estilo de Jack el Destripador, va liquidando a todos aquellos pobres desgraciados que se le ponen por delante. ¡Ojo! Estoy hablando de un hombre lobo de origen extraterrestre, que viene a ser igual de incongruente que un chino pelirrojo o un español honrado. Ahí es nada. El bicho causa estragos en la ciudad y la policía está desconcertada, hasta el punto de responsabilizar de los crímenes a un escritor de éxito que no es más desaborido porque no entrena. El resto de la película es una sucesión de diálogos insustanciales y que solo están ahí para rellenar metraje, dado que no aportan ABSOLUTAMENTE NADA a la trama (creo recordar que también sale la Duquesa de Alba haciendo de pitonisa por ahí). Por otra parte, el ritmo es tan lento y errático que la única manera de sobrevivir a su visionado es aumentando la velocidad del reproductor.

Esos ojos tienen que ser cojonudos para leer por la noche.

¿La mejor parte de la película? Sin duda, cuando finalmente medio departamento de policía consigue arrinconar al monstruo y este empieza a tirarles rayos láser por los ojos. Comienza así una delirante batalla campal en la que, para alegría del respetable, el bicho termina volando por los aires y el prota echando un polvo con su chica.

"Entonces, ¿quieres ver mi imitación del Troll de Youtubi?".

Poco más que contar, la verdad. La peli es carne de Mundo Viejuno y no me extrañaría nada encontrármela un día de estos en doblaje chanante. Tengo entendido que hicieron falta dos directores para hacerla, pues uno de ellos murió durante el rodaje  y tuvieron que contratar a otro para terminar la faena, lo cual quizá explique lo extravagante de su argumento. Muy mala. Por cierto, está en Youtube.

6. Monsturd (El ataque de la Montaña de Mierda)


Un científico loco arroja residuos radioactivos a las alcantarillas, con tal mala fortuna que un preso fugado de la cárcel termina bañándose en ellos. El tío literalmente se desintegra y se fusiona con los desechos que discurren por las cloacas (iba a establecer un paralelismo entre los detritos y los votantes de Ciudadanos yendo a las urnas, pero no quiero que me rompan la cara). Una nueva criatura acaba de nacer y el mundo se enfrenta al mayor peligro de su historia desde la última gira de Los Gemeliers. Por suerte, tanto el FBI como las autoridades del condado siguen el rastro de la criatura con la intención de destruirla. Y sí, habéis acertado: el monstruo está hecho de mierda.

Sep. Está hecho con zurullos. Como Albert Rivera.

La película no es otra cosa que un chiste bastante largo. La premisa es gamberra y divertida (es impagable la gracieta de la armadura hecha con pañales que llevan los protagonitas), pero pierde fuelle conforme van pasando los minutos. Tampoco ayuda el hecho de que tanto la realización como la dirección tengan la calidad de un vídeo de Primera Comunión. Casi toda la peli está grabada en interiores, por lo que tanto el sonido como la calidad de la grabación son de cuatro pesetas. En ese sentido, "Jesucristo Cazavampiros" le da ocho mil vueltas. Y miren que no era difícil.

Tropas de Estado Islámico infiltrándose en el Kurdistán.

Todo en esta peli destila un terrible hedor a cine universitario (de hecho, no me extrañaría nada que fuera parte de un trabajo de Fin de Licenciatura o algo así). Como "corto" tal vez hubiera valido (ahí está "El ataque del pene mutante del espacio exterior"), pero falla como largometraje. Las interpretaciones son una puta pena, pero ya desde el primer momento queda claro que los actores no se toman en serio lo que están haciendo, lo cual se agradece. El resultado es muy regulero y uno tiene la sensación de que podría haber dado para muchísimo más. Quizá de haber contado con algo más de presupuesto nos habríamos encontrado con algo digno de Troma o de la gente de "Zombies nazis". Una pena. Por cierto, olvídense de la chica que sale en el póster, porque no aparece por ningún lado.